Guillermo Polo destaca en el Oeste

On the border, de Guillermo Polo
Cortometraje seleccionado en varios festivales de USA, España, Colombia

El cortometraje On the border, del valenciano Guillermo Polo, ha sido seleccionado en los festivales Joshua Tree International Film Festival (USA), Daroca&Prision (España) y FICMA (Colombia). Se trata de un western en el que un vaquero herido y perseguido se encuentra a una chica con las manos cubiertas en sangre que no habla inglés en medio del desierto. Al poco tiempo, un extraño amenazante aparece de la nada y reclama llevarse a la chica. El vaquero se ve forzado a tomar una difícil decisión.

Guillermo Polo, director de 'On the border'. Cortesía del autor.

Guillermo Polo, director de ‘On the border’. Cortesía del autor.

El actor principal de On the border, Ray Trickitt, tuvo papeles pequeños en The lord of the Rings (tercera parte) y Children of Men. El equipo de Grips, tanto el jefe como sus ayudantes, son los Grips de Madmen (Grips son los que trabajan, montan y mueven grúas, travellings y los encargados de la iluminación que no está conectada a corriente, rebotar luz natural, etc). Además, la diseñadora de vestuario es la ayudante de vestuario del diseñador de las películas de Paul Thomas Anderson, con quien trabajó en su último film, Inherent Vice.

On the border fue igualmente seleccionado para Los Angeles Cinefest y el IFS Beverly Hills Film Festival(USA). A este festival fueron seleccionados e invitados los directores David Cronenberg y Paul Thomas Anderson, así como las actrices Julian Moore y Andie MacDowell.

Fotograma de 'On the border', de Guillermo Polo. Cortesía del autor.

Fotograma de ‘On the border’, de Guillermo Polo. Cortesía del autor.

Guillermo Polo ha sido también director de foto de la segunda unidad y operador de cámara de la película Appetites que se estrenó a principios de 2015. La película está producida por Daniel Frisch, co-productor de Grindhouse y The Hostel. Fue operador de cámara en el cortometraje Aquél no era yo, nominado a los Óscar 2014 y ganador del Goya 2013, aparte de más de 50 festivales entre nacionales e internacionales.

Ahora mismo, Guillermo Polo se halla inmerso en el guión de su primer largometraje que tiene pensado mover entre finales de año y principios del siguiente para conseguir financiación y rodarlo en 2016, con producción (todavía por confirmar) de Daniel Frisch.

En noviembre le han ofrecido hacer la dirección de fotografía de una película llamada Underneath que se rodará en EEUU por el director Joel Novoa, director de Esclavo de Dios y recientemente ha rodado ID2: Shadwell Army película sobre hooligans en Inglaterra y producida por Patrick Cassavetti (productor de Miedo y asco en Las Vegas y Brazil) y Sally Hibbin (productora de las películas de Ken Loach).

Fotograma de 'On the border',  de Guillermo Polo. Cortesía del autor.

Fotograma de ‘On the border’, de Guillermo Polo. Cortesía del autor.

 

PhotOn Festival se presenta en La Nau

Festival Internacional de Fotoperiodismo ‘PhotOn’
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 17 de mayo

Grandes figuras del fotoperiodismo nacional e internacional se dan cita en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València, sede por cuarto año consecutivo del Festival Internacional de Fotoperiodismo en Valencia ‘PhotOn Festival’, que se celebra del 12 al 17 de mayo. Durante esta intensa semana, La Nau concentrará el grueso de actividades de Photon: debates, proyecciones y talleres, aunque este festival durará mucho más, ya que las exposiciones recién inauguradas se prolongarán más allá de esta semana, tanto en La Nau como en un circuito que reúne a otros espacios de la ciudad y que incluye centros como el IVAM, el Mercado Central, Sala Lametro y La Llotgeta.

La Nau acoge dos exposiciones en el marco de este certamen, que pretende poner en valor el compromiso del fotoperiodismo, según presentaron en rueda de prensa, Antonio Ariño, vicerrector de Cultura e Igualdad de la Universitat de València; Juan López-Trigo, Fundación Cañada Blanch; María Aranguren, sala Lametro; y Tania Castro, asociación Documenta.

El vicerrector destacó la importancia de un festival con “el fotoperiodismo y el compromiso social” como común denominador para “abordar las problemáticas contemporáneas con la potencia extraordinaria de las imágenes”. Hasta el 27 de julio en el Claustro de La Nau se ha instalado ‘The belivers Project’, de Jordi Pizarro, un trabajo documental realizado por el fotógrafo Jordi Pizarro, en su búsqueda por dar respuesta a la pregunta de por qué cree la gente y cómo la religión, a través de los siglos, ha sido usada para narrar el propósito de nuestra existencia.

Fotografía de José Colón en PhotOn Festival. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de José Colón en PhotOn Festival. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Como parte de un proyecto en curso y a largo plazo, ‘Los creyentes’ explora las comunidades religiosas en diez países de cuatro continentes. En su obra, Jordi Pizarro busca documentar y comprender cómo se forman las comunidades a través de la religión, o lo contrario, cómo se refuerzan las creencias a través de la preservación de las tradiciones y la fe se fortalece a través de la realización de rituales, compartiendo una misma interpretación de la verdad. Jordi Pizarro también se propone demostrar que la fe y la práctica religiosa están intrínsecamente ligadas a la vida humana. Que las prácticas culturales de la fe son diferentes, pero la búsqueda de la verdad sigue siendo común a todos.

‘Los creyentes’ también se centra en los grupos minoritarios y las religiones que existen dentro de una sociedad de creyentes de una fe diferente. Se centra en cómo las comunidades pueden aislarse o ser aisladas, y que la fe sirve para fortalecer a las personas que guardan sus rituales y el derecho de llevarlos a cabo con feroz convicción y pasión. Este trabajo es una peregrinación en sí misma para desentrañar la complejidad de la fe humana.

La Sala Oberta de La Nau, el edificio histórico de la Universitat, acogerá hasta el 22 junio la exposición ‘The Fence: Go no Go’, de José Colón (nacido en 1975 en Albaida del Aljarafe, Sevilla), que nos acerca a un tema de gran actualidad: las vallas de Melilla. Esta exposición recorre las fronteras del sur de España y el norte de Marruecos, para registrar los intentos de un mar de inmigrantes que arriesgan todo lo que tienen, en busca de una vida mejor.

‘The Fence: Go no Go’ nos lleva por los bordes de Europa, donde los emigrantes intentan alcanzar el norte de Europa, a través de caminos ilegalizados. Nos acerca a las diferentes formas y maneras que utilizan las personas en situación irregular, al intentar cruzar esta zona de la llamada ‘Puerta de Europa o fronteras de Schengen’. Con su fotografía, José Colón busca darle un rostro a los que generalmente permanecen ocultos, y plantear preguntas acerca de la inmigración, una problemática clave en el debate social en Europa, y muy particularmente en España. Sobre su trabajo, Colón señala que “sin hablar, solo con la observación, mi trabajo es vivir lo que estoy viendo y espero que eso se vea en mis imágenes porque pienso que si vives intensamente lo que estás viendo, estás vivo”.

Conferencias, proyecciones y talleres con el fotoperiodismo como ‘leitmotiv’

Pero antes de llegar a la clausura el sábado 17 de mayo, la semana está llena de actividades. La entrada a todas ellas, excepto para los talleres, es gratuita hasta completar el aforo. Desde hoy lunes y hasta el sábado, el Claustro de La Nau acoge, en sesiones nocturnas (22:30 horas) un ciclo de cine con documentales relacionados con el mundo del fotoperiodismo y el compromiso social. Hoy día 12 de mayo se proyectará ‘Universo Railowsky’, un documental en clave de humor que en sus 61 minutos de duración, relata las dificultades del dueño de la librería por mantener el negocio, sus eternas dudas sobre si vale la pena tanto esfuerzo, y cómo distintos colegas y fotógrafos le animan a seguir. La proyección contará con la presencia del protagonista, Juan Pedro, y los directores Rafa Casañ y David Molina.

El martes 13 se proyectará, junto con Amnistía Internacional, el cortometraje de Esteban Crespo Aquel no era yo, que se alzó con el Goya 2013 al ‘Mejor Cortometraje de Ficción Español’ y ha sido uno de los cinco nominados para optar al Oscar en la categoría de ‘Mejor Cortometraje’, y el miércoles 14 Reportero, que cuenta la historia de un periodista y sus colegas en un seminario mexicano.

Además, entre el jueves y el sábado, el público que acuda a La Nau podrá conocer las vivencias de los fotoperiodistas a través del relato de sus experiencias. El jueves 15 intervendrán Anna Surinyach, fotógrafa de Médicos sin Fronteras (17 horas), y Pep Bonet (19 horas) en las Aulas Seminari del edificio histórico. El Aula Magna acogerá las conferencias del viernes 16 con Equipo REVELA (17 horas) y David Ramos (19 horas), y sábado 17, José Colón (17 horas).

La clausura de Photon, el sábado 17, a las 19 horas, en el Aula Magna de La Nau, correrá a cargo del fotoperiodista Ricardo García Vilanova, que estuvo secuestrado cerca de 200 días en Siria.

Fotografía de Jordi Pizarro en PhotOn Festival. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Jordi Pizarro en PhotOn Festival. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

 

Soñando con los Goya: «Saben que existes»

Desayunos Makma en Lotelito
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma (Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres) a Álex Montoya y Adriana Navarro, nominados a los Premios Goya por los cortometrajes ‘Lucas’ y ‘Vía Tango’
Gala de los Goya
Centro de Congresos Príncipe Felipe
Avda. Aragón, 400. Madrid
Domingo, a las 22.00 horas

Álex Montoya y Adriana Navarro están, contrariando al mismísimo Goya, rebosantes de ilusión, que no de monstruos, con los sueños de la razón que les producen sus respectivos trabajos. Lucas y Vía Tango figuran como películas nominadas en los apartados de Mejor Cortometraje de Ficción y Mejor Corto de Animación, respectivamente. Van a los Premios Goya nerviosos, pero exultantes. Saben que el triunfo es una puerta más que se les abre, sin duda mayor de las que ya han abierto con su talentosa trayectoria. Reunidos en torno al primero de los Desayunos Makma en Lotelito, Álex Montoya y Adriana Navarro desgranan sus obras nominadas y los claroscuros de la cultura a escasos cuatro días de su ansiado espaldarazo. Les sobran razones, que a continuación exponen, para soñar.

Adriana Navarro y Álex Montoya en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Adriana Navarro y Álex Montoya en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

¿Cómo recibisteis la noticia de vuestra nominación a los Goya?

Adriana Navarro: Estaba en la universidad [UPV de Valencia], donde estoy de becaria en el Máster de Animación y realizando el doctorado, y lo vi en streaming. Y como las nominaciones de los cortos se van diciendo por orden alfabético, el mío salió el último por aquello de la v de Vía Tango, v de victoria (risas). Y me puse histérica.

Álex Montoya: Yo estaba en casa con Pablo Llorens. El año pasado fui candidato [con Maquillaje], lo vi en casa solo y la verdad es que fue bastante duro. Por eso este año le dije a Pablo que se viniera; se trajo uno de los Goya que ha ganado y lo tuve ahí delante, tocándole la cabeza. Y, aún así, se sufre.

Álex Montoya en un momento de la entrevista de   los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Álex Montoya en un momento de la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

¿Habéis recibido ayudas por parte de alguna institución pública o privada?

Adriana Navarro: Los dos estamos seleccionados en el catálogo de distribución del IVAC-La Filmoteca de 2013, lo cual supone un impulso porque estamos en el recorrido por más de 300 festivales. Yo empecé a moverlo sola y el Máster de Animación de la UPV me ayudó luego económicamente. Ahora el corto está en manos de la productora extremeña Zagal Animación, porque necesito alguien que me ayude a gestionarlo.

Álex Montoya: Yo lo puse en Vimeo, donde ha tenido 50.000 visitas, para que cogiera ese prestigio online que yo quería. Hoy en día que el cortometraje esté online no le perjudica a nivel de festivales. Además, la única manera de ganar dinero con un corto es a través de festivales y con las ventas a televisión. Se vendió a Canal Plus y también a Canal 9, pero no sé cómo ha quedado eso, porque se cerró a la semana de presentar la factura.

Adriana Navarro durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Adriana Navarro durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Adriana Navarro: Estoy de acuerdo con Álex. Yo a los pocos días de terminar el corto ya lo subí online. Ahora está en Filmin, y el que quiera verlo tendrá que pagar.

Álex Montoya: Es muy difícil realmente que la gente pague por un corto. Hacer dinero online con el cortometraje es complicado. Además, la gente tiene la percepción de que tiene que estar en abierto gratis.

A tenor de las últimas nominaciones y ganadores valencianos en lo Goya, ¿se puede hablar de una escuela valenciana tanto en animación como en el mundo del cortometraje?

Adriana Navarro: Yo vine a estudiar animación desde Salamanca a la Escuela de Bellas Artes de Valencia en 2004, y la verdad es que hay una gran cantera en 3D, Stop Motion y 2D.

Álex Montoya: Hay un pequeño tejido y mucha tradición de cómic e ilustración en Valencia desde los años 80. Lo que pasa es que luego mucha gente tiene que irse fuera.

Adriana Navarro y Álex Montoya en un momento de la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Miguel Lorenzo.

Adriana Navarro y Álex Montoya en un momento de la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Miguel Lorenzo.

Entonces, ¿se está desperdiciando todo ese talento?

Álex Montoya: En ficción, se estaba haciendo una cantera, que se está desperdigando y cada cual ganándose la vida como puede. En ficción, al menos, no hay más remedio, y en animación parece que hay un poco más de caldo de cultivo con determinadas empresas. En ficción desde luego está fatal. El problema es el dinero. Una vez que desaparece Canal 9, que es la que compraba ficción y ahora ya no existe, y el IVAC, que sigue dando ayudas pero cada vez más mermadas, pues realmente la apuesta es muy fastidiada, porque es mucho trabajo (hacer un guión de largometraje te puede llevar un año o más) y al final lo haces en el vacío y sin expectativas de remuneración, lo cual complica mucho las cosas.

Contarnos un poco cómo habéis llevado a cabo vuestros trabajos nominados a los Goya.

Adriana Navarro: Mi proceso creativo tiene que ver mucho con el azar. En Fallas, un guiri ebrio se puso a bailar (la verdad que muy bien) en un vagón del metro con una señora de unos 60 años. La gente se divirtió mucho y yo eso lo vi como de guión cinematográfico total, porque es algo que no ocurre todos los días. Y, por otra parte, como yo ya tenía rondando una música de tango porque eso me permitía una duración de tres minutos para la animación, junto a la anécdota de metro, fue todo ello el germen del corto. Luego fui dándole forma, con un señor que se convertía en revisor, haciendo un trabajo monótono, y que el hecho de enamorarse de una pasajera le saca de su rutina. Finalmente, el tren se convierte en una pista de baile. El sueño que él está viviendo le devuelve luego a la realidad, aunque la pasajera deja un mensaje de esperanza que yo encontré, también por azar, en el sobre de un azucarillo. Lo cual es como si en Vía Tango me hubieran ido dando pequeñas pistas; como si el guión me lo hubiera ido encontrando.

Azar y mucho sacrificio, ¿no?

Adriana Navarro: Estuve dos años para hacer 2.400 dibujos, que luego coloreé en digital, lo cual me llevó tres meses, sólo colorear el corto, y eso que introduje únicamente la paleta de primarios. Y sin sombras, porque eso requería una nueva capa por encima y dos meses más de trabajo.

Adriana Navarro durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Adriana Navarro durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Sorprende la sencillez y la economía de medios que supone volver al 2D.

Adriana Navarro: Antes el 2D era el canon, lo que había en la animación clásica. Y ahora es el 3D. Lo que yo quería era volver al origen, rescatar la animación con la que yo disfrutaba de pequeña.

Y en tu caso, Álex, ¿cómo ha sido ese proceso de trabajo?

Álex Montoya: Estábamos con el guión del largometraje, para el cual no terminábamos de encontrar financiación. De manera que preferimos centrarnos en el corto para ver si nos servía después como tarjeta de presentación para el largo.

¿Y cómo te dio por un tema como el de la pederastia?

Álex Montoya: Bueno, me pareció interesante un mecanismo como el de la pederastia, que un señor [Álvaro, encarnado por Luis Callejo] contrate a un chaval [Lucas-Javier Butler] para hacerle unas fotos totalmente inocentes y poder fingir en las redes sociales. Yo creo que el corto está muy bien, porque te revela el plan de este hombre muy pronto y el chaval lo acepta, de manera que no es una víctima inocente, sino que entra en ese rollo y te dispara las expectativas de lo que puede pasar. En el corto, el chaval tiene una mirada de Bambi, pero en el fondo hace la vista gorda acerca de esas fotos que le hacen para ser usadas en la red. Es una cosa que hacen los adolescentes, que no tienen todavía desarrollado el tema moral y son muy egoístas, más allá de si eso está bien o mal.

Álex Montoya durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Miguel Lorenzo.

Álex Montoya durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Miguel Lorenzo.

Es entonces una película sobre la pederastia…

Álex Navarro: No me interesa la visión maniquea de la pederastia, ni retratar al pederasta como si fuera un monstruo. Me interesa más la pederastia desde el punto de vista de la Lolita de Nabokov y no como habitualmente se hace tan en blanco y negro. Yo quería presentar un caso limítrofe de pederastia, de alguien que bordea la normalidad.

¿Os afectan las políticas culturales, no sólo el tema del IVA, sino ese discurso recurrente de insulto al mundo de la cultura?

Álex Montoya: Hombre, te hace pensar de que tal vez exista cierta manía hacia la cultura, sobre todo cuando oyes hablar a Montoro acerca del fraude que se produce en el mundo de los actores. Es muy perverso, porque ha salido una estadística reciente diciendo que el 70% de los actores no puede vivir de su trabajo, sino de otros empleos que nada tienen que ver con su profesión. La gran mayoría sobrevive como puede y lo que Montoro dice entiendo que se refiere a los que trabajan fuera, tipo Bardem. En cualquiera caso, declaraciones como éstas no ayudan al sector y crean una opinión pública adversa a la cultura.

Adriana Navarro: En mi caso, la universidad se ha dado cuenta de que los estudiantes necesitamos recursos para dar a conocer al mundo nuestra obra. Yo he tenido su apoyo y eso es bueno porque ahora los estudiantes perciben que se puede llegar, y eso les da esperanza. De hecho, el éxito de Vía Tango lo ven como propio. Es un premio para todos aquellos estudiantes a los que les gusta el dibujo y la animación.

Un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Álex Montoya: En el IVAC yo he percibido que tienen voluntad de ayudar, porque aunque se han bajado las ayudas y es verdad que tardan en pagar, el histórico de las ayudas no ha bajado tanto como a nivel nacional. Lo que ha sido un golpe gordo a nivel industrial ha sido el cierre de Canal 9. En Valencia ha cerrado el 80% de las empresas del sector, y eso resulta desolador.

Para el fútbol se hizo una ley de interés general, ¿cuándo se ha hecho algo así en el terreno de la cultura?

Adriana Navarro: Yo la verdad es que sin el apoyo de la universidad o del IVAC no hubiera podido estar en tantos festivales.

Álex Montoya: Las películas francesas venden la imagen de París y atraen turismo. Aquí eso no se entiende. Tiene que venir George Clooney para hacer más en Valencia que todas las campañas de publicidad juntas. No entienden que la cultura crea imagen y que detrás hay una industria muy potente. Más marca de España que Almodóvar no hay y, sin embargo, le dieron fuera un premio por toda su carrera y aquí apenas se hicieron eco de la noticia.

Un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

¿Cómo veis vuestras posibilidades en los Goya?

Álex Montoya: Este año está muy igualado. En la pasada edición había dos favoritos muy claros: Aquel no era yo, de Esteban Crespo, y Voice Over, de Martin Rosete. Este año todos los cortos tenemos idénticas posibilidades.

Adriana Navarro: Yo estoy nominada con gente a la que admiro y, en ese sentido, yo ya me siento premiadísima. Para mí son compañeros a los que he tenido como referentes desde hace años. Los abrazaría a todos (risas). En el caso de que ganara, el triunfo sería para todos los estudiantes que, como yo, empiezan.

Álex Montoya: Estar nominado revaloriza tu nombre y hace que te presten atención productores que normalmente no lo hacen. Saben que existes y, a partir de ahí, sirve de mucho para conseguir reuniones. Ganar el Goya es la mejor tarjeta de visita para que te hagan caso.

Adriana Navarro y Álex Montoya, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Adriana Navarro y Álex Montoya, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo