ArteSantander, de internacionalidad alemana

Feria internacional ArteSantander
Palacio de Exposiciones
C / Real Racing Club, 3. Santander
Del 25 al 29 de julio de 2015

La feria internacional ArteSantander ha reunido en su edición de 2015, la XXIV, un total de 42 galerías, 39 de varias ciudades españolas y tres alemanas, que mostraron la obra de diversos artistas contemporáneos hasta el 29 de julio en el Palacio de Exposiciones de Santander. Cànem, Espai Tactel, Espai Visor, Kir Royal, pazYcomedias y Set Espai d’Art han sido las representantes por parte de la Comunidad Valenciana.

Imagen de uno de los espacios expositivos de la feria internacional ArteSantander 2015. Extraída del video de Néstor Navarro.

Imagen de uno de los espacios expositivos de la feria internacional ArteSantander 2015. Extraída del video de Néstor Navarro.

Un jurado conformado por la historiadora del Arte Alicia Ventura, el director artístico del Centro Botín, Benjamin Weil, y el artista navarro Moisés Pérez, fue el encargado de seleccionar estas 42 galerías de las 77 que presentaron 90 proyectos para estar en la feria santanderina.

Galerías veteranas en ArteSantander como Cánem (Castellón), Ángeles Baños (Badajoz), Blanca Soto (Madrid) o Rafael Ortiz (Sevilla) se volvieron a juntar este año en la feria con nuevas galerías como las madrileñas Alegría, Espacio Valverde y Javier López, y la vallisoletana La Gran.

Una de las obras expuestas en la feria internacional ArteSantander 2015. Extraída del video de Néstor Navarro.

Una de las obras expuestas en la feria internacional ArteSantander 2015. Extraída del video de Néstor Navarro.

También regresaron a ArteSantander tras su ausencia durante algunas ediciones las galerías Sicart (Barcelona) y Cavecamen (Sevilla). Las tres galerías alemanas que estuvieron en la feria son Mäss, Greusslich Contemporany y Collectiva.

ArteSantander contó con seis galerías cántabras, a las que se reservó espacio en esta feria, como son Espiral, Estela Docal, Juan Silió, Josedelafuente, Espacio Alexandra y Siboney. También mostraron sus obras galerías de Canarias, Salamanca, Zaragoza, Vizcaya o Asturias.

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, fueron los encargados de la inauguración, el sábado 25, de ArteSantander 2015, junto al director de la feria, Juan González Riancho.

Feria internacional ArteSantander 2015. Imagen extraída del video de Néstor Navarro.

Feria internacional ArteSantander 2015. Imagen extraída del video de Néstor Navarro.

ArteSantander acogió pintura, escultura, instalaciones, fotografía, nuevos soportes tecnológicos y obra gráfica, además de dibujos y múltiples trabajos artísticos que mostraron las 42 galerías participantes. Ahora ya toca pensar en el cuarto de siglo que celebrará ArteSantander en 2016.

Una de las obras expuestas en la feria internacional Arte Santander 2015.

Una de las obras expuestas en la feria internacional Arte Santander 2015.

Video de la Feria Internacional ArteSantander 2015, realizado por Néstor Navarro:

ArteSantander 2015 from Makma on Vimeo.

Heroínas del cáncer

Fotografías de Belén Caballero
Centro Cívico del Puerto de Sagunto
Jardines del Antiguo Sanatorio s/n. Sagunto (Valencia)
Hasta finales de junio, 2015

Desde el éxito de la película Las chicas del calendario es muy común que algún colectivo de hombres o mujeres opte por desnudarse total o parcialmente por una buena causa. Las 21 mujeres que posan en esta ocasión no lo hacen en un calendario sino en una muestra de la fotógrafa Belén Caballero que se expone este mes en el Centro Cívico del Puerto de Sagunto.

Son mujeres de distintas edades y lugares, unidas por un nexo común, han superado un cáncer de mama y retomado las riendas de su vida. Prestando voluntariamente su imagen, sin complejos ni tapujos, animan a las personas y familias afectadas transmitiendo un mensaje de esperanza. La muestra reúne 21 fotografías en gran formato; 70 X 70 centímetros y dos de 70 X 2 metros. Es uno de los actos programados por Amucanma, asociación dedicada al acompañamiento y apoyo de personas afectadas por el cáncer de mama y a sus cuidadores, con motivo de  su segundo aniversario.

Pilar Rico, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Pilar Rico, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Las organizadoras animan a visitar la muestra fotográfica, pues “van a encontrar cómo la alegría, la amistad, y en general todo lo tremendamente vital, tiene cabida incluso durante los meses o años en los que se convive con el cáncer”, aseguran. “Es una exposición para compartir sentimientos, para compartir experiencias y para crecer todos como personas”. En resumen un proyecto con alma que celebra el triunfo de la vida y las ganas de luchar contra la adversidad para conservarla.

“Las sesiones de fotos con estas mujeres fue una experiencia muy intensa y emocionante, porque se crean relaciones muy íntimas”, dice Caballero. “Pude comprobar que todas son mujeres muy valientes que se han enriquecido y fortalecido superando una difícil prueba como es el cáncer”.

María Jesús Merlos, fotografiada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

María Jesús Merlos, fotografiada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

“Una etapa más”

Isabel Galdón, una de las modelos y fundadora de Amucanma, reconoce que “superar un cáncer exige un esfuerzo titánico, pero también puede vivirse como una etapa más en la vida, con ilusión por renacer, por sentirse otra vez bella y atractiva”. Durante esta lucha a muerte se desarrolla una mirada introspectiva, la búsqueda de uno mismo. “Después de tanto esfuerzo, y cuando el cáncer ha desaparecido, estamos agotadas, pero entonces comienza el resurgimiento, y esta fase es muy gratificante”, apunta Galdón.

La doctora Elvira Buch, cirujana de la Unidad de Mama del Hospital de Sagunto, sugirió a Galdón que crease una asociación para las mujeres afectadas de cáncer de mama y sin dudarlo se puso manos a la obra. Junto a su amiga Kety Simón Gurumeta, fundó la Asociación de Mujeres de Cáncer de Mamá, Amucanma,  presentada en las XIII Jornadas sobre esta enfermedad, celebradas en el Hospital de Sagunto en mayo de 2013. Ese mismo día se apuntaron muchas mujeres y, posteriormente, se incorporaron también hombres. El 5 de junio tuvo lugar la primera junta general, de la que salió la directiva y un buen número de voluntarias para empezar a poner en marcha un proyecto lleno de ilusión.

Begoña Parras, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Begoña Parras, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Belén Caballero abrió su estudio a principios de los noventa en la localidad valenciana de Sagunto y desde entonces compagina su actividad de fotógrafo con la docencia del lenguaje fotográfico. Con el tiempo se ha convertido en referente de la fotografía de retrato en el ámbito de lo Social en España y en el resto de Europa.

Ha dirigido cursos y ponencias, y recibido numerosos galardones en prestigiosos concursos internacionales. Es Maestro Fotógrafo de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y de la Imagen, y Medalla de oro de la Confederación Española de Fotografía. Veintisiete obras suyas han destacado en los distintos certámenes de calificaciones de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y de la Imagen de las cuales 21  forman parte de la colección de honor de la Federación Española.

Encarna, retratada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Encarna, retratada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

Jersey Boys, un Eastwood en do menor

Jersey Boys, de Clint Eastwood
Película estrenada el viernes 5 de septiembre, 2014

Quien vaya a ver ‘Jersey Boys’, la última película de Clint Eastwood, que se olvide de ‘Mystic River’, ‘Million dollar baby’, ‘Cartas desde Iwo Jima’ o ‘Gran Torino’. La fuerza dramática y expresiva de estas películas ejemplares de su más reciente filmografía, dejan paso a un musical sin duda fresco, repleto de pegadizas canciones del grupo de Jersey The Four Seasons, pero débil argumentalmente. De hecho, diríase que la historia, santo y seña del mejor Eastwood, es una simple excusa para adornar la vida de los ‘Jersey Boys’ a los que alude el título de la recién estrenada película.

Fotograma de 'Jersey Boys, de Clint Eastwood, con el grupo The Four Seasons en plena actuación.

Fotograma de ‘Jersey Boys, de Clint Eastwood, con el grupo The Four Seasons en plena actuación.

Eastwood se recrea en las peripecias de Frankie Valli (John Lloyd Young), Tommy Devito (Vincent Piazza), Bob Gaudio (Erich Bergen) y Nick Massi (Michael Lomenda) para narrar el humilde origen de la banda, al amparo de la mafia (magnífico Christopher Walken), sus éxitos y fracasos, sus confrontaciones internas y la lucha por salir adelante cuando las condiciones son más adversas.

Hay, qué duda cabe, trama argumental, pero el relato y la fuerza expresiva de las imágenes a que nos tiene acostumbrado el director de ‘Los puentes de Madison’, se debilitan aquí para que en su lugar brillen los números musicales, la atracción por canciones como ‘Sherry’, ‘Big girls don’t cry’ ‘Walk like a man’ o la más pegadiza de todas ‘Can’t take my eyes off you’. De manera que la nostalgia musical termina empañando la historia, siempre al servicio de la música.

Frankie Valli (John Lloyd Young), con Tommy Devito (Vincent Piazza) detrás, en un fotograma de 'Jersey Boys', de Cint Eastwood.

Frankie Valli (John Lloyd Young), con Tommy Devito (Vincent Piazza) detrás, en un fotograma de ‘Jersey Boys’, de Cint Eastwood.

Algunos se sentirán decepcionados por este quiebro de Clint Eastwood, pero tomadas las lógicas reservas hacia un musical que se sigue a golpe de pie y tarareo, se pueden encontrar las huellas, por débiles que sean, de su potente cine. Entre ellas, como ya sucediera en la oscarizada ‘Sin perdón’ (perdón, valga la redundancia, por la comparación), la reflexión acerca de la culpabilidad por abandonar las obligaciones familiares llevado por la pulsión, asesina en el western y más poética o artística en el caso del musical que nos ocupa.

Eastwood se toma un respiro con ‘Jersey Boys’ para sumergirse en los ‘falsetes’ de voz de Frankie Valli y sus muchachos. La violencia tan presente en su filmografía encuentra su acomodo en el musical, aunque rebajada a la categoría de anécdota sin duda hilarante y jocosa en ocasiones, para que la carrera de The Four Seasons tenga la aspereza que sus canciones endulzan.

Fotograma de 'Jersey Boys, de Clint Eastwood.

Fotograma de ‘Jersey Boys, de Clint Eastwood.

‘Can´t take my eyes off you’, compuesta por Bob Gaudio en pleno duelo de Frankie Valli por la muerte de una de sus hijas, resume esa mezcla de dolor y emocionada recreación de la vida de la que se nutre ‘Jersey Boys’. Dolor, eso sí, carente de la intensidad de sus mejores películas, porque en esta ocasión Clint Eastwood ha preferido darse una alegría musical en tiempos de revival: el propio Martin Scorsese prepara un biopic sobre el grupo los Ramones. Con todo, más vale un musical de un gran maestro que ciento volando. Utilicen los pies y el corazón, más que la cabeza, para seguir las andanzas de los Jersey Boys.

Fotograma de 'Jersey Boys', la última película recién estrenada de Clint Eastwood.

Fotograma de ‘Jersey Boys’, la última película recién estrenada de Clint Eastwood.

Salva Torres

Willy Ramos, la infancia recuperada

Memoria del color, de Willy Ramos
Salas Ferreres y Goerlich
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 28 de septiembre

Dijo sentirse como aquel que tras un vigoroso impulso hacia delante cae en el mismo sitio de partida. No tanto una repetición, como un singular asentamiento. Y lo explicó utilizando la imagen del niño que, bien asentado, explora las infinitas posibilidades del dibujo. Una vuelta a los orígenes, tras múltiples fugas y recorridos. Willy Ramos (Pueblo Bello, 1954) afirmó que ese giro no era “el de una despedida, sino el de un nacimiento”. Para contemplar ese florecimiento, basta acudir a su exposición ‘Memoria del color’ del Centro del Carmen.

Escultura de Willy Ramos en la exposición 'Memoria del color', en el Centro del Carmen.

Escultura de Willy Ramos en la exposición ‘Memoria del color’, en el Centro del Carmen.

A caballo entre Valencia y Colombia, las 45 obras exhibidas en las salas Ferreres y Goerlich fusionan el color y el calor que hermana ambos lugares de su experiencia vital. Más de 20 pinturas, 12 dibujos en tinta china y 11 esculturas en madera policromada y hierro dan cuenta del vigor que exhala tamaño bombeo colorista, una vez recuperada la infancia de quien se aventura por paisajes y naturalezas interiores. “Estoy en un momento de perenne duda existencial, pero llena de energía”, explicó Willy Ramos mientras iba dando ricas pinceladas de su obra.

Obra de Willy Ramos en la exposición 'Memoria del color', en el Centro del Carmen.

Obra de Willy Ramos en la exposición ‘Memoria del color’, en el Centro del Carmen.

Para ser de “frases cortas”, según reconoció el artista, el color, incluso en las piezas realizadas en blanco y negro, debió removerle la memoria a la que alude el título de la exposición. Memoria en la que se fue recreando para explicar, por ejemplo, que el gran descubrimiento del siglo XX fue la pintura de Velázquez, en cuya claridad le gustaría trabajar. “Es claro y rotundo”. Transparencia que le aleja del sufrimiento al que suelen abocarse algunos artistas. A Willy Ramos ese sufrimiento no le gusta, por eso huye de los “cuadros torturados”. Prefiere la obra plena de color y de energía.

Escultura de Willy Ramos en la exposición 'Memoria del color', en el Centro del Carmen.

Escultura de Willy Ramos en la exposición ‘Memoria del color’, en el Centro del Carmen.

‘Memoria del color’ es una explosión de esas formas rotundas y luminosas; un paseo que evoca espacios valencianos como el Jardín Botánico o El Saler, salpicados todos ellos del colorido “como nutriente de la exposición”, puntualizó Ramos, al que la mirada se le encendía con cada explicación. “Empecé a hacer esculturas como en broma”. Y ahí estaban esos rostros de mujer, en madera o hierro, igualmente “fuertes, vigorosas y enérgicas”, porque las “diosas protectoras” reflejadas en algunas de esas esculturas “tienen que ser fuertes” para que produzcan esa sensación pletórica.

No son las mujeres eróticas acostumbradas en la obra de Willy Ramos, sino evocadoras de la explosividad “tropical y valenciana” de su actual ‘Memoria del color’. Más de un año ha empleado Ramos en la exposición del Centro del Carmen. Un año repleto de paisajes entre figurativos y abstractos, propios de quien reconoce trabajar mediante “ciclos cortos, lunares”, que le llevan a empezar pintando “muy figurativo” para pasarse enseguida “a la abstracción”. Como dijo en cierta ocasión, los artistas latinoamericanos “somos más solares, que lunares, que no lunáticos”.

Escultura de Willy Ramos en la exposición 'Memoria del color', en el Centro del Carmen.

Escultura de Willy Ramos en la exposición ‘Memoria del color’, en el Centro del Carmen.

Alejado del sufrimiento, porque los caribeños “no somos nada sombríos”, ciertas de sus mujeres esculpidas en hierro destilan, de tan vigorosas, una oscura protección. “Cuando pinto soy más mental y con la escultura hay más fisicidad”. La infancia recuperada por Willy Ramos haciendo ‘Memoria del color’ quizás se deba a esa remembranza mental, salpicada de instantes matéricos. Nada de tristes trópicos, sino de alegre experiencia vital, entre valenciana y colombiana, de un artista al que le gustaría alcanzar la claridad de Velázquez una vez asentado en los orígenes de aquella infancia felizmente recuperada.

Esculturas de Willy Ramos en la exposición 'Memoria del color', en el Centro del Carmen.

Esculturas de Willy Ramos en la exposición ‘Memoria del color’, en el Centro del Carmen.

Salva Torres