La cerámica en 17 visiones

17 visiones contemporáneas
Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí
C / Poeta Querol, 2. Valencia
Hasta el 12 de abril, 2015

El Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí de Valencia acoge la exposición ‘17 visiones contemporáneas’, una selección de piezas de cerámica que representan a cada una de las 17 comunidades autónomas con la que se abre la primer edición de la Feria de Arte y Cultura Cerámica Contemporánea (FACC), que impulsa la Cátedra de Innovación Cerámica Ciutat de Vila-real. El alcalde, José Benlloch, el director de la Cátedra, Juan Carda, y el comisario de la exposición, Alberto Andrés, presentaron el pasado miércoles 11 de marzo la muestra, que podrá visitarse hasta el 12 de abril en la sala de exposiciones temporales del Museo Nacional de Cerámica. Tras su paso por Valencia, en plena época de Fallas, la exposición se trasladará a Vila-real en el mes de abril, coincidiendo con las primeras actividades de la FACC.

‘17 visiones contemporáneas’ plantea un recorrido geográfico por las 17 comunidades del Estado español a través de piezas que utilizan la cerámica como lenguaje artístico. Para ello, la exposición ha seleccionado trabajos de Ángel Garraza, Antonio González, Bibiana Martínez, Elena Colmeiro, Gregorio Peño, Jesús Castañón, Juan Gómez, Lorenzo Pérez Vinagre, Madola, María Ramis, Miguel Vázquez, Monona Álvarez, Nicolás de Maya, Rafa Pérez, Ricardo Bonnet, Sara Biassu y Txaro Marañón.

Pieza de la exposición '17 visiones contemporáneas' del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí. Cortesía del museo valenciano.

Pieza de la exposición ’17 visiones contemporáneas’ del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí. Cortesía del museo valenciano.

“La selección no pretende ofrecer una muestra de lo más representativo de cada comunidad autonómica, sino una visión amplia de los diferentes lenguajes de la cerámica contemporánea como forma de expresión artística, con propuestas conceptuales, escultóricas o pictóricas de destacados y reconocidos artistas de primera línea de la cerámica actual”, señaló el comisario de la exposición.

En esta misma línea, tanto el director de la Cátedra de Innovación Cerámica como el alcalde de Vila-real pusieron el acento en la importancia de poner en valor la cerámica y “hacerlo además en un espacio como el Museo Nacional de Cerámica y en la época en la que más visitantes llegan a la ciudad de Valencia.

“Para Vila-real es un orgullo poder estar en este espacio, como punto de partida de una primera Feria Internacional de Arte y Cultura Cerámica Contemporánea con la que seguimos potenciando el sector cerámico no sólo desde una perspectiva económica y de investigación, que también, sino desde el ámbito de la creación artística y la cultura”, señaló Benlloch, quien quiso agradecer el trabajo tanto del Museo Nacional de Cerámica como de Juan Carda y el equipo de la Cátedra para hacer posible una cita que “volverá a colocar a Vila-real en la vanguardia y referencia internacional de la cerámica”.

La FACC es un certamen promovido por la Cátedra vila-realense de la UJI y en el que participan también todos los museos de cerámica, las escuelas y entidades vinculadas a la cerámica de todo el territorio autonómico. La feria, que se desarrollará en localidades como Onda, l’Alcora, Manises o Castellón, tendrá su epicentro en abril en Vila-real, con actividades como exposiciones, talleres, cursos y mesas redondas.

También se han programado espectáculos como una ‘performance’ de Rakú, la realización de un mural y un concierto con instrumentos cerámicos, además de ferias de artesanía y arte cerámico. “Queremos que la feria sirva para potenciar la cultura cerámica en toda la Comunidad Valenciana y por eso será itinerante en todas las comarcas con fuerte tradición cerámica, además del fuerte impulso que puede dar la web oficial (www.ifacc.es), donde se publicará una agenda anual con toda la oferta oficial de actividades relacionadas con la cerámica artística en la Comunitat Valenciana”, concluyó Carda.

Pieza de la exposición '17 visiones contemporáneas' del Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Pieza de la exposición ’17 visiones contemporáneas’ del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí. Cortesía del museo valenciano.

Museo de Cerámica: ni IVAM, ni MuVIM

60 años del Museo de Cerámica de Valencia
Director: Jaume Coll
C / Poeta Querol, 2. Valencia

Un gran panel cerámico (6×2 metros) de una cocina valenciana con escena de época, pieza recuperada por González Martí que data de 1789, dialoga con otro panel obra de Arcadio Blasco, de su serie Muros para defenderse del miedo (1970). Uno al lado del otro simbolizan buena parte de la historia que atesora el Museo Nacional de Cerámica González Martí, ahora que celebra su 60 cumpleaños. El primero, porque dadas sus dimensiones recuerda la dificultad que tiene el museo para exhibir piezas que, por su tamaño, necesitan dependencias mayores. Los ecos de la tan anunciada como sucesivamente postergada ampliación de su espacio siguen resonando. Y el muro de Arcadio, artista fallecido el pasado año, parece igualmente llamar la atención de un museo que defiende orgulloso su rico patrimonio.

Frente al IVAM o el MuVIM, museos tan propicios al controvertido eco mediático, el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí (en lo sucesivo, y por abreviar, González Martí) se yergue silencioso en el palacio del Marqués de Dos Aguas. Pero es un silencio, ya es hora, que clama al cielo. “Es el museo de su especialidad más visitado de Europa”, subraya Jaume Coll, director de la institución dependiente del Ministerio de Cultura. Las cifras son harto elocuentes. “Tenemos más de 130.000 visitas anuales, lo que supone doblar las que tiene el Museo Nacional del Azulejo de Lisboa, que es todo un referente”. El resto de museos de cerámica europeos suelen alcanzar una media de 30.000 visitas.

Jaume Coll, director del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí. Fotografía: Jose Cuéllar.

Jaume Coll, director del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí. Fotografía: Jose Cuéllar.

No sólo eso. Jaume Coll señala que las webs turísticas especializadas colocan al González Martí como “la quinta atracción turística de Valencia”, tras los parques y el Mercado Central, pero de nuevo como el primer museo en número de visitas. Ni el IVAM, ni el MuVIM, ni el Bellas Artes: el González Martí despunta por encima del resto de espacios museísticos de la ciudad. Con menos pompa, la cerámica es todo un reclamo. Entonces, ¿por qué aparece siempre como en un segundo plano? “Bueno, la gente lo conoce”, apunta Coll, sostenido por la elocuencia de las cifras, “pero no sabe lo que significa; por qué es un museo tan singular”.

Lo dice mientras grupos de estudiantes y personas que aguardan una visita guiada adensan con sus voces las salas del González Martí. Salas repletas de una cerámica singular, que Jaume Coll va describiendo a su paso deletreando cada una de las piezas. Y es que “la producción valenciana no es cualquier cosa”, destaca el director. Por ejemplo, la cerámica de Alcora, con su Real Fábrica de Loza del siglo XVIII. “A nivel europeo es la que produce más cantidad y calidad, alcanzando los dos millones de piezas que van a América”. Manises, cuya cerámica “colorista y de dibujos más populares, menos académicos, despunta en el XIX”. Yendo hacia atrás, está la loza dorada, “imitación del metal y producto estrella del siglo XIV”, además de la implantación de la loza que imitaba a la porcelana como uno de los episodios del siglo X.

Jaume Coll, de perfil, con una de las piezas cerámicas del museo al fondo. Fotografía: Jose Cuéllar.

Jaume Coll, de perfil, con una de las piezas cerámicas del museo al fondo. Fotografía: Jose Cuéllar.

Jaume Coll también destaca con orgullo “el gran eco de nuestras exposiciones en el extranjero”. Y cita, como uno de los múltiples ejemplos, la de Lisboa, con 38.000 visitantes, cuando lo normal suele estar en torno a los 23.000. Los grandes pavimentos, alguno de casi 80m2, como el de la Real Fábrica de Azulejos que data de 1808 expuesto en Dallas o Nueva York, protagonizan algunas de esas exposiciones foráneas, a falta del espacio que el González Martí demanda desde hace un tiempo que se hace ya excesivamente largo.

Jaume Coll se muestra cauto, pero se le ve dolido por la “caída en picado” del presupuesto que limita su capacidad de gestión, “aunque el servicio que prestamos sigue siendo igual de digno”. Para este año de celebración por los 60 años del Museo de Cerámica, tienen previsto realizar una exposición de video y fotografía con testimonios e imágenes de cuando se creó el museo en 1954, así como destacar entre las habituales piezas del mes un jarrón de los años 20 de Juan Bautista Huerta, que es junto al que se firmaba y que aparece en todas las imágenes de la época.

El González Martí viene reivindicando con sus cifras de visitantes, su patrimonio y sus actividades, el lugar que por méritos propios merece la cerámica. “Es un arte más y eso fuera de España se entiende, pero aquí no se valora lo suficiente, por prejuicios de nuestra sociedad; es un problema de educación”. De ahí el Curso del Prado impartido en el Museo de Cerámica recientemente a profesionales, con el fin de que la gente sepa el trabajo de dominio de las técnicas y calidad del producto. “Hay que saber mirar y no sólo quedarse con que todo esto es muy bonito, sino conocer lo que representa la cerámica del pasado y el patrimonio que aquí tenemos”. Al arqueólogo Jaume Coll se le nota que lo suyo es seguir excavando.

Jaume Coll. Fotografía: José Cuéllar

Jaume Coll. Fotografía: José Cuéllar

Salva Torres