Pablo Rosal

#MAKMAEscena
‘Asesinato de un fotógrafo’
Autoría e interpretación: Pablo Rosal
Dirección: Ferran Dordal i Lalueza
Una producción de la Sala Beckett
Teatro de La Abadía
Fernández de los Ríos 42, Madrid
Hasta el 23 de abril de 2023

“Toda escena del crimen es una puesta en escena”. Estas palabras del detective Julio Romero, interpretado por Pablo Rosal, relatan lo que el actor y dramaturgo ha conseguido hacer: una brillante traslación del género noir al ámbito escénico.

Asesinato de un fotógrafo’ se presenta en el Teatro de la Abadía de Madrid, bajo la dirección de Ferran Dordal i Laluenza, como un homenaje paródico a este género clásico con el que comparte códigos que le permiten cuestionar una serie de paradigmas contemporáneos.

El detective desmantela el crimen, desvela minuciosamente la verdad oculta tras el caso del asesinato del fotógrafo Franz Ziegetribe y con ello nos ofrece una crítica social en boca de los diferentes personajes que se suceden en escena. “¿Tiene algún sentido el arte hoy en día?”, se pregunta el detective.

Un hotel, un prostíbulo y un bar; una política, un periodista y una pareja de marchantes de arte. Rosal aprovecha los clichés del género y les da la vuelta sutilmente, mostrándonos la cara trasera de la aparente obviedad.

La muerte del fotógrafo parece llamarnos la atención sobre la situación del arte en el mundo actual, amenazado por las nuevas tecnologías y por el propio sistema de negocio artístico, pero también sobre la vida y la muerte, nuestro papel en el mundo, el lugar que ocupamos en la sociedad, la disparidad entre quiénes somos y quiénes estamos abocados a ser, constreñidos por normas invisibles que nos impiden vivir libremente. Como afirma Julio Romero, “matar es apropiarse de la muerte”.

Esta pieza teatral cobra la forma de un one show man en la que Pablo Rosal aparece tan solo acompañado de un micrófono y una pantalla, y representa todas las voces de los diálogos con apenas un cambio en el tono de voz, que nos permite percibir claramente las personalidades de los diferentes personajes que aparecen en escena.

La escasa escenografía enfatiza la actuación que, a través de un foco de luz, música ambiental y una sucesión de fotografías proyectadas en pantalla como si de un fotoroman se tratara, logra crear una atmósfera envolvente que atrapa al público y lo transporta a los distintos escenarios en los que tiene lugar la acción.

Uno a uno los sospechosos nos hacen entender su relación con el fotógrafo y van describiendo testimonios que el propio espectador juzgará como contradictorios: el lenguaje poético con el que el actor da voz a los personajes contribuye a dejar volar la imaginación de un público que se revelará activo, tratando de resolver el crimen por cuenta propia.

Como afirma el dramaturgo, “de forma deliberada, el espectáculo presenta aisladamente palabra, sonido e imagen para poner de relieve el proceso sugestivo y asociativo que es constitutivo del hecho escénico y de su especificidad”. ‘Asesinato de un fotógrafo’ se aleja de la literalidad tan presente en el teatro actual en pro de su cualidad alusiva, que apela a aquello que está ausente, de modo que hace partícipe al espectador del propio hilo de pensamiento del detective.

“El tablero ha movido ficha”, resuena en una de las conversaciones, y con ella se van descubriendo, una a una, las capas que conforman la trama detectivesca, social y existencial de esta pieza teatral de raíz humanista.

Así pues, ‘Asesinato de un fotógrafo’ contará, con motivo de la participación de La Abadía en ‘La Noche de los Libros‘, con un coloquio en el que participarán Pablo Rosal y Marcos Almendros el próximo viernes 21 de abril, en el que, además, se presentará la edición del texto por la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker.

Pablo Rosal
Pablo Rosal en un instante de ‘Asesinato de un fotógrafo’. Fotografía de Kiku Piñol cortesía del Teatro de La Abadía.