Retrato de 11 mujeres al borde…

Diverses. Històries de Dones
Objectives. Dones Fotoperiodistes
Claustro del Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 26 de abril

A razón de seis imágenes por banda, en una suerte de destilado existencial, 11 fotoperiodistas valencianas narran la vida cotidiana de otras tantas mujeres singulares. Algunas más que otras, porque no es lo mismo dedicarse a aquello que te gusta, por excluyente que sea su práctica profesional, que soportar la inclemencia, ésta sí exclusiva y verdaderamente sufrida, de ciertas enfermedades raras. Por eso el título del conjunto expositivo es atinado: ‘Diverses. Històries de dones’. Y más acertado aún sería sin el punto. Así: diversas historias de mujeres.

Paca, de profesión camionera, retratada por Consuelo Chambó. Imagen cortesía de Objectives.

Begoña, de profesión camionera, retratada por Consuelo Chambó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Porque las hay de todo tipo: desde la futbolista Maider o la camionera Begoña, profesiones tradicionalmente masculinas, a la esposa, madre de seis hijos y abuela de diez nietos, de nombre Paca, pasando por la agricultora Rosa, la odontóloga cooperante Elena, la solista de la Orquesta de Valencia Esther o la activista contra el desahucio Paula. También están las historias de la senegalesa Aïssatou, la gitana universitaria Maleni y, más allá de la exclusión social, los dolorosos casos de Fide, con su enfermedad rara, y Elvira, paciente de osteogénesis imperfecta (huesos de cristal).

Fide, retratada por Amparo Simó.

Fide, retratada por Almudena Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Todas ellas ‘colgadas’ en el claustro de La Nau de la Universitat de València. Un total de 66 imágenes que vienen a airear cada una de esas 11 singulares vidas de otras tantas mujeres al margen del estereotipo femenino. Y sin duda que hay historias que se amoldan a esa ruptura de ciertas convenciones: futbolistas y camioneras, hasta hace bien poco, prácticamente ni existían. Pero esposas, madres y abuelas de toda la vida, pues eso, que había muchas. De manera que las historias que cuelgan en La Nau son tan diversas como de gran mezcolanza su desencajada temática.

Fotografia de Raquel Abulaila. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elena, odontóloga, en la fotografia de Raquel Abulaila. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

En cualquiera de los casos, las 11 fotoperiodistas valencianas se limitan a dejar constancia de ciertas vidas poco corrientes. De manera que las fotografías expuestas a modo de espejos invertidos del glamour publicitario, y más próximas a la aspereza del reality sin show que valga, no buscan tanto la admiración por su belleza, que el reflejo documental de cuanto les sucede a esas mujeres en su diversa singularidad. La empatía entre retratistas y retratadas, tras un año entero de mutua convivencia, se deja notar en la serie de 66 imágenes, sin duda reveladoras del mensaje, diáfano y claro, que se quiere transmitir: la voluntad y energía de esas mujeres tan dispares.

Aïssatou, en la fotografía de Mónica Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Aïssatou, en la fotografía de Mónica Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Raquel Abulaila, Consuelo Chambó, Emma Ferrer, Marga Ferrer, Eva Máñez, Irene Marsilla, Provi Morillas, Eva Ripoll, Amparo Simó, Almudena Torres y Mónica Torres son las ‘culpables’ de que esas vidas se conviertan en historias gráficas. Algunas más que otras. Porque no es lo mismo tocar en una orquesta de hombres, jugar al fútbol, conducir un camión o ser odontóloga, que percibir la degradación real de un cuerpo sin estereotipos que valgan. Ejemplar fue, sin duda, la dignidad con la que Fide, luchando con su rara enfermedad, dio cuenta de su historia durante la inauguración de la muestra.

Elvira, retratada por Eva Ripoll. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elvira, retratada por Eva Ripoll. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

‘Diverses. Històries de dones’, que estará en La Nau hasta el 26 de abril, testimonia el duro recorrido existencial de 11 mujeres. Un recorrido igualado por la condición de género de sus protagonistas, pero al que le falta un mejor criterio de selección narrativa dadas sus radicales diferencias. Diversidad, sí, pero de qué género.

Maider, futbolista, retratada por Amparo Simó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Maider, futbolista, retratada por Amparo Simó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Emma. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elena, solista de la Orquesta de Valencia, retratada por Emma Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Eva Máñez. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Maleni, en la fotografía de Eva Máñez. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Rosa, agricultora, en la fotografía de Irene Marsilla. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Rosa, agricultora, en la fotografía de Irene Marsilla. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paca, esposa, madre y abuela, en la fotografía de Provi Morillas. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paca, esposa, madre y abuela, en la fotografía de Provi Morillas. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Fotografía de Marga Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paula, activista contra el desahucio, fotografiada por Marga Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

 

 

 

Salva Torres

Gema del Rey. Palabras y razones

Becas Hábitat 2014: Gema del Rey
Espai d’art contemporani de Castelló (EACC)
C/ Prim, s/n
Hasta el 31 de agosto de 2014

“La política es muchas cosas a la vez, pero difícilmente podría ser alguna de esas cosas si no fuera en primer lugar el arte de traducir problemas individuales en asuntos públicos, e intereses comunes en derechos y obligaciones individuales. Los líderes son expertos en ese tipo de traducción. Les dan un nombre público (genérico) a problemas individuales, con lo que sientan las bases para un manejo colectivo de problemas que no podrían ser percibidos desde el interior de la experiencia individual, ni enfrentados por su cuenta por los individuos” (BAUMAN, Zygmunt. La sociedad sitiada. Fondo de cultura económica de Argentina, Buenos aires, 2004.)

Esa tutela “natural” a la que la población parece destinada ha dado lugar a innumerables abusos de poder bajo la proclama del interés general y del mal menor, según los casos. Lo cierto es que el veneno de la codicia se extendió en nuestra sociedad como forma de vida hegemónica. Se tendió a pensar que “más” es siempre mejor que “menos” y desde esa lógica se adoptaron las principales decisiones públicas y privadas que nos han llevado, paso a paso, a una especie de vía muerta. Salir de ese punto requiere de una catarsis colectiva que permita superar la magnitud de ese fracaso, pues fueron muchas las proclamas que alentaron el exceso como rasgo de identidad colectiva.

Gema del Rey, "ni xitxa ni llimonà". Imagen cortesía de Gema del Rey.

Gema del Rey, «ni xitxa ni llimonà». Imagen cortesía de Gema del Rey.

Gema del Rey ha realizado un trabajo de investigación que ahonda en el sentido del hecho de coleccionar para, a su vez, recopilar una serie de frases procedentes de la cultura popular de Castellón y su provincia. El resultado es una colección de frases hechas que sirve como base para su proyecto “Ni xitxa ni llimonà”.

Castellón se debate entre su pasado agrícola y el boom de la construcción al que sucumbió en las últimas décadas, esa es la forma en la que los movimientos de lo global extinguen progresivamente lo local en un ejercicio de simplificación de la cultura. A la vez encontramos fiestas que veneran el folclore superficial, estetizado y desprovisto de cualquier resorte constituyente de sentido, como un dispositivo más de estereotipación social que conduce en la dirección opuesta a la recuperación de la identidad.

Gema del Rey, "ni xitxa ni llimonà". Imagen cortesía de Gema del Rey.

Gema del Rey, «ni xitxa ni llimonà». Imagen cortesía de Gema del Rey.

La artista en su trabajo de campo ha llevado a cabo entrevistas y contactado con personas que han aportado el material de estudio propuesto. Frases que trenzan, que amarran, a los individuos a la colectividad a través de la memoria transmitida oralmente generación tras generación. “Descobrir-se el pastis”, “donar fum en lloc de llum”, “fer creure que un burro vola”, “omplir-se les butxaques”, “s’han acabat els torrons”, “quedar escaldat” son solo algunas de las frases recopiladas para el proyecto. La actualidad de las mismas deja patente la forma en la que el ser humano reitera sus errores, por más que su interpretación de acuerdo a las actuales circunstancias permite unas lecturas enriquecidas en matices que se aderezan con ejemplos impagables.

Gema del Rey, "ni xitxa ni llimonà". Imagen cortesía de Gema del Rey.

Gema del Rey, «ni xitxa ni llimonà». Imagen cortesía de Gema del Rey.

La transformación de los modos de producción industrial en el campo de la agricultura ha hecho inviable la rentabilidad de los cultivos tradicionales, con el consiguiente empobrecimiento en las variedades autóctonas. Ese desequilibrio entre global y local dificulta el mantenimiento de formas de vida tradicionales que han sido desplazadas por la rentabilidad que hasta hace poco mostró el sector de la construcción. A la vez se empuja a la mano de obra más débil a estados de desprotección asimilables a algunos rasgos de esclavismo.

Con un cierto “abaixar-se els pantalons” muchos se deshicieron de los campos, que fueron destinados como superficies para la edificación: “ja l’hem cagat llauraor!”. Muchas de esas tierras forman ahora parte de un simbólico catálogo de obras inacabadas, como fantasmas omnipresentes que recuerdan cada día a los ciudadanos un pasado cercano que lastra el presente mientras proyecta su sombra más allá.

Gema del Rey, "ni xitxa ni llimonà". Imagen cortesía de Gema del Rey.

Gema del Rey, «ni xitxa ni llimonà». Imagen cortesía de Gema del Rey.

Gema del Rey realiza con este proyecto un ejercicio de recuperación del “acento” propio de las gentes para reafirmar la riqueza presente en la sabiduría popular, esas bases a las que con tanta facilidad se infravalora como parte del ejercicio de simplificación cultural. La pérdida del lenguaje, la creciente inconsistencia en la transmisión de saberes de padres a hijos, la actual crisis ética y económica y la equivocada idea de progreso que nos ha traído hasta aquí son algunos de los ejes sobre los que ha pivotado la investigación que ahora se presenta. Elementos todos ellos presentes en la cotidianidad que nos ha tocado vivir, convertidos en materiales de observación, coleccionados por la artista con el propósito de lograr su fosilización. Mostrándonos esta verdad, se requiere la colaboración del espectador como elemento clave para la desactivación de una construcción social que ha llegado el momento de desmantelar. Devolver el poder simbólico a los ciudadanos implica la preexistencia de individuos dispuestos al empoderamiento civil, con una ruptura clara de la pasividad que ha definido los comportamientos grupales de la sociedad.

José Luis Pérez Pont

Gema del Rey, "ni xitxa ni llimonà". Imagen cortesía de Gema del Rey.

Gema del Rey, «ni xitxa ni llimonà». Imagen cortesía de Gema del Rey.

EFE le da un baño a su archivo fotográfico

València anys 30. Arxiu Fotográfic Agencia EFE
Vestíbulo de Baños del Almirante
C/ Baños del Almirante, 3-5. Valencia
Hasta finales de marzo

La historia más reciente conviviendo con la historia más antigua. La fotografía, como documento gráfico de la sociedad y la cultura valenciana de principios del siglo XX, compartiendo espacio con lo que fueron los baños termales durante seis siglos en el casco antiguo de Valencia. Pilar Zaragüeta, responsable del archivo fotográfico de la agencia EFE, lo resumió a la perfección: “Somos un bebé comparado con este edificio”. Y el bebé responde a las características de una exposición compuesta por 21 imágenes del archivo de una agencia que, contra viento y marea, aguanta con sobresaliente determinación los embates de la crisis. Los 17 millones de imágenes, “que guardamos como oro en paño” (Zaragüeta), son el legado que la agencia opone a los Baños del Almirante, un edificio rehabilitado y puesto al servicio de la sociedad valenciana, como testigo mudo de los avatares de la higiene pública y privada.

Una de las imágenes expuestas en los Baños del Almirante perteneciente al Archivo fotográfico de la agencia EFE.

Una de las imágenes expuestas en los Baños del Almirante perteneciente al Archivo fotográfico de la agencia EFE.

Esos Baños del Almirante, construidos en 1313 por Pere de Vilarasa, de estilo mudéjar pero heredero de las termas romanas, han pasado, como apuntó Felipe Garín, director del Consorcio de Museos, por “épocas en que fue mejor visto y otras peor”. Pero, en todo caso, fue siempre “lugar de higiene y de encuentro social”, ahora que los baños se entienden de una forma impensable hace siglos. Para hacer memoria de todo ello, aprovechando la rehabilitación de tamaño edificio histórico, nada mejor que echar mano de otra fuente privilegiada de imágenes, como es el Archivo Fotográfico de la agencia EFE.

Imagen del Archivo fotográfico de la agencia EFE.

Imagen del Archivo fotográfico de la agencia EFE.

En las paredes del vestíbulo que sirve de acceso al interior del espacio termal, cuelgan 21 fotografías vinculadas con Valencia, “de carácter cultural, social, agrícola y algunas de ellas inéditas”, según explicó Garín. El director del Consorcio de Museos también justificó el hecho de que tales imágenes fueran de la década de los años 30 del pasado siglo. “En 1937, el gobierno de la República declaró los Baños del Almirante monumento nacional, algo que también hizo en 1944 el gobierno franquista”. Tamaña coincidencia, en gobiernos tan dispares, es la que finalmente ha servido de excusa para la fijación histórica de la exposición.

Imagen del archivo fotográfico de la agencia EFE.

Imagen del archivo fotográfico de la agencia EFE.

Son, además, fotografías que tienen otra sobresaliente particularidad. “Se trata de imágenes realizadas con placas de cristal, el mejor sistema de conservación y que son la joya de la corona del archivo de EFE”, destacó Zaragüeta. Imágenes en blanco y negro que tan pronto muestran los retratos de Concha Piquer, de Mariano Benlliure o de Elena Ortúzar, entonces ya viuda de Blasco Ibáñez, como una formación de época del equipo de fútbol del Valencia, una instantánea de la Lotería Nacional, que por primera vez trasladaba su sede de Madrid a la capital del Turia, o un mitin del presidente de Derecha Regional Valenciana, Luis Lucía, y del líder de la CEDA, José María Gil Robles en el campo de Mestalla.

Más allá de su valor artístico, predomina el valor documental de unas fotografías que se suman al legado histórico que supone la recuperación de los Baños del Almirante de Valencia. Fotografías y baños termales que hablan de la higiene por vía de la memoria. Porque lo mismo que cabe recordar la indudable importancia de los baños públicos en épocas tan alejadas de nuestra modernidad sanitaria, también conviene destacar la importancia del periodismo ahora que la crisis amenaza con reducirlo a la mínima expresión. València anys 30. Arxiu Fotogràfic Agencia EFE abre en los Baños del Almirante una nueva fuente de acceso a la cultura.

Una de las imágenes expuestas en los Baños del Almirante perteneciente al Archivo Fotográfico de la agencia EFE.

Una de las imágenes expuestas en los Baños del Almirante perteneciente al Archivo Fotográfico de la agencia EFE.

Salva Torres