Tricicle, a todo gags

Hits, de Tricicle
Teatro Olympia
C / San Vicente Mártir, 78. Valencia
Del 19 de octubre al 11 de diciembre de 2016

‘Hits’ -el nombre no engaña- contiene lo mejor de lo mejor de Tricicle, o casi, porque por fuerza han tenido que dejar a un lado sketches que seguramente alguien encontrará a faltar a pesar de que será el más largo de todos los espectáculos que hayan hecho, cien minutos rellenos de gags en los que quizá no estén todos los que son pero sí que son todos los que están.

‘Hits’ -acrónimo de Humor Inteligente Trepidante y Sorprendente- reúne doce sketches mínimamente reducidos y un amplio resumen, que cierra el espectáculo, compuesto de gags cortísimos que dejan al espectador al borde del colapso respiratorio. Casi todos aparecen tal cual fueron estrenados ya que el paso del tiempo -salvo aspectos tecnológicos que han obviado o variado- no les ha afectado para nada.

‘Hits’ -acrónimo de Hilarantes Individuos Tragicómicos y Solazosos- gustará (mucho) a los que les conocen de toda la vida y sorprenderá (muchísimo) a los hijos de sus hijos, ya que, afortunadamente, cada nueva generación les ha traído más público.

¿Último espectáculo? Dicen que de momento.

Tricicle. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Tricicle. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

 

En un lugar (mítico) del Quijote

En un lugar del Quijote, de Ron Lalá
Dirección: Yayo Cáceres
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Hasta el 8 de marzo, 2015

La compañía de humor, teatro y música Ron Lalá presenta su visión contemporánea de uno de los grandes mitos de la literatura universal: Don Quijote de la Mancha. Un canto a la imaginación, al libre albedrío y a la rebeldía necesaria en el marco de una época que guarda sorprendentes parecidos con nuestra actual crisis de principios de siglo. Un viaje del XVII al XXI a lomos de Rocinante.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Con espíritu dialéctico entre tradición y modernidad, los ronlaleros recrean las correrías del caballero andante y su escudero y, simultáneamente, el proceso de escritura de la novela por parte de un Cervantes desencantado, sarcástico y lúcido espejo de la terrible situación social, económica y política de la España del Siglo de Oro. Para ello, Ron Lalá apela a la magia del teatro (la transformación y movimiento del tiempo y el espacio) para plantear un formato cervantino donde las carcajadas se funden con la reflexión, las canciones con las escenas y la participación del público con los textos adaptados de la obra.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

El personaje de Cervantes está presente en escena con una doble función: una de ellas es su faceta de autor que acota, explica, realiza “notas al pie”, detiene o acelera la acción, realiza saltos de tiempos y espacios entre escenas… es el autor como demiurgo, pues presenciamos en directo la creación de su inmortal novela. Pero, por otro lado, asistimos también a su periplo vital, nos asomamos al ser humano: sus cuitas, sus recuerdos, sus dificultades, su “crisis de identidad” (tan reflejada en su ficticio caballero) y su desencanto de veterano de guerra frustrado como humanista, como soldado, como autor teatral, como viajero… Compendio y símbolo de los males que aquejaban a la España culta y humanista, Cervantes supone en sí un personaje no poco quijotesco, trasunto de toda una época.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

Esta duplicidad de planos (plano del Quijote, plano de Cervantes) está exprimida al máximo en escena con yuxtaposiciones, juegos, interacción con el público, música en directo de diversos estilos y el sello de la compañía: un humor sutil, irónico, crítico, que en esta ocasión se pone al servicio del genio cervantino para acercar al gran público el absoluto clásico universal de nuestra cultura.

Una mirada moderna, sin complejos, con música en directo, de un mito siempre vivo. Un tipo de espectáculo “abierto”, directo, burlesco y dinámico, a la vez culto y popular. Una función en que se suceden a ritmo vertiginoso los momentos más divertidos de la novela, los diálogos más ingeniosos, las reflexiones cervantinas y un puñado de canciones hilarantes. Un juego formal, escénico, textual y musical entre tradición y modernidad, puesto al servicio de la carcajada inteligente. Un espectáculo para aprender, reír, participar y, sobre todo, revivir el mito del Quijote repensando el presente.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá, bajo la dirección de Yayo Cáceres. Teatro Talía de Valencia.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá, bajo la dirección de Yayo Cáceres. Teatro Talía de Valencia.

Vida en mayúsculas ‘En el estanque dorado’

En el estanque dorado, de Ernest Thompson, bajo dirección de Magüi Mira
Con Héctor Alterio, Lola Herrera, Luz Valdenebro, Camilo Rodríguez y Adrián Lamana
Pentación Espectáculos
Teatro Principal
C / Barcas, 15. Valencia
Estreno: miércoles 4 de febrero
Hasta el 22 de febrero

Nadie dijo que la vida fuera fácil. Por mucho que la publicidad se esfuerce en seducirnos con lo contrario. Pero que no sea fácil no significa que tengamos que claudicar ante lo real: el hecho de la corrupción que impone el paso del tiempo, más allá de la presente. ‘En el estanque dorado’, la obra escrita por Ernest Thompson, llevada al cine por Mark Rydell y ahora estrenada en el teatro bajo la dirección de Magüi Mira, es un buen ejemplo de esa resistencia humana, heroica, por dignificar la vida en tiempos de descrédito casi generalizado.

Héctor Alterio y Lola Herrera en una escena de 'En el estanque dorado', de Magüi Mira. Cortesía de Teatres de la Generalitat Valenciana.

Héctor Alterio y Lola Herrera en una escena de ‘En el estanque dorado’, de Magüi Mira. Cortesía de Teatres de la Generalitat Valenciana.

Y como ejemplo de esa tarea hercúlea, nada mejor que poner sobre el escenario a dos grandes actores: Héctor Alterio y Lola Herrera, encargados de darle “alma” a sus dos personajes. “Es una pareja que lleva 48 años juntos y sigue ahí tan a gusto; siguen queriéndose, tocándose y teniendo el valor de la complicidad y de la generosidad”, explicó Lola Herrera. Ahí es nada. Por eso Luz Valdenebro, que les acompaña en el reparto, subrayó que la obra, más que hablar de la vejez, “va sobre la vida en mayúsculas”.

Una vida que será representada en el Teatro Principal hasta el 22 de enero, tras 250 funciones en salas de toda España. Aún así, Alterio precisó que la obra no la repetían en Valencia, sino que era una “función estreno”, porque su trabajo con Lola Herrera se convertía a diario “en una fiesta”. “Eso nos permite estar vivos”, agregó. Sus interpretaciones son, por tanto, un calco de la vida que representan: una pareja mayor que desmiente a Baroja cuando dijo que en la vejez uno no hace más que repetirse.

Héctor Alterio y Luz Valdenebro en una escena de 'En el estanque dorado', de Magüi Mira. Cortesía de Teatres de la Generalitat.

Héctor Alterio y Luz Valdenebro en una escena de ‘En el estanque dorado’, de Magüi Mira. Cortesía de Teatres de la Generalitat.

Nada de eso sucede ‘En el estanque dorado’. “Se habla de la familia, del choque generacional, de la muerte, pero la gente se ríe, carcajea, y en segundos se produce un silencio sepulcral que nos conmueve”, apuntó Herrera. Y todo ello debido a que la obra “está muy hábilmente escrita”. También a un elenco actoral que completan Camilo Rodríguez y Adrián Lamana, y a cuya cabeza se halla Héctor Alterio: “Yo dije que sí, porque está él”, reconoció la actriz de ‘Cinco horas con Mario’. “Trabajar con un súper como Héctor es un regalazo para mí”.

‘En el estanque dorado’ está “bañada de humor” y, a tenor de tan larga vida en pareja, se mueve a contracorriente. “Para acertar con la pareja hay que hacer tentativas”. Y aunque la obra de Ernest Thompson no da las claves para que tal cosa se produzca, “se ven los resultados”, afirmó Herrera, que fue un poco más lejos: “Es difícil, pero creo que ahora se trabaja poco en ese camino, en el de comprender al otro y el de regar el jardín todos los días, porque andamos todos deprisa”.

Héctor Alterio dijo mostrarse encantado con la oportunidad de trabajar por primera vez con Lola Herrera, que abundó en el tema de la pareja: “Antes eran señalados en el colegio los niños con padres separados y ahora resulta al revés”. Un problema que extendió de la pareja al trato con los hijos, asuntos ambos de los que se nutre principalmente el espectáculo dirigido por Magüi Mira, para quien “el goce es posible a pesar del implacable acoso del tiempo”. Goce magníficamente reflejado ‘En el estanque dorado’.

Héctor Alterio y Lola Herrera en una escena de 'En el estanque dorado', de Magüi Mira. Cortesía de Teatres de la Generalitat.

Héctor Alterio y Lola Herrera en una escena de ‘En el estanque dorado’, de Magüi Mira. Cortesía de Teatres de la Generalitat.

Salva Torres