Buenas prácticas: nombrarlas no significa aplicarlas

SOBRE EL COMITÉ DE EVALUACIÓN DEL CONSORCIO DE MUSEOS

Desde la Consellería de Cultura de la Generalitat Valenciana se ha hecho pública la composición de la comisión evaluadora que se encargará de la selección del órgano de dirección del Consorcio de Museos. Desde AVVAC exponemos nuestra disconformidad con la selección de este comité evaluador, puesto que en él se percibe una forma de gestión y organización continuista y anclada en políticas del pasado que no hacen honor a la declaración de intenciones de su Código de buenas prácticas.

A pesar del énfasis que desde la Consellería se ha puesto en la equidad de la distribución de los porcentajes que componen este comité (33,3% sector profesional, 33,3% sociedad civil, y 33,3% administración), desde AVVAC recordamos que una de las reivindicaciones fundamentales que el sector del arte viene haciendo es la desvinculación del poder político de la cultura para garantizar de esta forma su independencia ideológica. Por esto, no entendemos que se plantee un comité evaluador con un 33,3% de miembros políticos ligados a la administración compuesto por Vicent Marzà, Conseller de Cultura; Carmen Amoraga, Directora general de Cultura y Patrimonio; Xavier Rius, diputado provincial de Cultura de la Diputación de Valencia. Desde nuestro punto de vista el sector político debe tener representación en estos comités con voz pero sin voto. La Administración tan solo debería velar por el buen funcionamiento de dicho comité, y asegurar así su profesionalidad y neutralidad.

La toma de decisiones debe quedar reservada exclusivamente a los profesionales o expertos en la materia que deberían ser siempre de reconocido prestigio. Además cabria esperar la designación de profesionales que aportaran nuevas visiones y criterios renovados que propiciarán el cambio demandado en esta nueva etapa. En este sentido nos sorprende la elección de algunos miembros vinculados a anteriores gobiernos y formas pretéritas de administrar la cultura. Es el caso de Manuel Muñoz representando a la Academia de San Carlos y especialmente de Felipe Garín, anterior director de la institución, apartado de su cargo por la propia Consellería y ahora encargado de valorar a su sucesor. Esta designación nos parece esperpéntica, dado que desde los primeros encuentros que las asociaciones profesionales hemos mantenido con los órganos de gobierno, se reclamó su destitución por la opaca y controvertida gestión de los recursos al frente del Consorcio de Museos.

Atendiendo a la diversidad que el proyecto del Consorcio supone, no termina de entenderse el solapamiento de perfiles vinculados fundamentalmente a la historia del arte y a la gestión del patrimonio en relación a la ausencia de miembros dedicados a la gestión de la producción cultural contemporánea. La presencia de una experta en Sorolla (su biznieta) Blanca Pons Sorolla, de una restauradora y experta en patrimonio Victoria Vivancos, Sebastià Miralles de la Universitat Politècnica de València; Susana Lloret, directora de la Fundación Por amor al arte y de dos expertos como Garín y Manuel Muñoz ligados a las políticas culturales del anterior gobierno. Además contrasta con la ausencia de profesionales con experiencia en la gestión de alguna institución foránea y de prestigio similar al Consorcio.

En este sentido otra propuesta de AVVAC que ha sido obviada, es la necesidad de una diversidad geográfica de los miembros de la comisión. Al menos dos tercios deberían ser de fuera de la comunidad, al objeto de procurar la máxima independencia posible en cuanto a vínculos personales o intereses profesionales con los candidatos. En este punto queremos destacar que todos los miembros propuestos por Conselleria pertenecen al ámbito valenciano, por lo que se corre el riesgo de que su decisión esté más ligada a afinidades personales con los participantes que a un criterio profesional, justo y ecuánime.

Por otro lado lamentamos la escasa presencia en el comité de selección de miembros que ejerzan su labor en las provincias de Castellón y Alicante, limitando la presencia en representación de la administración a Rosa María Castells, registro y conservación de MACA. Al segregar a las provincias de Castellón y Alicante de la comisión evaluadora no se ha tenido cuenta el carácter autonómico de la propia institución.

A estos diez nombres propuestos desde la administración, se suman los representantes de AVVAC y AVCA, quedando en inferioridad numérica el voto que representa al sector profesional.

Queremos subrayar que las premisas que han determinado las propuestas que desde AVVAC hemos barajado, han sido la independencia y el rigor profesional. Es por esto por lo que se decidió invitar a Iñaki Martínez Antelo, director del MARCO de Vigo desde el 2005, y primer director de museo de este país designado a través de un concurso público. Se trata de un defensor de las buenas prácticas tal y como lo demuestra su gestión al frente de los distintos centros que ha dirigido: Centro Galego de Arte Contemporánea de Santiago de Compostela (1996-1998), coordinador de exposiciones en el Auditorio de Galicia (1998-2002) y coordinador de actividades culturales en Casa Asia, Barcelona (2002-2003). En febrero de 2011 fue elegido presidente de la Asociación de Directores de Arte Contemporáneo de España. La gestión de Martínez Antelo se caracteriza ante todo por un marcado perfil actual, y una apuesta constante por el arte emergente.

Creemos que la fórmula planteada desde la administración no es la más adecuada y dificulta la profunda renovación de una institución fallida y obsoleta como el Consorcio de Museos, creada para Consuelo Ciscar. Urge la necesidad de generar desde las administraciones nuevos modos de funcionar en red, trabajar en estrategias que faciliten recursos y dotar de autonomía a los diversos espacios, para que sus contenidos se gestionen desde la libertad e independencia.

Los nuevos planteamientos políticos, no pueden desarrollarse sin profundizar en el carácter público de convocatorias y concursos, un derecho que hasta ahora se había arrebatado a la sociedad. Por ello, desde las asociaciones profesionales, nos afanamos en exigir el rigor necesario en los procesos, imparcialidad y respeto territorial. Desde AVVAC exigimos a los representantes políticos que velen por la profesionalidad de este comité, y lleven a cabo un riguroso proceso de baremación que estudie con la debida profundidad y atención cada una de las propuestas presentadas, para que la decisión que finalmente se tome se traduzca en progreso y enriquecimiento cultural.

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló

Brigadas contra la libertad de expresión

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVCA) y la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA) queremos denunciar los hechos de la mañana del pasado sábado 2 de mayo de 2015 a las 8:00 am, cuando nos hemos vistos sorprendidos por un nuevo acto contra la libertad de expresión, operado por orden directa del Ayuntamiento de Valencia.

La instalación que ha sido objeto de los hechos, corresponde al proyecto colaborativo “Inside Out” del afamado artista francés JR, galardonado con el prestigioso premio TED a la innovación global. La intervención artística contaba previamente con el permiso expreso de la Sociedad Marina Auxiliante —propietaria de la “Casa dels Bous”— para intervenir uno de sus muros exteriores.

Instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

“Inside Out¨, es un proyecto de colaboración donde el artista invita a personas de todo el mundo a participar en la creación y construcción de una obra de arte. La gente está invitada a subir fotos, que posteriormente su equipo imprime en forma de carteles y reenvía a los participantes para que puedan erigirlas en un lugar público.

Se trata de un proyecto de gran carga sociopolítica, que denuncia desigualdades y problemáticas concretas de aquella comunidad en la que se instala. Esta acción tiene un carácter dinámico y ha sido realizada con anterioridad en lugares de todo el mundo como París, Israel, Berlín, Los Ángeles, África, Palestina, Brasil, India, Argentina, Madrid, Barcelona y por primera vez, Valencia.

Censura en el Cabanyal1

En su faceta mostrada aquí, se colaboraba con el valenciano Jorge López, creador de las fotografías. Los retratos eran de vecinos del barrio del Cabanyal, en su mayoría de etnia gitana y residentes en esta calle. La obra denunciaba el abandono, olvido y deterioro, tanto del área urbana como del tejido social, ubicado en un contexto histórico de la ciudad sobre el que queda pendiente de ejecución un controvertido plan de demolición.

La brigada de limpieza acompañada por la policía municipal, se ha llevado por delante esta intervención ubicada en uno de los muros de la “Casa dels Bous”, con la finalidad de ocultar una latente problemática social a los ojos de la comitiva electoral que debía pasar unas horas después. Se trata de un acto que supone un atentado contra la libertad de expresión y vulnera los derechos fundamentales de los ciudadanos, además de incidir en la habitual política del ayuntamiento de restringir el uso del espacio público por parte de la ciudadanía.

Desde AVVAC y AVCA queremos denunciar este enésimo acto de censura que no hace más que subrayar el talante de los representantes políticos e institucionales ante la cultura, el patrimonio y las problemáticas sociales de la Comunidad Valenciana, que no debería tener lugar en un marco democrático y que revelan un claro desinterés por las manifestaciones artísticas.

Destrucción de la instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Destrucción de la instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Des-cerebrados

Las desafortunadas declaraciones aparecidas en el artículo publicado por el periódico Las Provincias el pasado día 1 de abril, bajo el título “Comisarios, los cerebros del arte” han generado un profundo descontento en el sector profesional artístico valenciano.  Los principales representantes del sector profesional de las artes visuales valenciano: la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (AVCA) y la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC), han elaborado un comunicado-réplica a algunas de las ofensivas declaraciones que aparecen en dicho artículo, que reproducimos íntegramente en MAKMA:

RÉPLICA DE AVVAC Y AVCA A LAS DECLARACIONES APARECIDAS EN EL ARTÍCULO “COMISARIOS, LOS CEREBROS DEL ARTE”

Desde la Asociación Valenciana de Críticos de Arte [AVCA] y la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón [AVVAC], nos vemos obligados a responder a algunos de los comentarios que aparecen en el artículo firmado por Carmen Velasco y publicado por el periódico Las Provincias el pasado día 1 de abril, bajo el título ‘Comisarios, los cerebros del arte’. Estos comentarios no hacen sino poner en evidencia un notable desconocimiento de las más elementales nociones de las Buenas Prácticas Profesionales reconocidas para con los y las artistas, comisarios y curadores por todo el sector profesional de las artes visuales, así como la falta de respeto hacia el ejercicio del y la artista visual o de quién ejerce la crítica-comisariado de arte contemporáneo.

El enfoque que se da en el artículo a la relación comisariado-artista se caracteriza por una perspectiva desigual donde se perfila una total subordinación de la figura del artista a la del comisario. El punto culminante de este enfoque llega con la declaración de Juan Lagardera en la que afirma que “Estoy en contra de pagar a los artistas porque éstos se benefician directamente de la acción de ser expuestos en un espacio público. Si se paga, se adultera uno de los procesos más democráticos y libres que existe en el mundo del arte que es la irrupción del mercado”. Resulta sorprendente que a estas alturas un comisario que ha percibido dinero público en múltiples ocasiones por su trabajo niegue este derecho a las y los artistas, basándose en el supuesto beneficio de la visibilidad del que, en todo caso, también él participa. Además, con dicha afirmación también demuestra ignorar la estrecha relación que existe entre mercado, galerías, museos públicos y productores culturales, un entramado indisociable en el que no existen compartimentos estancos.

Este trasnochado punto de vista únicamente revela el nulo conocimiento del funcionamiento del mundo del Arte por parte del mencionado comisario, pues demuestra que no sólo desconoce el Manual de Buenas Prácticas Profesionales en las Artes Visuales, aprobado y consensuado por el Ministerio de Cultura y por todo el sector del Arte en el año 2008, sino que ignora que el propio IVAM firmó su adhesión a dicho Manual el pasado 10 de diciembre, en un comunicado público que se encuentra disponible en la web del Museo, comprometiéndose, entre otras cosas, a pagar a los y las artistas siempre que participen en una exposición, práctica que todos los Centros de Arte de excelencia del país vienen realizando desde hace años. Incluso el propio Defensor del Pueblo, Síndic de Greuges, instó hace meses a la Consellería de Turisme, Cultura i Esport a comprometerse con la firma de un contrato en toda relación entre artista y espacio de arte público, en el cual entre varios conceptos debía necesariamente figurar los honorarios del artista. Ante la inexistencia de un contrato y honorarios nos encontramos ante un claro caso de discriminación laboral, abuso profesional y deterioro del tejido artístico.

También se hace obligado recordar que la tarea que llevan a cabo los y las artistas constituye una labor de investigación, en muchas ocasiones inmaterial, que escapa a las leyes de mercado. Afirmar que “es el mercado quien debe aceptar o no a un artista” supone ningunear la labor no sólo de los y las artistas sino de quiénes ejercen la crítica y el comisariado, desplazándoles en su labor profesional en favor de los caprichos de quien puede permitirse el lujo de adquirir obras de arte. Y acudir a la falacia de que el mercado es democrático y libre es insostenible. Es por ello que el apoyo con dinero público a críticos, artistas y comisarios debe existir, puesto que es el medio para proveer a la sociedad un acceso democrático y libre a la cultura, del mismo modo que no dudamos en pagar a los y las empleadas públicas de la cultura en museos y universidades. Considerar que el o la artista es el único agente que no debe ser remunerado por su trabajo en una exposición pagada con dinero público es algo que, a día de hoy, nadie con sentido común y conocimiento del funcionamiento de un proyecto expositivo se atreve a defender.

Estos razonamientos, sumados al hecho de no encontrar a ninguna mujer comisaria en el grupo de entrevistados y a la sorpresa que nos causa la consideración de las y los artistas como incapaces de dirigir un proyecto expositivo, producir conocimiento y experiencias estéticas bien coordinadas o participar de las políticas culturales, nos mueven a mostrar nuestro firme rechazo ante este tipo de planteamientos que, a todas luces, se encuentran en vías de extinción.

Imagen publicada por Las Provincias para ilustrar su artículo "Comisarios, los cerebros del arte".

Imagen publicada por Las Provincias para ilustrar su artículo “Comisarios, los cerebros del arte”.

NOTA: La imagen de cabecera corresponde a la inauguración de la exposición “Dueñas del arte”, con su comisario Juan Lagardera y la concejala de cultura del Ayuntamiento de Valencia, Mª Irene Beneyto. AVCA y AVVAC denunciaron en un comunicado la gestión de ese proyecto.

Ni igualdad ni trato profesional en el arte valenciano

La recientemente inaugurada exposición “Las dueñas del arte”, en las Atarazanas de Valencia, abre de nuevo el debate acerca de la ausencia de condiciones profesionales en el trato a los artistas por parte del Ayuntamiento de Valencia, así como desde las galerías de arte valencianas. AVCA y AVVAC han hecho público un comunicado en el que manifiestan su punto de vista y reclaman medidas. Este es el texto íntegro:

“Desde hace años AVCA (Asociació Valenciana de Crítics d’Art) y AVVAC (Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló) denunciamos las injustas condiciones a las que en ocasiones se somete a las y los artistas que participan en exposiciones financiadas con dinero público. Pese a las reiteradas ocasiones que se ha puesto en conocimiento de la Administración el hecho de que no remunerar a las y los artistas supone, en primer lugar, una negativa a reconocer sus derechos como profesionales, y en segundo, un trato desigual y discriminatorio desde el momento en que otros agentes que participan en el proyecto sí cobran por su trabajo, una vez más contemplamos con asombro cómo vuelven a ningunearse las demandas del sector al comprobar que las y los artistas participantes en la exposición “Las dueñas del Arte” no han obtenido remuneración alguna por participar en dicho proyecto.

Este hecho se reviste de especial gravedad cuando según la Concejala de Cultura, MarÍa Irene Beneyto, “es la mejor forma de celebrar el Día de la Mujer”, según declaraciones aparecidas en diversos medios. En nuestra opinión, no sólo no es la mejor manera, sino que constituye una total falta de consideración acerca de lo que significa celebrar el 8 de marzo, día de la Mujer Trabajadora, al organizar una exposición en la que se remunerará a la imprenta que edite el catálogo o a los comisarios responsables del proyecto, por poner un ejemplo, pero no a las artistas participantes, que son el verdadero motivo de la realización de la muestra.

Hay que recordar, asimismo, que el Síndic de Greuges resolvió hace pocos meses la necesidad de que la Administración abandone estas prácticas, en las que no media contrato alguno y no se remunera a las y los artistas, ya que únicamente conducen al progresivo deterioro del tejido artístico de la Comunidad Valenciana. Una vez más evidenciamos la falta de respeto que constituye este hecho, ya que tanto la Administración como las galeristas y comisarios pasan por alto que el trabajo de las y los artistas participantes debe ser respetado y, como tal, remunerado siempre y cuando haya dinero público destinado a la realización de un proyecto expositivo. La Administración, los comisarios y las galeristas que han impulsado este proyecto tenían una responsabilidad que cumplir, especialmente en una exposición que celebra el Día de la Mujer Trabajadora y que versa sobre la situación de desigualdad de ésta: reconocer su condición profesional y repartir los presupuestos del proyecto para que todas y todos cobrasen hubiera sido, a nuestro entender, la correcta manera de celebrarlo.

Esperamos sinceramente que se siga celebrando el día de la Mujer Trabajadora en sucesivas ocasiones, pero cumpliendo con las condiciones que harían de ésta una celebración digna y respetuosa con el respeto a la consideración de las y los artistas como profesionales”.

 

(Imagen: ValenciaPlaza)

Condena del atentado al semanario Charlie Hebdo

Reproducimos y compartimos el comunicado divulgado por APIV y suscrito por las asociaciones de editores, libreros, críticos y artistas valencianos:

“Tras el terrible atentado perpetrado ayer en París en la sede del semanario satírico Charlie Hebdo, en el que murieron doce trabajadores y otros resultaron gravemente heridos, todos ellos periodistas y dibujantes, queremos expresar nuestra más firme condena y repulsa ante quienes pretenden limitar la libertad de prensa y expresión en nombre de una religión o una ideología determinada.

Vivimos tiempos complejos en cuanto a la convivencia entre culturas y diferentes credos pero no existe ninguna razón que justifique el asesinato de una persona por mucho que su opinión contradiga o incluso pueda llegar a ofender las opiniones y creencias propias. La vida humana, la libertad de prensa y la libertad de expresión deberían de estar por encima de cualquier divergencia o conflicto y su garantía por parte de todos los estados y todos los ciudadanos debería de ser un compromiso incuestionable e irrenunciable.

Desde APIV (Associació Professional d’Il·lustradors de València) consideramos que el hecho de continuar defendiendo incondicionalmente la libertad de expresión y continuar trabajando como generadores de imágenes, de ideas y de opinión, constituyen el mejor homenaje que podemos brindar a las víctimas y a sus familias, a las que deseamos transmitir nuestra solidaridad y nuestro apoyo en un momento tan injustamente doloroso.”

SUSCRIBEN:
ASSOCIACIÓ D’EDITORS DEL PAÍS VALENCIÀ (AEPV)
GREMI DE LLIBRERS DE VALÈNCIA
ASSOCIACIÓ VALENCIANA DE CRÍTICS D’ART (AVCA)
ARTISTES VISUALS DE VALÈNCIA ALACANT I CASTELLÓ (AVVAC)

El IVAM, por fin, con las Buenas Prácticas

En las primeras semanas de José Miguel G. Cortés al frente de la dirección del IVAM, las asociaciones de artistas visuales (AVVAC) y críticos de arte (AVCA) de la Comunitat Valenciana mantuvieron una primera reunión, que acabó en desencuentro ante la negativa del nuevo director de hacer público su proyecto de gestión y asumir el Código de Buenas Prácticas para el funcionamiento integral de la institución. Tras un primer comunicado al respecto, en el que artistas y críticos de arte defendían la independencia en la gestión del centro, Cortés hizo público su proyecto para el IVAM a través de la página web del Institut.
Una semana después, el sector del arte contemporáneo del Estado español en pleno, representado por dieciocho asociaciones profesionales, realizaba un pronunciamiento inequívoco solicitando al IVAM que transite en este nueva etapa a través del cauce marcado por las buenas prácticas, a la vez que se reclamaba la despolitización del Consejo Rector y la divulgación del resultado de una auditoría externa de las cuentas de la institución.
Ante una escena profesional que lo demandaba sin fisuras, el director del IVAM ha lanzado una comunicación en la que manifiesta su compromiso con la aplicación de los procedimientos de transparencia que caracterizan el Código de Buenas Prácticas. Las asociaciones profesionales prosiguen ahora sus gestiones a través de la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana, persiguiendo la despolitización del Consejo Rector del IVAM.
Este es el escrito divulgado desde el gabinete de prensa del IVAM:
El director del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), José Miguel G. Cortés, ha suscrito el Documento de Buenas Prácticas en Museos y Centros de Arte Contemporáneos. Este Documento fue acordado el 31 de enero de 2007 por el Ministerio de Cultura y todos los sectores de profesionales del arte contemporáneo, entre los que se encuentran la Asociación de Directores de Museos y Centros de Arte Contemporáneo, el Consorcio y la Unión de Asociaciones de Galerías, el Consejo de Críticos de Artes Visuales, la Unión de Asociaciones de Artistas Visuales y el Instituto de Arte Contemporáneo. El Documento traza un marco de referencia para el sector, aboga por una gestión cultural transparente, democrática y participativa, al tiempo que pretende ser una herramienta para mejorar las relaciones profesionales entre todos los agentes que intervienen en el mundo del arte contemporáneo.  El texto abarca importantes aspectos que van desde el papel social de los museos y centros de arte, las estructuras de gestión de los mismos y el mantenimiento de una relación con los artistas y comisarios colaboradores basada en las buenas prácticas profesionales, esto es, honorarios por el trabajo o los servicios prestados, respeto a los derechos de autor y formalización de los acuerdos mediante los contratos por escrito. Otro punto destacado del Código de Buenas Prácticas es el método de elección de los directores de museos mediante un concurso público y de carácter internacional con el fin de garantizar el desarrollo de su programa expositivo, tal y como ya se viene realizando en importantes instituciones museísticas, entre ellas, el IVAM. 

Tareas para el nuevo director del IVAM

El pasado 24 de abril se publicaba en eldiario.es/cv un artículo en el que se detallaban las cuatro tareas urgentes a llevar a cabo en el IVAM para su regeneración, antes del cambio de dirección. La Conselleria de Cultura no ha llevado a cabo esas tareas de limpieza, ¿las llevará a cabo el director electo, José Miguel García Cortés?

La trayectoria de García Cortés está ligada a la de Consuelo Ciscar, pues fue ésta quien lo nombró director de La Gallera y posteriomente del Espai d’Art Contemporani de Castelló (EACC). También fue llamado para estar al frente de un proyecto frustrado, que pretendía convertir el Centre del Carme de Valencia en un gran centro cultural al estilo del CCCB de Barcelona.

En el sector del arte crece el escepticismo ante la estrecha relación que ha vinculado al recién elegido director del IVAM con quien se considera que ha sido su peor directora, pues puede que la condición del nombramiento sea no remover el pasado.

Las tareas siguen sobre la mesa:

“Una auditoría para conocer las cuentas

El IVAM tiene un presupuesto cercano a los 6 millones de euros, la mitad que hace un lustro. Aunque la Generalitat asegura que sus cuentas están bajo control y supervisadas anualmente por la Sindicatura de Comptes, asociaciones como Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC), Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA) y Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunitat Valenciana (LaVac) han pedido una auditoría.

De hecho, la gestión de Císcar ha estado marcada por compras tan discutidas como las realizadas por tres millones de euros al artista al que promovía José María Aznar o las 61 fotografías adquiridas por casi medio millón a Gao Ping, el galerista chino ahora en prisión por liderar una trama dedicada al blanqueo de dinero.

Despolitizar el Consejo Rector

El Consejo Rector del museo, liderado por la consejera de Cultura, María José Catalá, y su equipo, e integrado, mayoritariamente, por profesionales afines al PP, debería hacerse el haraquiri. Debería, cree gran parte del sector, promover su renuncia para dejar paso a un “órgano al que deberían integrarse profesionales cualificados elegidos por concurso público, con un jurado integrado únicamente por profesionales del sector no vinculados al IVAM”, como ya ha pedido, por ejemplo, AVVAC.

Frenar las gestiones de Císcar

Con la destitución de Císcar, la mujer de Rafael Blasco, a la espera de condena por la supuesta apropiación de fondos públicos destinados a la cooperación, se deberían frenar todas sus gestiones a la espera del nombramiento del nuevo director. Según fuentes del sector, Císcar ha trabajado últimamente a destajo para acelerar compras, concretar la futura programación del museo e incluso pretendería asistir a la Bienal de Dakar en representación del IVAM.

Destitución del personal de confianza

Desde el sector se ha denunciado en varias ocasiones la necesidad de “ racionalizar el estado de la últimamente engordada plantilla” del IVAM.  Hay quién va más lejos y pide la destitución del equipo de confianza de Císcar –al menos los cinco subdirectores y dos administrativas- y la conformación de una nueva estructura en la que, además, se depuren las duplicidades generadas por la superposición de los profesionales nombrados por Císcar a aquellos heredados de su predecesor, Kosme de Barañano (…)”.

Voro Maroto

Lliure Briz en Mustang Art Gallery

Lliure Briz, “Inflorescentia- Out of the Bloom”
Sala MAG
Mustang Art Gallery
C/ Severo Ochoa, número 36, Elche Parque Empresarial
Hasta el 25 de septiembre de 2014

Esta es la instalación artística número 25 que acoge Mustang Art Gallery desde que se puso en marcha en julio de 2010. La Sala MAG se configura así como una sala de exposiciones para la promoción y difusión del nuevo arte contemporáneo. Sin duda se trata de una iniciativa innovadora dentro de un entorno empresarial.

Lliure Briz durante el montaje en la Sala MAG. Cortesía Mustang Art Gallery.

Lliure Briz durante el montaje en la Sala MAG. Cortesía Mustang Art Gallery.

“Inflorescentia-Out of the Bloom”, de Lliure Briz, dado como resultado una intervención mural que cubrirá como un tapiz el gran muro central de Mustang Art Gallery. Briz ha utilizado la pigmentación de las flores como paleta cromática fusionando pintura y animación. De este modo la abstracción del color y la evolución de las formas dotan de profundidad y libertad estética a esta experiencia visual.

Esta es la singular propuesta de esta artista, de la galería “Say Hi”, ganadora del “Just Mag Premio Joven 2013”, que otorga anualmente la Sala MAG en el marco de la Feria Internacional de Arte Emergente, JUSTMAD.

Formada en la Royal Academy of Arts de Amberes fue seleccionada para representar al talento emergente de Bélgica en La Haya. Su trabajo también ha sido valorado por el Museum Quartier de Viena y el MOMA de Nueva York.

Lliure Briz durante el montaje en la Sala MAG. Cortesía Mustang Art Gallery.

Lliure Briz durante el montaje en la Sala MAG. Cortesía Mustang Art Gallery.

Y en el marco de esta exposición se dará a conocer el proyecto “Confluencias” que acogerá Mustang Art Gallery en octubre, en colaboración con AVVAC (Associació d’Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló) y la UHM. Se trata de un networking que pretende ser un punto de encuentro entre artistas jóvenes y artistas profesionales, críticos, gestores culturales y galeristas de primer orden. Se planteará como una serie de conversaciones privadas entre ambas partes que incluirá un espacio propio de exposición para cada joven artista. Podrán participar tanto estudiantes de grado de la facultad de Bellas Artes de Altea como socios de AVVAC. Estos últimos podrán presentarse tras el lanzamiento de la convocatoria en septiembre, que se comunicará a través de la propia asociación.

Donde habita el olvido

No es cierto que el poder corrompa. El poder, sencillamente, produce amnesia. Del mismo modo que la melancolía, hoy tipificada como depresión, fue una enfermedad corriente a  finales del siglo XIX, la no menos dañina amnesia política, o el olvido sistemático del que ciertos políticos hacen gala  será, con seguridad, una de las patologías características de finales del siglo XX y comienzos de éste. Un olvido selectivo y una falta de pigmentación sanguínea, que impide el rubor en situaciones vergonzantes, en las que un ciudadano normal parecería un crustáceo cocido, son los síntomas más evidentes de esta dolencia. Bajo esta óptica, por tanto, podemos comprender no solamente el sistemático incumplimiento de programas electorales por parte de los dos partidos que se alternan en el poder, sino las recientes declaraciones de Felipe Garín, director del Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana, el pasado 24 de junio en este mismo medio, las cuales son el motivo por el que se escribe este artículo.

Pero vayamos por partes. Sería terriblemente indecoroso señalar con un dedo acusatorio a cualquier persona cuyas acciones, palabras o sentimientos son producto de una enfermedad. Por no mencionar que olvidos, sean pequeños o grandes, tenemos todos: ¿quién no se ha visto nunca en la situación de apelar al donde dije digo, digo Diego? Sin embargo, lo que sí se puede hacer es argumentar y razonar, lo cual, si el sentido común imperara en las instituciones culturales  valencianas, tendría que ser la constante dentro del marco de una democracia plena y saludable, pero como ya se ha dicho en alguna otra ocasión recientemente, tenemos la cultura que tenemos (sic), y punto. Y si dicen las malas lenguas que falta comunicación entre las instituciones valencianas y los profesionales del sector del arte, habrá que hacer oídos sordos porque en realidad no hace falta, y es que ya hay una comisión científico-técnica que lo resuelve todo. Para mí, particularmente, el mero hecho de calificar de científica a una comisión encargada de dar el visto bueno a las exposiciones del Consorcio podría aparecer en una antología del dislate, pero nos estamos desviando del tema. El tema es que a estas alturas la comisión científico-técnica todavía no le ha explicado a don Felipe Garín cual es la diferencia entre pagar la producción de una pieza y ponerle un marco, y de que no hay argumento científico que sostenga que el único profesional que no debe cobrar por trabajar en un proyecto expositivo es el artista, como de hecho sucede, de modo que al parecer no sólo no hay comunicación entre el Consorcio y los profesionales del arte, sino que ni tan siquiera hay comunicación entre los propios integrantes de tan magna institución. A ver si un día de estos le explican que en la producción van incluidos todo tipo de gastos, honorarios del artista incluidos.

Porque el artista, y este es otro tema, no es exactamente un trabajador (sic). Al artista las obras le crecen en el estudio por generación espontánea. No son fruto de años de estudio y dedicación, las más de las veces pasando por la Universidad, y el alquiler del taller, los materiales frecuentemente costosos y las horas de trabajo físico y mental son pequeñas bagatelas que corren a cuenta de esa tía ricachona que cualquier artista que se precie tiene a la vuelta de la esquina, encantada de resucitar la antigua costumbre del mecenazgo. De modo que si cede para una exposición alguna de esas obrillas de poca monta que nada le han costado de realizar, pues que no se le suba el ego a la parra que todavía no ha llegado a la categoría de pintor normal. Los cuales habrá que suponer que son los que pintan las paredes de blanco, es decir, los auténticos profesionales.

Esto viene a cuento de que todavía recuerdo la alegría, no exenta de cierto escepticismo, con la que Nacho París, el anterior presidente de AVVAC, tras una reunión con Felipe Garín hará ya más de año y medio, nos transmitió a algunas personas la firme convicción que había mostrado el director del Consorcio respecto a la obvia obligación moral del pago a los artistas en las exposiciones, ejemplificando que a él mismo, tras dar una conferencia, le habían pagado con un libro, a lo que él se había preguntado dónde estaba el libro para pagar al electricista que fuera a su casa. Pero ya se sabe la epidemia que está asolando la política, haciendo estragos en los más inopinados recuerdos de nuestros dirigentes. Algunos de ellos olvidan incluso que su labor consiste en servir a la ciudadanía, y hay que recordarles que la tarea principal del Consorcio de Museos consiste en promover una política museística sostenible y de calidad, que para eso cuentan con un presupuesto de más de dos millones de euros, como se dijo en una rueda de prensa a principios de año. Por tanto, sostenible significa que apoyan y enriquecen el tejido cultural de la región, pagando a los profesionales por su trabajo y ofreciendo una programación expositiva de calidad, que es la única forma de que ese dinero público, de todos los ciudadanos, revierta en la sociedad.  Puesto que si priorizan la financiación privada de las exposiciones y no pagan a los artistas, la gran pregunta que a todos nos gustaría que nos respondieran es a qué pesebres van a parar tantos dineros, y en qué medida ese reparto beneficia a nuestra sociedad. Puesto que con unos presupuestos tan jugosos, y unos resultados tan magros, resulta como mínimo chocante la comparativa con el EACC de Castellón, el cual ha mantenido una política expositiva con unos estándares de calidad muy superiores a la del Consorcio, con una quinta parte de ese dinero y pagando a los artistas, por supuesto. Por no hablar de las maravillas que harían con ese mismo dinero al norte de los Pirineos.

Por otro lado, tengo que aclarar que jamás he puesto en duda la caballerosidad y gentileza, de la que puedo dar fe, de don Felipe Garín: con lo que tengo problemas es con su memoria. Es por eso que creo oportuno repetir, una vez más,  este tema hace tiempo superado, y es que el hecho de que los artistas cobren por su trabajo ya no es un tema de debate. Trabajar y no cobrar tiene un nombre, y es algo que, tras la Revolución francesa y la declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, se abolió, en Francia, en 1794, y no hay mucho más que decir al respecto. Quizás tan sólo haya que recordarlo.

Ernesto Casero es artista y miembro de la junta directiva de AVVAC

 

Art Dating2: mi selección (III)

Art Dating2. Tercera jornada

Tania Pardo con un participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Tania Pardo con un participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

ART DATING2 ha sido un evento con una gran implicación por parte de todos los asistentes, tuve el placer de participar junto con Beatriz Herráez, Tania Pardo, Rafael Doctor Roncero, Juan de Nieves y Nuria Güell  en la tercera sesión (28/05/14), donde se llevó a cabo una jornada intensa: escuchando, discutiendo y aportando a los artistas participantes toda la experiencia profesional con la máxima generosidad.

Nuria Güell con una participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Nuria Güell con una participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Las propuestas presentadas mostraban una gran variedad de entendimientos del arte contemporáneo.  La mayoría trabajos en proceso y en muchos casos más enfocados a dar respuesta a las estructuras propias de un master que al ámbito profesional, entre los cuales existían trabajos que mostraban un potencial muy interesante. Quisiera destacar el compromiso personal por parte de todos los artistas que participaron, como así se demostró en sus exposiciones y sobre todo en el dialogo, en el intercambio de opiniones, su gran atención, participación e interés.

Isidro López-Aparicio con un participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Isidro López-Aparicio con un participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Agradecido a SELECTA’14, a AVVAC y a MAKMA paso a comentar algunos de los proyectos:

Gil Gijón
El trabajo de Gijón presenta un gran interés cuando juega con lo insignificante y con el factor tiempo. Y más interés se manifiesta cuanto más presente está el paso del tiempo de forma lenta y este participa en la creación de la propia obra. Este aspecto debe de manifestarse con contundencia para que su obra se defienda más allá de la correcta habilidad para concluirlas formalmente.
Lo insignificante, la utilización del polvo, que se barre y desprecia, como parte fundamental de la obra, dignificado en elementos de dibujo o escultóricos generan unas propuestas más que interesantes. Pero sin lugar a dudas son sus planteamientos de base los que le pueden permitir el desarrollo  de una obra sistematizada y profesional.

Gil Gijón. Retrato de polvo, 2014. Imagen cortesía del artista.

Gil Gijón. Retrato de polvo, 2014. Imagen cortesía del artista.

Enrique Campayo
Desde su preocupación actual por lo hibridación de los distintos medios y la importancia del proceso, trabaja con la distorsión de la imagen en el escáner junto a propuestas de video. Pero es en la pintura donde muestra una obra más armada y sólida, ya sea con la incorporación del “ruido” como interferencia en la imagen final como en los dípticos en los que el silencio y el reposo dialoga con propuestas más dinámicas propias de su proceso técnico-formal.

Enrique Campayo. La realidad del artista, 2013. Imagen cortesía del artista.

Enrique Campayo. La realidad del artista, 2013. Imagen cortesía del artista.

Toni Signes
Muchas de las propuestas analizadas, versan sobre temas en muchos casos tan genéricos que hacen dudar de la autenticidad de las propuestas y la vinculación real del artista a su obra. Este no es el caso de Toni Signes pues planteaba la propuesta generada a partir de su propio contexto, vivido y “sufrido” en la Comunidad Valenciana. Su propuesta parte de un estudio pormenorizado de los acontecimientos reflejados en la prensa sobre la actividad cultural local, sus vínculos y relaciones. La visualización en forma de esquema que teje una red de influencias y clarifica al espectador lo que ha acontecido genera una obra artística que amplía el público y a partir de la “denuncia didáctica” a toda la ciudadanía. Quizás, lo más interesante de su obra es cuando aparece la ironía como elemento fundamental y son esos fakes de cartas infantiles enviadas a la anterior directora del IVAM, donde se encuentra uno de sus grandes potenciales aún por explotar.

Toni Signes. L'espoli, 2014. Imagen cortesía del artista.

Toni Signes. L’espoli, 2014. Imagen cortesía del artista.

Sabela Zamudio
Sabela demuestra una gran cantidad de recursos a la hora de cosificar su obra compleja, a partir de la construcción o manipulación de relatos en la prensa, y en concreto a partir de las publicadas sobre una persona integrante en la banda terrorista Resistência Galega.
Cosidos, trenzados, recortes de prensa, cuadernos, lienzos… construyen un proyecto formalmente bien estructurado. Quizás excesivamente formal, dejándose ver en sus palabras que la utilización de su propia intuición, que le permita alejarse del peso de las apariencias contemporáneas dará lo mejor de su trabajo.

Sabel Rial. Conservar la calma, 2013. Imagen cortesía de la artista.

Sabel Rial. Conservar la calma, 2013. Imagen cortesía de la artista.

Judith Álvarez García
Una propuesta interesante basada en los embargos inmobiliarios, proyectada a partir de una plataforma en la red que da acceso a lo que sería un espacio de encuentro, un foro de los afectados y personas sensibilizadas donde poder compartir, información y construir una comunidad. Todo esto viene acompañado de toda una campaña de imagen que permite identificar esta tragedia social.
El proyecto esta elaborado cuidadosamente, pero esto no quita el que haya cuestiones fundamentales que deben de abordarse para que sea un proyecto coherente conforme a su carácter comprometido socialmente. Pues una plataforma como esta necesita tener un carácter sostenible que asegure los tiempos propios de la creación de una red, el compromiso implica evaluar muchos aspectos más allá de las apariencias para pasar a implicarse en aspectos humanos cercanos a la realidad, no solo construyendo sino dinamizando la construcción de esta red.

Judith Álvarez García. Cabreo, 2013. Imagen cortesía de la artista.

Judith Álvarez García. Cabreo, 2013. Imagen cortesía de la artista.

Otros participantes de la sesión, con los cuales no todos tuve el placer de entrevistarme, fueron Carmen Jimenez Suero, Mery Cortel, Gaby Gallego y en particular hubiera estado muy interesado en establecer un dialogo con Ernesto Casero, Juan A. Cerezuela, Luis Lisbona y especialmente Greta Alfaro pues sus dosieres despertaron en mí un gran interés, tanto por cierta empatía ante sus propuestas como por el potencial y profesionalidad de sus trabajos.

Juan de Nieves con una participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Juan de Nieves con una participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Rafael Doctor Roncero con un participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Rafael Doctor Roncero con un participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Isidro López-Aparicio