Russafart, en cuarto creciente

Russafart: Comunicando arte
280 artistas, 84 espacios
Barrio de Russafa. Valencia
Del 30 de mayo al 1 de junio

“Partimos de cero. Es como volver a empezar”. Arístides Rosell, coordinador general de Russafart, lo dijo refiriéndose al presupuesto con el que cuenta una iniciativa cultural que gana adeptos, participación y nivel artístico año tras año. En su cuarta edición, que el catedrático y ex director del MuVIM Román de la Calle afirmó como preludio de la quinta (“el año que viene alzaremos la mano”), serán 280 artistas y 84 espacios los que participen en una bienal que convierte el barrio de Russafa en el “gran escaparate de la ciudad” (Rosell), entre el 30 de mayo y el 1 de junio.

Obra de Alex Marco. Imagen cortesía de Russafart.

Obra de Alex Marco. Imagen cortesía de Russafart.

De la Calle, evocando cierto dictum romano en forma de pregunta (“¿hasta dónde estarías dispuesto a llegar por Roma?”), trasladó la cuestión al evento a punto de arrancar: “¿Qué podemos hacer por el barrio?”. La respuesta: Russafart. “Es un proyecto inductivo, no es institucional”. Viniendo de abajo, en lugar de arriba, “puede ser, no la guinda del pastel que se le atribuye al arte, sino el imán para ayudar a la transformación”. Y Román de la Calle apeló a ese sentimiento colaboracionista de los artistas, espacios privados y talleres para lanzar su máxima: “Nula ciudad, sin ética”.

Obra de Alejandro Casanova. Imagen cortesía de Russafart.

Obra de Alejandro Casanova. Imagen cortesía de Russafart.

Rebeka Catalá, coordinadora artística y convaleciente por una enfermedad, dejó dicho en un escrito que leyó Arístides Rosell, que a Russafart no se venía a ver, “sino a vivirlo”. A vivir la apertura de talleres, de estudios y espacios expositivos, en los que una larga nómina de artistas mostrarán sus obras de primera mano, ‘Comunicando Arte’, según el lema de esta cuarta edición, sin redes sociales de por medio, sino “de forma directa con la gente”, subrayó Rosell, para quien el éxito del encuentro cultural estaba en la riqueza de su carácter colaborativo.

Obra de Elena Martí. Imagen cortesía de Russafart.

Obra de Elena Martí. Imagen cortesía de Russafart.

El Ayuntamiento de Valencia, con una exigua dotación, que suple con aportación en materia de seguridad ciudadana, permisos y licencias, Imprenta Romeu, Ideo o Real Academia de Bellas Artes son los que cubren de cierta forma las necesidades presupuestarias, que nunca llegan a compensar el “ingente trabajo” (Rosell dixit) de cuantos colaboran de manera altruista en Russafart. La creatividad tiene su precio, pero no se paga. “Todo esto si lo cuantifican son miles de euros, pero finalmente es low cost”, destacó el coordinador general del evento artístico presentado en la galería Imprevisual.

Obra de Horacio Silva. Imagen cortesía de Russafart.

Obra de Horacio Silva. Imagen cortesía de Russafart.

Russafart, como novedad, contará en esta edición con la participación de diez artistas brasileños de la Asociación Llave Maestra de Río de Janeiro, que permitirá cierto intercambio cultural todavía por cerrar. Los artistas serán presentados el 27 de mayo en las Escuelas de Artesanos de Russafa. Pintura, fotografía, poesía, proyección de videos, música, lecturas teatralizadas y performances coparán las exposiciones y actividades previstas en espacios tan dispares y fecundos como Espacio 40, Café Berlín, Arquitécnica Ruzafa, Canguro Verde, Café Dublín o Sporting Club Russafa, junto a diferentes estudios y talleres.

Obra de Emanuela Tringali. Imagen cortesía de Russafart.

Obra de Emanuela Tringali. Imagen cortesía de Russafart.

El “indisimulable centro comercial” en el que lleva camino de convertirse el barrio de Russafa, a juicio de José Saborit, artista de Russafart, cuenta con la amortiguación de un evento artístico que “surgió de abajo como trama de afinidades” que para Saborit constituye su mayor fuerza. A falta del presupuesto necesario que dignificara el esfuerzo creativo de tantos artistas, valga ese espíritu colaboracionista como prueba fehaciente del vigor cultural de un barrio a prueba de lastimera crisis.

Obra de Teresa Arcos. Imagen cortesía de Russafart.

Obra de Teresa Arcos. Imagen cortesía de Russafart.

Salva Torres

Michel Koven, mitos y fotomitos

Mitos y fotomitos, de Michel Koven
Galería Rambla de l’Art
Rambla Jaume I, 35. Cambrils (Tarragona)
Hasta el 16 de mayo

“Alejado de lo tópico y de la estética de lo bello por lo bello, su universo está poblado de seres mitológicos, fantásticos, extraños…seres que duermen agazapados en la más profunda oscuridad esperando una mano piadosa que los devuelva a la vida. Lo que le interesa de la mitología clásica no es tanto la bella leyenda que la envuelve como su capacidad de evocación, de penetrar con la imaginación en territorios a los que la razón no llega” (El universo onírico de Michel Koven).

Obra de Michel Koven en 'Mitos y fotomitos'. Imagen cortesía de Galería Rambla de l'Art.

Obra de Michel Koven en ‘Mitos y fotomitos’. Imagen cortesía de Galería Rambla de l’Art.

Bajo el título de “Mitos y fotomitos” el artista nos transporta con esta exposición a un viaje literario a través de los sentidos, en el que la palabra del poeta, desde Hesíodo a Lorca, cobra forma, color y vida. Un viaje misterioso y apasionante en el que literatura y pintura se funden y donde luchas, pasiones, locuras y ritos resuenan como un eco desde el fondo de los tiempos. Porque la riqueza del mito estriba en que si explicaron el mundo hace 3000 años, nueva sabia los ha ido nutriendo, metamorfoseando y enriqueciendo a lo largo de los siglos para que sigan respondiendo a las preguntas que cada época les formula. Como bien dice Roberto Calasso: “Las figuras del mito viven muchas vidas y muchas muertes, a diferencia de los personajes de la novela, vinculados en cada ocasión a un único gesto. Pero en cada una de estas vidas y de estas muertes están presentes todas las demás, y resuenan”

Nacido en Nueva York en 1954, Michel Koven vivió en Londres donde estudió arquitectura y trabajó en el mundo de la publicidad y el diseño. Desde principios de los 90 reside en Valencia. Su pasión por la fotografía empezó durante la adolescencia y la cámara fotográfica ha sido siempre su más fiel compañera de viaje. Muy pronto empezó a combinar el trabajo fotográfico con la pintura. Tras una etapa en la que la acuarela se convirtió en su medio de expresión, su pintura evolucionó hacia una técnica mixta en la combina sus dos pasiones: fotografía y pintura.

Los Fotomitos -nombre acuñado por el propio artista para etiquetar su obra más reciente- son fotomontajes que beben libremente de las fuentes de la mitología clásica y que recrean el rico universo de marcado carácter onírico que domina en sus composiciones.

Tanto en su faceta de fotógrafo como de pintor, Michel Koven ha expuesto en salas de España, Francia e Inglaterra. Su obra más reciente -producto del trabajo de los últimos siete años- se presentó por vez primera al público en la Piers Feetham Gallery en Londres en septiembre de 2011. Sus últimas exposiciones han tenido lugar en Valencia, en el Café Berlín (septiembre de 2012) y la Sala de Exposiciones de La Rambleta en octubre de 2013.

Baño de Artemis, de Michel Koven en 'Mitos y fotomitos'. Imagen cortesía de Galería Rambla de l'Art de Cambrils.

Baño de Artemis, de Michel Koven en ‘Mitos y fotomitos’. Imagen cortesía de Galería Rambla de l’Art de Cambrils.