Seis estados de la mente

A Certain State of Mind
Ryan Gander, Roman Ondák, Mark Geffriaud, Ting-Ting Cheng, Rubén Guerrero y Yann
Sérandour
Galería Luis Adelantado
C / Bonaire, 6. Valencia
Del 20 de noviembre de 2015 al 14 de enero de 2016

La galería Luis Adelantado Valencia acoge la exposición colectiva A Certain State of Mind en la que se dan cita una serie de artistas contemporáneos que invitan a reflexionar en torno a la idea de percepción y las múltiples lecturas que la alteración de la misma puede ofrecer. Este co-comisariado entre Solene Guillier y Olga Adelantado, consigue reunir a artistas con una trayectoria internacional a destacar. Esta trampa visual se conceptualiza desde la visión de los siguientes artistas: Ting-Ting Cheng, Ryan Gander, Mark Geffriaud, Rubén Guerrero, Roman Ondák y el recién incorporado a la galería valenciana Yann Sérandour.

En la exposición se muestran piezas en distintos soportes: instalación, fotografía, luz e ironía. Bien cierto es que, en las dosis adecuadas, la ironía forma parte de la percepción, de sus matices y de las ideas complejas y cotidianas a la vez que se materializan en los trabajos conceptuales. Encontramos una cierta transgresión serena, unos límites desdibujados que se completan con la mirada del espectador.

Obra de Ting-Ting Cheng. Cortesía de la Galería Luis Adelantado.

Obra de Ting-Ting Cheng. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

Podremos ver los trabajos más recientes de la taiwanesa Ting -Ting Cheng, artista de la galería desde 2013. Su serie de fotografías You See What I See nos invita a reflexionar en torno al control de la información. La sutileza no esconde la realidad, el poder de la palabra para dirigir nuestras ideas y, por ende, nuestra actitud.

Obra de Mark Geffriaud. Cortesía de Luis Adelantado.

Obra de Mark Geffriaud. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

Su trabajo entronca con la propuesta del consolidado artista francés Mark Geffriaud, quien plantea un material editorial que, a su vez, nunca fue concebido para su distribución. Una edición que se convierte en el objeto de arte soñado por el artista.

Obra de Yann Serandour y Ryan Gander. Cortesía de Luis Adelantado.

Obra de Yann Sérandour y Ryan Gander. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

Con un trabajo de una gran meticulosidad que le acerca en cierta medida a una labor historiográfica, se encuentra Yann Sérandour. Su trabajo para la muestra interpela y nos devuelve un reflejo cuyos límites son indefinidos. Su instalación Untitled entronca con un ensayo en torno al artista conceptual Daniel Buren.

Obra de Roman Ondak. Cortesía de Luis Adelantado.

Obra de Roman Ondák. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

En una especie de trampantojo que apela a nuestro intelecto, la instalación del artista eslovaco Roman Ondák genera una conversación ficticia con la directora de la galería, en una pieza única.

Obra de Ryan Gander. Cortesía de Luis Adelantado.

Obra de Ryan Gander. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

Ligado a esta irónica idea de trampa visual, se muestra el trabajo del conocido artista Ryan Gander por primera vez en Valencia. Su proceso de experimentación artístico busca recomponer el espacio a partir de materiales dislocados (un globo de fibra de vidrio suspendido, lámparas diseñadas con objetos cotidianos, una caja de alquimia…).

Obra de Rubén Guerrero. Cortesía de Luis Adelantado.

Obra de Rubén Guerrero. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

En esa línea, el artista de la galería Rubén Guerrero avanza en su investigación en torno a los límites de la pintura en el s. XXI, y presenta tres lienzos en los que reivindica el gesto de lo efímero como parte de la pintura.

 

El ‘Stadío Vitale’ de Rafa de Corral

Stadío Vitale. Rafa de Corral
ONEstudio
C / Teruel, 2. Valencia
Inauguración: jueves 7 de mayo, a las 20.00h

Las palabras ‘Stadío Vitale’ dentro de la biología responden a la etapa o fase de un proceso, implica cambio, transformación, metamorfosis que experimentan algunos insectos durante su vida. Se trata de un punto de inflexión clave dentro del pleno desarrollo del individuo.

En esta muestra, Rafa de Corral representa distintos momentos históricos de su trabajo mediante diferentes disciplinas como son la pintura, la escultura o la video-creación.

Montaje de obras de Rafa de Corral pertenecientes a su 'Stadío Vitale'. Imagen cortesía de ONEstudio.

Montaje de obras de Rafa de Corral pertenecientes a su ‘Stadío Vitale’. Imagen cortesía de ONEstudio.

En este caso, ‘Stadío Vitale’ es un proceso de alteración y modificación interior que se plasma en el video como conceptos abstractos que mutan de manera interminable, conjugando figuras imposibles con sonidos que sugieren infinidad de sensaciones.

Rafa de Corral nos adelanta un cambio en sus dibujos y pinturas mediante rectas y planos coloristas que responden a este proceso de madurez evolutiva.

La incomunicación en las grandes ciudades fue el tema principal de sus primeros trabajos. Urbes desiertas y envueltas en bruma reflejaban esa dificultad comunicativa del individuo contemporáneo que, por otra parte, no aparecía en sus cuadros.

Después se fue metiendo en lo que él llamó una “profunda renovación”. Ya no había ciudades, ni edificios representativos que orientaran la mirada del espectador hacia ese aislamiento urbano. Lo que había y hay es una introspección acerca del espacio y el tiempo.

Obra de Rafa de Corral perteneciente a su 'Stadío Vitale'. Imagen cortesía de ONEstudio.

Obra de Rafa de Corral perteneciente a su ‘Stadío Vitale’. Imagen cortesía de ONEstudio.

Concha Ros: El lugar de partida

The Mirror, de Concha Ros
Imprevisual Galería
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Inauguración: viernes 13 de marzo, a las 20.30h
Hasta el 4 de mayo, 2015

“Soy dibujante, pienso en imágenes.” Así empezó nuestra conversación. Siempre he pensado que dibujar es una oportunidad para representar lo que no volverá a ser visible. Es un momento único, irrepetible, lleno de emociones. En palabras de Cézanne: “Está pasando un minuto en la vida del mundo. Píntalo como es”. Vivimos mirando y buscando zonas intermedias de comunicación a través de la obra que realizamos, motivados por un intento no tanto de identificar, ni hallar, ni descubrir, sino de mirar para poder fijar la imagen, entenderla, traducirla y habitarla. La imagen está en la retina y en el pensamiento y el dibujo contiene la experiencia de mirar, obligándonos a detenernos y entrar en su tiempo. Ese tiempo que reúne la totalidad de los instantes.

Obra de Concha Ros en la exposición 'The Mirror', en Imprevisual Galería. Imagen cortesía de Imprevisual.

Obra de Concha Ros en la exposición ‘The Mirror’, en Imprevisual Galería. Foto: Maite Backman. Cortesía de Imprevisual.

John Ashberg pensó que “La mente es tan hospitalaria, lo aloja todo…”. Nos encontramos envueltos por cientos de imágenes formadas por pequeños puntos de luz que visibilizan nuestro entorno, seleccionando capturas a modo de “pantallazos”. ¡Existen tantas imágenes en el mundo! Pero ¿cuál es, de todas esas imágenes, la que finalmente fijamos?

Concha Ros traduce su memoria de imágenes en un cuerpo femenino, que se repite en su diferencia al igual que el Rizoma que actúa como mapa y no como calco: “El mapa no reproduce un inconsciente cerrado sobre sí mismo, lo construye. Contribuye a la conexión de los campos, al desbloqueo de los cuerpos sin órgano, a su máxima apertura en un plan de consistencia. Forma parte del rizoma. El mapa es abierto, conectable en todas sus dimensiones, desmontable, alterable, susceptible de recibir constantes modificaciones.” (1)

Se dibuja así misma, desde fuera, pero también desde dentro; sin principio ni final, sin fronteras, adaptándose a la superficie convertida en espacio. No en vano su mano y su lápiz, en muchos de sus trabajos, están todavía terminando el dibujo, lo que los hace realmente inquietantes y nos llevan a plantearnos si debemos terminarlos en nuestra imaginación, apropiándonos de ellos.

Obra de Concha Ros en la exposición 'The Mirror', en Imprevisual Galería. Foto de Maite Backman, cortesía de Imprevisual.

Obra de Concha Ros en la exposición ‘The Mirror’, en Imprevisual Galería. Foto: Maite Backman. Cortesía de Imprevisual.

Juan José Gómez Molina en ‘Proyectar y Proyectarse’ escribe: “Asumir como proyecto de dibujo y no como dibujo de proyecto surge también del hecho inquietante de la ineludible necesidad de establecer la propia proyección (…). La línea con memoria que va determinando el dibujo constituye el eje de doble referencia desde donde es posible la separación del objeto y la configuración del yo”.(2)

Este viaje comenzó con el trazo de esa línea con memoria que es el dibujo, produciendo una determinación del límite que focaliza sucesivamente la imagen proyectada en la representación de un ser, que haciéndose se mira. Ofreciendo la suficiente resistencia a la luz para que no la atraviese, estableciendo el perfil preciso. El perfil de una línea fina y sensible sobre papel blanco, pero también sobre papel negro (positivo/negativo), nos señala y desdibuja el paso de dentro a afuera: es el espejo (The Mirror), ese lugar metafórico que aloja la imagen y que la devuelve convertida, mediante el dibujo, en el lugar de llegada.

1 Deleuze, G., Guattari, F., Rizoma. Ed. Pretextos, Valencia 2003. Página 29

2 Gómez Molina, Juan José, La representación de la representación. Ed. Cátedra. Madrid 2007. Página 62

Obra de Concha Ros en la exposición 'The Mirror' en Imprevisual Galería. Foto: Maite Backman. Cortesía de Imprevisual.

Obra de Concha Ros en la exposición ‘The Mirror’ en Imprevisual Galería. Foto: Maite Backman. Cortesía de Imprevisual.

Rubén Tortosa