Más ‘Bodas de Sangre’ en Flumen

Bodas de sangre, de Jose Saiz
Teatro Flumen
C / Gregorio Gea, 15. Valencia
Del 22 de octubre al 20 de noviembre de 2016

El Teatro Flumen se viste de gala con los nuevos estrenos. Tras el éxito de ‘Bodas de Sangre’ la pasada temporada, repone este espectáculo producido por Teatro Flumen bajo la dirección de Jose Saiz. El reestreno oficial fue el jueves 27 de octubre y se mantendrá en cartel hasta el 20de noviembre. Por otro lado, el viernes 28 de octubre inauguró un nuevo espectáculo de Saga Producciones bajo la dirección igualmente de Jose Saiz, ‘Dulce Condena – Historia no oficial de Los Rodríguez’, que estará en el Flumen hasta el 19 de noviembre.

Bodas de sangre, de Jose Saiz. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Bodas de sangre, de Jose Saiz. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

‘Bodas de Sangre’ nos cuenta la tragedia poética de Lorca al compás del flamenco más puro. Esto es lo que dice la sinopsis: «Un pueblo andaluz. Una boda. Dos familias enfrentadas. La novia sigue enamorada de su antiguo novio Leonardo. Una vez celebrada la ceremonia, se entrega a él y huyen juntos apasionadamente. El esposo abandonado los persigue y, cuando encuentra al amante de su mujer, lo desafía a un duelo de navajas».

El sentido trágico de la vida, la muerte y la violencia que acompaña a los hombres durante toda su vida, se va manifestando a través de los presagios y el dolor de la madre en la reposición de ‘Bodas de sangre’.

‘Dulce Condena – Historia no oficial de Los Rodríguez’ permitirá revivir los grandes éxitos de Los Rodríguez, en este homenaje teatralizado como nunca antes se había visto. El espectáculo cuenta de manera extra oficial la vida y obra de este grupo mítico.

Madrid 1990. Julián Infante y Ariel Rot deciden volver a unirse tras ‘Tequila’. Para ello cuentan con Germán Vilella a la batería y traen desde Argentina a Andrés Calamaro. ¡Qué mejor forma de empezar nuestra historia!

Bodas de sangre, de Jose Saiz. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Bodas de sangre, de Jose Saiz. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

 

José Mercé da la cara en Les Arts

Doy la cara, de José Mercé
Palau de les Arts
Avda. Professor López Piñero, 1. Valencia
Sábado 15 de octubre, 2016, a las 21.00h

Tras cuatro años de silencio discográfico, José Mercé vuelve a los escenarios para presentar su nuevo trabajo, un disco que marca un antes y un después en su ya dilatada carrera. El álbum, titulado ‘Doy la cara’ y compuesto de clásicos del cancionero de la música popular de todos los tiempos a dúo con los personajes más sobresalientes de la escena pop actual (Joaquín Sabina, Pablo Alborán, Alejandro Sanz, Los Secretos y muchos más) ha vuelto a colocar al cantaor jerezano en un primer plano de la actualidad musical abriendo nuevos horizontes a su brillante trayectoria artística.

José Mercé. Imagen cortesía de la organización del concierto en el Palau de les Arts.

José Mercé. Imagen cortesía de la organización del concierto en el Palau de les Arts.

‘Doy la cara’ es ya un hito en la carrera de José Mercé, el último gran maestro del cante de su generación. Una vuelta a los escenarios rodeada de una gran expectación. En Valencia el cantaor ha elegido el Auditori del Palau de les Arts, en una noche que promete ser histórica.

‘Doy la cara’ es un disco muy especial que sin duda se convertirá en uno de los grandes éxitos del año. Su disco más revolucionario, rodeado de amigos: Joaquín Sabina, Pablo Alborán, Alejandro Sanz, Alvaro Urquijo, Ainhoa Arteta, Chabuco, Andrés Calamaro, Jorge Drexler y Vanesa Martín a dúo con el cantaor jerezano, bajo la producción del multi-premiado Javier Limón. Las diez canciones del álbum grabadas en diferentes estudios de Estados Unidos y España, con un impresionante listado de músicos de los más variados pelajes, rompe con todos los cánones y marcará un antes y después en la carrera del cantaor jerezano, quizá el último cantaor clásico que le queda a una generación ya legendaria.

José Mercé, que sigue siendo flamenco y se siente flamenco, da de esta forma un giro revolucionario a su extensa y fructífera carrera. Con ‘Doy la cara’ nos demuestra que todavía es posible sorprendernos dando este paso valiente, explorando nuevos caminos y alcanzando nuevos horizontes. Todo ello sin renunciar a nada, simplemente sumando emociones y sentimientos. ‘Doy la cara’ es un punto y aparte en la brillante carrera de un cantaor único.

Cartel del concierto de José Mercé en el Palau de les Arts.

Cartel del concierto de José Mercé en el Palau de les Arts.

Enrique Amat: «el toreo es más arte que lidia»

Entrevista a Enrique Amat, escritor y crítico taurino del periódico ‘Levante’, con motivo de la presente edición de la Feria de Fallas 2016.

Durante el mediodía de San Taciano, a refugio, tras defensa y pared bermeja en callejón diurno, con el coso en paños menores y costuras del revés, Makma conversa tras los burladeros de la plaza de toros de Valencia con un referente de pluma estilística y domesticado acervo léxico taurino, horma de crónica y dechado de crítica por el Mediterráneo, Enrique Amat.

Amparándome en la técnica del círculo concéntrico -propedéutica filosófica de José Ortega y Gasset-, comienzo circunscribiéndonos cronológicamente. Tras la publicación de esta entrevista habrán transcurrido siete jornadas de Feria de Fallas, por tanto, ¿cuál sería tu diagnóstico de lo acontecido hasta el momento e, igualmente, qué esperas que suceda durante los días venideros, remate de la feria josefina?

La empresa califica la feria como “la feria del cambio”; efectivamente, José Garrido salió el otro día por la puerta grande -se presentaba en Valencia como matador de toros-. Ayer, Juan del Álamo -otro nuevo torero que igualmente se presentaba aquí como matador- también abrió la puerta grande. Por tanto, de momento la lectura es que los toreros jóvenes están apretando y pidiendo paso, siendo muy importante para el futuro de la fiesta. Ahora tenemos a otros dos toreros que están apretando mucho, como López Simón y Roca Rey, por lo que esta “feria del cambio” se va a consolidar, convirtiendo a Valencia en la plaza que marca el rumbo de lo que será la temporada en el resto de España. A partir de hoy comienza la gran feria, con toreros de champions, muy variada y con muchos matices.

En otros aspectos, la presente edición de la Feria de Fallas ha supuesto un punto de inflexión citadino, de refrendo popular. ¿Qué te ha parecido la manifestación acontecida en la jornada del domingo?

Eso fue muy importante, porque el año pasado se hizo algo parecido en Castellón, en el mes de febrero, y sólo fueron los aficionados y las peñas, echándose en falta a quienes viven del toro -el ganadero, el torero y el empresario- y no fue nadie. Este año sí que se han concienciado los profesionales, que en definitiva son los que se juegan el sustento. El domingo estuvieron aquí José Tomás, «El Juli», Morante, Ponce, ganaderos como Victorino Martí, Álvaro Domecq, Nuñez del Cuvillo, empresarios como los Chopera, Matilla, Cutiño (todos los empresarios relevantes), todas las fuerzas vivas del toreo se dieron cita aquí, aparte de los aficionados.

Se trataba de dar una llamada de atención, porque desde las pasadas elecciones municipales el tema antitaurino se ha puesto de moda. Ellos tienen una especie de aprensión por todo lo que significa la fiesta de los toros. Los taurinos siempre hemos sido bastante dejados y ellos se movilizan muy bien.

El escritor y crítico taurino Enrique Amat en un instante de la entrevista, con Jose Ramón Alarcón. Fotografía: Fernando Ruiz.

El escritor y crítico taurino Enrique Amat durante un instante de la entrevista en la plaza de toros de Valencia, con Jose Ramón Alarcón. Fotografía: Fernando Ruiz.

¿Cabe hablar de estigmatización política?

La fiesta de los toros no está de moda por motivos políticos, se identifica con un mal entendido españolismo, con la derecha, cuando uno habla y se encuentra con toreros importantes como Pepe Dominguín o Domingo Dominguín, hermano de Luis Miguel, quienes eran del Partido Comunista; «Manolete» era íntimo amigo de Indalecio Prieto, con quien siempre se reunía en el exilio en México. No es correcto identificar las corridas de toros y los festejos populares con la España de la derecha, sí con el país, porque esto es una manifestación de la cultura española, pero aquí no nos pedimos el carné de ningún partido; a la plaza vienen gentes de todos los espectros.

En tu artículo/crónica del lunes en ‘Levante’, a propósito de la manifestación dominical, mencionabas reflexiones vertidas por Sáenz de Madariaga, Jean-Jacques Rousseau y el ínclito alcalde de Madrid, Tierno Galván, para tu discurso de abogacía ¿Debe uno recurrir a referentes demasiado distantes en el tiempo para encontrar argumentos de peso intelectual?

Almodóvar ha ganado un Oscar con una película de temática taurina; Andrés Calamaro es un defensor de la fiesta, como Joaquín Sabina (a quien podríamos calificarlo de progre); «Loquillo». Como yo estudié Derecho, las citas de la doctrina siempre las utilizo en aquella línea. Tierno Galván menciona que la fiesta de los toros es lo que más ha educado al pueblo español. Tal y como está la política y la sociedad española, que alguien como él hablase acerca de que los toros educan social y políticamente al pueblo es importante. Rousseau intuyó en su momento que la fuerza que tenía el pueblo, la cultura y la mentalidad española, estaban muy mediatizados por la fiesta de los toros. Un elemento de cohesión social.

En su ensayo sobre la ‘Tauroética’, Fernado Savater menciona que “en el derecho tradicional se considera bárbaro el hecho de no distinguir entre lo humano y lo animal. Es bárbaro, tradicionalmente hablando, quien trata a otros de sus iguales como animales”. ¿Cuánto de filosófico habría en ese debate y cuánto de atávico o telúrico?

El animalismo y el humanismo mal entendido funcionan con tópicos y frases hechas. El otros día, el alcalde (Joan Ribó) dijo que aquí, en esta plaza, debían celebrarse las corridas a la portuguesa, es decir, que no se mate a los toros; pero él no sabe que si no se matan aquí, cuando entren en el corral les van a dar un puntillazo, no se los llevan al campo. Ver cómo se mata a un toro en el corral es un espectáculo muy triste. En la plaza muere defendiendo su vida, con dignidad, brillantemente. El toro es cuidado durante cuatro años al máximo para que luego pueda defenderse en el coso. A mí no me gusta entrar en el debate, porque esto es un sentimiento también. Sólo pedimos respeto. A quién no le guste no se le puede obligar, pero que entienda que para otros es un privilegio sentir la fiesta de los toros. En España hay seis mil festejos populares al año y ello está completamente integrado entre la gente y el pueblo y no lo puedes quitar porque sí.

Entrando en materia de periodismo taurino, si hay un referente popular, entre otros, éste sería Joaquín Vidal, periodista, escritor y crítico taurino seguido por infinitud de lectores ajenos a la fiesta.

Joaquín trascendía la fiesta de los toros; escribía muy bien (quizá no sabía tanto de toros), pero él lo volcaba más al estudio sociológico. Era un referente, un extraordinario escritor. Recuerdo una crónica del día de San José, en Valencia, que tituló ‘El coladero de la calle de Játiva’, en la que analizaba el comportamiento, la idiosincrasia y la mentalidad del valenciano. Ya no era hablar sólo de toros y qué juego ha dado cada uno, sino también hablar de la filosofía del valenciano, como también lo reflejaría de Bajadoz o de Madrid.

Otro gran referente para mí ha sido Javier Villán, de ‘El Mundo’, quien ha sido poeta y crítico teatral. Escribía muy bien de toros y acerca de lo que era el entorno del toreo, el análisis de la personalidad de los toreros, de los aficionados, de la fiesta en sí.

Estampa de los tendidos de la plaza de toros de Valencia. Fotografía: Fernando Ruiz.

Estampa de los tendidos de la plaza de toros de Valencia. Fotografía: Fernando Ruiz.

En base a tu experiencia, tras varios lustros como crítico taurino, ¿qué condiciones debe atesorar una crónica para que ésta sea plausible?

A mí me han gustado siempre los toros. Quise hacer periodismo, pero por circunstancias estudié Derecho. Tuve el privilegio de llegar a ser crítico taurino, llevando veintisiete años en el tema. A mí me gusta, primero, situar la corrida en un ambiente, o que la crónica tenga un pretexto. Como punto de partida, me gusta analizar el juego de los toros, uno por uno, porque, en definitiva, el toro es el rey de la fiesta. Lo primero que hay que hacer es valorar el toro que tienen delante los toreros. Muchos compañeros igual hablan en general, pero yo prefiero analizar toro por toro y eso es lo más importante. Luego analizar el comportamiento de los tres toreros y si a estos los puedo enmarcar en algún tipo de pretexto argumental y metataurino, mejor. Me gusta explicar e interesar a la gente, tampoco pretendo crear doctrina y que la gente vea los toros como los veo yo. El crítico tiene que informar y tratar de educar, aunque decía Guerra (Alfonso) que “de toros sólo saben las vacas… y algo”.

Yo llevo veintisiete años en esto y tengo mis dudas; me preocupa equivocarme al analizar un toro, si la crónica o la valoración la he hecho bien, aunque aquí no se equivoca nadie, ya que este es un espectáculo abierto, en el que valen todos los matices y opiniones, cuyos trofeos son por aclamación popular (si al presidente le aprietan se ve obligado a dar la oreja). Hay que respetar los gustos. A mí me gusta explicar lo que ha pasado en la plaza, que el lector se entretenga con la crónica y que ésta sea lo más didáctica posible (aunque yo no soy nadie para enseñar a otros); crear la crítica que me gustaría leer.

La crítica taurina es un género del periodismo y de la comunicación en el que predominan los aditamentos y los calificativos sobre los hilos narrativos. Se debe atesorar, por tanto, un excelso dominio del lenguaje. ¿Cómo diferenciar la propia pluma del influjo de otras?

Hay mucha gente que está pendiente de lo que escriben los demás o salen de la plaza, llaman y conversan para ver cómo lo han visto otros. A mí me gusta ver los toros, entre comillas, solo, no contaminarme con opiniones de nadie y escribir lo que yo pienso. Al día siguiente, a lo mejor echas un vistazo a lo que han hecho los demás. Como bien dices, el lenguaje es muy importante y la jerga taurina es riquísima; las expresiones son muy ricas, muy sugerentes. Tampoco hay que caer en la pedantería semántica. Hay que hacer la crónica para que la gente la entienda, pero sí me gusta introducir ciertas palabras.

¿Se escribe para un lector más avezado?

Sí, porque la crónica, en definitiva, te la lee un aficionado. En el caso de Vidal (Joaquín), no. Siendo incluso ‘El País’ un periódico antitaurino (Manolo Vicent, por ejemplo, ha combatido mucho los toros), a Vidal le leía mucho la gente, con independencia de los toros, porque era un buen escritor. El lector taurino busca para ver lo que ha pasado en la plaza, está más puesto, acostumbrado a la jerga. A mí me gusta utilizar múltiples términos, más que nada porque no te tienes que repetir. Si hablas de seis toros no puedes estar empleando la palabra «toro» continuamente; tienes que hablar de «astado», de «bureo», de «oponente», de «antagonista», porque luego, por la mañana, te levantas, coges el periódico y adviertes que en la crónica se repiten las palabras ochos veces.

No hay nada como desayunar con la palabra «genuflexo».

Puedes hablar de «genuflexos», de «hinojos», o un “toro claudicante”. Hay que buscar la riqueza en el lenguaje.

A propósito de ello, atesoras en marcha la culminación de un ensayo sobre, entre otras cuestiones, el lenguaje taurino.

Sí, será mi decimoquinto libro. Fundamentalmente, es un libro sobre los toros y la cultura, con algún pequeño ensayo sobre la Fiesta, como una creación de arte efímero de juego con la muerte, un arte que es volátil, puesto que una media verónica desaparece al realizarse. Habrá fotos, habrá cuadros, pero la obra del torero permanece en la retina de los aficionados, en la memoria. Una foto no es lo mismo. A partir de ahí, hablar de lo que representa el toro para la cultura, de qué gente se ha hecho eco o se ha inspirado en la fiesta de los toros -poetas, escultores, novelistas, dramaturgos, cineastas, músicos, etc.-; reflejar en todas las partes de la cultura la presencia de obras. Quiero recoger una treintena de cada disciplina y referirme, también, a la presencia del lenguaje taurino en la vida cotidiana española, en la jerga.

El escritor y crítico taurino Enrique Amat durante un instante de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

El escritor y crítico taurino Enrique Amat durante un instante de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

¿Es notable su presencia en el acervo popular?

Numerosas expresiones taurinas se utilizan, no sólo en la Fiesta, sino que se han extrapolado al devenir de la vida diaria: “te van a dar un bajonazo”, “te van a dar el tercer aviso”. Cuando alguien está muy enfermo puede decirse “lleva media en las agujas” (un toro que está “media en las agujas” significa que está a punto de doblar), o expresiones como “has estado peor que Cagancho en Almagro” -que era un torero muy importante que tuvo una muy mala tarde-, “hacer novillos” -que proviene de cuando los toreros antiguos se escapaban y se iban de capeas-. Hay mil modismos y palabras. Para referirse al miedo puedes recurrir a “canguelo”, “canguis”, “jindama”, “neurastenia”, etc. Son riquísimas y variadas las expresiones que decimos todos los días y están sacadas de la fiesta de los toros.

En algunos casos, expresiones en ineludible riesgo de extinción. ¿Consideras que existen rescoldos y augurios respecto de las generaciones venideras, especialmente atendiendo a la falta de formación en múltiples ambitos?

Eso difícilmente morirá, porque son expresiones enraizadas. Lo que pasa es que hoy se escribe mal y se lee peor, sobre todo a causa de los aparatos tecnológicos. Para la gente joven su vida es el smartphone y ello genera un empobrecimiento del lenguaje, que tendrá consecuencias, lógicamente, en todos los ámbitos. Pero creo que persistirá. Esto ha estado en crisis toda la vida y llevamos seis siglos con la fiesta de los toros. Imagino que se perpetuará.

A propósito de etapas críticas, recientemente se ha publicado un estudio de la tauromaquia en clave económica con resultados halagüeños.

Un estudio de Juan José Medina (profesor de Teoría Económica de la Universidad de Extremadura)  muy revelador, silenciado por la prensa oficialista, según el cual se crean 200.000 puestos de trabajo directos e indirectos, apuntando la cifra que representa en el PIB nacional y la repercusión económica de la fiesta de los toros. Un estudio en profundidad de cuanto genera. La gente dice y habla sobre lo que cuesta el toro, pero la Diputación gana dinero porque el empresario paga; la escuela taurina o el museo no cuestan dinero, eso se saca de lo que el empresario da por el alquiler de la plaza a la Diputación; si es que, encima, no es deficitario. La empresa paga un canon muy alto por tener la plaza. A la Diputación nadie le dice lo que hace con ese dinero. Igual reinvierte en los toros un 20 o un 25% de los 300.000 € que obtiene de la plaza, el resto ahí queda. La fiesta no sólo no es deficitaria, sino que genera ingresos a nivel institucional, aparte de restaurantes, hoteles, furgonetas y todos los profesionales que se mueven alrededor del toreo, como banderilleros, apoderados, picadores, mozos de espadas, etc.

Además de la industria textil.

Fíjate que todos los días salen al ruedo quince o dieciocho profesionales vestidos de luces. Tres toreros, nueve banderilleros y seis picadores; multiplícalo por corridas. Un matador bueno igual se hace siete u ocho vestidos al año; los capotes, las muletas, los estoques, todo eso hay que hacerlo y es una industria que mueve a muchísima gente y genera numerosos puestos de trabajo.

¿Qué panorama de futuro vislumbras a medio y largo plazo?

Estamos en un momento complicado. El otro día estaba leyendo un libro sobre las vísperas de la Guerra Civil, en el año 34, momento en el que se decía que esto de los toros se acababa, que era una época muy convulsa. Pero bueno, pasó, y ahora estamos viviendo algo parecido a eso. Los toros no están de moda y las instituciones están con un afán de quitar la fiesta de los toros. Yo confío en que pasará. El otro día, el domingo, fue muy importante que la gente saliese a dar la cara. Espero que dentro de quince o veinte años, con muchas más canas, estemos aquí y sigamos hablando de la Feria de Fallas y que torea el hijo de «El Soro» o el nieto de «Paquirri», y que esto subsistirá. En ‘El caballero de Olmedo’ ya se hablaba del lance al toro y fíjate si han pasado siglos. Que cambiará esto, posiblemente sí. Sin los encierros de San Fermín o de Cuéllar esto no sería lo mismo, por ejemplo.

El escritor y crítico taurino Enrique Amat y Jose Ramón Alarcón, durante un instante de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

El escritor y crítico taurino Enrique Amat y Jose Ramón Alarcón, durante un instante de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

¿Estimas, por tanto, que la tauromaquia sigue siendo parte inherente y consustancial del arte y la cultura española contemporánea?

Estamos hablando de autores. En el ‘Gargoris y Habidis’ de Sánchez Dragó, que es una historia de España, él defiende muchísimo el tema atávico de los toros. Él es muy aficionado, va a Soria a presenciar el toro de Medinaceli. Ortega y Gasset decía que para entender la historia y la idiosincrasia de España había que asomarse a una plaza de toros. Mencionaba Valle Inclán que si el teatro tuviese la emoción que tienen las corridas de toros sería un espectáculo fantástico. De hecho, Rafael “El Gallo”, que ha sido para mí el torero más importante, le brindó un toro a la célebre actriz María Guerrero y le dijo algo así como: “tengo el honor de brindarle este toro y la admiro mucho por su arte, me gusta mucho el teatro, pero tenga en cuenta una cosa, que en el toro se muere de verdad y no de mentirijillas, como ustedes”. Aquí se es capaz de crear arte y encima jugándose la vida. Alguno no lo entendrá, pero creo que es lo más grandioso que hay.

¿Consideras compartir algún consejo para iniciarse en estas apreciaciones?

Que uno se ponga en el toro. Siempre recomiendo a los aficionados que de los seis toros, en uno sigan al toro desde que sale al ruedo hasta que lo arrastran, porque entenderán mucho mejor este espectáculo. Numerosas veces perdemos de vista al toro, que es lo más importante. Es verdad que lo pican, que lo banderillean, pero no se le pica por crueldad, todo tiene una justificación; y hay que matarlo, porque un toro placeado no se puede volver a torear, ya que aprende y es inteligente. En definitiva, son corridas de toros, no de toreros.

Aunque hay quienes acuden únicamente a ver a los toreros.

El domingo, por ejemplo, vendrán a ver a Cayetano y a «El Fandi», pero si quitamos al toro nos vamos al ‘Principal’. Como decía la frase de Madariaga, participa el toreo del ballet, de la música, como un arte multidisciplinar. El que se juega la vida es lógico que busque un animal lo más pastoño posible para generar su arte, pero si quitamos al toro…, es algo en lo que algunos taurinos también se equivocan a veces.

Nada como culminar con alguna anécdota emparentada con esta plaza.

Juan Belmonte, en 1912, toreó aquí una novillada sin picadores. Él no era físicamente fuerte, tenía unas piernas de trapo; él cambió, entonces, la forma de torear. Antes se toreaba sobre las piernas, con poder. Él, como no se podía mover, acortó las distancias. Hizo un toreo más de quedarse quieto, de valor. Antes decían que todos los terrenos eran del toro y él dijo “no, todos los terrenos son del torero”. Ahí tuvo que ver la intuición valenciana, puesto que a él se lo trajeron desahuciado de Sevilla. Vivió varios meses en una pensión, le dieron una oportunidad, llevando un vestido horrible, medio cojeando (era patizambo y feo). La gente se reía de él en el paseíllo. Al cabo de dos horas, algo habían intuido los valencianos, que aquello era algo nuevo. Convirtió la lidia en arte; fue la revolución belmontina de la ‘edad de oro’ de la tauromaquia. Ahora el toreo es más arte que lidia.

Jose Ramón Alarcón

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Holograma musical de Carlos Ann

Holograma. Carlos Ann
Tango y Truco
C / Calixto III, 10. Valencia
Sábado 16 de enero, a las 23.30h

Carlos Ann llega a España, tras su notable gira por México, con ganas de tocar en directo ante su público de culto en las principales capitales de la geografía española. La gira dará comienzo en Zaragoza, el jueves 14 de enero y pasará por Murcia, Valencia, Huelva, Sevilla y Madrid, finalizando el viernes 29 de enero en Barcelona.

El tour visitará salas de pequeño y medio aforo con una formación de trío, en formato eléctrico, que irá repasando las canciones de Holograma, así como los grandes éxitos de sus casi veinte años de carrera que han dejado tras de sí 14 discos, entre discos en solitarios, recopilatorios y discos homenaje, en los que han colaborado artistas de la talla de Enrique Bunbury, Andrés Calamaro, Shuarma (vocalista de Elefantes), Loquillo, Nacho Vegas y Javier Corcobado entre otros.

Imagen del videoclip del tema 'Amanecer en ti' que abre el disco 'Holograma', de Carlos Ann.

Imagen del videoclip del tema ‘Amanecer en ti’ que abre el disco ‘Holograma’, de Carlos Ann.

En Valencia, la actuación tendrá lugar en la sala Tango y Truco el sábado 16 de enero, a las 23.30h, con entrada libre hasta completar aforo. Con Holograma, su nuevo disco, vuelve el artista que firmó Entre lujos y otras miserias (2001) y Descarado (2005), ese capaz de crear grandes canciones entre la electrónica y el rock and roll. De manera que Carlos Ann vuelve a ser el mejor Carlos Ann.

En Holograma vuelve a haber estribillos para cantar a voz en grito, capas de luz y oscuridad, un mensaje envuelto en píldoras directas al cerebro y al corazón. Cuando lo haces sonar, te sorprendes bailando al ritmo de ‘Amanecer en ti’, primera canción del disco y primer sencillo, una oda al amor más allá de la noche, un himno listo para que lo hagas tuyo.

Imagen del videoclip del tema 'Amanecer en ti' que abre el disco 'Holograma', de Carlos Ann.

Imagen del videoclip del tema ‘Amanecer en ti’ que abre el disco ‘Holograma’, de Carlos Ann.

‘Vamos a la luna’ es ciencia ficción hecha pop, ‘Transparente’ evoca amores narcóticos del pasado con melancolía dance y ‘Rockstar’ es un nuevo retrato crítico de autodestrucción. Y cuando menos te has dado cuenta, ya estás dentro de Holograma. Y el viaje continua con el juego electrónico de ‘Tu espacio’, la dramática e implacable “Ilusión” y la contundente crítica social que articula ‘Seres influenciables’. A punto de finalizar, estremece el romanticismo  crepuscular de ‘Cuando las fiestas se acaban’, que da paso al canto nihilista de ‘Solución’ y a la pura provocación de ‘Fluorescencia’, planteando un nuevo orden en la música popular.

Holograma es un manjar de producción exquisita de nivel internacional que reactualiza el legado musical e incluso lo hace futurista, en el que cada detalle se ha cuidado pero cuyo mensaje es espontáneo. Si decides no prestarle atención, tu vida seguirá siendo la misma, pero si lo escuchas de principio a fin seguro que cambia a mejor. ¿Qué pierdes al intentarlo?

Imagen promocional del disco Holograma de Carlos Ann.

Imagen del videoclip del tema ‘Ilusión’ perteneciente al disco Holograma de Carlos Ann.