¡Ojos bien abiertos! 100 años de fotografía Leica

C/O Berlin
Hardenbergstraße 22-24. Berlin
Inauguración: viernes 21 de agosto, 21:00h
Hasta el 11 de enero de 2016

«La Leica es la extensión de mi ojo». (Henri Cartier-Bresson)

Dinamización, democratización, revolución – con frecuencia se atribuyen grandes cambios a la innovación técnica. Esto también se aplica a la invención de la cámara Leica hace 100 años. La cámara de 35 mm ha cambiado la forma en que se ve el mundo. Para siempre. Pero, ¿cómo puede un dispositivo, pequeño y lacado negro, desarrollar un impacto tan grande? El tamaño de bolsillo, la lente de alto rendimiento, la mecánica tranquila y la velocidad de obturación corta dieron oportunidades fotógraficos, perspectivas extremas y espontaneidad inusual de una especie, que antes no era disponible. Por el uso de rollos de película, la fotografía se convirtió en serie, a bajo precio y accesible para todos. Velocidad, libertad y facilidad inspiran la manera de trabajar de los fotógrafos y cumplen con las necesidades de una época acelerada. La miniaturización ha sido el catalizador de una enorme cantidad de imágenes, un inmenso deseo de experimentar y una extensa exploración visual de la realidad por los aficionados, artistas y reporteros gráficos. De ahí la cámara Leica se ha convertido en un instrumento de agitación, velocidad y innovación y se ha convertido en una leyenda por mucho tiempo – y lo sigue siendo hoy en día en la era digital.

Alfred Eisenstaedt. VJ Day, Times Square, NY, 14. Agosto de1945 Cortesia de Alfred Eisenstaedt, 2014 / Leica Camera AG.

Alfred Eisenstaedt. VJ Day, Times Square, NY, 14. Agosto de1945 Cortesia de Alfred Eisenstaedt, 2014 / Leica Camera AG.

El soldado cayendo de Robert Capa, el hombre que salta el charco por Cartier-Bresson, la pareja besándose en Times Square por Alfred Eisenstaedt, la huida vietnamita de Napalm por Nick Út, el izamiento de la bandera soviética sobre el Reichstag de Berlín por Jewgeni Chaldej – estas fotografías iconográficas todas son imágenes Leica y todas estan vinculadas a nuestra memoria colectiva. De hecho, en primer lugar fueron la compacidad y la innovación tecnológica de la Leica que permitían que estas fotos se crearon. Sus predecesores -, cámaras pesadas y poco practicas – eran estáticas y sólo podían producir una foto por plato. Era imposible usar ellas de manera espontánea. Antes de Leica, la fotografía parecía más a una puesta en escena que a la realidad; desde la invención de la cámara de 35 mm, los fotógrafos han mostrado al mundo tal como es. Con la Leica, la fotografía se ha liberado del estudio rígido y ha descubierto lo que está pasando en la calle. Por lo tanto, ya que documenta la condición humana, se ha convertido rápidamente en una parte de la vida humana cotidiana.

Jewgeni Chaldej. La bandera de la victoria , 1945 Cortesia Sammlung Ernst Volland und Heinz Krimmer / Leica Camera AG.

Jewgeni Chaldej. La bandera de la victoria , 1945 Cortesia Sammlung Ernst Volland und Heinz Krimmer / Leica Camera AG.

Esta exposición por primera vez pondrá de relieve un arte y una perspectiva histórica-cultural como la de la Leica y su formato de 35 mm que ha cambiado la mirada fotográfica del el siglo XX. Más de 300 fotografías, así como importantes revistas y libros de fotos documentan los diferentes aspectos de la fotografía Leica, que surgió a mediados de la década de 1920. La exposición presenta, por tanto, también la historia del estilo del medio, desde el Modernismo a la diversidad postmoderna del presente, desde Nueva Visión, a través de «photographie humaniste» a las fotografías de moda, desde la fotografía subjetiva, a través Autorenfotografie a la fotografía de calle y la fotografía artística .
En esta exposición C / O Berlin se presentarán obras de fotógrafos de renombre internacional como Alexander Rodtschenko, Henri Cartier-Bresson, Robert Capa, Oskar Barnack, Christer Strömholm, Robert Frank, Bruce Davidson, William Klein, FC Gundlach, Fred Herzog, Barbara Klemm, Robert Lebeck, William Eggleston, René Burri, Thomas Hoepker, Bruce Gilden y muchos más.

Christer Strömholm. Nana, Place Blanche, Paris, 1961 Cortesia de Christer Strömholm/Strömholm Estate, 2014.

Christer Strömholm. Nana, Place Blanche, Paris, 1961 Cortesia de Christer Strömholm/Strömholm Estate, 2014.

El primer modelo Leica, cuyo nombre comercial es una combinación entre el nombre de la compañía Leitz y la palabra ‘cámara ‘, fue desarrollado en marzo 1914 por el ingeniero de precisión y fotógrafo aficionado Oskar Barnack. Él tuvo éxito en captar los motivos en una película de 35 mm. Barnack utilizó un simple truco – en la cámara Leica la película se mueve horizontalmente mientras que en las cámaras de cine convencionales la película se mueve verticalmente. De esta manera, Oscar Barnack amplió el formato de la negativa a 24 por 36 milímetros. Debido a la Primera Guerra Mundial, el empresario Ernst Leitz II no pudo poner en práctica la producción en serie y el lanzamiento al mercado hasta 1925.

Nick Út. The Associated Press, Ofensiva de napalm en Vietnam, 1972 Cortesia de Nick Út / AP / Leica Camera AG.

Nick Út. The Associated Press, Ofensiva de napalm en Vietnam, 1972 Cortesia de Nick Út / AP / Leica Camera AG.

La exposición ha sido comisariada por Hans-Michael Koetzle y está acompañada de un libro completo, publicado por Kehrer Verlag, con textos de Alejandro Castellote, Michael Ebert, Peter Hamilton, Anton Holzer, Thomas Honickel, Hans-Michael Koetzle, Franziska Mecklenburg, Rebekka Reuter, Ulf Richter, Christoph Schaden , Emilia Tavares, Enrica Viganò, Bernd Weise y Thomas Wiegand.

 

Marilyn: la tentación sigue viva

Tentación-Es. Marilyn

Centro Cultural Bancaja

Plaza de Tetuán, 23. Valencia

Hasta el 6 de julio

Primero, una frase premonitoria: “Yo era el tipo de chica a la que encuentran muerta en su dormitorio con un frasco de somníferos en la mano”. Visión cumplida. Después, otra que también llegó a materializarse: “Soñaba que llegaría a ser tan bella que la gente volvería la cabeza para mirarme cuando pasara por la calle”. Y, por último, una explicación acerca de los orígenes de su magnética desnudez: “Tal vez deseaba que me vieran desnuda, porque me avergonzaba de mis ropas: aquel vestido azul descolorido, siempre el mismo, era un símbolo de mi pobreza. Desnuda era como otras niñas, dejaba de ser alguien con uniforme de huérfana”.

Son todas ellas frases de Marilyn Monroe (1926-1962) extraídas de sus memorias My Story, escrito en colaboración con el guionista Ben Hecht. Frases inscritas en las paredes de la sala de exposiciones de la Fundación Bancaja, junto a una treintena de imágenes de la actriz, ya iconos del erotismo en Occidente. Imágenes y palabras que dibujan el perfil de una mujer tan tentadora como frágil. Tentación-Es. Marilyn es el título de la muestra cuyas fotografías proceden del archivo de la agencia Magnum. Imágenes tentadoras y palabras sugerentes de una mujer atrapada en la jaula de su triste infancia y que, cuando quiso volar, se estrelló contra el asfalto infinitamente estrellado de Hollywood.

Marilyn Monroe. Agencia Magnum

Marilyn Monroe. Agencia Magnum

Podría decirse, apropiándonos del título de una de sus películas, que, efectivamente, La tentación vive arriba, en el cielo repleto de estrellas que tanto frecuentó en vida. Muerta por sobredosis de barbitúricos a la temprana edad de 36 años, Marilyn Monroe sigue viva y radiante medio siglo después de perder la vida. La quiso ganar perdiendo de vista aquel vestido azul descolorido de su infancia. Para ello no dudó en desnudarse, mostrar su cuerpo con curvas de guitarra española, espalda contra espalda de una simple silla, o sobre aquel inmortal fondo rojo. Lo hacía sin pudor, porque desnuda se olvidaba de sus pobres orígenes y entraba en otro universo de fantasía.

Deseada por millones de ojos, Marilyn se sentía arropada. La chica humilde y desvalida crecía por dentro a ojos vista, en cada sesión fotográfica, cuanto más se desprendía de aquel vestido azul, de toda prenda. Pero la compañía imaginaria a la que convocaba su desnudez, tenía su lado sombrío. “La gente tenía la costumbre de mirarme como si fuera un espejo en vez de una persona. No me veían, veían su propia lascivia. Luego se lavaban la cara diciendo que yo era muy voluptuosa”.

Y lo era, pero no sólo eso. Los fotógrafos de la agencia Magnum que firman las imágenes de Tentación-Es. Marilyn captaron su voluptuosidad, pero también la fragilidad de su mirada, tan pronto luminosa como despeñándose por un abismo de sombras. Así lo vieron Eve Arnold, Bruce Davidson, Phillip Halsman, Bob Henriques, Inge Morath, Dennis Stock, Elliot Erwitt, ya sea durante el rodaje de Vidas rebeldes, bailando despreocupada, en fotos de estudio o dejando airear su inmortal vestido blanco. Levantaba deseos que Marilyn cuestionaba.

“Los hombres menos satisfactorios son los que se enorgullecen de su virilidad y consideran el sexo como una forma de atletismo en la que uno gana copas”. Sexualidad que la actriz, casada en primeras nupcias con Jim Dougherty, cuestionó desde un principio. “Nuestro matrimonio fue una especie de amistad con privilegios sexuales. Más tarde descubrí que los matrimonios suelen ser eso, y que los maridos tienden a ser buenos amantes sólo cuando engañan a sus esposas”.

Marilyn Monroe. Imagen cortesía de Magnum, Fundación Bancaja

Marilyn Monroe. Imagen cortesía de Magnum, Fundación Bancaja

Todas estas palabras entresacadas de sus memorias resuenan en el espectador que acude a la exposición, mientras escucha de fondo un fragmento de Los caballeros las prefieren rubias. Es lógico, tratándose de Marilyn Monroe, algo que, sin embargo, ella no tuvo nunca muy claro. “Hollywood es un lugar donde pagan 1.000 dólares por un beso y 50 centavos por tu alma”. Cumplido su deseo de triunfar en aquel mundo de fantasía que tanto anhelaba, Marilyn siguió siempre echando de menos aquella alma pobre de su infancia.

 Salva Torres