#MAKMAArte
‘Pepe Beas. Los márgenes de lo real’
Comisaria: Silvia Tena
Sala Ferreres
Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC)
Museu 2, València
Hasta el 12 de abril de 2026
“Como toda retrospectiva, es un tránsito de vida”, explicaba Pepe Beas al presentar ‘Los márgenes de lo real’, una exhibición en la Sala Ferreres del Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC) que rinde homenaje a su trayectoria como pionero del videoarte en España.
A través de nueve instalaciones, Beas hace una exploración del ser que es constantemente incómoda, histriónica y satírica. Cita referencias que van de Kierkegaard al folclore latinoamericano, utiliza materiales rudos e industriales, pero también muñequitos de pastel de boda, y aborda temas como la emigración o la violencia opuesta a la espiritualidad.
El artista, nacido en Argentina, llega a la península en los años 70. Aquel cambio de escenario hace que “adopte una mirada provocadora y sarcástica del postfranquismo”, según la comisaria, Silvia Tena. Tres de sus primeras obras cinematográficas, rodadas en Super 8 y 16 mm, se estrenan ahora en formato digital como parte del archivo.
El concepto que articula ‘Los márgenes de lo real’ se inspira en el filósofo francés Henri Bergson, quien defendía que los límites de la realidad residen en la intuición: en el esfuerzo por captar el flujo continuo e incesante de la existencia y el impulso vital que nos mueve. Beas comenta que, aunque sus obras siguen un hilo cronológico –juventud, adultez y ancianidad–, el verdadero catalizador de su producción artística fue la sexualidad. En concreto, “el sexo con amor”, al que define como “el inicio de todo, la explosión creativa”.
La Sala Ferreres se encuentra envuelta en un halo erótico. Para cualquier espectador, la naturaleza inmersiva de las instalaciones resulta estimulante y meditativa, quizá por tratarse de una exploración ostentosa del yo, o quizá por su carácter crudo y honesto.
El lenguaje artístico del autor transita entre videoescultura, videoarte y videoinstalación. En ‘El sueño del emigrante’ (1992), Beas reflexiona sobre el “ciclo de desesperanza que sufre todo apátrida” y la vulnerabilidad del individuo en un mundo alienante. En ‘La videoboda’ o ‘Presente ilustrativo’ (1989), el visitante se sumerge en un banquete nupcial que critica el matrimonio y el concepto de femineidad existente en la España de los 80: “En mi juventud tenemos la pelea, la denuncia…; la provocación que fuese necesaria para poder vivir”.
🗯️ El Centre del Carme muestra la mirada irreverente y provocadora de Pepe Beas, pionero del videoarte, en su primera exposición retrospectiva en España.
— CCCC Centre del Carme Cultura Contemporània (@centredelcarme) February 5, 2026
🗒️ Os esperamos en su inauguración hoy, 5 de febrero, a las 19:00h pic.twitter.com/UjuG3fED2F
A partir de los años 2000, el artista se adentra en terrenos más literario-filosóficos con obras como ‘Los Eremitas’ (2002), ‘Deshielo y mandorla’ (2011-2012) o ‘La realidad es serial como algunos asesinos’ (2007-2008). Beas considera que esta época, la madurez, denota una “búsqueda de reflexión, de estudio, el misticismo del ser, y de buscar una unidad a partir de la dualidad”.
La ancianidad, que Beas describe como “la decrepitud”, se reconstruye en su obra como una esperanza esotérica. En ‘El festín de la carne’ (2007), pone a prueba la simbiosis entre lo material y espiritual, y en ‘Runa Uturunco’ (2015), el autor toma inspiración de la leyenda quechua Runa uturuncu, un chamán capaz de transformarse en puma al caer la noche. Los intentos de regenerar el poder y aferrarse al vigor son, para el artista, “algo complicado y difícil de resolver”.
La exhibición vuelve al punto de partida con las últimas instalaciones de ‘Laudas funerarias como sábanas tendidas al sol’ (2019) y los vídeos de ‘Persona y Tierra de promisión’ (2002-2025), que reflexionan sobre la soledad, la identidad, la muerte y el olvido. Son el punto álgido de su evolución creativa: una depuración fiel de su historia.
Desde los márgenes de lo real, es más fácil comprender el mundo. Beas busca incomodar al espectador para que se plantee las mismas preguntas; sin embargo, su testimonio visceral y sincero lleva más bien a cuestionarse si, en el día a día, nos hacemos las preguntas correctas.
‘Pepe Beas. Los márgenes de lo real’ es, a la postre, un viaje universal por ser dolorosamente común e irremediablemente humano; pero también personal, por protagonizarla un cuerpo específico en una línea de tiempo exacta. El artista nos consuela con que la muerte no es un final trágico; es la última frontera de la identidad.
- Pepe Beas: el videoarte como último refugio de la identidad - 20 febrero, 2026

