Casa Bardín: cambiar para que nada cambie

Con fecha de 22/12/2015 se han hecho públicas, a través del Boletín Oficial de la Provincia de Alicante, las bases reguladoras para la selección de propuestas que darán cobertura al programa expositivo 2016-17 de la Casa Bardín, sede del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil Albert, organismo autónomo de la Diputación de Alicante.

Tras analizar dicha convocatoria consideramos que sería conveniente que una propuesta que empezó a andar a mediados de 2012, y cuya selección se ha venido realizando hasta ahora por medio de una comisión de dudosa imparcialidad (además de serios problemas de coordinación), pudiese comenzar a organizarse en base a códigos de trasparencia y corrección, tal y como exigen los nuevos tiempos.

Entre los parámetros de profesionalidad y responsabilidad que deben regir a los organismos públicos y por tanto a sus convocatorias, está el de dotar a las mismas de unas bases en consonancia con las Buenas Prácticas. Se hace indispensable por tanto, el que sus responsables sean conocedores de estas prácticas, su defensa y su aplicación. Y para que esto sea demostrable es necesario que la configuración de los jurados se establezca en base a códigos profesionales, parámetros que se demandan desde la sociedad, prueba de que los organismos financiados con fondos públicos responden a una realidad social y cultural nueva, que requiere de bases sólidas para que no caigan en entredicho los compromisos que desde Conselleria y Ayuntamiento se han asumido.

Desde AVVAC y AVCA defendemos que la puesta en práctica de procedimientos serios y rigurosos, es la única vía para que se asegure una selección y una difusión de aquellas propuestas merecedoras de interés cultural y social. Además de una manera eficaz de abolir las detestables prácticas de nepotismo y endogamia que impiden la configuración de un tejido profesional en las Artes Visuales en la provincia de Alicante.

Creemos que, desde la Institución en cuestión, no se ha valorado con la suficiente importancia el hecho de que no regular la selección de los miembros de este comité pone en entredicho su imagen, al tiempo que parece consolidar ciertas prácticas dudosas, en las que es muy fácil que se siga censurando a determinadas voces en desacuerdo con el amiguismo y las metodologías difusas.

Como indicamos, para garantizar unos términos de imparcialidad deseables, la designación de un jurado debe recaer en una comisión de expertos profesionales en la que exista representantes tanto de la sociedad civil (Asociaciones Profesionales de las Artes Visuales) como de la Administración, y que deberá tener carácter rotatorio y renovado en cada edición.

Esta comisión tendrá la siguiente arquitectura:

  • Un miembro (que en ningún caso será miembro de su Asociación) designado por la Asociación Valenciana de Críticos de Arte Contemporáneo (AVCA)
  • Un miembro (que en ningún caso será miembro de su Asociación) designado por la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC)
  • Un miembro designado por la Administración pública que será un/a profesor/a de universidad, un/a director/a de museo o centro de arte contemporáneo o un/a gestor/a cultural.

Esta comisión se encargará de seleccionar a los jurados, los cuales se deben de componer por profesionales de reconocido prestigio que tengan un contacto profesional directo y conocimiento profundo de los lenguajes de las artes visuales contemporáneas. Estos profesionales pueden ser críticos/as de arte, artistas visuales, profesores/as de universidad, gestores/as culturales y/o directores/as de museos o centros de arte contemporáneos.

Su composición se distribuirá de la siguiente manera:

  • 33,3 % crítico de arte contemporáneo
  • 33,3 % artista visual contemporáneo
  • 33,3 % profesor/a de universidad o director/a de museo o centro de arte contemporáneos. 2/3 de los miembros del jurado no deben tener ninguna relación con el ámbito territorial de la Comunidad Valenciana, con objeto de garantizar la mayor independencia e imparcialidad con respecto a los participantes.

Es importante recalcar la necesidad de una baremación de los contenidos que se pidan al participante (puntuación por cada uno de los ítems que se requieran en la documentación del concurso o beca), haciéndose obligatorio el trabajo de lectura y debate de toda la documentación proporcionada por los participantes.

Otra cuestión que requiere ser resaltada en un análisis crítico de las bases de la convocatoria, es la falta de concreción en los datos que se aportan. Se apela a la adecuación (del proyecto) al espacio expositivo, pero en ningún momento se facilita información sobre el espacio en cuestión ni acerca de las condiciones que lo rodean (duración de la exposición, horario de apertura al público, medidas de seguridad de la sala, etc.) Por lo que sería conveniente adjuntar tanto planos del espacio expositivo y sus dimensiones, así como una mayor profundización en lo relativo a las actividades de difusión anexas a la exposición, puesto que todas ellas se circunscriben a un ámbito genérico denominado “actos”. En el que se habla de actividades de naturaleza didáctica y otras relativas a jornadas críticas, sin precisar a qué tipo de trabajos se refiere. Consideramos pues necesario fijar funciones y actividades concretas, con el objetivo de facilitar la presentación de los trabajos.

Desde AVVAC y AVCA creemos que se hace una discriminación económica en perjuicio de las funciones y compromisos que el artista debe afrontar, al no contemplar el aporte económico que éste debe sufragar derivado de la adecuación de la obra al espacio expositivo y de su trasporte (la Diputación dispone de un servicio que realiza para otros centros expositivos de la ciudad el traslado de obra).

Por último, apelamos a la necesidad de establecer unos pactos ecuánimes y consensuados a través de un contrato entre institución y artista y crítico/comisario, con el fin de formalizar la actividad bajo unos mínimos de respeto mutuo, en lugar del documento unilateral que hasta ahora facilitaba la institución y que vulneraba en algunos puntos el Documento de Buenas Prácticas Profesionales en las Artes Visuales -en cuanto a las relaciones entre artista e institución se refiere- mediante la inclusión de cláusulas abusivas.

Sería deseable que estas apreciaciones sean tenidas en consideración, y que entre todos podamos contribuir a la mejora de las condiciones que se ofertan en beneficio de una consolidación del tejido profesional de nuestra provincia. Se hace exigible a las instituciones la puesta en marcha de procedimientos responsables frente a la inversión que la sociedad realiza a través de ellas.

En defensa del IVAM

El sector profesional de las artes visuales de la Comunitat Valenciana continúa demandando la destitución de la directora del IVAM y la convocatoria de un concurso público con un jurado profesional e independiente que garantice un nombramiento adecuado para la dirección, transcurridos dos años desde la publicación de la carta abierta dirigida al President de la Generalitat Valenciana.

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En defensa del IVAM.
Carta abierta del sector de las artes visuales
al President de la Generalitat Valenciana.
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Madrid, 27 de julio de 2011

Muy Honorable Señor Alberto Fabra:

Como usted ya sabrá, el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), es una institución que, en otro tiempo y con escasos medios económicos, fue el ejemplo a seguir por otros museos nacionales e internacionales. El IVAM se constituyó como algo más que un museo, como un Instituto; que de acuerdo a sus objetivos fundacionales debe impulsar y dinamizar todo el sector del arte contemporáneo. En consecuencia, dispone de un presupuesto que representa el grueso del gasto que se le dedica en la Comunitat Valenciana  al desarrollo del sector. Sin embargo, desde el año 2000, el IVAM entró en una degradación que, a lo largo de una década, ha sido cada vez más notable. En la actualidad, el Instituto ya no tiene aquella relevancia en el contexto artístico y su programación incumple gran parte de las funciones de sus estatutos fundacionales. En opinión de una mayoría de profesionales, desde el año 2000 las muestras que se presentan en el IVAM están directamente relacionadas con los caprichos y compromisos de sus directores, sin seguir las directrices de difundir y dar a conocer las propuestas que configuraron el arte del siglo XX y las que están sentando las bases del XXI.

En 1995, con el primer gobierno autonómico del Partido Popular en la Comunitat Valenciana, Juan Manuel Bonet fue nombrado director del IVAM mediante un acuerdo entre el PP y el PSOE. Evidentemente, se trataba de un profesional del arte que, con posterioridad, fue director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Es muy posible que muchos de los miembros del sector artístico no estuviera de acuerdo con sus planteamientos, pero el currículum de Juan Manuel Bonet no dejaba lugar a dudas de que se trataba de una persona estrechamente vinculada al arte moderno. Cinco años después, Cosme de Barañano ocupó la dirección del IVAM, siendo una de sus primeras decisiones cerrar el Centre del Carme, lo que supuso para los profesionales, estudiosos y público en general, la privación de una de las muy escasas plataformas del arte contemporáneo en esta comunidad. Cuatro años más tarde, Consuelo Ciscar sustituyó a Cosme de Barañano, sin mediar consenso alguno. Es una consideración mayoritaria que si este representó un mundo del arte absolutamente alejado del sector y centrado en un ejercicio elitista, Consuelo Ciscar ha ido mucho más lejos y ha puesto el IVAM a su servicio, no al de los ciudadanos.

Las últimas noticias derivadas del nombramiento de Consuelo Ciscar como Comisaria General de la III Bienal del Fin del Mundo, que se celebrará en la ciudad argentina de Ushuaia, han sacado a la luz, nuevamente, prácticas poco transparentes en la dirección y gestión del centro, aún sin aclarar.

Desde las asociaciones que firmamos este comunicado queremos también poner de relieve que los parámetros de profesionalidad en la gestión, en los modelos de relación con los agentes implicados (proveedores, artistas, comisarios, prensa, etc..) y en los sistemas de evaluación y control de los objetivos y del gasto, no cumplen los mínimos criterios deontológicos deseables. Existe, además, una ausencia total de profesionalización en los procedimientos empleados por Consuelo Ciscar, habiéndose atribuido el comisariado de numerosas exposiciones (más de tres mil según ella misma ha declarado) realizadas por otros/as comisarios/as; firmando cientos de textos no institucionales, sino de “autor”, no escritos por ella; imponiendo un programa de exposiciones en el que predominan muestras dedicadas a artistas allegados a su persona; promocionando la carrera artística de su hijo aprovechando los contactos y los presupuestos públicos y, en definitiva, teniendo una capacidad de decisión sobre materia cultural y artística desde hace varios lustros en la Comunitat Valenciana que resulta desproporcionada, en base a los malos resultados que de su gestión se han puesto de manifiesto con el paso del tiempo.

Por todo ello, exigimos transparencia. Transparencia en las cuentas del museo y en las adquisiciones de obra para su colección, en la contratación de servicios externos, así como en las cuestiones relacionadas con las donaciones. Del mismo modo, pedimos, en un momento como el actual, que Consuelo Ciscar dimita o sea destituida de su cargo si no explica de manera pormenorizada aquellos asuntos en los que la independencia entre el dinero público y sus intereses privados se ha visto tantas veces comprometida e incumplida. Consideramos que su sustitución al frente de la dirección del IVAM es ya imprescindible, mediante un procedimiento de acuerdo al Manual de Buenas Prácticas (que otras autonomías gobernadas por el PP ya han asumido y aplicado a sus políticas culturales), que garantice la selección no politizada de un profesional con el perfil adecuado.

Sr. President, el prestigio o desprestigio de una institución, se incorpora y afecta a la acción de quien gobierna. La trayectoria histórica del IVAM y su constitución como elemento central del programa público de cultura exigen la consistencia de un proyecto, que por su calidad cuente con un elevado grado de consenso, máxime cuando en el horizonte se apunta una costosa ampliación que lo renueva dotacionalmente y como espacio simbólico.

Le solicitamos, como máximo responsable cultural, que tome cartas en este asunto donde, una vez más, la labor de los profesionales del sector de la cultura y el arte moderno y contemporáneo se ha visto ninguneada y maltratada, a la vez que los intereses culturales, económicos y turísticos valencianos han resultado gravemente dañados.

Tiene usted ahora en su mano la oportunidad de devolver el rigor y el respeto a esta institución, contribuyendo con ello a iniciar un nuevo ciclo capaz de reactivar el importante papel que el IVAM está llamado a desarrollar. Atentamente.


Suscribe:
Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)
Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)
Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana (La VAC)
Consejo de Críticos y Comisarios de Artes Visuales
Mujeres en las Artes Visuales (MAV)
Unión de Asociaciones de Artistas Visuales (UAAV)

Adhesiones:
Comisión de Cultura del Movimiento 15-M de València