El Circo sigue vivo

Manifiesto: Día Mundial del Circo
Sábado 16 de abril de 2016

“El circo es algo más que un simple espectáculo, es el recinto en el que el ser humano se ha medido siempre a sí mismo y en el que se ha encontrado con los retos imposibles que se ha propuesto superar; el espacio infinito para la imaginación y la búsqueda de la emoción; un lugar para el asombro y la exhibición de lo imposible, lo inexplicable”. (Pepe Viyuela. Bestiario. Madrid. 2003)

Un año más, compañeros y compañeras, estamos de celebración. ¿Y qué festejamos, qué acontecimiento conmemoramos? Que, a pesar de todo, el Circo sigue vivo, continua latiendo desde sus entrañas y, como rizoma generoso y solidario, se extiende en red de manera horizontal, llegando a todos los espacios posibles y a todas las personas hambrientas de imaginación y fantasía, de sueños, de deseos de imposibles.

Hoy, como hace ya más de cinco mil años, se siguen levantando carpas, montando andamios en las calles y en las plazas, ocupando lugares insospechados, llenando espacios escénicos de todo tipo con múltiples lenguajes, y disciplinas que son el desafío a lo establecido, retando a la gravedad, al vacío, al equilibrio, a la sensatez y la racionalidad, a la solemnidad de lo serio, siendo un canto a la belleza del instante y el aquí y ahora, con el lema del más difícil todavía.

Logotipo de la APCCV.

Logotipo de la APCCV.

El Circo, lugar físico e imaginario, simbólico de una manera de entender la vida y de vivir en el mundo, con el nomadismo como bandera y la multiculturalidad y la diversidad como himnos, día a día sigue rompiendo fronteras y acercándose allí donde es necesario, desde la más profunda humanidad. Cada día,en cada función, el circo es un acontecimiento maravilloso, tanto para quienes lo hacen posible como para quienes lo disfrutan.

Celebración también significa visibilización: de reivindicación, de reclamar aquello que le pertenece. Si bien, en los últimos años se han mejorado las condiciones en las que se desempeña uno de los oficios más antiguos del mundo, aún siguen habiendo carencias, deficiencias y oídos sordos.

El plan General de Circo estatal 2012-2015 necesita ser revisado e implementado; la demanda sigue en pie, el Circo es Cultura, con todo lo que ello supone: hacen falta espacios de creación, circuitos de exhibición, formación regularizada y reglada, foros de encuentro y debate, espacios de intercambio…y políticas de apoyo y protección de una manifestación cultural tan inherente a la historia de la humanidad por parte de instituciones públicas sobre todo, pero también privadas.

Y no olvidemos: hay que seguir en el camino de favorecer una acción inclusiva, también en el sentido de dar visibilidad y fomentar espacios a las mujeres en todos los lugares posibles, incluyendo la gerencia y la gestión, la dirección artística… Amigos y amigas, ¡Viva el Circo! Y un brindis por un futuro mejor posible.

Carpas de circo. Fotografía de Elena Pueyo.

Carpas de circo. Fotografía de Elena Pueyo.

María Colomer Pache*

*APCCV Associació de Professionals del Circ de la Comunitat Valenciana

El cuerpo punto a punto de Pilar Redón

Cuerpo y Línea sobre plano, de Pilar Redón
Aula de Cultura La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Hasta el 26 de marzo

“La línea (geométrica) es un ente invisible. Es la traza que deja el punto al moverse y es por lo tanto su producto. Surge del movimiento al destruirse el re-poso (total del punto)” Vasily Kandinsky

Haciendo desde el título un guiño agradecido al maestro Kandinsky, se presenta la obra de Pilar Redón. Nos vamos a encontrar con más de un centenar de imágenes evocadoras, realizadas punto por punto, con lápiz, sobre papel. Los cuerpos que han construido esos puntos, que Pilar ha ido ordenando en la superficie material llamada a re-cibir el contenido de la obra, el plano básico del que nos habla Kandinsky, son dibujos, sí, pero no son solo dibujos.

Obra de Pilar Redón en el Aula de Cultura La Llotgeta.

Obra de Pilar Redón en el Aula de Cultura La Llotgeta, (Valencia).

Son espacios de evocación que contienen historias maravillosas, de búsquedas y recorridos, de encuentros y descubrimientos, de inquietudes, de asombro y miedo a lo desconocido. Contienen la historia de un viaje, del viaje que esos puntos han hecho acompañando la mirada analítica y el pensamiento de Pilar, guiados por sus manos educadas en la proporción y el equilibrio, en la armonía y la composición.

Un viaje que ha ido fraguandose en distintos territorios, en espacios públicos y privados, en su estudio, en el Círculo de Bellas Artes, tras sesiones y sesiones de observación y reflexión, de práctica artística, desde la disciplina y la exigencia personal. Como si nos acercáramos a un libro de viajes, ilustrado por un explorador del S. XIX, descubriremos al entrar en el espacio de la exposición, cómo se han ido registrando minuciosamente los datos de ese viaje.

Obra de Pilar Redón en 'Cuerpo y Línea sobre plano'. Aula de Cultura La Llotgeta.

Obra de Pilar Redón en ‘Cuerpo y Línea sobre plano’. Aula de Cultura La Llotgeta, (Valencia).

Un observador atento será capaz de reconstruir, casi paso a paso, cada etapa del recorrido, cada luz y cada sombra. Las formas, las proporciones, los cuerpos imperfectos, tranquilos y orgullosos, que se saben el centro y quieren compartirlo. Y de esos cuerpos, sus rostros, sus miradas cómplices, su invitación a contemplarlos y la promesa de algo que trasciende la superficie de la forma.

Da la sensación que, al dejar de mirarlos, cambiarán la pose o desaparecerán difuminados. Una advertencia: no saldremos ilesos, nos van a afectar las sensaciones y el despliegue de la experiencia estética y, a partir de ahora, nuestra mirada sera más experta. Disfrutemos.

Obra de Pilar Redón. La Llotgeta.

Obra de Pilar Redón en la exposición ‘Cuerpo y Línea sobre plano’. Aula de Cultura La Llotgeta, (Valencia).

Amparo Carbonell Tatay