Ni igualdad ni trato profesional en el arte valenciano

La recientemente inaugurada exposición “Las dueñas del arte”, en las Atarazanas de Valencia, abre de nuevo el debate acerca de la ausencia de condiciones profesionales en el trato a los artistas por parte del Ayuntamiento de Valencia, así como desde las galerías de arte valencianas. AVCA y AVVAC han hecho público un comunicado en el que manifiestan su punto de vista y reclaman medidas. Este es el texto íntegro:

“Desde hace años AVCA (Asociació Valenciana de Crítics d’Art) y AVVAC (Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló) denunciamos las injustas condiciones a las que en ocasiones se somete a las y los artistas que participan en exposiciones financiadas con dinero público. Pese a las reiteradas ocasiones que se ha puesto en conocimiento de la Administración el hecho de que no remunerar a las y los artistas supone, en primer lugar, una negativa a reconocer sus derechos como profesionales, y en segundo, un trato desigual y discriminatorio desde el momento en que otros agentes que participan en el proyecto sí cobran por su trabajo, una vez más contemplamos con asombro cómo vuelven a ningunearse las demandas del sector al comprobar que las y los artistas participantes en la exposición “Las dueñas del Arte” no han obtenido remuneración alguna por participar en dicho proyecto.

Este hecho se reviste de especial gravedad cuando según la Concejala de Cultura, MarÍa Irene Beneyto, “es la mejor forma de celebrar el Día de la Mujer”, según declaraciones aparecidas en diversos medios. En nuestra opinión, no sólo no es la mejor manera, sino que constituye una total falta de consideración acerca de lo que significa celebrar el 8 de marzo, día de la Mujer Trabajadora, al organizar una exposición en la que se remunerará a la imprenta que edite el catálogo o a los comisarios responsables del proyecto, por poner un ejemplo, pero no a las artistas participantes, que son el verdadero motivo de la realización de la muestra.

Hay que recordar, asimismo, que el Síndic de Greuges resolvió hace pocos meses la necesidad de que la Administración abandone estas prácticas, en las que no media contrato alguno y no se remunera a las y los artistas, ya que únicamente conducen al progresivo deterioro del tejido artístico de la Comunidad Valenciana. Una vez más evidenciamos la falta de respeto que constituye este hecho, ya que tanto la Administración como las galeristas y comisarios pasan por alto que el trabajo de las y los artistas participantes debe ser respetado y, como tal, remunerado siempre y cuando haya dinero público destinado a la realización de un proyecto expositivo. La Administración, los comisarios y las galeristas que han impulsado este proyecto tenían una responsabilidad que cumplir, especialmente en una exposición que celebra el Día de la Mujer Trabajadora y que versa sobre la situación de desigualdad de ésta: reconocer su condición profesional y repartir los presupuestos del proyecto para que todas y todos cobrasen hubiera sido, a nuestro entender, la correcta manera de celebrarlo.

Esperamos sinceramente que se siga celebrando el día de la Mujer Trabajadora en sucesivas ocasiones, pero cumpliendo con las condiciones que harían de ésta una celebración digna y respetuosa con el respeto a la consideración de las y los artistas como profesionales”.

 

(Imagen: ValenciaPlaza)

España reclama buenas prácticas al IVAM

El sector del arte español ha realizado un movimiento conjunto de posicionamiento acerca del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), lanzando un comunicado en el que se reivindica la necesidad de que el nuevo director aplique el Manual de Buenas Prácticas al funcionamiento integral de la institución, a la vez que se defiende su independencia, se reclama la despolitización del Consejo Rector y la auditoría externa de las cuentas de la etapa de Consuelo Ciscar.

Este es el contenido íntegro del comunicado, suscrito por diecisiete de las principales asociaciones estatales y autonómicas de las artes visuales en España, que representa a la práctica totalidad del sector:

“Ya son muchos los años que los profesionales de las artes visuales en la Comunidad Valenciana y del Estado español, tanto desde las asociaciones como fuera de ellas, vienen advirtiendo sobre la deriva del IVAM, que pese a haber comenzado su andadura como un  centro museístico de referencia a nivel nacional e internacional, con una cuidada atención a sus políticas expositivas y líneas de investigación, pasó a ser el ejemplo que todos conocemos de incoherencia museológica, nepotismo administrativo y opacidad contable.

La situación en la que nos encontramos en este momento merece una especial atención, puesto que se percibe una cierta voluntad de regeneración institucional que parece estar introduciendo aires de cambio en el IVAM. Sin embargo, para que toda esta serie de movimientos no quede únicamente en una puesta en escena sin trascendencia efectiva, las asociaciones representativas del sector que suscriben este comunicado entendemos que hay tres puntos básicos que en este momento deben ser atendidos, para que podamos hablar de una verdadera voluntad de cambio.

En primer lugar, como ya se ha hecho mención en anteriores ocasiones, la composición del Consejo Rector está lejos de ser la deseable en una Institución museística que pretenda actuar con rigor teórico-práctico, articulando un proyecto de una cierta continuidad temporal, ya que la gran mayoría de sus integrantes son políticos profesionales, miembros del actual partido en el poder. Esto supone una clara merma no sólo de las potencialidades museológicas y museográficas del IVAM (al no tratarse de expertos en la materia), sino también del carácter democrático de un museo que es público (al no existir representantes de la sociedad civil), sufragado con el dinero de todos, y que debe permanecer ajeno a los intereses de cualquier partido. El documento 0 del sector de las artes sobre Buenas Prácticas en Museos y Centros de Arte estipula que la composición del patronato de un museo debe ser de entre un 20% y un 33% de representantes de la administración titular, entre un 20% y un 33% de representantes de la sociedad civil (asociaciones, colectivos, etc.) y entre un 33% y un 50% de científicos y expertos en arte. A día de hoy este balance de porcentajes se incumple de manera desproporcionada.

Este proceso de despolitización tiene que ser inminente, y puede realizarse sin otro mecanismo que la pura voluntad política, puesto que el año pasado vimos cómo el Consejo Rector era transformado de plano para asumir la forma actual, sin que ello haya generado ningún impedimento administrativo. Entendemos, por tanto, que con la misma celeridad que se llevó a cabo ese proceso, puede ser revertido, por lo que los representantes del sector exigimos una inmediata reformulación del Consejo Rector, para que los miembros no pertenezcan en su mayoría a la Administración titular, sino que esta mayoría la constituyan los expertos en Arte o en gestión de museos de reconocida trayectoria, y haya una igual proporción de los representantes de la Administración titular y de los de la sociedad civil.

En segundo lugar, la independencia del director del IVAM es una cuestión que se ha puesto de relieve en los últimos días, con las polémicas levantadas a tenor de las injerencias del Consejo Rector en las decisiones del nuevo director del IVAM, José Miguel García Cortés. La independencia del director, “que se plasma en la programación de exposiciones y actividades culturales, atendiendo a criterios estrictos de profesionalidad” según una carta que el pasado día 27 de noviembre enviaron los propios trabajadores del IVAM a la Consejera de Cultura, es una demanda conjunta del sector de las artes visuales, que debe ser respetada para garantizar la coherencia en la propuesta museística de la dirección del IVAM. El Consejo Rector debe ser un órgano con el cual la dirección del IVAM trabaje conjuntamente, en un proceso de mutuo entendimiento, en base a ofertar una programación que cumpla no sólo con unos elevados estándares de calidad sino también con la función pública de incidir en la calidad de vida de los ciudadanos, a través de las capacidades expresivas de la práctica o consumo cultural y de la vertebración simbólica del territorio en el que se inserta el museo.

Recordamos aquí que es finalidad primera del IVAM “desarrollar la política cultural de la Generalitat en cuanto concierne al conocimiento, tutela, fomento y difusión del arte moderno”. Ello implica la generación de instrumentos y el desarrollo de programas que incentiven estos fines en todos los niveles de la estructura social. El IVAM es un Instituto, no un museo, y la dirección del mismo debe de ser permeable a la participación, diálogo y comunicación con la ciudadanía y los profesionales. Es necesario que la dirección del IVAM asuma los postulados de las buenas prácticas profesionales que en su día acordó el sector junto al Ministerio de Cultura como garantía de buen funcionamiento del mismo.

En tercer lugar, debido a los antecedentes de la anterior directora del IVAM, que salió de la dirección de Consorcio de Museos dejando un déficit de aproximadamente 14 millones de euros, y debido a que los informes aportados por el IVAM son insuficientes, se impone con urgencia una auditoría externa de las cuentas del IVAM cuyo resultado se haga público sin maquillajes, para saber en qué estado se encuentran actualmente y, si procede, que la justicia actúe como corresponda. Es de crucial importancia someter las cuentas del IVAM a una auditoría externa para que la actual dirección no se vea entorpecida por las consecuencias de una mala gestión anterior. La opacidad del IVAM en estas cuestiones llama la atención cuando se compara con regiones como el País Vasco, donde ya en 2003 se aprobó una Ley de Museos en la que se obliga a informar anualmente del precio de las obras adquiridas con dinero público.

Debido a lo anteriormente expuesto, entendemos que estas tres demandas deben ser atendidas, no sólo por constituir una reclamación conjunta del grueso de la sociedad civil, representada por diversas asociaciones y colectivos profesionales, sino por la necesidad de entender lo público únicamente desde la perspectiva de transparencia, participación y responsabilidad política que caracteriza a la auténtica democracia. La sociedad reclama un IVAM en el que el cambio no se limite a una serie de declaraciones bienintencionadas, sino que cumpla con rigor las funciones públicas para las que fue creado.”

SUSCRIBEN:

Arte Madrid. Asociación de Galerías de Arte Madrileñas

Art Barcelona. Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de Barcelona

Associació d’Artistes Visuals de Catalunya (AAVC)

Associació d’Artistes Visuals de les Illes Balears (AAVIB)

Associació Catalana de Crítics d’Art (ACCA)

Asociación de Directores de Arte Contemporáneo de España (ADACE)

Asociación Nacional de Investigadores en Artes Visuales (ANIAV)

Artistas Visuales Asociados de Madrid (AVAM)

Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)

Consejo de Críticos y Comisarios de Artes Visuales (CCCAV)

Consorcio de Galerías Españolas de Arte Contemporáneo (CGEAC)

Instituto de Arte Contemporáneo (IAC)

Mujeres en las Artes Visuales (MAV)

Sociedad Española de Estética y Teoría de las Artes (SEyTA)

Unión de Asociaciones de Artistas Visuales (UAAV)

Unión de Artistas Visuales de Andalucía (uavA)

 

¿Profesionalización o precarización?

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló agradecen a la Facultad de Bellas Artes de San Carlos de Valencia y a su cuerpo docente que en los últimos años (2013 y 2014) se haya contado con la Asociación para colaborar puntualmente en proyectos como PAM o SELECTA, en los cuales AVVAC ha podido participar en mesas de debate, designar artistas para participar como jurados u organizar eventos de envergadura nacional como ART DATING I y II.  Estas colaboraciones han posibilitado además el contacto y proximidad entre estudiantes, artistas emergentes y profesionalizados con profesionales de las artes visuales contemporáneas a nivel nacional, lo cual ha consolidado y tejido lazos más fuertes dentro del sector.

En las apariciones públicas de los distintos representantes de la junta directiva de AVVAC que se han producido en el marco de esto eventos, AVVAC ha dejado muy clara su postura sobre la defensa de los derechos de los artistas y la necesidad de la implementación de las bases que construyan los cimientos para la profesionalización del sector.  Estas declaraciones, conferencias y/o charlas informativas ante un público universitario, principalmente alumnos del máster de producción artística, tenían como objetivo explicar de una manera muy didáctica los pilares fundamentales de la profesionalización y la necesidad de aplicarlos para realmente hacer viable y sostenible el ejercicio artístico en todos los niveles del sector (creación, gestión, etc.).

Sin embargo, creemos que aún queda un largo camino por recorrer y quizás estos presupuestos no han sido comprendidos ni asumidos por la Universidad. La profesionalización en lo tocante a exponer en un espacio público se basa en el respeto a la libertad de expresión y los derechos de autor, así como en la formalización de un contrato por escrito y la remuneración por el trabajo realizado.  Estos tres puntos son los pilares básicos que se consideran y se practican en el ámbito profesional en cualquier centro de excelencia del país.  Si una universidad forma profesionales, y organiza una exposición en una institución como el Centro del Carmen, financiada con dinero público, estos puntos deberían de estar claros para cualquier organizador de las exposiciones realizadas por los responsables de los masters en producción artística como PAM o SELECTA. Volvemos a repetir que no tiene ningún sentido que el artista siga siendo ninguneado como profesional. En realidad a los artistas y ex alumnos de estos másteres no se les ha proporcionado una auténtica experiencia de profesionalización (que es lo que supuestamente han pretendido desde el ámbito universitario), sino que más bien han representado experiencias de precarización.

¿Por qué son experiencias de precarización?

En el caso específico de la exposición “PAM PAM!” en el Centro del Carmen, a los artistas participantes ni se les ha hecho un contrato por escrito ni se les ha remunerado por el trabajo realizado (o por los derechos de comunicación pública de las obras de las cuales son autores y propietarios).  Tampoco se les ha preguntado sobre cómo gestiona cada artista sus derechos de autor y si tiene contratada algún tipo de licencia antes de que se haga uso de sus imágenes en medios y soportes.  Tampoco han sido informados sobre el coste total del proyecto expositivo ni se les ha facilitado un desglose del mismo, y tampoco se les ha ofrecido proveerles con una ayuda de producción para sus obras.

Hemos podido conocer a través de la rueda de prensa concedida el jueves 24 de Julio de 2014 que el Consorcio de Museos ha aportado para este proyecto una cifra en torno a 10.000€, sin haber precisado en qué se han invertido y cómo se han repartido.  Sin embrago lo que sí sabemos a ciencia cierta es que la remuneración a los artistas no ha sido contemplada en el presupuesto.

En conclusión podemos decir con rotundidad que de este modo los alumnos de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos de Valencia tienen su primera experiencia de “precarización” y “amateurización” en una institución pública, Consorcio de Museos, organizada por otra institución, la Universidad Politécnica de Valencia, y que ambas deberían dar ejemplo de buenas prácticas profesionales.  Sin embargo, y como es de costumbre en la Comunidad Valenciana, sí se editan, como en el caso de “PAM PAM!”, catálogos colectivos con las obras de los artistas, cuya utilidad curricular a nivel profesional es cuanto menos cuestionable, pero que en cambio sí sirven de mucho a las imprentas, diseñadores gráficos y autores de los textos que acompañan a las obras, los cuales todos sí ven remunerado su trabajo de una manera directa o indirecta.

Desde AVVAC queremos expresar que nos sorprende y decepciona que la Facultad de Bellas Artes de Valencia no preste más atención a la práctica de la profesión conforme a unas mínimas normas deontológicas, puesto que están formando profesionales que tienen que tener los mismos derechos que sus homólogos de otras carreras.  No nos sorprende tanto que lo haga Consorcio de Museos puesto que la falta de consideración del artista como profesional es su práctica habitual, funcionando este ente como una estructura que en lugar de potenciar y dinamizar el tejido creativo lo precariza y desarticula.

Una vez más AVVAC lamenta la situación expuesta en este escrito y hace un llamamiento al sentido común y profesional del cuerpo docente universitario para en el futuro aplicar con el máximo respeto y rigor el concepto de profesionalización que los profesionales y Asociaciones representantes de los profesionales de las artes visuales defendemos.

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)

Con el apoyo de la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)