Naro Pinosa y la alquimia de las imágenes

“Planta 14”
Espacio IKB 191
Calle Arganzuela, 18, Madrid.
Hasta finales de abril de 2019

A veces incómoda, en ocasiones magnética, sin duda adictiva, así es la obra de Naro Pinosa. El artista ilicitano se ha granjeado una más que reconocida popularidad en las redes y, desde hace algún tiempo, viene transformando los paradigmas del arte, al menos del que se encuentra en el museo más pequeño y visitado hoy, la pantalla de nuestro smartphone. Con más de 33,8 mil seguidores, se posiciona en el podio de los artistas que, como él, abordan el fotomontaje digital. Creando interesantes collages para las redes, sus obras fluctúan entre las reminiscencias compositivas de Braque o Picasso y la sátira inherente a las piezas de Duchamp o George Groz, de las cuales son totalmente herederas. Rostros fracturados y metamorfoseados en poemas visuales que hacen de la obra de Naro Pinosa un caleidoscopio hipnótico en el que perderse.

Este laureado artista, que ya ha participado en eventos culturales como el Festival de Cine de Tribeca, cuenta con una copiosa producción artística presente tanto en publicaciones internacionales, como en los decorados de películas como “Kiki, el amor se hace” de Paco León.

Hoy, los fotomontajes de Naro se dan cita con los diseños que alberga el Espacio IKB 191 de Madrid. Por primera vez, y hasta finales de abril, podremos disfrutar en formato físico de las controvertidas relecturas del artista ilicitano que, junto con el mobiliario del siglo XX, genera magníficos diálogos entre obra y espacio.

Conjunción perfecta entre las obras de Naro Pinosa y el espacio expositivo. Imagen cortesía de IKB 191.

Conjunción perfecta entre las obras de Naro Pinosa y el espacio expositivo. Imagen cortesía de IKB 191.

Su retórica visual juega con la poesía de las imágenes para crear collages en los que el Pop Art se funde con Caravaggio o Bernini. Porno, sensualidad y arte al servicio del espectador, que a través de su obra digital vertida de manera diaria en Instagram, puede perderse en las imbricadas asociaciones del artista. Fundiendo imagen y sonido  en sus stories de Instagram, consigue crear una Gesamtkunstwerk o obra total de carácter efímero en la cual la ironía, el humor y la provocación se unen a las melodías de Pavarotti, Miguel Bosé o Mina.

Imbuido por un proceso alquímico, propio de la corriente reapropiacionista del arte actual, no hay retablo ni lienzo que se libre de la afilada mirada de Naro. Madonnas renacentistas y cristos barrocos son releídos bajo una óptica sadomasoquista, en la cual las filias del inconsciente semejan mirarse al espejo.

David Bowie como Jesucristo, obra de Naro Pinosa. Imagen cortesía de IKB 191.

David Bowie como Jesucristo, obra de Naro Pinosa. Imagen cortesía de IKB 191.

En el mundo onírico surgido de la mente de este compositor visual, confluyen el porno duro y el arte clásico. Al adentrarnos en las combinaciones de aquello a priori opuesto, descubrimos los rostros de artistas musicales, más que conocidos, conviviendo con las miradas de un Vladímir Putin sodomizado o un Francisco Franco homoerotizado. Algunos personajes pertenecientes a nuestra más remota infancia, como La bella durmiente o La Cenicienta, abandonan los mochos y las ruecas para apropiarse de los dildos, corsés y lubricantes que Naro Pinosa ha dispuesto de manera brillante junto a ellas.

Aurora metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición "Planta 14". Imagen cortesía de IKB 191.

Aurora metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición «Planta 14». Imagen cortesía de IKB 191.

No todo es sodomía, porno y parafilia en el fotomontaje de este artista emergente, entre sus composiciones podemos encontrar una retórica visual menos subversiva, más cercana a la poesía en la que las asociaciones formales entre las imágenes consiguen despertar los sentidos del espectador haciendo que visibilice sensaciones como la de suavidad o la humedad. Flores, frutas y animales configuran ricas metáforas visuales en las que se puede sentir el rocío caer sobre una rosa.

Si pasar por el Espacio IKB 191 de Madrid ya es una visita obligatoria, seguir a este prolijo artista digital en las redes se torna algo totalmente necesario. Dejar entrar a Naro Pinosa en tu smartphone supone abandonarte al deleite de los poemas visuales surgidos de las cualidades retóricas inherentes a las imágenes para terminar por realizar un ejercicio de reformulación que nos permite mirar y repensar el arte.

Andrés Herraiz Llavador

Blancanieves metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición "Planta 14". Imagen cortesía de IKB 191

Blancanieves metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición «Planta 14». Imagen cortesía de IKB 191

 

Tanteando el oro

‘Oxido’, de Alicia Torres
Casa de Cultura de Puçol
C/ Santa Teresa, 10. Puçol (Valencia)
Hasta el 26 de noviembre de 2017

La joven artista valenciana presenta su nueva exposición ‘Oxido’ en la Casa de la Cultura de Puçol. Se trata de un proyecto de investigación artística entorno a la pintura contemporánea seleccionado en la convocatoria CREANT 365 del Ayuntamiento de Puçol.

En la muestra vamos a poder disfrutar del trabajo de Alicia Torres y de su derivada experimentación con los distintos materiales. La artista utiliza el pan de oro como material y como concepto, por lo que en esta exposición nos situaremos en los límites entre la pintura y lo pictórico, sus piezas surgen como figuras retóricas que tratan de aludir a dichos términos sin hacer uso apenas de la propia pintura.

El color dorado, amarillo y precioso convive en nuestro imaginario colectivo, como el marco brillante capaz de iluminar y resaltar nuestros cuadros; por lo que mediante la experimentación con el pan de oro, ha descubierto que la oxidación causada por la resina acrílica se ha convertido en su principal modo de creación.

Oro oxidado: vocablos supuestamente incompatibles y el arte de la alquimia como técnica de producción. El oxígeno transforma las piezas, las construye y las destruye; arte y naturaleza y viceversa. Formas orgánicas y moldeables que juegan con la luz que las atraviesa, lo expandido cobra sentido para ser en el contexto y lo pictórico se define como secuela de la pintura.

Instalación de Óxido de Alicia Torres.

Instalación de Óxido, Alicia Torres. Imagen cortesía de la artista.

‘XIX CALL’ de Luis Adelantado

XIX International Call For Young Artists
‘XIX CALL’
Galería Luis Adelantado
C / Bonaire, 6. Valencia
Hasta el 28 de Julio 2017

La galería Luis Adelantado recoge las obras de los artistas seleccionados en la XIX International Call for Young Artists. La exposición, una selección resultante de la convocatoria anual, representa una oportunidad para dar a conocer el trabajo de los artistas noveles que más prometen al visionado de una galería con tan larga trayectoria. Call for Young Artists pone de manifiesto una nueva manera de entender y plasmar.

El espacio expositivo se organiza en cuatro plantas, donde se muestran los trabajos de los 15 artistas seleccionados. Se aprecia diversidad de técnicas y disciplinas que van desde el video-arte, hasta la utilización de esmaltes sobre diferentes soportes, pasando por la fotografía tratada, e incluso la incorporación de elementos escultóricos. La distribución a la hora de visitarla resulta interesante, ya que se invierten los roles establecidos, marcando la sala número cuatro como inicio del recorrido, y no la primera como cabría esperar a priori.

Fotografía cortesía de la galería Luis Adelantado

Vista de la exposición XIX CALL. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado.

En algunos momentos del recorrido, los procedimientos seguidos por los artistas para crear sus obras servirán de enganche al espectador, que podrá reconocer todos y cada uno de los elementos que componen individualmente cada pieza, como es el caso de las imágenes proyectadas en la obra ‘The Vertical Bodies’, de David Ortíz Juan, o la aproximación a un sistema plantenario como ‘Nuevas Constelaciones I y II‘, del artista Francisco Muñoz, incluso el trabajo de Camille Besson y Vianney Fivel ‘No season for Metal Flowers’, el cual posee un título suficientemente elocuente por sí mismo.

El elenco de artistas abarca diferentes nacionalidades, lo cual pone de manifiesto cierta identidad con las tendencias de los diversos puntos de origen. Entre la variedad de estos países, cabe destacar a España, Brasil, México, Perú y Francia. Conforme a lo citado, cada uno de los artistas aporta diversos enfoques, todos ellos enriquecedores para el conjunto, de manera que invitan a abrir los ojos ante una perspectiva global de la creación contemporánea más emergente.

Fotografía cedida por Galería Luis Adelantado

Vista de XIX CALL. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado.

A modo de conclusión, cabe indicar que el montaje de la exposición no ha pasado por incorporar cartelas a ninguna de las obras propuestas, y convida por una parte al espectador a realizar un viaje a su elección con una interpretación personal y, por otra parte, ofrece la posibilidad de identificar las obras siguiendo la hoja de sala que la galería proporciona al visitante. De esta manera, el paseo por la exposición que nos ocupa supone una aventura interpretativa de principio a fin.

Victoria Herrera Lluch

Dulces, corruptos y arrepentidos

Pecados Capitales, de Manu Blázquez, Vicente Aguado y Silvia Martí Marí
Proyecto 3-CMCV, Consorcio de Museos
Lonja del Pescado
Almirante Julio Guillem Tato, 118. Alicante
Hasta el 14 de mayo de 2017

Tomás de Aquino ya advertía que “los pecados capitales son aquellos a los que la naturaleza humana está principalmente inclinada”. Los pecados capitales son casi una obsesión de nuestra sociedad actual. Una continua y repetitiva iconografía que se ha ido desarrollando paralelamente a su significado primigenio. Desde El Bosco, pasando por Pieter Brueghel el Viejo, hasta las redes sociales actuales, aparecen y desaparecen pasando desapercibidos pero siempre presentes. Los pecados capitales cambian de contenido, de motivos, e incluso de rostros, pero se mantienen inamovibles en su esencia condenatoria. Como evidencias de nuestra colectividad occidental se han venido manifestando en el arte, incluso en el más actual. De esto trata precisamente ‘Pecados capitales’, una exposición de Manu Blázquez, Vicente Aguado y Silvia Martí Marí en la Sala de la Lonja del Pescado de Alicante donde se reinterpretan estas certezas pecaminosas apostando por diferentes enfoques.

Durante el 2016 nos han bombardeado con las imágenes de la exposición del Bosco que tuvo lugar en el Museo del Prado. Todo un acontecimiento ya que en unas pocas paredes podía observar muchas de las obras del repertorio del genial artista del medievo. Pero probablemente las interpretaciones actuales se parezcan más a las de Pieter Brueghel el Viejo. En sus primeros grabados, casi homenajes a los del Bosco, ha desaparecido ese terror devoto, algo que concuerda con ‘Pecados capitales’. Tres proyectos configuran la muestra y articulan un discurso diferenciado entre los lenguajes estéticos asociados a cada artista. Comienza el recorrido con ‘Dei canti lamentosi’ de Manu Blázquez. Un gran pieza, escultórica en su mayoría, pero que camina hacia lo pictórico  dejando entrever espacios geométricos. Estas breves interrupciones del blanco sepulcral del papel persiguen el fin místico de la reflexión tras el acto perverso. Una especie de rosario cuyas cuentas geométricas exoneran nuestros pecados.

Vista de Loterías y pecados del Estado. Vicente Aguado. Imagen cortesía Consorcio de Museos.

Vista de Loterías y pecados del Estado. Vicente Aguado. Imagen cortesía Consorcio de Museos.

Vicente Aguado presenta ‘Loterías y pecados del Estado’, pieza que continúa con la línea crítica del artista que hemos visto en acciones anteriores. Corrupción de todo tipo de la que, por supuesto, ni siquiera el ciudadano puede librarse. Estas 926 papeletas y sus correspondientes tickets de pago depositados en una papelera, demuestra el doble juego (triple si consideramos la acción como un trance placentero) al que estamos sometidos; por un lado, la estimulación constante a gastar dinero, y por otro, el castigo y escarmentación tras el acto inducido. Esta obra es solo la primera parte de un proyecto de un total de tres acciones.

Finalmente, Silvia Martí Marí propone ‘Dulcificar pecados’, una obra abierta y en desarrollo en la que el espectador formará parte de una acción para purgar sus propios pecados. Actualizados más que nunca, los siete pecados capitales, o por lo menos su versión gráfica, descansan, encerrados, sobre una mesa. La artista anima al público a que cojan ese pecado y contacten con ella explicando por qué lo han elegido o qué han hecho con él. Mientras tanto, una serie de fotografías nos ilustran sobre distintas formas de despojarse de esos pecados, cocinándolos, rompiéndolos… En resumen, librarse de ese halo de perpetuidad que normalmente rodea nuestra culpa. Es así que, ‘Pecados capitales’ no solo se configura como la última convocatoria del proyecto 3-CMCV que dará paso a la esperada ‘Escletxes’, sino como la excusa perfecta para recelar, mirar de reojo y sonreír en un viaje al recuerdo. Después de todo, y de nuevo referenciando a Tomás de Aquino, “un vicio capital es aquel que tiene un fin excesivamente deseable” y no existe mayor deseo que observar los pecados de frente para ver que la expiación, en realidad, no queda tan lejos.

Vista de Dulcificar pecados. Silvia Martí Marí. Imagen cortesía Consorcio de Museos.

Vista de Dulcificar pecados. Silvia Martí Marí. Imagen cortesía Consorcio de Museos.

María Ramis

Entre entresijos y tejidos

Encreuat de Raquel Rodrigo Baviera
Espai d’Art Colón
C/ Colón 27. Valencia
Hasta el 15 de enero de 2016

Resulta realmente cautivador el proceso mediante el cual el artista, fundamentalmente urbano, reduce su espacio de actuación y presenta su trabajo en galerías, museos, o emplazamientos en los que no “debería” sentirse del todo cómodo. Pero Raquel Rodrigo vive por y para sus “arquicosturas”, piezas artísticas que forman parte de un proyecto que emprendió en 2011 y que le ha llevado a realizar diversas intervenciones por toda la ciudad.

Con Arquicostura la artista borda con punto de cruz las paredes de las calles, creando y reflexionando sobre la ciudad y su entramado urbano, dotando de significados a diversas arquitecturas que han dejado atrás su eficacia. Caminando entre el arte y el diseño, y poniendo en valor el contraste entre la tradición y lo contemporáneo, la artista ornamenta el espacio público con el sentimiento de aquello que nos es íntimo. Bordando a gran escala las fachadas, evoca la idea del hogar como un sitio cálido, tierno y privado, invitándonos a dotar de memoria los espacios públicos.

Cartel de la exposición. Imagen cortesía Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani “Romà de la Calle” (CDAVC).

Cartel de la exposición. Imagen cortesía Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani “Romà de la Calle” (CDAVC).

No cabe duda que la obra de Raquel Rodrigo le es reconocible al público. Por ello quizá la artista comienza su nueva exposición ‘Encreuat’ con una barrera física, una cortina que se debe atravesar, que es al mismo tiempo una de las pieza clave de la muestra. La cortina actúa como catalizador y nos introduce en una serie de actuaciones que difieren, en ocasiones, de los motivos naturales que suelen estar presentes en su trabajo. Aún así, ‘Encreuat’ sirve a Raquel Rodrigo para explorar los diferentes caminos que rodean su cotidianidad y le sirven para enmarcar, con el tejido usado, sentimientos y emociones.

Esta nueva muestra de arte emergente que, como desde 2009, vienen realizando el Espai d’Art de El Corte Inglés junto con la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, y con la coordinación del Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani “Romà de la Calle” (CDAVC) se consolida con su traslado al accesible centro de Colón, en pleno foco de la ciudad Valencia. Para esta temporada todavía esperamos la muestra de otras tres artistas, Rebeca Zurru, Paula Prats y María González, ganadora del XVII Premio de Pintura de la Real Academia de Bellas Artes, que cerrará el ciclo. Una manera de observar como se van entretejiendo (nunca mejor dicho) puntos de inflexión y ciertos torcimientos que un futuro probablemente afectarán al panorama artístico de la ciudad.

María Ramis

Carla Gabarda obliga a mirar

Violencia & Mass Media
Espai d’Art Nuevo Centro
C/ Menéndez Pidal 15. Valencia
Hasta el 23 de octubre de 2016

Lo que ofrece Carla Gabarda al espectador en su exposición ‘Violencia & Mass Media’ es, ni más ni menos, que su mirada más íntima hacia los conflictos existentes actuales y que afectan, aunque no lo parezca, a todo nuestro alrededor. Esas imágenes que continuamente observamos en los medios, casi cotidianas, que se repiten mientras tenemos la televisión de fondo… Esas de las que no solemos darnos cuenta, o como añade acertadamente María Ángeles Pérez-Martín en el catálogo, “simplemente las (que) apartamos de nuestra mente lo más rápido posible”, son precisamente las que Gabarda trata de desmenuzar y presentar al espectador en el Espai d’Art de El Corte Inglés de Nuevo Centro.

'To the end V'. Imagen cortesía del Centre de Documentació de Art Valencià Contemporani.

‘To the end V’. Imagen cortesía del Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani.

Estéticamente agradables pero conceptualmente incómodos, los óleos de la joven artista Carla Gabarda parecen mantenerse a la espera. El título de la serie ‘To the end’ apunta claramente a esta no-finalización conceptual y remarca el efecto oscilante de la situación política y social perteneciente a esos conflictos todavía sin resolver.

A partir de fotografías periodístícas, Gabarda pixeliza sus desoladores paisajes. Optando por una efectiva descomposición, tanto la luz como las texturas, toman fuerza a través de la aplicación del óleo sobre la madera. Ciudades como Gaza o las sirias Alepo y Homs, se han convertido en símbolos de arquitecturas imposibles donde un característico color ceniza y polvo inunda incluso el cielo. La ausencia de figuras humanas no hace más que agravar la sensación de ahogo, un hecho aparentemente contradictorio pero que consigue su principal objetivo: hacer reflexionar al espectador y obligarle a mirar.

El Ámbito Cultural de el Corte Inglés, la Real Academia de Bellas Artes y el Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani unen esfuerzos, una vez más, para dar cobijo a obras de jóvenes artistas. La temporada comienza con Carla Gabarda que, desde luego, es un claro ejemplo de arte emergente, todavía no contaminado por las propuestas del mercado y que surge a raíz de un reflexión completamente personal.

'To the end I'. Imagen cortesía del Centre de Documentació de Art Valencià Contemporani.

‘To the end I’. Imagen cortesía del Centre de Documentació de Art Valencià Contemporani.

María Ramis.

Luciana Novo se traslada a Boiler Room

Possibility of Landscape de Luciana Novo
Sala Boiler Room. Galería Luis Adelantado
C/ Bonaire, 6 Valencia
Inauguración: jueves 9 de junio a las 20h                                                                                         Hasta el 23 de septiembre de 2016

Luciana Novo (Argentina, 1981) es una artista multidisciplinar, su práctica, muy cercana a la escultura y vinculada a la instalación, genera espacios que rozan lo fantástico, lo mágico. Novo cursa sus estudios superiores en las facultades de Bellas Artes de Valencia y Oporto, completando su formación en talleres y cursos de postgrado de la mano de maestros como Antonio López. Una de sus piezas más relevantes Cabeza de oso polar es seleccionada para el XIII CALL of artists de Luis Adelantado, y reseñada por la prestigiosa publicación Saatchi.com, lo que le valió su inclusión en The Cultural History of Polar Bears publicación de University Washington Press.

La exposición ‘Possibility of Landscape’ es fruto de un proceso de trabajo que ha tenido lugar en el propio espacio de la galería, durante el cual, la artista ha trasladado física y conceptualmente parte de su estudio a Boiler Room, haciéndose con el espacio, y generando una instalación concreta y única a través de lo vivencial. Sus piezas, se reconocen entre lo inmutable de la naturaleza, y lo fabril de los materiales de consumo, generando un aura muy característica.

Esta instalación ha sido generada expresamente para el espacio que la contendrá y se podrá visitar a partir del 9 de junio. Está conformada por sus mitologías personales, y se centra en su producción escultórica de corte acumulativo e instalativo. De este modo, se genera una recreación, una posibilidad de paisaje intuitivo, en el que el realismo asoma con frecuencia. La conjunción de los elementos de la naturaleza, siempre presente en la esencia de su trabajo, se alía con elementos propios de la sociedad de consumo.

Se busca generar una experiencia sensorial, que abarque todos los sentidos y nos transporte al universo de la artista. Con este fin la artista colabora con Odo7, quien ha creado una serie de esencias para la exposición ‘Possibility of Landscape’.

Una de las piezas de la exposición. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Una de las piezas de la exposición. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

La visión de la Generación Y

Generación Y, de Daniel Ortega y Ricardo Peris
Comisariada por Alba Manjón
Galería Una página en blanco
Inauguración:  3 de junio, a las 19.00h
Hasta el 17 de junio de 2016

La galería Una página en blanco junto con la Facultad de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, presentan el próximo 3 de junio la exposición Generación Y, comisariada por Alba Manjón y que cuenta con la participación de los artistas Daniel Ortega y Ricardo Peris.

En este nuevo proyecto la comisaria tiene como objetivo poner en juego la percepción estereotipada del término generación, destacando que dicho concepto recoge algo más que la idea categorización temporal entre antecesores y descendientes.

‘Generación Y’ es un diálogo entre la obra de los artistas emergentes Daniel Ortega y Ricardo Peris. Ambos comparten herencia cultural, así pues, a raíz de acontecimientos como la democratización del acceso a la información, ser la primera generación tecnológicamente nativa o un difícil despertar económico; han podido adoptar una actitud semejante.

La galería será concebida como el espacio que aúne el trabajo de dos artistas de disciplinas dispares; por un lado, recoge la producción de Ricardo Peris, que mediante la fotografía lanza una crítica hacía las derivaciones que se están produciendo en torno al fenómeno de las redes sociales, dejando expuesto la verdadera torpeza de nuestra naturaleza humana a través de un formato actual haciéndose notar la ironía. Por otro lado, Daniel Ortega recurre a sus piezas elaboradas a partir de rocas naturales encapsuladas en resina de poliéster para dejar entrever el reflejo de una sociedad atrapada en la “Edad del polímero” desde una visión poética y algo irónica de la civilización moderna.

Lo que conduce a la comisaria a plantear dicha temática es el interés en ahondar en las manifestaciones de nuevos creadores, saber cuáles son sus preocupaciones y en qué medida se identifican y comprometen con ellas, y asimismo descubrir cuáles son los aspectos formales que mejor puedan representar a esta generación dentro del arte contemporáneo.

Pieza de Ricardo Peris Imagen cortesía Alba Manjón.

Pieza de Ricardo Peris. Imagen cortesía de Alba Manjón.

En relación a los artistas:

Daniel Ortega (Puertollano, 1986) es un artista plástico que reside y trabaja en Valencia. Inició su formación como Técnico Superior de Artes plásticas y diseño en Ilustración (2009- 2011), publicando para el Institut Alicantí de Cultura Joan Gil- Albert y para el diario Información de Alicante. En sus estudios de Grado en Bellas Artes por la facultad San Carlos de la Universidad Politécnica de Valencia, obtuvo una beca Promoe por el Banco Santander con destino en la Universidad Autónoma del Estado de México durante 2014-2015. Su trabajo plantea un enfoque multidisciplinario, a caballo entre lo pintura y escultórico. Trata conceptos como síntesis, contraste y equilibrio, que definen una temática basada en las dicotomías entre lo natural y lo artificial. Una visión poética e irónica de la cultura actual. Destacan sus exposiciones De 0 a 100 en la Fundación Frax de Alicante en 2012, Nombre propio en la Fundación Xam de Valencia en 2014, Universidad Autónoma del Estado de México en 2015 o Luminaria 02 en el Mercado de Usera, Madrid en 2016 y actualmente ha sido seleccionado para la 31st International Competition Fine Art Chelsea, de New York.

Sitio web: dortega.es

Ricardo Peris (Valencia, 1993). Su carrera artística comienza realizando Bellas Artes en la UPV abordando varios campos artísticos. Su interés se comienza centrándose en la ilustración y se ve reflejado por cursos que realiza con artistas como Paco Roca. En su tercer año obtiene la beca PROMOE y estudia en MICA (Maryland Institute College of Art) Pintura e Ilustración, introduciendo e interviniendo estas especialidades con diseño gráfico y nuevas tecnologías, su trabajo se centra mayormente en problemas o conflictos sociales que suele desarrollar con cierto toque irónico. Graduado por la UPV se encuentra actualmente trabajando en Australia como diseñador gráfico involucrado en eventos como la Bienal de Sídney. Ha vivido en ciudades como Londres, Valencia, Baltimore y desde principios de este año vive en Sídney.

Sitio web: www.ricardodperis.com

Ciutat Vella Oberta toma el espacio público

Ciutat Vella Oberta 2015
Festival de las Artes
Del 12 al 15 de noviembre

Es una cuestión de mínimos. Ante la recurrente falta de presupuesto público para la cultura, al menos los espacios financiados por todos los ciudadanos abren sus puertas a iniciativas que, como Ciutat Vella Oberta, pretende “visibilizar el arte emergente y afianzar a los consagrados”. Más de 250 artistas, “entre un 80 o 90% valencianos”, precisaron sus organizadores, participarán en la segunda edición que se celebra del 12 al 15 de noviembre en un total de 11 espacios, que albergarán exposiciones colectivas, y 16 talleres del casco histórico de Valencia.

En primer término, instalación de Anna Ruiz. Al fondo, Ciutat Vella Oberta.

En primer término, instalación de Anna Ruiz. Al fondo, obras de Roberto López (derecha) y Nuria Rodriguez, en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

La nota más destacada de esta nueva edición es precisamente ésa: la ampliación de esos espacios públicos que, a falta de dinero, ceden al menos sus recintos para que los artistas expongan sus obras dignamente. Repiten La Nau y el Colegio Mayor Rector Peset, ambos de la Universitat de València, a los que se suman este año el IVAM, el Centro del Carmen, el MuVIM y el Tossal, junto al Centre Cultural Bancaixa, Tapinearte, Octubre CCC, Wayco e Inestable, este último igualmente repetidor. Y entre los estudios que abren sus puertas, entre otros, el de Concha Ros, Juanma Pérez, Victoria Cano, Cristina Peris, Silvia Molinero o Pinta Valencia, que realizará una exposición de trabajos de los niños participantes en el certamen.

Obra de Ciutat Vella Oberta.

Con el agua al cuello, de Ascensión González Lorenzo, en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

También como novedad, la primera exposición en colaboración con La Casa Velázquez de Madrid. El Centro del Carmen la acogerá mostrando una selección de trabajos de autores franceses, junto a una importante representación de artistas becados valencianos. Frédérique Pressman explicó su obra, enclavada en esa selección, en torno al barrio del Cabanyal mediante imágenes en Super 8 y video que recogen el polémico devenir del barrio en su lucha por la defensa del patrimonio histórico. También están presentes en el Centro del Carmen, con obra de gran formato, artistas como Nelo Vinuesa, Ana Vernia, Rafa de Corral, José Plá, Arturo Doñate, José Luis García Ibáñez, Nuria Rodríguez, Silvia Lerín o Anna Ruiz.

Obra de Alberto Santonja en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Obra de Alberto Santonja en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Además de las pinturas, esculturas y fotografías repartidas por todos esos espacios con el objetivo, destacan sus organizadores, “de acercar la manifestación artística a la ciudadanía”, el IVAM se centrará en el video arte, con obras de Pepa López Poquet, Begoña Quesada, Santiago Delgado, Julia Juaniz y Paco Valverde. El Colegio Mayor Rector Peset acoge una exposición retrospectiva de los 10 años del certamen de grafiti Poliniza, de la Universidad Politécnica de Valencia, mientras la Sala de Exposiciones del Tossal muestra una selección de artistas de la feria MARTE de Castellón.

Obra de Arturo Doñate en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Obra de Arturo Doñate en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

El cartel de Ciutat Vella Oberta también será, a partir de este año, obra de un artista seleccionado para su realización. Paco Roca inaugura la serie con una ilustración protagonizada por ciudadanos de a pie hermanados con una imagen central de resonancias espirituales. Una performance de Vicente Aguado y la exposición Arte en Barrica, por Bodegas Vicente Gandía, con intervenciones plásticas de diez artistas, servirán de pistoletazo de salida el jueves 12 de noviembre a este II Festival Internacional de las Artes.

Barrica ilustrada por La Nena Wapa en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Barrica ilustrada por La Nena Wapa Wapa en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Música, video proyecciones, talleres, mesas redondas y conferencias, como la sugerente ‘El arte en prisión’ a cargo de Rosa María López en el Octubre CCC (viernes 13), completan la programación de un festival que aspira a seguir creciendo, aunque para ello haga falta el concurso decidido de las instituciones públicas y privadas, y cierta reorganización de los múltiples eventos ciudadanos surgidos durante la crisis como antídoto contra la decepción.

Escultura de Thierry Bodinot en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Escultura de Thierry Gilotte en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Salva Torres

Movimientos complejos en lugares híbridos

BIAM 2014
Premi 13ena Biennal d’Art Ciutat d’Amposta
Centre d’Art Lo Pati
Hasta el 30 de agosto de 2014

Una característica ya previsible del arte contemporáneo es la contaminación entre prácticas en su búsqueda, siquiera formalmente, de la novedad y como material necesario para adecuarse a la sociedad cambiante. Como dice una frase célebre que tiene algo de mágica, “la novedad es vieja como el mundo”, y aún así, en el presente debe prevalecer la opción de permitirnos caer de nuevo en la trampa más dulce: responder con frases ya dichas a las preguntas tantas veces planteadas. Una mirada mínimamente distinta al motivo de análisis puede conseguir un cambio notable en el modo como enfrentamos nuestros grandes temas y deseos, y ese pequeño gesto vale su peso en oro dentro del sistema artístico, ávido y necesitado de estímulos constantes.

Vista de sala con obras de Joan Morey y Marc Larré. BIAM 2014.

Vista de sala con obras de Joan Morey y Marc Larré. BIAM 2014.

La emergencia es consustancial al arte contemporáneo. Es un recurso que ha aceptado con resignación o incluso promovido con naturalidad, reflejo de un mundo cambiante, pero seguramente también de un ámbito profesional dado a la inestabilidad y la búsqueda sin tregua de lo novedoso. La última entrada de la magna obra Arte desde 1900 (Akal, 2006) orquestada por H. Foster, R. Krauss, Y-A. Bois y B. Buchloh corresponde al año 2003 y en ella se nombra la exposición Zona de emergencia, comisariada por Francesco Bonami para la 50ª Bienal de Venecia, como ejemplo de la “naturaleza informal y discursiva de gran parte del arte y el comisariado recientes”. Los teóricos de October resumen eficazmente una serie de prácticas que pare ellos “se inspiran en una amplia lista de precedentes como los objetos preformativos de Fluxus, los materiales humildes del Arte Povera y las estrategias específicas para el sitio de artistas críticos con las instituciones”. Estas tres características, a las que se suman los procedimientos archivísticos de índole y condición muy variadas, marcan la mayoría de los proyectos que se han realizado en el ámbito del arte contemporáneo de las últimas décadas. Y todo indica que sigue siendo así.

La posible confusión entre las nomenclaturas arte contemporáneo o arte actual (un modo de ir más allá de la historia en un momento en que el presente parece estirarse sin fin) la resuelve Giorgio Agamben sin hablar de arte, pero sí de un genérico lo contemporáneo que fácilmente puede asumirlo dentro de su definición. Regresa a Nietzsche para indicar que éste “sitúa su pretensión de ‘actualidad’, su ‘contemporaneidad’ respecto del presente, en una desconexión y en un desfase”. Y continúa explicando Agamben que “pertenece en verdad a su tiempo, es en verdad contemporáneo, aquel que no coincide a la perfección con éste ni se adecua a sus pretensiones, y entonces, en este sentido, es inactual; pero, justamente por esto, a partir de ese alejamiento y ese anacronismo, es más capaz que los otros de percibir y aferrar su tiempo.”[1]

El alejamiento es también la distancia crítica óptima para realizar un análisis ajustado de una situación concreta; y el anacronismo no es tanto la voluntad expresa de vivir en otras épocas pasadas, como la necesidad de no aceptar todo lo que el presente ofrece y con lo que apabulla y aturde. Es en esos matices donde sí parece posible encontrar vías de definición de lo contemporáneo en contraste con las propias de lo actual. Aferrarse a su tiempo, entendido éste con una cierta perspectiva histórica y complejidad, es lo que la actualidad no puede hacer, pues precisamente por su carácter actual, debe ir adecuándose a las variaciones ad infinitum que las tendencias marcan.

Vista de sala con obra de Mariona Moncunill. BIAM 2014.

Vista de sala con obra de Mariona Moncunill. BIAM 2014.

Los movimientos complejos en espacios híbridos bien podría entenderse asimismo como movimientos híbridos en espacios complejos. Entendiendo por movimiento una acción al respecto de un deseo social, personal o político que acontece en un espacio no tanto real, aunque también, como imaginado. La hibridación implica complejidad, y ésta a su vez no puede siquiera definirse sin la mezcolanza y la transversalidad de varios agentes que actúan inequívocamente sobre una cuestión precisa. Las prácticas artísticas lo son especialmente por el contexto donde se ofrecen y por la actitud de quien lo lleva a término.

Al hablar de la fotografía dentro del ámbito del arte contemporáneo, Peter Osborne indica que ésta “pasó a formar parte del ‘arte’ en el momento en que el ‘arte’ pasó a ser post-conceptual. (…) Podría decirse (…) que la fotografía es arte en la medida en que es una práctica post-conceptual.”[2] Del mismo modo, determinadas prácticas y dispositivos, no vinculados directamente al arte, lo son en la medida en que representan una práctica post-conceptual. La 12ª edición de BIAM tiene la cualidad, tal vez única en su historia, de aunar el trabajo emergente de artistas jóvenes o muy jóvenes que presentan obras llamadas a inscribirse en el panorama de la contemporaneidad artística, junto con el trabajo de artistas pertenecientes a una generación consolidada, incluso podría decirse de media carrera, que tal vez participen de esa señal de emergencia que sigue emitiendo el sistema artístico dentro del Estado español, inoperante para establecer unos mínimos que permitan extender la profesionalización artística. Es también esta particularidad híbrida, intergeneracional, polivalente en los trabajos y compleja en los dispositivos y los temas tratados una característica del momento presente, donde el medio artístico es cuestionado bien desde la técnica, bien desde la credibilidad de su alcance real; tanto desde su autonomía tendente al ensimismamiento como desde la funcionalidad social y política de sus planteamientos. Unas cuestiones aferradas a su tiempo, y que aquí emergen para definirlo.

Vista de sala con obras de David Mutiloa y Olalla Castro. BIAM 2014.

Vista de sala con obras de David Mutiloa y Olalla Castro. BIAM 2014.

Álvaro de los Ángeles


[1] Giorgio Agambem, “¿Qué es lo contemporáneo?”, en Desnudez, Anagrama, Barcelona, 2011, p. 18.
[2] Peter Osborne, “Filosofía y fotografía: La ontología social de la imagen”, en Instantáneas de la fotografía, Arola Editors, SCAN 2009, Tarragona, p. 119.