Alfred Jarry

#MAKMAArte
‘Ubú pintor. Alfred Jarry y las artes’
Comisario: Emmanuel Guigon
Comité científico: Christophe Champion y María González Menéndez
Museu Picasso Barcelona
Montcada 15-23, Barcelona
Hasta el 5 de abril de 2026

“Después de Stéphane Mallarmé, después de Paul Verlaine, después de Gustave Moreau, después de Puvis de Chavannes, después de nuestro propio verso, después de la tenue mezcla de colores de Conder, ¿qué más es posible? Después de nosotros, el Dios Salvaje”
(William Butler Yeats. ‘Autobiographies’)

El poeta y escritor Alfred Jarry (Laval, 1873-París, 1907) tuvo una existencia terrenal muy corta. A pesar de sus transgresiones y los desafíos a los dioses, alcanzó la vida eterna de los iniciados. Podemos imaginarlo paseando en bicicleta por las inmensas praderas de los Campos Elíseos con el mondadientes solicitado en su lecho de muerte en la boca.

Cuando lo considera necesario, vuelve al reino de los vivos encarnado en un Ubú contemporáneo que nos explica de nuevo el mundo y su porvenir. Alfred Jarry retira el telón del teatro y nos enseña con humor los hilos que manejan nuestras vidas, pero también las ventajas de vivir sobre el hilo.

Emmanuel Guigon, director del Museu Picasso Barcelona, nos abre la puerta a la compañía teatral, la religión e incluso al colegio científico de Alfred Jarry. Nos introduce en su personaje más conocido, Ubú, siempre inseparable de Jarry.

En esta ocasión, Ubu-Jarry toma el pincel para mostrarnos a los artistas y el arte que le interesaron en su época. También el arte que nacería de su propia influencia.

'Ubú pintor. Alfred Jarry y las artes'. Museu Picasso Barcelona.
Imagen de la exposición ‘Ubú pintor. Alfred Jarry y las artes’. Imagen cortesía del Museu Picasso Barcelona.

La exposición ‘Ubú pintor. Alfred Jarry y las artes‘, su amplio programa público de actividades y la publicación dan respuesta a la solicitud de Michel Leiris: un museo soñado de Alfred Jarry.

¿Qué es ‘Ubú pintor. Alfred Jarry y las artes’?

Esta exposición es una novela. Sobre todo, porque es una exposición que parte de la obra de un escritor. Un escritor que ha marcado su época, que ha fascinado a los artistas de su tiempo; a los escritores, a los poetas, como Mallarmé, que acudirá a su entierro. Jarry va a seducir durante todo el siglo XX y hasta hoy.

Es una novela con un principio y un final. En el primer capítulo se presentan los personajes. Siempre digo que la primera y la última palabra de una exposición son muy importantes. Como estamos en el Museu Picasso Barcelona, la primera palabra sería la atracción que Alfred Jarry despertó en Pablo Picasso cuando llega a París. Dicen que Picasso guardó durante años como una reliquia el revólver con el que Jarry se paseaba por las calles de París.

Seguramente, se cruza con Jarry, a través de Apollinaire y Max Jacob, y asistirá a las representaciones de ‘Ubú rey’. Es un periodo muy importante de la vida de Picasso, que está reflejado en las colecciones del museo. Vemos la figura de Ubú en algunos dibujos entre 1903 y 1905, momento en el que se mueve entre Paris y Barcelona y a partir de 1937, en los grabados ‘Sueño y mentira de Franco’, donde Picasso lo convierte en la imagen de un dictador.

Así, entramos a la exposición con una gran foto de Alfred Jarry en su bicicleta, tan importante en su vida y que será la bicicleta que nos hace pasear durante la exposición. Sobre ella, el retrato de Alfred Jarry por Hermann-Paul que es de la colección propia de Pablo Picasso.

Es Pablo Picasso quien nos acoge dentro de este primer capítulo, que es el capítulo de la colaboración de Jarry con los pintores nabis y Gauguin. Se presentan sus obras literarias, porque Jarry no es solamente Ubú, es Le Sûrmale, es Pantagruel… Todos sus libros forman parte de la exposición junto con los manuscritos donde habla de su encuentro con los artistas.

Uno de los hilos argumentales es Charles Filiger, un artista muy singular, que años después va a ser recuperado por André Breton. Un pequeño pintor simbolista, nabis, que vive en Bretaña también y que hace composiciones místicas, casi de arte medium. En sus obras se ven círculos cromáticos, como los que años después harían los Delaunay, donde aparecen enmarcadas las figuras de Dios o de la Virgen María. Se trata de una reinvención de un arte primitivo popular o un arte religioso paleocristiano del siglo III o IV.

Este primer episodio recoge también la atracción que sintió Jarry por el arte popular, por las estampas populares de L’Epinal que mostraba a través de su revista L’Ymagier y también hacia artistas como Paul Gauguin o Henri Rousseau, el aduanero.

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La exposición es una novela, pero ¿podríamos decir, también, que la exposición es una granv representación de una obra de arte total, como eran las representaciones teatrales de Ubu, en las que intervenía la palabra, la música, la imagen?

La música está muy presente en la exposición; música que acompaña a las imágenes. El segundo capítulo se dedica a la puesta en escena en 1896 de ‘Ubu roi’. La obra se estrena en el Theâtre de l’OEuvre de París, donde el personaje escandalizó al pronunciar sus primeras palabras: “Merdre”. Se volverá a representar en el Théâtre des Pantins, un pequeño teatro de marionetas que estaba junto al estudio del compositor Claude Terrasse, con las marionetas realizadas por Pierre Bonnard y la de Ubú, que había confeccionado el propio Jarry.

Claude Terrasse, cuñado de Pierre Bonnard, compuso la música de ‘Ubu roi’ y la podemos escuchar en la exposición. También hay muchas partituras de Claude Terrasse ilustradas con una tipografía moderna, extraordinaria, muy de vanguardia; que podía ir hasta John Cage sobre los accidentes en la música.

Aunque la exposición trata sobre la relación con las artes, el pincel de Jarry es la palabra. Creo que una de sus aportaciones fundamentales es ese juego y la transgresión del lenguaje, que retuerce y modela hasta convertirlo en imágenes, casi pictogramas.

Por supuesto, es una exposición sobre la relación entre la escritura y la pintura, entre las palabras y las imágenes; porque se trata de una exposición sobre un gran poeta. Un gran escritor, que inventa mitos, pero que ha tenido mucha relación con los pintores. Podemos descubrir estas conexiones a partir de los libros y manuscritos de las vitrinas y las imágenes de la exposición. Esta conjunción de la música, la palabra y la imagen en la exposición nos puede hacer pensar en una obra de arte total.

Como Alfred Jarry no es muy conocido por el público, se escogió ‘Ubú pintor’, porque Ubú es su personaje más famoso y siempre actual. La metáfora de Ubú ha sido muy utilizada desde finales siglo XIX, durante varias décadas del siglo XX y hasta hoy en día, para hacer referencia a personajes grotescos de la política.

‘Ubú pintor’ es una exposición que mezcla muchos géneros y en ella se desarrollan muchas actividades organizadas desde el programa público del museo. Dentro de las salas hay actuaciones, performances. El público se sorprende, pero le gusta ver las prácticas teatrales en torno a Ubú.

'Ubú pintor. Alfred Jarry y las artes'. Museu Picasso Barcelona
Imagen de la exposición ‘Ubú pintor. Alfred Jarry y las artes’. Imagen cortesía del Museu Picasso Barcelona.

¿Por qué las obras de Alfred Jarry trascendieron? ¿Quiénes componen la constelación Jarry?

El tercer capítulo trata sobre la muerte de Jarry y la primera recuperación de Ubú, con la edición del segundo ‘L´Álmanach illustré du Père Ubu’ (‘El almanaque ilustrado de Padre Ubú’), con cientos de ilustraciones de Pierre Bonnard, también hay un retrato de Picasso de la ‘Suite Vollard’. Ambroise Vollard, que era el marchante de Picasso, hace una reinterpretación muy especial de Ubú. Nacido en la isla de Reunión, le transfiere el acento y el lenguaje criollo. Utiliza el personaje en varias obras para hacer una crítica a la guerra y el colonialismo.

La huella de Jarry se puede ver también en el fauvista Jean Puy, que hará ilustraciones lejos de su estilo, adquiriendo un tono goyesco o cercano al Georges Grosz y expresionismo alemán, para mostrar los desastres de la primera Guerra Mundial o el pintor católico Georges Roualt.

El capítulo siguiente está dedicado a Jarry y el surrealismo, porque ya en 1922 André Breton escribe un texto importante sobre él y le dedica un capítulo en ‘Anthologie de l´humour noir’ (‘Antología del humor negro’). Tenía muchos de sus manuscritos de Jarry y, en 1937, incita a Silvain Itkine a crear ‘Ubú enchaine’ (‘Ubú encadenado’). Los decorados los hizo Max Ernst y los actores eran los miembros del grupo surrealista. Se publica el programa con ilustraciones de Miro, Picasso, Ives Tanguy y textos de André Breton o Paul Eluard. Todo esto sucede al mismo tiempo de la presentación del ‘Guernica’ en la Exposición Internacional de París.

Una de las obras más destacadas de este relato es ‘Ubu Imperator’, de Max Ernst, prestada por el Centre Pompidou Paris. Es de 1923, cuando Ernst llega a París y comienza a ser surrealista.

La exposición es singular tanto por la selección de obras poco conocidas como por los materiales de las vitrinas, que podrían escribir un capítulo completo o ser una exposición en sí mismas. Hay otros capítulos que no se han escrito en esta ocasión, como Jarry y el futurismo, pero se abordan en la publicación que se está preparando.

Seguimos con un capítulo totalmente inédito sobre el arquitecto Charles-Édouard Jeanneret, conocido como Le Corbusier. A partir de 1938, utiliza la figura de Ubú en esculturas y pinturas y a partir de ella diseñará un modelo de estructura para una arquitectura.

En el capítulo de la posguerra, uno de los hitos es la invención del Colegio de Patafísica en 1948, que nace para recuperar las obras de Alfred Jarry. Esta “sociedad de investigaciones eruditas e inútiles” tendrá como miembros destacados a Man Ray, Joan Miró, Pablo Picasso, Marcel Duchamp, Max Ernst, Raymond Queneau, René Clair, Jacques Preévert, Michel Leiris o Boris Vian.

Raymond Queneau, autor de los locos literarios, era muy amigo del pintor Jean Dubuffet (1904-1985), que durante unos años será un miembro relevante del colegio patafísico. Dubuffet dibujará viñetas, un abecedario y escribirá poemas inspirados en Alfred Jarry.

Otro protagonista de este capítulo es el italiano Enrico Baj (1924-2003), creador del arte nuclear. Es un pintor muy conocido en los años 60. En el año 1953, comienza a crear sus collages enormes de generales como Einsenhower, con medallas de verdad. Fue amigo de Raymond Queneau, cuyos poemas le inspiran para construir los personajes de ‘Ubu roi’ con piezas de mecano, que sorprenden y gustan tanto al público de la exposición. En estos capítulos de la posguerra, hay ruido. La música concreta es otra de las protagonistas en las salas.

‘Mère Ubu [Il teatro di Ubu] (1985), Enrico Baj. © Archivio Enrico Baj, Vergiate (Italia), cortesía del Museu Picasso Barcelona.

El capítulo final es Cataluña. Joan Miró, que siente el influjo de Alfred Jarry desde su llegada a París entre 1922 y 1923. En la exposición conjunta entre el Museu Picasso Barcelona y la Fundación Joan Miró ya se había abordado la influencia de Jarry en los dos jóvenes artistas. Desde que lo conoce, Joan Miró deseaba representar ‘Ubu roi’. Esta tragedia inspirada en Macbeth que mostraba el poder despótico podía representar a la perfección la dictadura de Franco. Finalmente, presenta ‘Mori el Merma’ en Mallorca en 1978, con la compañía de títeres La Claca. Los decorados y el vestuario eran del propio Miró.

Este apartado recoge la reinterpretación después de la muerte de Franco y la crítica social desde el teatro. Se recoge testimonio de las puestas de escena en Cataluña de Ubú, comenzando por la de la fotógrafa Pilar Aymerich. Estaba estudiando teatro y, en 1964, hace una traducción de ‘Ubú roi’ al catalán y dirige su puesta en escena, hasta ahora desconocida. Después en la transición, la conocida ‘Operación Ubú’ (1981) de Albert Boadella, que también dirigirá con Els Joglars ‘Ubú President’ (1995) y ‘Ubú President o los últimos días de Pompeya’ (2001). También habrá representaciones en Cataluña de autores foráneos como Declan Donnellan (2014) o Robert Wilson (2022).

Hay muchas personas que no saben quién es Ubú, pero vieron esas representaciones y reconocen su simbología. La exposición es una novela también atractiva para el público de Barcelona.

Como colofón, William Kentridge (Johannesburg, 1955), que a partir de Ubú creará un espectáculo con sus características animaciones, videoproyecciones, marionetas a escala natural e intérpretes para denunciar el apartheid sudafricano.

¿Podemos encontrar algún poeta o escritor semejante a Alfred Jarry en España?

Es un maestro del humor negro, que pide un mondadientes antes de morir. Continúa toda una tradición de escritores satíricos, como Jonathan Swift. Ese espíritu del humor negro nos puede hacer pensar en don Luis Buñuel o en Fernando Arrabal, que fue miembro del Colegio de Patafísica a finales de los años 50. Pero no se declararon seguidores de Jarry y siempre es complicado comparar las épocas.

Alfred Jarry es único y despierta fascinación en las vanguardias de todo el mundo. Murió muy joven y ha tenido una influencia enorme en la antigua Checoslovaquia, Italia, Francia y otros países que han leído sus obras y siguen representándolas. Es un precursor del teatro moderno, del teatro del absurdo con la reflexión sobre el cuerpo y la sociedad.

Ya desde 1896, con ‘Ubú roi’, comienza la trascendencia de Alfred Jarry, pero no hay que olvidar otras obras fundamentales como ‘Le Sûrmale’, uno de los modelos de las máquinas solteras que dejará huella en autores posteriores.

En España, en los años de la Segunda República, Luis Cernuda tradujo ‘Ubú roi’, aunque su traducción hoy está desaparecida. Durante la guerra civil española, se utiliza la figura de Ubú en las caricaturas de los periódicos o en los dibujos satíricos de Picasso. Después, en los años de la ciudad de ceniza, del postfranquismo, ya no aparecerá tanto.

¿Era Alfred Jarry un romántico?

Es uno de los primeros que se interesa por el arte medieval, por el arte popular y que reivindica al pintor Henri Rousseau, el aduanero. Esta búsqueda del primitivismo la podremos encontrar en todos los movimientos artísticos del siglo XX: surrealismo, futurismo, etc.

André Breton, en su ensayo ‘Les pas perdu’ (‘Los pasos perdidos’) de los años 20, que está en las vitrinas de la exposición, le sitúa entre los referentes del surrealismo. Breton es fundamental en la recepción y difusión de Alfred Jarry. También aparece como precursor en otros escritos después de la guerra como en ‘Anthologie de l’humor noir’ (‘Antología del humor negro’) y en ‘Le surréalisme et la peinture’ (‘El surrealismo y la pintura’), donde le dedica un capítulo como precursor de la crítica de arte.

Hay una línea continua que une el romanticismo con el simbolismo, art nouveau y surrealismo. Podemos considerar el surrealismo como un nuevo romanticismo, pero la influencia del simbolismo es decisiva tanto en la escritura como en la pintura. André Breton fue poeta simbolista. Antonio Marichalar escribe ensayos en 1929 sobre el nuevo romanticismo; el surrealista canario Gutiérrez Albelo, en 1933, publica su poesía con el título ‘Romanticismo y cuenta nueva’.

Es decir, hay algo de eterno y universal dentro de este humor negro, dentro de este tipo de literatura y de la poesía. La novela debe terminar, se podrían escribir muchos otros capítulos. Hay uno que solo se sugiere en la exposición con una canción de Los Beatles de homenaje a Ubú y Jarry: los años 60.

La llegada del libro de bolsillo en esta época, a pesar de las protestas iniciales, será fundamental para la recepción lectora de los autores anteriores. Los libros no están pensados para el placer personal, se hacen para leer y difundir. Y, en el caso de Alfred Jarry, es evidente.

Un miembro del Colegio de Patafísica, Maurice Saillet, publica ‘Tout Ubú’ en 1962 en Le Livre de poche, que recoge todas las publicaciones de Jarry sobre Ubú y tendrá una influencia enorme. Y, después, publicará un segundo volumen, ‘La Chandelle verte’ (‘La vela verde’), con los escritos más simbolistas o humorísticos, los cuentos, la pasión de Cristo con esa subida al Gólgota con la bicicleta al hombro descrita como una crónica deportiva. Estas publicaciones se traducirán al inglés irradiando a Jarry. Hervé Télémaque, que dibujará a Ubú, vemos su influencia en el rock experimental, lo psicodélico que se mezcla con lo cibernético, etc.

Ubú siempre está aquí.