A quién le importa, ya sin entradas en Rambleta

A quién le importa, El Musical, de Jorge Berlanga
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina calle San Pío IX. Valencia
Viernes 25 de septiembre, a las 21.00h.
Entradas agotadas

‘A quién le importa, el musical de Jorge Berlanga’, que hace un recorrido por un buen puñado de composiciones míticas de los años ochenta, se presenta el próximo viernes 25 de septiembre en Espai Rambleta de Valencia. El texto, escrito por Jorge Berlanga y adaptado por Enrique y Yeray Bazo, hace un homenaje a 22 temas que popularizaron en los años ochenta su hermano el compositor Carlos Berlanga junto a Nacho Canut, como ‘Un hombre de verdad’, ‘Cómo pudiste hacerme esto a mí’, ‘El rey del Glam’, ‘Perlas ensangrentadas’ o ‘La rebelión de los electrodomésticos’, entre otros.

El musical es además un reconocimiento a dos de las figures insignes de una época emblemática: Jorge y Carlos Berlanga. Desde el inicio se ha concebido como algo más que un musical, una experiencia única que quiere recuperar el espíritu desenfadado de ‘La Movida’, a través de una exposición de obras gráficas de Carlos Berlanga, vídeos, un bar abierto hasta el amanecer que hace un guiño al famoso Rockola y sobre todo el disfrute de una música excepcional y la palabra de los Berlanga.

Escena del musical 'A quién le importa', de Jorge Berlanga. Espai Rambleta.

Escena del musical ‘A quién le importa’, de Jorge Berlanga. Espai Rambleta.

Más de 12.000 personas ya han disfrutado de esta inolvidable obra de Carlos y Jorge Berlanga, que llega por primera vez a Valencia.

Óscar despierta en la cama de un hospital. Delirante y desmemoriado no recuerda cómo llegó allí. Una enfermera singular, Sor Yvonne, le atiende y medica. Entre jeringazo y jeringazo empieza a recordar: nombres de amigos, amores perdidos, lugares, situaciones, cambios frenéticos.

Con estas piezas sueltas comienza a reconstruir el relato de su vida (que lo es, también, de toda una década), pero es un relato narcotizado, surrealista y psicodélico. Un relato que nos hará viajar desde un hospital con monjas de dudosa vocación, hasta un infierno muy particular, pasando por clubes, discotecas, cárceles, freidurías.

Un viaje que nos llevará incluso a compartir mesa y copa con Valle-Inclán, Lorca, Conchita Piquer, Warhol o Dalí.

Escena de 'A quién le importa'.

Escena del musical ‘A quién le importa’, de Jorge Berlanga. Espai Rambleta.

Manual de identidades en construcción

Miguel Trillo. Parejas y placeres
Galería Alfredo Viñas
C/ José Benis Belgrado, 19, 1º. Málaga
Inauguración: 13 de diciembre de 2013, 20 h.

Las imágenes de Miguel Trillo rebosan deseo. Sus capturas fotográficas son el resultado de una permanente búsqueda, una revisión constante de la imagen de la juventud a lo largo de las últimas décadas en ciudades como Madrid, Londres, La Habana o Manila. Unos ojos, los de los fotografiados, que delatan a menudo la incertidumbre de su proceso vital, la necesidad de afirmación individual mediante su adhesión a estéticas corporales de grupo, a modo de furia elevada contra el sistema. Trillo muestra, en algunos casos, auténticos archivos de “historia nacional” en los que se relata cómo a principios de los ochenta la banalidad ganó el pulso al compromiso social, cómo bajo los ambiguos signos de la modernidad incipiente se extendía el espejismo de la libertad, celebrada a golpe de laca, anunciándose capaz de redimir a la juventud de la parálisis en justa proporción a la altivez de sus cabellos. Las consignas políticas de esforzadas generaciones de españoles -emigrados, encarcelados o meramente sometidos por el régimen anterior- quedaron silenciadas por el ensordecedor zumbido de decibelios que inundó el hábitat juvenil. Cantaba El Fary, desde su honda sabiduría popular, que “el dinero, para tenerlo hay que saber gastarlo”.

La obra de Trillo se convierte en un manual de identidades en construcción, preservando para el estudio sociológico fugaces destellos de adolescentes insertos en el via crucis del materialismo, donde la relevancia del individuo viene determinada por los atributos que lo adornan y su personalidad se define por la peculiaridad de la apariencia que le devuelve el espejo. Los mismos adolescentes, aunque otros, siguen posando en la actualidad, más complacidos si cabe, ante su objetivo, albergando el deseo aprendido de trascendencia reproductible, inherente a nuestro tiempo, para los que la representación del éxito y el poder se cuenta por impactos mediáticos. Los relatos visuales construidos por Miguel Trillo son, sin duda, una fiel acta de nuestro mundo de consumo, en el que la metamorfosis del cuerpo concentra la revolución egocéntrica del ser, anulando cualquier aspiración introspectiva y derivando hacia una homogeneización identitaria basada en la reafirmación de la estética diferencial. En palabras de Albert Boadella (El rapto de Talía), “se percibe en la juventud una vocación de funcionarios voluntarios en la mundialización de las modas para mayor gloria de las empresas que marcan los límites de la subversión…”, abocados a una realidad precarizada y ausente de valores, sujeta por el dominio de falsos placeres a menudo insatisfechos.

José Luis Pérez Pont