Neil Young, incombustible, genio y activista

Neil Young + Promise Of The Real
The Monsanto Years (2015)
Reprise Records

NEIL YOUNG - THE MONSANTO YEARS

Lo ha vuelto a hacer. Sí, el maestro canadiense no ha faltado a su asidua cita musical anual con la que nos está acostumbrando en los últimos tiempos.

Y lo ha hecho en el 2015 mostrando su vertiente más crítica, posicionándose con rotunda valentía. Si nos paramos a pensar en su trayectoria nada es extraño y nada sorprende a estas alturas pero, en este caso, hay que tener el escroto muy gordo o bien que con sus 69 tacos está de vuelta de todo para involucrarse en estos fregados y crear una obra tan combativa, con marcado carácter conceptual. Y ello merece destacarse muy por encima de ser mejor o peor disco. Porque con “The Monsanto years” nos hallamos ante uno de los álbumes-denuncia más significativos y osados de la historia, donde ataca sin tapujos ni disimulos a la multinacional agroquímica Monsanto por el uso de OMG’s como fuente de alimentos genéticamente modificados dentro de la fuerte controversia que acarrea respecto a su conveniencia, seguridad e impacto sobre el medio ambiente y sobre las personas.

NEIL YOUNG + PROMISE OF THE REAL - The Monsanto Years

Portada The Monsanto Years (Neil Young + Promise of the Real)

Más allá de todo ello nos podrán decir que estamos ante una obra menor, que pertenece a la segunda división de NEIL YOUNG, que el más grande es cada vez más excéntrico, que debería hacer tal cosa y dejarse de rollos, que el disco falla porque no entiende los nuevos métodos sobre la agricultura sostenible, que existe mucha desinformación, que cae en tópicos y rumores, que… Nos dirán, nos dirán y nos dirán porque algo hay que decir de un artista de esta envergadura. Bueno, y por supuesto también el sector entusiasta y acérrimo que dirá y elevará sus bondades hasta exageradas cotas insospechadas.

Intentando ser objetivo en mi pasión subjetiva por el legado de Neil Young no es su mejor disco, eso está más claro que el agua pero ¿y qué? Tampoco sé si es de segunda o de tercera división porque aunque lo fuera de regional preferente (por poner un símil futbolístico) el nivel es excepcional en comparación a la mayoría de artistas del espectro musical internacional. Y, todo sea dicho, mal que le pudiera pesar a algún crítico, erudito o aficionado del rock, estamos ante un auténtico ejemplo de supervivencia, el mejor de los dinosaurios, el que más se muestra creativo, constante, inquieto, con calidad y regularidad desde el período cretácico de la era mesozoica rocanrolera. Sí, eso mismo lo dije el año pasado con el “Storytone”. Exacto, y me repito otra vez más como el ajo.

NEIL YOUNG + PROMISE OF THE REAL - The Monsanto Years 4En su compromiso, en su lucha por el medio ambiente no faltan las referencias al motor de la vida, al amor. El mundo pende de un hilo, que el sol nos ilumine en un intento de mantener unida a la gente contra los codiciosos. Si la voz de Neil Young se muestra quebradiza en “A new day for love” es en “Wolf moon” donde se exhibe más frágil que nunca dentro de esas sonoridades acústicas que también lo identifican. Apuesto que cuervos, águilas, alces, peces e incluso campos de trigo agradecen esta defensa a ultranza de los prados, de los cielos, de los sembrados y de los mares.

Mucha gente prefiere mirar a otro lado cuando en los telediarios salen niños que se mueren de hambre, cuando la gente lo pasa mal. Mucha gente prefiere escuchar canciones “chorras” sobre amor y, sin embargo, “People want to hear about love” se erige como un auténtico himno de otro amor, el de la solidaridad y empatía por la gente más desfavorecida o por los hermosos peces que surcan la belleza muda de los secretos del mar. Eso también es amor.

NEIL YOUNG + PROMISE OF THE REAL - The Monsanto Years 2

No se salvan de las críticas otras grandes empresas como la cadena de café Starbucks, como la petrolera Chevron o como la corporación de minoristas para grandes almacenes Wallmart. ¿Cómo, cuando vamos a recuperar nuestra libertad? Escoltado por Lukas y Mikah, los hijos de Willie Nelson, también antitrasgénicos declarados, Neil Young recibe con la banda Promise of the Real una auténtica inyección de sonidos que nos devuelven la esencia de los Crazy Horse. Ejemplo de ello es “Big box”.

“Con los políticos fascistas y los gigantes químicos caminando del brazo”. Ese verso de “A rock star bucks a coffee shop” es una auténtica bomba, toda una declaración de intenciones. Estamos ante una prueba de elaborada resistencia e indignación y, lo mejor de todo, es que la envuelve entre silbidos. Digo lo mejor porque a pesar de la gravedad del asunto esos sonidos agudos siempre relajan, siempre resultan una grata sensación de bienestar emocional tanto en el emisor como en el receptor. En este caso nos podríamos acordar también de animales tan bellos como muchas serpientes que realizan una especie de silbido cuando están irritadas o amenazadas. Que los agricultores tengan libertad para cultivar lo que deseen y que las madres puedan saber lo que alimentan a sus hijos. El “Workin’ man” toma posiciones contra los que se han adueñado de las semillas. Nadie es dueño de la semilla sagrada (“Monsanto years”), las leyes de los hombres no pueden cambiar eso, el estribillo de “Rules of change” es una delicatessen, puro góspel.

NEIL YOUNG + PROMISE OF THE REAL - The Monsanto Years 3

Dijo el que fuera primer ministro socialista chino Zhou Enlai que «incurrir en el pecado del silencio cuando se debiera protestar, hace cómplices y cobardes a los hombres». También dijo el escritor y filósofo peruano Manuel González Prada que «la protesta en masa o colectiva no puede venir sin haber sido iniciada por una serie de protestas individuales: muchísimos seguirán el ejemplo, cuando algunos empiecen a darle». La sangre corre por las venas de la Tierra y no queremos que se desangre. Así, con “I don’t know” tenía que acabar este reivindicativo disco donde Neil Young ha plasmado su protesta, su gran cruzada. Y sí, aunque el maestro canadiense sea el más grande esto es una auténtica lucha de David contra Goliat pero, lo mejor, insisto, es que ha puesto en el candelero algo que pasaba desapercibido para mucha gente.

Incombustible, prolífico, genio, comprometido, activista. Ninguna ley mordaza podrá borrar su legado. Se llama Neil Young y es el más grande de la historia del rock (opinión subjetiva sin ánimo de ser compartida). Larga vida. Amén.

JJ Mestre

* Publicado artículo también en el siguiente enlace del Espacio Woody/Jagger

Rodney Crowell y Emmylou Harris, continúa la química

Emmylou Harris & Rodney Crowell
The Traveling Kind
2015
Sello: Nonesuch Records

- EMMYLOU HARRIS & RODNEY CROWELL - 1

Rodney Crowell es uno de esos artistas que infunden mucho respeto, de los que sin hacer ruido mantienen un más que aceptable nivel con cada publicación discográfica. En definitiva, de esos escasos músicos que a mi gusto y juicio envejecen bien mostrándose ajenos a modas o a excesiva promoción mediática. Sin ir más lejos el pasado año publicó un excelente trabajo titulado «Tarpaper sky» que en su momento no caté suficientemente como ahora considero que merece.

Vamos al grano. Dicen que si te juntas con sabios, sabio serás, y dicen que si te juntas con lobos aprenderás a aullar. No sé yo quién es más sabio/sabia, quién es más lobo/loba, si Rodney Crowell con esa estupenda y desconocida regularidad que le caracteriza o una Emmylou Harris que es una auténtica musa del country, una jabata que nunca ha bajado el listón, sobre todo en sus duetos, desde Gram Parsons a Neil Young pasando por Roy Orbison, George Jones, John Denver, The Band…, donde en todos ha conseguido poner ese rasgo inconfundible de la mejor escuela emocional.

EMMYLOU HARRIS & RODNEY CROWELL - The travelling kind

Portada «The Traveling Kind» (Emmylou Harris & Rodney Crowell)

Si hay algo presente en “The traveling kind” es el espíritu de Willie Nelson, de Johnny Cash, de Hank Williams y precisamente sobre todo de aquellas legendarias grabaciones de Emmylou con Gram Parsons en, por ejemplo, un “Grievous angel” que con el tiempo se ha erigido como pilar del country-rock alternativo. Ese aura angelical se presenta afectiva y excitante en cortes como el tema que da título a este álbum. Y mucho más en las mayores perlas a mi gusto de este trabajo. Hablo de “No memories hanging round”, donde la pareja rescata entre sublimes arreglos de violín la vieja composición de Crowell en el 79 para Rosanne Cash y Bobby Bare, en “You can’t say we didn’t try” o “Just pleasing you» (si en estas dos baladas no se enamora el más ducho en el género ignoro en cuál se podría embelesar). Ah, y atención a otra también como “Higher mountains” donde Emmylou toca cielo, allá en lo alto.

A clásico del country-rock más movidito apunta “Bring it on home to Memphis” o “If you lived here, you’d be home”, lo mismo que a rockabilly de raza un “The weight of the world”.

Punto y aparte para las versiones de “I just wanted to see you so bad” donde la pareja rescata espléndidamente el clásico ochentero de Lucinda Williams o el “Her hair was red” de Amy Allison, la cual antecede a ese fantástico final a modo de himno folk que es “La danse de la joie”.

EMMYLOU HARRIS & RODNEY CROWELL - The travelling kind 2

La relación de ellos se remonta a mediados de los setenta con The Hot Band. Ahora, dos años después de que ambos grabaran “Old yellow moon”, un disco que obtuvo un Grammy (aunque eso para mí es lo de menos), continúa la química entre dos amigos, dos incombustibles viejos lobos que sienten y hacen sentir la música con calidez y calidad.

JJ Mestre

* Publicado artículo también en Espacio Woody/Jagger