Un Salón lleno de libros

Salón del Autor
Casino Cirsa
Avenida de las Cortes Valencianas, 59. Valencia
Sábado 3 y domingo 4 de febrero de 2018

La literatura es un arte que, salvo muy contadas excepciones  se practica de forma individual, en solitario. Pero si el escritor quiere llegar a los lectores debe contar con el apoyo de otros elementos que completan el proceso de creación: editoriales, distribuidoras, libreros, medios de comunicación, redes sociales, etcétera. Amazon y las plataformas digitales han abierto puertas antes inexistentes, pero el sueño del autor es contar con el respaldo de un sello editorial que incluya su obra en un catálogo y la acredite como tal.   La avalancha de nueva firmas que aspiran a consagrarse como narradores de ficción ha llevado a una especie de colapso y acceder a una editorial hoy día para un autor novel es prácticamente imposible. Ante la frustración que supone, unos optan por la autoedición y otros intentan jugar la baza de los premios literarios.

Integrar los distintos elementos implicados en la producción del libro es el objetivo de el Salón del Autor, un evento que se celebra por primera vez este fin de semana en Valencia. Las librerías Pinazo de Godella, Bibliomanía de L’Eliana, Bibliocafé y Clarion han unido sus fuerzas para poner en marcha un encuentro que reunirá en Casino Cirsa a los profesionales del sector del libro: editores, escritores, bloggers, ilustradores, traductores, correctores.

García-Lliberós

María García-Lliberós. Imagen cortesía de la autora.

“El objetivo que perseguimos es que sea un lugar de encuentro entre los diferentes profesionales del libro de donde surja nuevos y atrayentes proyectos editoriales y llegue a ser una referencia nacional ”, señalan los organizadores. “Nos hemos lanzado a la aventura porque detectamos la necesidad de ocupar este hueco en la actividad cultural de la Comunidad. Como libreros estamos en contacto con lectores, escritores, proveedores y también con futuros escritores, y observamos que muchos de ellos no saben por dónde empezar. No saben qué tipos de editoriales hay, cómo dirigirse a ellas,  qué premios literarios existen, qué recursos de marketing pueden usar, etcétera . Queremos que el Salón les oriente en ese sentido y  les resulte un experiencia enriquecedora para sus proyectos literarios”.

La idea es que el evento tenga periodicidad anual y que en próximas adiciones acoja a autores valencianos y de otras comunidades. Se llama 360º en referencia  a todos los profesionales que giran en torno a la creación de un libro.  “No queremos ser un congreso de una temática concreta, de estos ya hay muchos y algunos muy interesantes, trataremos todos los géneros y daremos formación en diferentes ámbitos”.

A lo largo de dos intensas jornadas se ofrece un programa muy variado, con charlas y mesas redondas sobre novela romántica, fantasía y ciencia ficción, literatura y cine, agentes literarios, bloggers y booktubers, ilustración, portadas, etcétera. También se celebrarán sesiones de speed date con editoriales, talleres de corrección y haikus y marketng para escritores.

Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

Ya hay más de 250 personas inscritas. Entre los participantes: Paco Roca, Manuel Casañ, María García-Lliberós, Enrique Belloch, Carmen Alcayde, Marta Querol, Bernardo Carrión o Juanjo Braulio.

Los organizadores han elegido estas fechas porque no era conveniente que el evento coincidiera con Navidad, Fallas o la Semana de Pascua. A partir de abril y mayo el calendario encadena ferias de libros en muchas localidades. Febrero, que suele ser un mes tranquilo para las librerías era el mes más apropiado.

“Este evento no tiene que ver con la Feria del Libro y queremos diferenciarlo”, afirman. “En la feria hay todo tipo de fondo, aquí los únicos libros que estarán a la venta serán los de los ponentes, moderadores y asistentes. Y por lo que respecta al público, en nuestro caso, no buscamos cualquier lector que se acerca a echar un vistazo por si encuentra un libro que le llame la atención. Se trata un público profesional, se busca crear nuevos proyectos editoriales y formar a escritores, por lo que esto requiere de una atención especial que no se puede diluir en otro evento”.

Después de varios años en el furgón de cola del índice de lectura la Comunidad Valenciana alcanza mejores puestos, con  un 61’2% en el 2017 lo que representa un incremente del 7’7% con respecto a 2012. “Cualquier noticia que suponga el aumento de la lectura, que sea lea más y mejor, nos alegra muchísimo, nos entusiasma, creemos que los libreros tienen un gran papel en esto y que cada día se preocupan de ofrecer un buen fondo editorial y se mueven mucho para ofrecer planes interesantes a sus clientes”.

La mala noticia es que casi la mitad de los españoles, el 40,3% reconoce que no lee o casi nunca lee en su tiempo libre. Por eso todo tipo de actividades que potencien  el hábito de la lectura y el amor a los libros es bienvenida y debe ser apoyada y potenciada.

Juanjo Braulio. Imagen cortesía del autor.

Juanjo Braulio. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

«Se aprende a escribir como a pintar»

Taller literario en Fontilles
Vicente Marco

Seis novelas, una recopilación de relatos premiados, un ensayo, dos obras teatrales y muchos libros de cuentos. Es el balance general de la variada y prolífica obra del valenciano Vicente Marco (1966), que además ha quedado finalista de una treintena de galardones literarios. El último, Premio Valencia de Narrativa, por su novela Mi otra madre publicada por Lengua de Trapo. Otra faceta de este autor versátil son los talleres de escritura que imparte en distintos ámbitos y sobre diversos temas, una treintena en total hasta la fecha.

Este verano dirige en Fontilles un taller de escritura creativa de cinco días en plena naturaleza con hospedaje y pensión completa incluidas. Será la semana del 27 al 31 de julio y del 24 al 29 de agosto. (Más  información en vacacionesconarte.com) A  partir de septiembre comienzan de nuevo los nuevos talleres en Bibliocafé de tres meses de duración, en los que se obsequia a los participantes con su ensayo Escritura creativa y premios literarios, y también habrá jornadas matutinas de sábado con temas específicos.

Portada de 'Mi otra madre', de Vicente Marco.

Portada de ‘Mi otra madre’, de Vicente Marco.

Mi otra madre es una novela de intriga que transcurre en un espacio único con muy pocos personajes. La voz narrativa es la de un muchacho de 13 años llamado Julián, alguien muy especial que el lector va descubriendo a lo largo de la obra. Mantiene una extraña relación con su madre, que se quiebra cuando entra en la casa un niño manco al que llama el Flaquito.  A partir de entonces Julián y el Flaquito entablan una amistad peculiar en las que ambos explorarán la vida de cada cual. “La escribí de un tirón, en apenas diez días. Y me introduje tanto en la piel de esos personajes en esa casa que, al final, acabé perdiendo el conocimiento”, comenta Marco con humor.

¿De todos los premios que ha recibido, cuál es el que más aprecia?

La verdad es que no me parece justo declinarme por uno en concreto. Todos me satisfacen. Y el que recuerdo con más nostalgia fue el primero. Por aquello de que fue el primero. Como el primer amor y eso.

¿Cómo nutre su imaginación para escribir tanto y tan variado?

Es muy difícil responder a esa pregunta. La imaginación siempre se nutre del mundo, eso es evidente,  pero existe algo introspectivo, que no sé de dónde viene. Está ahí. Y uno lo saca cuando escribe. En mi caso, la obra nace por impulso, casi como si fuera escritura automática, así voy creando las historias.

¿Qué disciplina de trabajo sigue?

Soy muy disciplinado. Me levanto por la mañana sobre las ocho y escribo hasta las tres o las cuatro. Cuando estoy en pleno proceso creativo (no de revisión) continúo por las tardes, por las noches, hasta cuando haga falta.

El escritor Vicente Marco. Cortesía del autor.

El escritor Vicente Marco. Cortesía del autor.

¿Con respecto a los talleres literarios, cree que ayudan realmente a convertirse en escritor? ¿Qué es lo principal que intenta transmitir a los alumnos?

Lo que intento transmitir es que existen una serie de técnicas de escritura creativa aptas para cualquier persona que tenga interés en crear. Del mismo modo que se aprende música o pintura, también se aprende a escribir. Sobre todo, hago hincapié en los errores más frecuentes de quienes empiezan y en cómo solucionarlos.

¿Qué es lo que más le sorprende de sus talleres? 

Me sorprende tanto el talento de muchos alumnos, su capacidad para recrear historias como la falta de revisión generalizada en todos ellos. Es una lástima que sus bocetos de relatos, novelas o piezas teatrales duerman escondidas en un cajón.

Parece que 2015 está dando una gran cosecha de escritores valencianos. ¿Qué opina al respecto?

La verdad es que en los últimos meses nuevos narradores valencianos o residentes en Valencia están cosechando triunfos tanto comercialmente como con premios importantes. Ahí está Jordi Llobregat con El Secreto de Versalio, Sebastián Roa, El ejército de Dios, Joaquín Camps con La última confidencia del escritor Hugo Mendoza, Rosario Raro, Volver a Canfranc, Santiago Álvarez La ciudad de la Memoria, Antonio Penadés, Tras las huellas de Heródoto. Por no hablar de los veteranos con un sólida carrera: Alfons Cervera, Rafael Chirbes, Carmen Amoraga, Javier Sarti, Santiago Postiguillo, Juan Ramón Barat, Juan Miguel Aguilera, Marta Querol o Jordi Juan Martínez, que acaba de ganar el Premio Getafe de Novela Negra. Una buena cosecha de géneros para todos los gustos y paladares. Muchos, además, coincidíamos en Bibliocafé, aquella estupenda librería de Micer Mascó donde se organizaban teatros de lecturas, conciertos y un sinfín de actividades culturales. Por desgracia, como ha venido sucediendo en España en estos últimos tiempos, debió cerrar sus puertas para abrirlas de nuevo en un espacio mucho más modesto donde las reuniones devienen imposibles.

El escritor Vicente Marco. Cortesía del autor

El escritor Vicente Marco. Cortesía del autor

Bel Carrasco

Roa: “Es urgente repasar el fanatismo”

El ejército de Dios
Sebastián Roa
Ediciones B

Turolense afincado hace años en Valencia, Sebastián Roa lleva esta última década sumergido en el pasado, concretamente en tiempos de la Reconquista, que describe con lujo de detalles y documentación en dos novelas: ‘La loba de al-Ándalus’ y ‘El Ejército de Dios’ (ambas en Ediciones B), recientemente aparecida. Ahora trabaja en la última parte de su trilogía sobre la invasión almohade, pues “es urgente repasar el fanatismo que ya nos asoló una vez”, opina. “Esta época me fascina porque una vez te asomas a ella, es imposible resistirte a su encanto. La Edad Media dura mil años, y está llena de matices y detalles inéditos, atractivos y muy novelescos”.

La historia arranca en el año 1174. El imperio almohade, fortalecido tras someter todo al-Ándalus, se dispone a lanzar sus poderosos ejércitos sobre los divididos reinos cristianos.  Frente al fanatismo africano, el rey Alfonso de Castilla trata de lograr un equilibrio que supere las rivalidades entre cristianos y lleve a la unión contra el enemigo común. La constante rivalidad entre los reyes de León y Castilla, auxiliados respectivamente por las influyentes familias de los Castro y los Lara, se verá tamizada por la intervención Urraca López de Haro, y por las maniobras en la sombra de la reina Leonor Plantagenet.

Una trepidante historia de 800 páginas,  minuciosamente documentada y repleta de amores, batallas, traiciones, venganzas y pasiones humanas. Roa invirtió dos años y medio en escribir este relato de largo aliento que combina la ficción con la realidad para conseguir “tramas redondas y personajes totalmente evolucionados”, dice. “La novela es sustantiva. Lo histórico es circunstancial”.

Detalle de la portada del libro 'El ejército de Dios', de Sebastián Roa.

Detalle de la portada del libro ‘El ejército de Dios’, de Sebastián Roa. Ediciones B.

¿Por qué la ha titulado El ejército de Dios? ¿Acaso entonces no eran todos ejércitos de Dios?

En realidad ni todos los contingentes eran ejércitos, ni mucho menos lo eran de Dios. En los reinos cristianos, los únicos combatientes que podemos considerar profesionales eran los miembros de las órdenes militares, que además tenían una motivación religiosa. Las mesnadas seguían al conde, barón u obispo de turno, y estos podían o no concurrir a la llamada de su rey. En cuanto a las milicias ciudadanas solían contar con privilegios -como la fonsadera- que les permitían esquivar sus obligaciones militares. Además, la bula de cruzada solo podía emitirla el papa, y no lo hacía fácilmente. En suma, a un rey ibérico del siglo XII le costaba horrores movilizar tropas y, cuando lo conseguía, el resultado no se parecía mucho a un ejército. El imperio almohade, por el contrario, contaba con varios ejércitos regulares, algo inédito en la Edad Media.  Era privilegio del califa convocar la guerra santa, y los califas almohades lo hacían siempre que afrontaban una campaña importante. Eso implicaba la unión al ejército de combatientes no regulares, como cabilas bereberes, árabes, andalusíes, voluntarios de la fe, etcétera. Auténticos ejércitos de Dios. Desde un enfoque histórico pero también por la cuenta que nos trae, deberíamos entender la diferencia entre el concepto agustiniano de ‘guerra justa’ como mal necesario y el mahometano de ‘guerra santa’ como deber religioso.

¿Qué habría pasado si los cristianos no llegan a ganar la batalla de las Navas de Tolosa?

Imposible saberlo, ya que confluían otras variables. Si nos remitimos a la historia inmediatamente anterior a 1212, podemos conjeturar con un alto riesgo de colapso cristiano. Lo que está claro es que el proceso de reconquista se habría detenido sine die. Mi novela se sitúa en un momento ‘bisagra’ de cuyas consecuencias, en cierto modo, vivimos todavía. Si hubiera ocurrido lo que en Bizancio, hoy podríamos ser una Turquía occidental.

Portada de 'El ejército de Dios', de Sebastián Roa. Ediciones B.

Portada de ‘El ejército de Dios’, de Sebastián Roa. Ediciones B.

En su novela tienen gran peso los personajes femeninos. ¿Las mujeres en esos tiempos ejercían cierto poder político?

Hay claros ejemplos. Más que a fuerza de conquista militar, las relaciones entre los reinos hispanos se sellaban con esponsales, y había damas que no se resignaban a mirar y callar. Un par de ejemplos: la larga trifulca matrimonial entre Urraca de León y Alfonso el Batallador; y el tanto monta, monta tanto entre Isabel y Fernando. Por no hablar de la reina Berenguela o de María de Molina.

¿Qué pasa por su cabeza ante las noticias de la barbarie yihadista?

Esas acciones no tienen que ver con la religión ni con el Islam. Son consecuencia de una serie de factores como la miseria, el hartazgo y la manipulación que ejercen líderes con mucho carisma. En todo caso, la barbarie yihadista que narro en mi novela fue auténtica, se saldó con múltiples decapitaciones y protagonizó una importante destrucción material, pero no procede de al-Ándalus. Nació en la cordillera africana del Atlas, cuna del movimiento almohade. Los andalusíes del siglo XII fueron tan víctimas de ese fanatismo como sus primos cristianos.

¿Cómo interpreta la existencia de la fiesta Moros y Cristianos, revisión festiva de un acontecimiento trágico y sangriento?

Por muy trágico y sangriento que nos parezca ahora un episodio histórico, nuestro deber como seres racionales es mantenerlo en la memoria. Por otra parte sería absurdo renunciar a la historia medieval por juzgarla con criterios morales del siglo XXI. Yo no pondría el punto de mira en una fiesta tan bonita como la de Alcoy, por ejemplo; preferiría acabar con otras manifestaciones lúdicas coetáneas y realmente degradantes, como las que vemos en ciertas cadenas televisivas día tras día, naranja tras limón. Y viceversa.

Algunos historiadores hablan de la convivencia pacífica entre moros, cristianos y judíos en Toledo. ¿Cree que en algún momento o lugar fue posible cierto entendimiento entre las distintas religiones? ¿Cómo imagina el futuro del Islam y su influencia en Europa?

Existió esa convivencia, tanto en el lado musulmán como en el cristiano, pero de forma fluctuante y bajo criterios de subordinación que, por otra parte, ayudaban a mantener el equilibrio. Salvando las distancias, creo que no estamos enfocando bien el encaje del Islam en Europa. Los europeos dejamos atrás hace tiempo la superstición, y hemos de ser cuidadosos con las corrientes que ahora busquen lo contrario.

Valencia cuenta con una cantera de novelistas centrados en la historia antigua.  ¿A qué cree que se debe?

El tamaño de la ciudad ayuda. Valencia es grande, con lo que hay materia prima, pero no es tan grande como para que los novelistas estemos desconectados. Interactuamos, participamos en eventos con cierta asiduidad, generamos actividad… Y luego está la existencia de centros culturales como el museo L’Iber o el extinto Bibliocafé.

Roa.

Sebastián Roa. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

El Cuaderno Rojo: ¡Échame un cuento!

Del Loco al Mundo, de El Cuaderno Rojo
Editorial Acen

Videntes, pitonisas y echadores de cartas proliferan por los canales de televisión y en consultorios de todo tipo. ¿Falacia, superstición, superchería? Se crea o no en el poder mágico y adivinatorio de las cartas del Tarot lo cierto es que poseen un sentido simbólico. Representan los arquetipos esenciales y las fuerzas del destino que gobiernan la condición humana. Una materia de inspiración muy jugosa que el colectivo de escritores valencianos  El Cuaderno Rojo (ECR) eligió como tema de su segundo libro de relatos, ‘Del Loco al Mundo’ publicado por Acen.

“Escogimos las cartas del Tarot por una cuestión numérica”, dice Bernardo Carrión, coordinador del libro y autor de uno de los relatos. “Somos 22 miembros y buscábamos algo de 22 elementos, y mira por dónde, el tarot tenía esa cifra. Son 22 arcanos mayores, numerados de I al XXI, más El Loco, que es arcano mayor pero no tiene número. Por eso el título, ‘Del Loco al Mundo’, El Loco es el número cero y El Mundo el XXI”.

Portada de 'Del Loco al Mundo', de El Cuaderno Rojo. Editorial Acen.

Portada de ‘Del Loco al Mundo’, de El Cuaderno Rojo. Editorial Acen.

“El Tarot es un juego de naipes compuesto por 22 Arcanos considerados mayores y cincuenta y seis menores: 78 en total”, escribe en el prólogo la tarotista Mila Villanueva. “En cada uno de ellos podemos reconocer un arquetipo y, al mismo tiempo, todos ellos se han utilizado como cartas de juego o instrumento de adivinación. (…) “Ya Raimundo Lulio fundamenta su Ars Magna (1290) en el Tarot; y desde Petrarca hasta Fernando Arrabal, pasando por Yeats, Elliot, Kafka, Panero o Isabel San Sebastian, muchos otros han utilizado este juego como fuente inspiradora”.

Entre los autores destacan firmas ya consolidadas, como Vicente Marco, Sebastián Roa, Marta Querol o Miguel Ángel Badal, junto a otras de autores noveles. Todos se inspiran en una de las figuras del tarot para dar rienda suelta a su imaginación.

“Se repartieron las cartas a pura suerte”, indica Carrión. “Cada uno de los autores debía documentarse para que su historia tuviera como hilo conductor, como inspiración o como protagonista el arcano correspondiente. Cada arcano tiene su historia, que puedes encontrar fácilmente en Internet”.

‘Del Loco al Mundo’ es el segundo libro de ECR,  un grupo de creación literaria nacido en 2009. “Nos conocimos en el taller de escritura de Antonio Penadés, que aún se imparte y que este año ha cumplido ya su novena o décima edición. Muchos de esos alumnos hicimos un segundo taller con Santiago Posteguillo y antes de acabar ese taller nos constituimos como grupo en Yahoo. Los nueve del primer ECR acabamos el taller y poco después el grupo aumentó a 11 personas”.

Como colofón a aquella etapa publicaron su primera antología: 11 monstruos por encargo, también editada por Acen. Cada uno escribió un relato sobre el fenómeno de los monstruos. Tras ese libro el grupo se abrió a otros escritores que participaban en las actividades que se organizaban en Bibliocafé: tertulias, liturgias del escritor, mesas redondas. Hace un año el grupo se amplió a 22 y  ahora publica, también en Acen, esta nueva antología que ha duplicado el número de relatos con respecto al anterior. ECR ya tiene un par de proyectos de nuevas antologías en marcha, puesto que hay otras editoriales interesadas en publicarnos.

El libro se encuentra en el Museo L’Iber de Soldaditos de Plomo, en la calle Caballeros.

Artistas valencianos del colectivo El Cuaderno Rojo. Imagen cortesía de la agrupación.

Artistas valencianos del colectivo El Cuaderno Rojo. Imagen cortesía de los autores.

Bel Carrasco

¿Padrino o mecenas? La fiebre del crowdfunding

Festival Valencia Negra
Diversos espacios de Valencia
Del 21 al 26 de mayo

El arte no tiene precio pero hay que pagarlo. Los artistas se empecinan en comer cada día, amén de  beber más de la cuenta o consumir sustancias que no hace falta mencionar. En el principio fueron Papas y purpurados quienes les llenaron el pesebre a cambio de que ellos atiborraran conventos e iglesias de arte sacro. Con la democracia el Estado tomó el relevo en una siempre polémica y errática política de subvenciones.

Pero esas dos pródigas tetas están más secas y chupadas que una bota de vino al final de la fiesta y hay que inventar otros cauces de financiación. Con siglo XXI y las nuevas tecnologías se impone el crowdfunding, cuya traducción literal es mecenazgo colectivo, aunque en lenguaje llano es el arte de sacar dinero de debajo de las piedras. De esta forma, a base de pequeñas aportaciones voluntarias  ya se han puesto en pie infinidad de tinglados, quioscos y paraetas. Un ejemplo reciente es el Festival Valencia Negra que arranca esta semana, del 21 al 26 de Mayo, en pleno mes del color y las flores y cuyo epicentro es la Sala Russafa, aunque también se desparrama por otros puntos de la ciudad: MuVIM, Cosecha Roja, Bibliocafé, etcétera.

“Nos hemos lanzado de cabeza a la piscina”, dice Jordi Llobregat, director de organización del evento con una imagen muy estival. “Confiamos en mucha gente, un grupo de 15 colaboradores directos y otros agentes que aportan ingredientes básicos del menú, desde el  local para hacer el banquete hasta el arroz para cocinar la paella”, añade en términos también metafóricos.

Un arroz que será negro como homenaje al tema del encuentro, pues la gastronomía se integra en el programa al igual que la música, el cine, la fotografía y el teatro. Un Festival holístico que trae a Valencia a grandes maestros como Juan Madrid y Andreu Martín, Juan Ramón Biedma, Carlos Zanón, Susana Hernández o Toni Hill, entre otros y lo más granado de los negros valencianos en el mejor sentido del término: Arias, Palomar, Piera y Valera.

“Los gastos más importantes son los viajes y dietas de los autores invitados, una docena en total, aunque en ese aspecto algunas editoriales nos echan una mano”, explica Llobregat. “Para cubrirlos hemos propuesto dos líneas de colaboración: los padrinos y los mecenas”.

Los padrinos lucen su munificencia con aportaciones a partir de cien euros y los mecenas, más modestos,  de cinco a cien a cambio de una serie de productos oficiales del Festival y entradas a actividades.

Como patrocinadores oficiales figuran la Diputación y el Colegio de Detectives Privados, uno de cuyos representantes participará en una de las mesas redondas. En el ciclo de cine se han programado filmes raros e inéditos como Pitfall, Homicide y Mafioso. Habrá mucho más que ver y oír (jazz), además de la concesión del I Premio Mejor Novela de Valencia Negra.

Tras el despliegue de trabajo, inventiva e ilusión, los organizadores del Festival esperan que éste sea el principio de una larga amistad, que Valencia responda a la llamada y el evento se consolide. “Ya tenemos cinco o seis autores apalabrados para la próxima edición”, anuncia Llobregat.

Cartel del Festival Valencia Negra

Cartel del Festival Valencia Negra

Bel Carrasco