#MAKMAArte
‘Compromiso con el arte. De Miró a Barceló’
Colecciones Abanca y Fundación Bancaja
Comisariado: Fernando Castro Flórez
Fundación Bancaja
Plaza Tetuán 23, València
Del 25 de abril al 6 de septiembre de 2026
De Joan Miró a Miquel Barceló. O, lo que viene a ser lo mismo: de la sorpresa que subyace al acto mismo de crear recuperando la mirada del niño, al buceo por los misterios del ser y de la naturaleza que tan pronto ofrece cobijo como nos deja a la intemperie. Así, Miró manifestó: “Cuando me coloco delante de un cuadro, no sé nunca lo que voy a hacer; yo soy el primer sorprendido de lo que sale”.
Barceló, por su parte, ha proclamado que, cuando está encerrado en su taller tiene la sensación de encontrarse “debajo del agua; para mí, pintar viene a ser lo mismo que bucear”. Y es así, buceando por entre un mar de obras de las colecciones de arte de Abanca y de la Fundación Bancaja, como el comisario Fernando Castro Flórez ha ido dejándose sorprender por las maravillas que iba descubriendo, mientras realizaba la selección de piezas que integra la muestra ‘Compromiso con el arte. De Miró a Barceló’, que hasta el 6 de septiembre acoge la Fundación Bancaja.

Se trata de un total de 86 obras, pertenecientes a 59 artistas, que viene a repasar un siglo de arte, desde las vanguardias a nuestros días, a modo de gran carrusel de imágenes suscitadoras de los sueños y pesadillas que atraviesan el siglo XX. Castro Flórez puso el cuadro de Giorgio de Chirico, ‘Le trouble du thaumaturge’ (1926), como iniciador del recorrido expositivo, trasunto del conjunto mostrado.
“Estamos ante una exposición taumatúrgica”, resaltó. Para ello, echó mano del propio concepto, señalando cómo el taumaturgo es aquel que “obra maravillas”, al tiempo que se refería al demiurgo como quien “convierte la idea en materia sensible”. De nuevo, el caos moldeado para establecer cierto orden, que es lo que el propio comisario ha tenido que hacer buceando en ambas colecciones de arte para, finalmente, exhibir 48 procedentes de Abanca y 38 de los fondos de la Fundación Bancaja.
Volvamos por un momento al cuadro de De Chirico, allí donde lo maravilloso es un juego entre visiones desdobladas, generando la perplejidad que provoca lo extraño como parte de uno mismo. El propio comisario lo señala, ahora en palabras del escritor Vladimir Nabokov, cuando este dijo que lo sorprendente de la vida residía en la maravilla de la conciencia: “Esa ventana que repentinamente se abre a un paisaje soleado en plena noche del no ser”.
De hecho, las maravillas que se van sucediendo en la exposición ‘Compromiso con el arte. De Miró a Barceló’ guardan en su interior esa amalgama de paisajes soleados a los que tan pronto les amenazan determinadas sombras como, sin dejarse abatir por ellas, muestran la dificultad de la luz para abrirse paso en esa plena noche del no ser.
Al viaje por ese siglo de arte se han apuntado –por obra y gracia del comisario, y del “compromiso con el arte” destacado por los responsables de ambas entidades, Miguel Ángel Escotet (Abanca) y Rafael Alcón (Fundación Bancaja)– artistas de la talla de los ya citados Miró y Barceló, pasando por Picasso, Alfaro, Anzo, Braque, Carmen Calvo, Canogar, Chagall, Chillida, Gordillo, Artur Heras, Kandinsky, Klee, Millares, Sanleón, Saura, Scully, Tàpies, Úrculo, Uslé, Yturralde o Cristina Iglesias, cuya instalación ‘Jardín de Behulifruren’ (2001) despunta como síntoma de lo ya expresado.

Síntoma resumido en las siguientes palabras del comisario: “La instalación establece el arco que va de la alusión al vaciamiento corporal y la necesidad de encontrar esa otra “piel” que es la estancia en la que podríamos vivir”. Vaciamiento y posterior llenado como el sístole y diástole de la propia creación, allí donde se hace necesario pasar por el laberinto del ser –cierta desorientación– para alcanzar, en el mejor de los casos, la plétora del sentido.
“Esto es algo más que la suma de cuadros”, apuntó Escotet: “Es un legado compartido; la necesidad de visibilizarlo, porque si no se muestra no existe”, añadió el director general de Responsabilidad Corporativa y Comunicación de Abanca. “Es un diálogo entre instituciones para mostrar la evolución de los lenguajes artísticos contemporáneos”, subrayó Alcón.
Y es a base de sumar las obras de ambas colecciones como se van multiplicando las visiones que destila tan brillante listado. Desde los informalistas Saura, Canogar, Millares o Tàpies, a los que parten del “rigor geométrico”, como Sempere o Yturralde, por seguir el resumen explicativo trazado por Castro Flórez.
Desde la abstracción de Scully, Broto, Lamazares, Sicilia Campano o Förg, a los planteamientos pop y figurativos de Equipo Crónica, Gordillo, Villalba, Anzo, Barjola, Navarrro Baldeweg o el propio Barceló, “que no es tanto de mi gusto”, reconoció el comisario, quien destaca igualmente una serie de piezas “vinculadas con la evocación de la naturaleza y el contexto urbano”, pertenecientes a Miquel Navarro, Urbano Lugrís, Julian Opie o la mencionada Cristina Iglesias.

‘Compromiso con el arte. De Miró a Barceló’ bien pudiera haber tenido otro título, por ejemplo, “De Picasso a Miquel Navarro’, señaló el comisario, pero quisieron “sacar de la ecuación a Picasso” para “introducir a Miró como referente”. Sea como fuere, lo cierto es que la exposición “tiene muchas capas” en torno a una pintura “de hace un siglo que sigue fresca; es historia viva”, resaltó Castro Flórez.
A pesar del carácter sombrío que destilan algunas de las obras de lo que Ramón Gaya denominó “artes marciales de vanguardia”, la exposición ha querido inclinarse por las maravillas que suscita el arte cuando, contenida la pulsión de muerte que atravesó el bélico siglo XX, logra que emerjan esos paisajes soleados abriéndose paso a duras penas.
De hecho, así da por concluido el recorrido expositivo el propio comisario de tan densa muestra: “El final no puede tener el tono suicida de Frenhofer –el artista obsesionado con ‘La obra maestra desconocida’, escrita por Balzac–, incluso el ensombrecimiento espectral puede implicar unas “reapariciones”, el retorno de lo desaparecido; un compromiso con el arte que no es otra cosa que un anhelo de belleza y de una vida mejor”.



