“El teatro necesita del cine”

Entrevista a Sergio Villanueva
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Del 17 al 24 de junio de 2016

Desde la primera hora que me enteré que venía Sergio Pérez Mencheta a presentar Los Comensales, quise hacerle una entrevista, pero ¡ay de mí!, Sergio no estaba por la labor. Mis preguntas sobre la adaptación de Capitán Trueno en la que él encarnó al personaje, se habían volatilizado. Quizás en otra ocasión pueda cuestionarle sobre aquella oportunidad fallida.

El caso es que aunque Mencheta tenía cosas más importantes que hacer que aguantar a pesados como yo, Sergio Villanueva, director del film, sí accedió a entrevistas. Llegué media hora antes al encuentro en el Hotel Astoria de Valencia, y me lo encontré trasteando su móvil en el recibidor. Como conocía su cara le saludé. Una de las chicas de prensa, todas muy profesionales y amables, me dijo que los otros medios se habían caído y que era el único, así que tenía todo el tiempo del mundo.

Nos desplazamos hasta el bar del Hotel y nos acomodamos en unas sillas, antes de la entrevista le pregunté por Tranvía a la Malvarrosa, donde Sergio tenía un papel. Nos contó que aquello fue una gran producción y que a día de hoy se la siguen recordando en Valencia. Le dije que la película reflejaba una Valencia que ya no existe, que es historia, y entonces sonreímos al hablar del Balneario de las Arenas.

Sacudimos los recuerdos y nos centramos en su ópera prima mientras me dice que pregunte cualquier cosa, lo que quiera, y así lo hago. Por la noche recordó en la presentación del film, junto a Mencheta, una de las preguntas que le formulé y que me agradeció bastante.

Sergio Villanueva. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Sergio Villanueva. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Javier Caro

Moltó veraniego

Fotolibrería Railowsky
Paco Moltó
Las Arenas, años 80. Fotografías inéditas
Inauguración: jueves 7, a las 20.00 horas
Hasta el 7 de mayo

Paco Moltó ha sido uno de los escasos fotógrafos que, alejándose de visiones folklóricas y nostálgicas, ha realizado una crónica fidedigna de ese espectáculo de la costa que, afortunadamente, se sigue representando cada verano. Pero la comedia ha variado bastante. A los personajes que retrató Paco Moltó les han cambiado, sin pedirles opinión, parte de los telones de fondo (como el Balneario de la Arenas, que fue derruido para construir en su lugar un hotel presuntuoso de cartón piedra). Y Valencia, por decisiones políticas, la mayoría erróneas, ya no tiene que ver con aquella ciudad que, según el escritor Karel Capek, era “de cúpulas azules esmaltadas de azulejos, de gente morena y aire amoroso, donde se mezcla el aliento del mar y el olor a pescado; mar, mar claro, resplandeciente y rizado que se torna espuma al pie de las rocas marrones.
Francisco Moltó, es un fotógrafo “molto bravo”, valiente en la escena de la vida, que muestra con frescura y madurez lo cotidiano, lo común, lo sencillo, lo habitual… y que como hemos visto el paso del tiempo convierte sus fotografías en documentos de gran valor. Lo hizo antes, mediante portafolios fotográficos, con Berlín (“Ciudad dividida”), Buda/Pest (“El instante imaginado”), Arlés (“Impresión en positivo”), Stockholm (“Visión íntima”), o USA (“Sensaciones”) entre otros muchos, convertidos en exposiciones y excelentes libros. Y ahora en Railowsky (Valencia, 2013) vuelve hacerlo con “Las Arenas”, donde construye su particular cóctel de instantes, impresiones, visiones y sensaciones, sin inmutarse, con los pies en la arena, o quizás en el “albero”, como un torero, cámara en mano, y entrando a “disparar”… Un Moltó “molto bravo”.

Salva Torres