Camino a la Meca. Teatro Olympia

#MAKMAEscena
‘Camino a la Meca’, de Athol Fugard
Dirección: Carlos Tolcachir
Con Lola Herrera, Natalia Dicenta y Carlos Olalla
Teatro Olympia
Sant Vicente Mártir 44, València
Hasta el 1 de febrero de 2026

El Teatro Olympia de València acoge ‘Camino a La Meca’, la nueva producción de Pentación Espectáculos que se mantendrá en cartel hasta el 1 de febrero. La obra, dirigida por Claudio Tolcachir y basada en hechos reales, invita a los espectadores a adentrarse en la vida de una mujer que desafía las convenciones sociales y reivindica su derecho a decidir sobre su propia existencia.

El texto original de Athol Fugard se sitúa en un pequeño pueblo sudafricano durante los años del apartheid, pero la lectura que propone este montaje evita quedarse en el pasado y plantea un conflicto que sigue plenamente vigente: hasta qué punto una persona puede vivir conforme a sus principios y deseos cuando el entorno insiste en determinar qué es aceptable y lo que no.

Lola Herrera explica que el personaje que interpreta, Helen Martins, representa a muchas mujeres que, al llegar a una determinada edad, dejan de ser escuchadas. “Esta función habla de la libertad, de la libertad de pensar y de vivir como una quiere, aunque eso moleste”, afirmaba la actriz durante la presentación a los medios en el teatro valenciano. Para Herrera, el conflicto no nace de la locura o la excentricidad de la protagonista, sino del miedo colectivo a que alguien decida salirse de la norma, del camino marcado.

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La actriz pone también el acento en el valor de seguir haciéndose preguntas en la vejez. “Parece que cuando eres mayor ya no tienes derecho a elegir ni a equivocarte”, señala. La actriz reivindica que la edad no debería ser un límite para la creatividad ni para la autonomía personal. ‘Camino a La Meca’ es una defensa de la dignidad y de la voz propia en una etapa de la vida que a menudo vuelve invisibles a quienes la transitan.

Uno de los aspectos más destacados de la obra es el reencuentro sobre el escenario de Lola Herrera y Natalia Dicenta, madre e hija en la vida real, que llevaban cerca de veinte años sin trabajar juntas en teatro. Herrera destacó que volver a compartir escenario con su hija ha sido una experiencia “muy emocionante”, marcada por la admiración profesional y el respeto mutuo.

Natalia Dicenta, que da vida a la joven maestra que apoya a Helen frente a la presión del entorno, explicó que la obra pone el foco en una relación poco habitual: una amistad entre dos mujeres de distintas generaciones basada en el respeto, la escucha y el acompañamiento. “Mi personaje no viene a salvar a nadie, viene a estar”, señaló la actriz, subrayando que ese gesto de apoyo sin imposición es uno de los ejes centrales de la función.

Carlos Olalla y Lola Herrera
Carlos Olalla y Lola Herrera durante un instante de la obra. Imagen cortesía de Pentación Espectáculos.

Dicenta añadió que la función también invita a reflexionar sobre cómo se ejerce la ayuda. “A veces, creemos que ayudar es decidir por el otro, y aquí se habla justo de lo contrario: de respetar la decisión, aunque no la compartas”. En ese sentido, el vínculo entre ambos personajes se construye desde la empatía y no desde el paternalismo.

Carlos Olalla, por su parte, interpreta al pastor que encarna la voz del orden moral y de la comunidad. El actor explicaba que su personaje no debe entenderse como un antagonista clásico. “No es un villano, es alguien convencido de que hace lo correcto”. Para Olalla, el interés del personaje reside en esa convicción, en la seguridad con la que defiende una norma que cree necesaria para el bien común.

El actor añadía que ‘Camino a La Meca’ interpela al espectador y le hace una pregunta incómoda: ¿quién decide dónde están los límites de la libertad individual cuando las expectativas sociales y culturales nos atan a roles preestablecidos? “La obra no te dice quién tiene razón, te obliga a pensar desde qué lugar juzgas a los demás”.

Más allá del trabajo interpretativo, la puesta en escena apuesta por la sobriedad. La escenografía y la iluminación crean un espacio íntimo que refuerza el peso de la palabra. La dirección de Claudio Tolcachir incide en esa idea de cercanía. El montaje evita el dramatismo excesivo y pone el foco en la interpretación del elenco.

En un contexto cultural en el que la juventud suele ocupar el centro del relato, ‘Camino a La Meca’ reivindica la vejez como una etapa vital de pensamiento, creación, cambio y resistencia. También cuestiona la tendencia a silenciar a los disidentes.

Con este estreno, el Teatro Olympia suma a su programación una propuesta que aboga por los grandes temas humanos. ‘Camino a La Meca’ abre, así, un espacio de debate sobre el rol de las personas mayores en nuestra sociedad y, sobre todo, recuerda que nunca es tarde para reinventarse, darle un rumbo distinto a la vida y atreverse a vivirla siendo fiel a uno mismo.