Al crepúsculo con la Bantastic Fand

Bantastic Fand
Welcome to desert town
(2016)

Bantastic Fand - Makma 1Inmediatamente después de que comienza a sonar el nuevo disco de Bantastic Fand se comprende la bellísima imagen de su portada. Porque “Can’t you see?” puede sonar al alba o en cualquier otro instante en que brillen los rayos del sol pero todo el contenido de “Welcome to desert town” es crepuscular, de esos que ganan al ocaso del día cuando el astro rey comienza a perderse en el horizonte, de esos que sirven de tregua para hallar ociosa satisfacción tras una jornada compleja y estresante.

Desde Cartagena para el mundo su líder Nacho Para (voz, guitarra acústica y armónica) junto a Paco del Cerro (voz y batería), Alfonso Gomariz, Iván Estefanía (guitarras), Chencho Vilar (bajo), Ramon García y Quique Simón (a los teclados) y Paloma del Cerro (coros y percusión) tenían una importante dificultad, contratiempo o misión, al menos cara a la galería porque entiendo que ellos han ido a su bola, a hacer lo que realmente les apetecía y con lo que disfrutaban. Para el resto de los mortales hablo de superar o al menos igualar esa excelente opera prima que se publicó a finales del 2014 y que llevaba por título “Strong enough to refuse”, brillante y siempre recomendable combinación de guitarras eléctricas y acústicas con sabor americano.

Bantastic Fand - Makma 2Bajo los rayos de sol más otoñales “Down the river” es una excelente pieza que galopa entre los Jayhawks de la primera etapa con Mark Olson y en la que mejor debería cabalgar el Boss desde hace mucho, demasiado tiempo. Por su parte, a buen seguro que “Givin’ up the battle” tendría la bendición de Gary Louris si llegase a sus oídos, quizás por ese motivo pueda ser mi favorita del disco.

“Find the door” son las mencionadas botas pero ahora para calzarlas al amanecer, para afrontar el día que se avecina, mientras que en “Something ‘s going on”, en “My invention”, en “Goodbye” y en “Muses” están los sueños que se pierden, esos desengaños y decepciones que siempre aparecen, eso que se dice tantas veces de que nada es para siempre.

Quizás, y valga la redundancia insistiendo con ese quizás, “Everybody’s rockin” contiene las claves del objetivo de este nuevo trabajo, el que cohabiten referencias musicales tan dispares e interesantes a modo de tributo como los Beatles, Neil Young, la Creedence Clearwater Revival, Gene Vincent, Bob Dylan, Jackson Browne, Robert Johnson, Lou Reed, Little Richard, JJ Cale, B.B,King, The Byrds, Van Morrison, Marvin Gaye, Eagles, Grateful Dead, Chuck Berry, Roy Orbison, Beach Boys, Otis Redding, The Doors, Elvis Presley, Dire Straits, The Band, Tom Petty, Steppenwolf, Ray Charles, Bo Diddley, Buddy Holly,Bob Marley, The Who,…

Bantastic Fand - Makma 3 - Welcome to desert town

Portada Welcome to desert town” de Bantastic Fand

 

Bantastic Fand lo han conseguido con “Welcome to desert town”, a mi gusto superan incluso su anterior álbum y se asientan definitivamente en un estilo donde no es habitual hallar en España muchos proyectos interesantes. Me gustan esos discos que son homogéneos, donde el todo destaca en conjunto por encima de coplas concretas, con mención especial en esta ocasión para un joven como Pablo Vizcaíno, coletrista junto a Nacho Para.

Pues eso, estamos ante uno de esos discos que son para oir y también para escuchar, sobre todo cuando el mundo se relaja, por ejemplo al ocaso del día.

JJ Mestre

* Texto adaptado para Makma del artículo publicado en siguiente enlace del Espacio Woody/Jagger.

The Waterboys, grandeza y modernidad

The Waterboys
Modern blues
2015
Harlequin and Clown Records

Tras más de dos docenas de audiciones, como requería la ocasión, bien efectuadas, con concentración y abstracción, del nuevo “Modern blues” de Mike “Big” Scott y sus WATERBOYS me he sentido capacitado por fin para escribir unas líneas sobre este trabajo. La verdad, no quería precipitarme, de sobras es conocida entre mis íntimos (y entre los que no son tanto) una confesable devoción por el legado de este artista.

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Mike Scott

Para que nos hagamos una idea, cuando oigo la voz de Mike Scott se me disparan las alarmas de forma peculiar desde el pabellón auditivo, algo similar a lo que podría ser cuando se cruza con la vista una hembra de buen ver. Estas cosas pasan y tampoco hay que darles mayor importancia. Quizás sea un poco como esos “Destinies entwined”, el hipertemazo con el que abren fuego y la causa sea el azar de la vida que siempre nos aproxima. Porque unidos por el destino nos vende el “big” tal y como otros nos venden sus productos, porque nos gusta que nos ofrezca el “big” tal y como otros nos ofrecen un maravilloso Edén. Nuevos dioses, nuevos guías pero al fin y al cabo lo único claro es que el amor en todas sus manifestaciones es el auténtico motor vital. A los que conocemos y nos congratula el estilo de los Waterboys no nos extraña ese misticismo o espiritualidad que rodea una canción que en cierto modo enlaza con un álbum que no obtuvo buenas críticas, el “Dream harder” de 1993, un disco exquisito pero el primero con el que ciertos sectores se empeñaron en liquidar, desprestigiar, vapulear,…, qué fácil es decir eso de que a fulanito o menganita se le ha pasado el arroz.

Ojo, resulta obvio que muchas bandas o artistas de rock dejan de mantener su nivel de calidad cuando transcurre la década en la que gozaron de sus primeros éxitos (o mejor decir, valga la redundancia, de las mejores críticas). Pocos fueron los supervivientes de los 80’s y muchos menos los que después de treinta años mantienen la cota de clase y pedigrí de aquellos años. Me vienen ahora a la cabeza Steve Wynn, Robyn Hitchcock,… y, sobre todo, Mike Scott con sus Waterboys.

-- THE WATERBOYS - Modern blues - 1

The Waterboys – Modern blues

Al gran “Big” siempre le ha gustado reivindicar con carácter cíclico las diferentes etapas de su dilatada trayectoria. Por ello no resulta tan sorprendente ese acercamiento al sueño más difícil. En cambio, con “November tale” hay un héroe, hay un aventurero, hay dudas sobre la fe y sobre las religiones pero por encima de todo hay un desfile de locos dentro de un tema del que se podría decir que conecta a nivel musical con, por ejemplo, aquella maravilla y ninguneada obra maestra “Still burning” que el gran “Big” publicó en solitario allá por el 97 y donde en realidad era tan Waterboys como en el resto de sus obras.

Pocas son las sensaciones de que este álbum ha sido grabado en Nashville, quizás un “Still a freak” que posee esa pincelada americana junto a un épico in crescendo marca de la casa, toda una declaración de intenciones de un artista motivado, ilusionado, apasionado, un rara avis en esto del rock que explora otros territorios que le puedan generar inspiración. Quizás por ello resulta después ideal “I can see Elvis” donde es capaz de imaginar a Elvis fumando porros con Bob Marley y Jimi Hendrix, en un nuevo desfile de locos donde también participan Keith Moon, Charlie Parker, John Lennon, Marvin Gaye,…, hasta incluso Juana de Arco y Platón.

Una que no me acaba es “The girl who slept for Scotland”, quizás demasiado ñoña y sensiblera, aunque puedo llegar a entender la necesidad de que un artista de su magnitud necesite transmitir recuerdos de sábanas, de ríos salvajes y de actos de amor entre estrellas, en este caso desde Dublín hasta el amanecer escocés. ¿Qué será de ella? Otra cosa es “Rosalind”, tiene blues y tiene modernidad. Sin duda Rosalind se casó con el hombre equivocado dentro del tema que a mi gusto mejor define los tiros por donde quiere ir ahora Mike Scott con sus Waterboys.

-- THE WATERBOYS - Modern blues - 4

Mike Scott

Cual si fuera un cruce de caminos resulta “Beautiful now”, ella era hermosa y para un caballero todavía lo es más ahora, me evoca a una especie de encuentro musical entre el Boss y los Dire Straits del “Making movies”. Y llegamos a “Nearest thing to hip”, muy, muy bonita, todo un “mistake brilliant”, de lo mejor del disco me parece esta atípica canción que no provoca un intenso primer flechazo pero que luego se va abriendo paso, más y más. Contiene el espíritu del León de Belfast y resulta muy adecuada para escuchar degustando un café y un dulce en algún viejo tugurio, donde deambulen los fantasmas de Sun Ra, Charlie Parker, Miles Davis o John Coltrane.

Y llegamos al final, algunos nunca lo entenderán, no profundizarán, a otros no les interesará y otros tantos no lo valorarán. A los suficientes nos da lo mismo, “Long strange golden road” es todo grandeza, la misma, la idéntica, la que en otros tiempos nos enseñó que habían héroes, un camino por recorrer, Jack Kerouac, la épica y la existencia de diosas de la lujuria y de la belleza, musas por las que los hombres hacen sacrificios, deidades del pecado y ninfas que simbolizan todo aquello que hay de bello en el mar.

Que nadie espere del “Modern blues” unos irrepetibles “This is the sea” o “Fisherman blues”. Ni esto es el mar ni la fisherman-star tiene que hacer méritos en forma de históricas obras maestras para captar personal a estas alturas de la vida. Ni tan siquiera considero que supere a ese anterior fantástico artefacto sónico que fue en el 2011 “An appointment with Mr. Yeats”. Pero una cosa hay que tener en cuenta, con otro episodio de su segunda división pocos del año en curso están o estarán por encima de sus caderas. La inicial desconfianza por excesivas connotaciones comerciales, similares a la del discazo de The War on Drugs en el pasado 2014, o porque el órgano hammond sea más protagonista que el violin, se van disipando en cada audición. Apuesto que más de un crítico implacable y voraz recapacitaría si escuchase estas coplas en vivo y en directo.”Modern blues” es suficiente, es notable y al final Mike Scott siempre es “big”.

JJ Mestre

  * Publicado también en Espacio Woody/Jagger