Razonando la iconicidad del arte pop en ‘IVAM Shots’

‘IVAM Shots’ (III)
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
Martes 2 de junio de 2020

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) presenta una selección de algunas de las obras más relevantes de su colección de arte pop comentadas por los propios conservadores y comisarios del museo. Artistas como James Rosenquist, Richard Hamilton, Valerio Adami, Óyvind Fahlström, Isabel Oliver, Ana Peters, Rafael Martí Quinto y Rosa Torres forman parte de esta propuesta de ‘IVAM Shots’, que propone evocar las obras más icónicas del museo valenciano en menos de 100 palabras con el objetivo de acercar el arte contemporáneo y su patrimonio a todos los públicos.

Esta tercera edición de ‘IVAM Shots’ pretende divulgar a través de la web del museo y sus redes sociales un recorrido por la colección de arte pop del IVAM, una de las más importantes de Europa y la más importante de España, que abarca todas las manifestaciones de este movimiento que se expandió tanto en los Estados Unidos como en Europa a partir de finales de los años cincuenta del siglo pasado, llegando a su apogeo una década después.

Reconstrucción de 1987 de ‘Fun House’ (1956), de Richard Hamilton, John McHale y John Voelcker. Fotografía cortesía del IVAM.

El listado de obras que conforman esta selección, elegidas por los conservadores, comienza con el británico Richard Hamilton, considerado el pionero del movimiento del arte pop. La pieza elegida para ‘IVAM Shots’ es su trabajo colaborativo en la ‘Fun House’ (1956), junto con el arquitecto John Voelcker y el también artista y sociólogo John McHale. Se trata de una instalación, concebida para la mítica exposición ‘This is Tomorrow’ en la Whitechapel Art Gallery de Londres, cubierta por imágenes a gran tamaño entre las que destaca una imagen de la película ‘Forbidden Planet’ o la de Marilyn Monroe en ‘La tentación vive arriba’.

“Debo decir en primer lugar que solo acepto la existencia de cinco artistas pop puros y duros en toda Nueva York: Andy Warhol, Roy Lichtenstein, Tom Wesselmann, James Rosenquist y Claes Oldenburg”. Con esta contundencia se expresaba la crítica de arte norteamericana Lucy Lippard, en su seminal libro ‘El Pop Art’, editado en 1966. James Rosenquist (uno de ‘los cinco’), no podía faltar en esta lista elaborada por los expertos con su díptico ‘Red Applause’ (1966), perteneciente a la colección del IVAM. Esta obra introduce como novedad el movimiento en la pintura añadiendo un mecanismo accionado por un motor de 220 v para mover los dos lienzos de los que se compone y simular un aplauso.

El italiano Valerio Adami, un verso suelto en el arte pop, también está incluido en esta selección con su obra ‘Plein Air N.Y.’ (1968), un paisaje desierto de vida humana en la ciudad norteamericana que comparte características del lenguaje pop, como son las figuras silueteadas por rotundas líneas negras y los colores planos, frescos y contrastados, un estilo muy próximo al cómic de ‘línea clara’.

‘Plein Air N.Y.’ (1968), de Valerio Adami. Fotografía cortesía del IVAM.

La revisión pop avanza con ‘Red Seesaw’ (1968-69), del artista, poeta y cineasta sueco Óyvind Fahlström, un pionero del arte multimedia e interactivo cuya obra llegó a adoptar los ingredientes característicos de la cultura pop.

Los profesionales del IVAM también han incluido ‘El carro de Venus’ (1966), de Ana Peters, una de las pocas mujeres que formó parte de los colectivos artísticos que, como Estampa Popular o Crónica de la Realidad, lideraron, desde los presupuestos del arte pop, la crítica a la ideología franquista en la València de los años sesenta.

La colección de arte pop del IVAM presta especial atención a la aportación de los artistas valencianos, donde cabe destacar la obra ‘Reina por un día’ (1964) del valenciano Rafael Martí Quinto. Es un grabado en el que ridiculiza la manipulación grotesca de las ilusiones de la mujer de clase trabajadora por parte de los responsables del popular concurso de RTVE ‘Reina por un día’, la primera fábrica televisiva en España de sueños edulcorados.

Otras dos artistas valencianas, Isabel Oliver y Rosa Torres, también forman parte de las obras del arte pop comentadas por los comisarios del IVAM. Las primeras obras de Isabel Oliver surgen en los años 70, en un contexto artístico dominado por los hombres, con unas pinturas cargadas de crítica social y de marcado feminismo que evidenciaban la sumisión de la mujer ante una sociedad de consumo que las doblegaba. Rosa Torres, por su parte, ha creado un estilo propio, muy reconocible por el público, al que incorpora elementos del arte pop. Una de las constantes en el trabajo de la artista es el gran peso que otorga al color, con grandes manchas planas que dan forma a una pintura que juega entre la figuración y la abstracción.

Con esta tercera entrega de la propuesta ‘IVAM Shots’ el museo valenciano apuesta por poner en valor las más de 12.000 obras que componen su colección, enriquecida por continuas adquisiciones y donaciones. Se trata de una de las iniciativas que el museo puso en marcha dentro de su campaña #IVAMdesdecasa durante el confinamiento. Debido a su éxito entre los seguidores online, la institución pretende darle seguimiento con nuevas entregas de obras destacadas de su colección que incluyen fotos de las obras y los comentarios de los conservadores y conservadoras.

‘El carro de Venus’ (1966), de Ana Peters. Fotografía cortesía del IVAM.

MAKMA

Vanidad e inteligencia en la pintura

Vanidades, intelecto y espiritualidad
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 25 de septiembre de 2016

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana presenta la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’ de la colección Ars Citerior, en el Centre del Carme de Valencia.

La exposición, que se podrá ver hasta el 25 de septiembre, fue presentada por el director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, y por el comisario de la muestra, el coleccionista, Javier Martín. Pérez Pont señaló que “esta exposición ofrece una relectura del arte español a través de 65 obras de 53 artistas desde mediados del siglo XX hasta nuestros días abordando tres aspectos que son universales e inherentes a la condición humana como son las vanidades, el intelecto y la espiritualidad”.

“Estos tres conceptos sirven para profundizar en la obra de destacados artistas españoles como Rafael Canogar, Josep Guinovart, José María Iglesias, Manuel Hernández Mompó, Guillermo Pérez Villalta, Gerardo Rueda, o Jordi Teixidor”, explicó el director del Consorci quien recordó que “la exposición es una producción del Consorci de Museus con la colaboración de la colección Ars Citerior”.

La exposición es asimismo una oportunidad para descubrir tanto a artistas recuperados recientemente como el alicantino, Ángel Luque (que huyó a Venezuela durante la dictadura franquista), o Elena Asins, como obra inédita de importantes pintores como Yturralde, Ana Peters, Salvador Victoria, Hugo Fontela o Darío Villalba, ya que la mitad de piezas que componen la exposición se exhiben aquí por primera vez.

Vista de la exposición 'Vanidades, intelecto y espiritualidad'. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Vista de la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

El recorrido por la muestra permite reconocer las corrientes artísticas y los movimientos que han destacado en la historia del arte español como el informalismo o la pintura geométrica frente al grupo de Cuenca formado en torno a Fernando Zobel y el Museo de Arte Abstracto Español (que precisamente ha reabierto sus puertas recientemente).

Según el comisario de la muestra, “este grupo era conocido como los ‘buscadores de la excelencia’ donde se encuentra obra más lírica de Mompó, Gerardo Rueda, Gustavo Torner, o José Guerrero y alrededor de ellos Salvador Victoria, Miura, Teixidor o Yturralde, interesante movimiento sobre el que no se han hecho muchas exposiciones en Valencia y que sirvió de contrapunto a la pintura negra de los años 60 y 70”.

En esta relectura del arte español tienen cabida asimismo artistas jóvenes (en torno a 15 artistas tienen menos de 40 años) con una cierta trayectoria como Hernández Domínguez Albano (premio BMV), Marlon de Azambuja, Maya Saravia o el valenciano Manuel Blázquez (uno de los artistas seleccionados en la próxima edición del Proyecto 3 CMCV del Consorci de Museus).

“Con un carácter divulgativo la exposición acerca la obra contemporánea al público, nos recuerda el peso que han tenido también los pintores valencianos para la historia del arte español con grupos como Estampa Popular o el Grupo Parpalló y nos ayuda a prolongar esta historia hasta llegar a los artistas más jóvenes, integrarlos en ella, y apreciar así la importancia de sus aportaciones. Todo ello gracias a la generosidad de coleccionistas como Javier Martín cuyo interés y amor por el arte contemporáneo permiten que los artistas puedan seguir desarrollándose”, concluyó Pérez Pont.

Vista de la exposición 'Vanidades, intelecto y espiritualidad'. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Vista de la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Discurso expositivo

El recorrido se ha dispuesto en tres secciones claramente diferenciadas. La primera es la del entorno del hombre, el paisaje, ya sea natural como en el árbol a gouache de Joan Hernández Pijuan, o el de la tierra trabajada y modificada de la Caja Rostroll de Josep Guinovart. Merece especial atención Fondo Mediterráneo VI, donde Vicente Vela muestra restos de culturas que conocieron pasados momentos de gloria y que ahora están olvidadas en el fondo de un mar que las creó y acarició.

Dentro de esta misma sección, las obras dedicadas a las vanidades, como el lienzo Casanova de Dis Berlin, o el cartón de Los coleccionistas de Víctor Cámara, o los esquemas trazados por Maya Saravia basándose en mapas de las guerras de Irak y Afganistán.

Si continuamos la exposición, llegamos a la manifestación más propia del hombre: la inteligencia. Y con ella la capacidad de crear arte, aspecto que tal vez no tenga una utilidad práctica en sí misma, pero que le sirve para intentar conocerse y le facilita el tránsito por esta vida. Aquí apreciamos las obras monocromas de Ana Peters y Salvador Victoria; piezas informalistas de Francisco Farreras y Darío Villalba; la Praescriptura de Gustavo Torner; o la abstracción poética de Águeda de la Pisa. Y las obras integradas en la corriente geométrica de Monika Buch, Elena Asins, Carlos Evangelista o Jaume Rocamora, y el cinetismo de Marlon de Azambuja.

El último trayecto finaliza como termina la vida del hombre: con la muerte y la esperanza. Estela de Rafael Canogar, el Tríptico de las almas de Javier Palacios y la lumínica obra de José María Yturralde, nos hablan de la muerte física, la persistencia del alma y de la unión con el Universo.

Vista de la exposición 'Vanidades, intelecto y espiritualidad'. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

Vista de la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

 

Ana Peters y sus estereotipos femeninos

Caso de estudio. Ana Peters: Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta
Instituto Valenciano de Arte Moderno. IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 22 de noviembre de 2015

¡Ah, la sociedad de consumo! He ahí uno de los latiguillos usados a troche y moche para denostar la manipulación que ejerce la publicidad en los medios de comunicación de masas de las sociedades desarrolladas. Baudrillard, Debord, Lipovetsky, Bauman, Ramonet o Verdú, por citar algunos autores, la han desmenuzado mostrando el poder alienante de esa sociedad de consumo que, al parecer, nos quiere a todos objetos en el marco de la enfervorizada dinámica mercantil. De forma que estaríamos en manos de ese poder narcótico inyectado a través de infinitos estímulos visuales.

Obra de Ana Peters en la exposición 'Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta'. Cortesía del IVAM.

Obra de Ana Peters en la exposición ‘Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta’. Cortesía del IVAM.

Uno de esos estímulos visuales es la mujer como objeto que encandila nuestra mirada. El IVAM dedica su Caso de estudio a Ana Peters bajo el título de Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta, exposición presentada al mismo tiempo que la de Colectivos artísticos en Valencia bajo el franquismo 1964-1976. Y lo hace para mostrar obras de su etapa inicial, precisamente focalizadas en esa crítica a la sociedad de consumo, en tanto potenciadora de ese carácter deseable y objetual de la mujer. El antifranquismo y cierto feminismo compartiendo, pues, parrilla expositiva en el IVAM.

Picas, de Ana Peters, en la exposición 'Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta'. Cortesía del IVAM.

Picas, de Ana Peters, en la exposición ‘Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta’. Cortesía del IVAM.

La treintena de trabajos que conforma la exposición de Ana Peters toma a la mujer como objeto deseable, para revelar lo que se esconde tras ese fondo hipnótico. Y lo que se esconde es un poder de seducción que conviene desactivar, como lo hace Peters, para que ese estereotipo femenino se resquebraje apareciendo el sujeto que la manipulación mediática diluye. De manera que junto a la mujer deseable, o en el contexto mismo de su deseabilidad, aparece la crítica como antídoto contra lo que, sin embargo, insiste en manifestar su poder: precisamente el carácter deseable de muchas de esas imágenes.

Fotograma de 'Margarita y el lobo', de Cecilia Bartolomé, en la exposición 'Ana Peters. Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta' del IVAM.

Fotograma de ‘Margarita y el lobo’, de Cecilia Bartolomé, en la exposición ‘Ana Peters. Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta’ del IVAM.

Ana Peters pone en cuestión esa feminidad objetualizada, para que en otros casos emerja la denuncia social. Denuncia completada por alrededor de 40 documentos, entre publicaciones feministas de la época de los 60, revistas que acogen esas imágenes estereotipadas de la mujer o la película de Cecilia Bartolomé Margarita y el lobo (1969). La comisaria de la muestra María Jesús Folch realizó un recorrido por el conjunto expositivo destacando su relación con el grupo Estampa Popular, los inicios de su modernidad y la crítica realizada por Peters hacia esa “mujer homogénea” que presentaban las revistas de la época.

Obra de Ana Peters.

Obra de Ana Peters en la exposición ‘Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta’. Cortesía del IVAM.

Sorprende la candidez de las imágenes de aquella mujer de los 60 tomada como referencia mediática. En todo caso, Ana Peters dejó pronto aquel periodo crítico de su obra para centrarse con posterioridad en una abstracción de pinturas monocromas. La mujer homogénea no iba con ella. Aquellos estereotipos femeninos en la sociedad de consumo cubrieron una etapa de su vida que ahora el IVAM rescata. Lo hace casi 50 años después de algunas de aquellas creaciones. Creaciones que, pasado el tiempo, incitan a pensar de nuevo acerca de la sociedad de consumo y sus discursos estereotipados.

Obra de Ana Peters en la exposición 'Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta'. Cortesía del IVAM.

Obra de Ana Peters en la exposición ‘Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta’. Cortesía del IVAM.

Salva Torres