Eusebio López. Galería Alba Cabrera

#MAKMAArte
‘Un espejo frente al camino’, de Eusebio López
Galería Alba Cabrera
Joaquín Costa 4, València
Hasta el 14 de marzo de 2026

Con una trayectoria que se extiende a lo largo de más de dos décadas, Eusebio López (Murcia, 1970) se ha consolidado como una de las voces más reconocibles de la abstracción contemporánea española. Su trabajo, situado en la frontera entre la abstracción y la figuración, se caracteriza por una pintura en la que el color y los símbolos construyen paisajes abiertos a la interpretación del espectador.

Desde comienzos de los años 2000, López ha desarrollado una intensa actividad expositiva con numerosas muestras individuales en galerías y centros culturales de ciudades como Murcia, Cartagena, València, Elche o Jávea.

Paralelamente, su obra ha formado parte de un amplio número de exposiciones colectivas y ferias de arte contemporáneo tanto en España como en el ámbito internacional, con presencia en ciudades como Nueva York y Los Ángeles, así como en ferias europeas de referencia celebradas en Londres, Berlín, Ámsterdam, Bruselas o Hamburgo.

Su trayectoria ha sido reconocida también en el ámbito de los certámenes artísticos, donde ha obtenido premios y distinciones relevantes, entre ellos el primer premio del Certamen de Arte Contemporáneo “Casimiro Baragaña”, la Medalla de Honor del Premio BMW de Pintura y diversas selecciones en premios nacionales de prestigio vinculados a instituciones culturales y universitarias.

Con motivo de su exposición ‘Un espejo frente al camino’, presentada en la Galería Alba Cabrera, conversamos con el artista sobre su proceso creativo, el papel de la libertad en su pintura y el momento vital y artístico en el que se encuentra.

¿De que modo concibió la obra que presenta en Alba Cabrera?

Siempre he trabajado dentro del lenguaje de la abstracción. Aunque se me considere un pintor abstracto, me interesa mucho trabajar en esa frontera entre la abstracción y la figuración. En esta exposición, eso se ve más que nunca. Es el lugar que más me interesa porque creo que es donde pasan las cosas más interesantes.

Me gusta colocar al espectador en un paisaje, en un horizonte, en un lugar concreto. Aunque el lenguaje de la abstracción fue lo que me llevó a la pintura, nunca me ha interesado una abstracción pura, desligada de la realidad. Me interesa una pintura que tenga que ver con lo real, con la tierra, con el paisaje y con la materia misma.

Siempre he tenido muy presente la idea de hacer un trabajo físico, de situar al espectador en un lugar muy real y concreto. En esta exposición, hay mucha materia y con ella intento provocar una conexión con lo real, con lo que se puede casi tocar. No me interesa tanto la pintura como una idea mental o simbólica, sino como una experiencia física.

¿Partió de una intención clara desde el inicio o fue surgiendo de forma orgánica durante el proceso creativo?

No empecé con una idea cerrada. La exposición se fue definiendo poco a poco. Creo que tiene dos direcciones muy claras, una de ellas con una presencia del color muy marcada. Todo parte de una obra inicial, ‘Viaje por Italia’, que fue el origen del resto.

A partir de esa obra, me di cuenta de que el color dominaba el espacio. Ese fue el cambio fundamental en muchas de estas obras: el color se convierte en el protagonista, es el que crea el ritmo, el diálogo entre las obras y la tensión del cuadro. A partir de ese momento, empecé a trabajar conscientemente sobre esa idea del color como protagonista de la obra.

Eusebio López. Galería Alba Cabrera
‘Viaje por Italia’, de Eusebio López. Imagen cortesía de la Galería Alba Cabrera.

El título ‘Viaje por Italia’ remite a un desplazamiento. ¿Es un viaje real o, más bien, emocional?

Es un viaje emocional. Aunque sí me interesa que el espectador conecte con cosas concretas. Igual que cuando lees una novela o ves una película, lo interesante es sentir que participas de una historia real.

Eso es lo que intento con mis obras: introducir al espectador en un lugar concreto y en un momento determinado. Los títulos sí tienen ese componente de viaje poético y emocional; funcionan como un añadido que acompaña a la pintura.

¿Existe una emoción común que articule toda la exposición?

Sí. La idea de libertad está muy presente en mi trabajo. Lo que siempre me ha fascinado de la abstracción es que es un lenguaje muy libre, que te permite expresarte con mucha libertad. Me interesa mucho la idea de la realidad como un lugar abierto donde podemos tomar nuestras propias decisiones, donde la realidad no está definida de antemano, donde no está todo fijado.

Nosotros somos los protagonistas de nuestras historias, de la realidad, y la transformamos. Intento que cada obra sea una propuesta de libertad, en la que el espectador pueda interpretarla a su manera y sentir que lo que sucede es algo de lo que él también participa.

El título de la exposición, ‘Un espejo frente al camino’, sugiere una lectura introspectiva. ¿Qué significa para usted?

La expresión procede de Stendhal, que decía que el arte debía ser como un espejo frente al camino. Es una manera de entender el arte como reflejo de la realidad. A mí esa idea me interesa mucho porque intento que mi pintura sea reflejo de lo que he visto y de lo que he sentido. Para mí, la realidad no es solo lo físico, sino también lo emocional. Cada obra intenta ser un espejo de esa realidad vivida, de ese camino por el que he transitado.

¿Y en qué realidad ha estado?

En una realidad donde la belleza, lo poético y las emociones son muy importantes. Siempre he coloreado la realidad con estados de ánimo, con emociones. Para mí ser artista es eso: completar la realidad con lo que sientes y embellecerla a través de la emoción.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de Galería Alba Cabrera | Arte Contemporáneo (@albacabreragallery)

¿Qué momento de su trayectoria artística refleja esta exposición?

Creo que ahora mismo hago una pintura bastante positiva, con energía. Es una palabra con la que me identifico mucho. Quiero hacer una pintura que transmita positividad, energía, ganas de vivir. Vivimos rodeados de mensajes negativos y creo que es importante ofrecer lo contrario: una obra que le dé al espectador un impulso vital, una sensación de alegría y apertura.

¿Supone esto una ruptura con respecto a su obra anterior?

No lo veo como una ruptura. Llevo tiempo trabajando en esa línea. Es una evolución natural, una continuidad en la búsqueda de una pintura que transmita energía y vitalidad.

En su obra aparecen colores, pero también símbolos, números y letras. ¿Qué función cumplen?

El símbolo tiene una mucha fuerza y una capacidad de atracción muy grande. Una letra, un número o una caligrafía dicen algo a cualquier persona. Todos conectan con ellos. Estás hablando un lenguaje universal. Los símbolos introducen el elemento universal dentro de cada obra.

Es una influencia clara del informalismo, que incorporó a la pintura elementos ajenos a ella: grafismos, números, caligrafías que proceden de muros, calles, pintadas o carteles. Todo eso introduce mucha realidad dentro del cuadro y le da una energía especial.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de Galería Alba Cabrera | Arte Contemporáneo (@albacabreragallery)

Al tratarse de una pintura abstracta, el espectador tiende a buscar formas o significados. ¿Qué lectura le interesa que haga el público?

Me interesa trabajar en esa frontera entre lo que se reconoce y lo que no. Siempre me ha atraído el mundo de los jeroglíficos, del arte egipcio o mesopotámico. Aquello que no entiendes del todo es lo que más te atrae.

Intento situar al espectador en un lugar donde lo que sucede puede ser algo y, al mismo tiempo, no serlo. Sugiero sin cerrar. Al final, cada espectador construye su propia experiencia y hay tantas interpretaciones como miradas. Ese carácter abierto es esencial para mí.

¿Cuánto tiempo suele tardar en elaborar una obra?

Es muy relativo. Hay piezas que se resuelven en dos o tres días de trabajo intenso y otras que permanecen semanas o meses en el estudio, a las que vuelves una y otra vez. Como decía un amigo mío, un cuadro se pinta en dos días y en cuarenta años, porque todo el aprendizaje previo es lo que realmente cuenta.

Si tuviera que resumir esta exposición en una frase, ¿cuál sería?

Una pintura abierta.

Mirando hacia el futuro, ¿en qué momento creativo se encuentra ahora?

En un momento muy bueno. Me siento cómodo en el estudio, empiezo a dominar mejor el lenguaje y el oficio, aunque nunca se domina del todo. Ahora llevo la pintura hacia donde quiero con mayor facilidad. En ese sentido, es un momento feliz.