Homenaje a las divas del rock

The Big C & The Praws y Martha & The Bandarras
Casino Cirsa
Avenida de las Cortes Valencianas, 59. Valencia
Viernes 20 de mayo, a las 22.30h

Casino Cirsa Valencia, en su apuesta por fomentar la música en directo interpretada por grupos locales, contará el próximo viernes día 20 a partir de las 22.30 horas con la actuación de dos bandas valencianas que realizarán un homenaje a las divas femeninas del rock: Big C & The Praws y Martha & The Bandarras.

En el año 2012 un grupo de músicos locales se juntó para llevar a cabo el proyecto The Big C & The Praws y en el año 2015, tras muchos ensayos y esfuerzos, salieron a escena con un gran éxito de público y muy buenas críticas.

Esta banda nos propone viajar a los ancestros del rock con Etta James, hasta lo más actual con Jessica Sánchez, sin olvidar el ritmo frenético de Aretta Franklin y Dolly Parton, o el sonido potente de Blondie y Bonnie Tyler. Además, también incluyen en su repertorio canciones de éxito de grandes cantantes como Tina Turner, Janis Joplin y la sensibilidad de Sam Brown y 4 Non Blondes.

Imagen cortesía de la organización.

Imagen cortesía de la organización.

El grupo está formado por Sento Escobar a la batería, Luis Anaya a la guitarra, Rafa Simón al bajo, D. Blas García al piano y Guillermo Alemany a los saxos. Cristina Saiz, una gran cantante que con su versatilidad, carisma y potencia, completa esta banda valenciana que hace que este homenaje a  las divas del rock sea siempre un gran espectáculo.

Por su parte, Martha & The Bandarras son una banda emblemática, explosiva, elegante y divertida. Se caracterizan por hacer una mezcla de new rockabilly con las mejores versiones de las canciones más auténticas de este estilo musical. Además, también ofrecen en sus conciertos temas propios al más puro ritmo bandarra. Un estilo lleno de energía y originalidad.

El grupo está formado por cuatro músicos: Fede (batería), Luis (saxo), Juanki (guitarra) y Vic (bajo) y por la sensual y brillante voz de Martha Gallart, que con su tesitura y modulación de voz consiguen transportarnos a los movimientos musicales americanos de los años 50 y 60 como el rockabilly, swing, hillbilly y country. Tras un parón por maternidad de Martha, vuelven a los escenarios más fuertes, enérgicos y creativos que nunca.

Las entradas para este espectáculo ya se pueden adquirir en la web de Casino Cirsa Valencia desde 7€.

Big C & the Prawns. Imagen cortesía de Casino Cirsa.

BigC & The Prawns. Imagen cortesía de Casino Cirsa.

Doña Letizia y las damas del pop (Art)

Otra historia, de Javier Granados
Galería Alba Cabrera
C / Félix Pizcueta, 20. Valencia
Hasta finales de mayo

La historia de su reconocimiento pasa por ciertos trabajos en plastilina. Como el que realizó para Don Felipe y Doña Letizia como regalo de boda, a petición de Ana Togores, madrastra de la entonces princesa y ahora reina. O como el que le hizo al peluquero suizo que peinaba a la diva del rock Tina Turner. O a Alejandro Sanz. Por ello, a Javier Granados se le conoció al principio como el chico de la plastilina. Cuando lo recuerda, no puede dejar de esbozar una sonrisa de complicidad que le lleva a mostrar algunos de aquellos trabajos, ahora agazapados entre la producción con la que se presenta en Valencia.

Chupa Chupo, en alusión a Mariana de Neoburgo, de Javier Granados, en 'Otra historia'. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Chupa Chupo, en alusión a Mariana de Neoburgo, de Javier Granados, en ‘Otra historia’. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Toda esa historia inicial ha dejado paso a esta ‘Otra historia’ que muestra en la galería Alba Cabrera. Una historia del arte que Granados interpreta a su manera, retomando obras de Hopper, Vermeer, Schiele, Munch o Velázquez para darles una vuelta en tono irónico, sarcástico, mordaz. Una vuelta protagonizada por mujeres, todas ellas ocupando la posición que en muchos de los cuadros comparados era exclusividad del hombre. Como, por ejemplo, en el retrato ecuestre del Conde Duque de Olivares, sustituido en la versión de Granados por una mujer rodillo en mano.

'Correos pero rápido', de Javier Granados, aludiendo a 'Desnudo femenino reclinado' de Ego Schiele, en la exposición 'Otra historia'. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

‘Correos pero rápido’, de Javier Granados, aludiendo a ‘Desnudo femenino reclinado’ de Ego Schiele, en la exposición ‘Otra historia’. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

-¿Por qué?

– Porque me interesaba devolverle a la mujer el protagonismo que le han robado.

Y Javier Granados llena la galería Alba Cabrera de cuadros y esculturas con desbordante colorido y no menos desbordantes mujeres. Algunas, de alta alcurnia; la mayoría, mujeres de andar por casa. Todas mostrando ese “poder en la sombra” que Granados les otorga utilizando una iconografía pop y cierto lenguaje publicitario pasados por la batidora del humor manchego. “Me gusta Almodóvar”, reconoce.

'Maria Antonieta revolucionada', de Javier Granados, aludiendo a la María Antonieta de Vigee Lebrun. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

‘Maria Antonieta revolucionada’, de Javier Granados, aludiendo a la María Antonieta de Vigee Lebrun. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Y al igual que le sucede al cineasta, también Granados transforma la angustia existencial de todas esas mujeres al borde de un ataque de nervios, en damas del pop (art) llevando la voz cantante. De manera que ‘El grito’ de Edvard Munch pierde su carácter siniestro para convertirse en un ‘No me grites’. Al igual que el ‘Desnudo femenino reclinado’ de Egon Schiele deja de parecer un cuerpo obsceno, para clamar como figura de sello ‘Correos pero rápido’.

'No me grites', de Javier Granados, en referencia a 'El grito' de Edvard Munch, en la exposición 'Otra historia'. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

‘No me grites’, de Javier Granados, en referencia a ‘El grito’ de Edvard Munch, en la exposición ‘Otra historia’. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

La crudeza y claroscuros de las obras originales dejan paso en la comparativa de Granados a la luminosidad y el aire jocoso. “Me gustan los juegos de palabras y el humor negro con el fin de desmitificar la historia del arte”. Y lo hace bajo una apariencia frívola que el artista achaca a la “factura pop, que es muy visual”. Apariencia que a su juicio esconde “segundas lecturas, guiños irónicos y cierta crítica”. De ahí esa ‘Otra historia’ que da título al conjunto expositivo.

'Un timbrazo a tu corazón', de Javier Granados, en alusión al Retrato de Gabrielle d'Estrées y su hermana la duquesa de Villars, de Pomarède. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

‘Un timbrazo a tu corazón’, de Javier Granados, en alusión al Retrato de Gabrielle d’Estrées y su hermana la duquesa de Villars, de Pomarède. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Frente a la Historia del Arte con letras grandes, Granados ofrece esa otra historia del arte con minúsculas, paradójicamente poblada de mujeres mayúsculas. Mujeres redondas, afables, cachazudas, transmutando el universo hondo del referente artístico en otro más chispeante, más de superficie, aliado con la publicidad. “Para mí es una catarsis en positivo”. Ninguna bajada a los infiernos creativos. “Hago cuadros que me gustan y eso me ayuda”. Le ayuda a Javier Granados a interpretar el arte como lo protagonizan sus mujeres: de forma descarada y lúdico festiva.

'Condesa de mis olivares', de Javier Granados, en referencia al Conde Duque de Olivares de Diego Velázquez. Cortesía de Alba Cabrera.

‘Condesa de mis olivares’, de Javier Granados, en referencia al Retrato ecuestre del Conde Duque de Olivares de Diego Velázquez. Cortesía de Alba Cabrera.

'Ya es primavera', de Javier Granados, en referencia a Edward Hopper. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

‘Ya es primavera’, de Javier Granados, en referencia a Morning Sun de Edward Hopper. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

 

Salva Torres

The Rolling Stones, cual ave fénix

Symphaty for the Stones
Centro Cultural Bancaja
Plaza de Tetuán, 23. Valencia
Hasta el 2 de noviembre

“Éramos como el ave fénix, y la gira de 1969 fue nuestra primera resurrección”. Esa cita figura entre otras muchas en la exposición que el Centro Cultural Bancaja dedica a The Rolling Stones, superados ya los 50 años del nacimiento de la inmortal banda de rock. A aquella primera resurrección anunciada por Keith Richards, le siguieron muchas otras, porque la legendaria banda británica liderada por el igualmente incombustible Mick Jagger no ha parado de ofrecer conciertos a lo largo del ancho mundo, renaciendo cual ave fénix de sus incontables muertes.

Carteles de The Rolling Stones en la exposición 'Sympathy for the Stones'. Centro Cultural Bancaja.

Carteles de The Rolling Stones en la exposición ‘Sympathy for the Stones’. Centro Cultural Bancaja.

Y la pregunta repica, una vez más,  dictando una nueva defunción: ¿Qué tiene a estas alturas que ofrecer The Rolling Stones? Actuaron en el Santiago Bernabéu el pasado 26 de junio y ninguna de las 50.000 personas presentes en el concierto se lo preguntó: simplemente acudieron para ver renacer otra vez al ave fénix del rock: los ya septuagenarios Mick Jagger, Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts. He ahí, pues, la respuesta: ofrecen con sus canciones una especie de elixir de la vida, hecho a partes iguales de inconformismo y de conformidad a unos principios musicales que mamando del blues terminó destetando un rock que pervive con el tiempo.

Mick Jagger en la serie de reproducciones de Andy Warhol, en la exposición 'Sympathy for the Stones'. Centro Cultural Bancaja.

Mick Jagger en la serie de reproducciones de Andy Warhol, en la exposición ‘Sympathy for the Stones’. Centro Cultural Bancaja.

“Está bien dejarse ir, siempre y cuando puedas volver”

Esta frase de Mick Jagger recrea de nuevo el espíritu de la banda, a la que siempre acompañó el escándalo, ya sea por el consumo de drogas, la irreverencia o la procacidad sexual, pero que lejos del redil políticamente correcto siempre volvía luminosa con su rock relampagueante. El Centro Cultural Bancaja recoge todo ese legado en un centenar de fotografías, mediante carteles, portadas de discos, diverso material gráfico, documentales y videos de algunos de sus conciertos en una exposición explícitamente titulada ‘Sympathy for the Stones’.

Imagen de uno de los videos de la exposición 'Sympathy for the Stones'. Centro Cultural Bancaja.

Imagen de uno de los videos de la exposición ‘Sympathy for the Stones’. Centro Cultural Bancaja.

“Prefiero morir que estar cantando Satisfaction a los 45 años”

Lo dijo Jagger cuando tenía 30 años. Ahora, a punto de cumplir los 71, sigue cantando Satisfaction por mucho que prefiriera entonces su muerte si tal cosa ocurría. The Rolling Stones, de nuevo, cual ave fénix. Quizás se deba a ello que ‘Sympathy for the Stones’ sea visitada por padres de familia en compañía de sus jóvenes retoños. Lo viejo y lo nuevo. Quienes buscan en sus Satánicas Majestades el fulgor de una juventud perdida, la encuentran reflejada en la pasión con que las nuevas generaciones siguen con el pie sus canciones de ayer igual que las de hoy.

Una de las obras de la exposición 'Sympathy for the Stones'. Centro Cultural Bancaja.

Una de las obras de la exposición ‘Sympathy for the Stones’. Centro Cultural Bancaja.

El Centro Cultural Bancaja rememora mediante las fotografías de Michael Putland, Bob Gruen, Ebet Roberts, René Burri, Barrie Wentzell o Gus Coral la vida y obra de The Rolling Stones, ya sea en sus conciertos, fuera de ellos o mostrando su agitada actividad social, en la que aparecen junto a Tina Turner, David Bowie, John Lennon, Yoko Ono, Linda y Paul McCartney, Bruce Springsteen o Eric Clapton. También junto a Andy Warhol, autor de la provocadora portada del disco ‘Sticky Fingers’. Y siempre, o casi siempre, con Keith Richards aferrado a su botella de Jack Daniels.

Fotografía de The Rolling Stones en la exposición 'Sympathy for the Stones', con Keith Richards (derecha) y su Jack Daniels. Centro Cultural Bancaja.

Fotografía de The Rolling Stones en la exposición ‘Sympathy for the Stones’, con Keith Richards (derecha) y su Jack Daniels. Centro Cultural Bancaja.

Keith Richards, de nuevo con su Jack Daniels, y Tina Turner en una fotografía de la exposición 'Sympathy for the Stones'. Centro Cultural Bancaja.

Keith Richards, de nuevo con su Jack Daniels, y Tina Turner en una fotografía de la exposición ‘Sympathy for the Stones’. Centro Cultural Bancaja.

“No toco sólo por dinero. Si no, no estaría con los Stones: cantaría como solista en un casino de Las Vegas y no dividiría mi dinero entre cinco”

Mick Jagger podría completar esa declaración con el título de uno de sus temas, que sirve para recibir al visitante de la exposición: ‘It’s only rock and roll (but I like it)’. Jagger no sólo toca por dinero, sino porque el rock and roll lo lleva en las venas. Venas que el Centro Cultural Bancaja ha querido recrear pintando sus paredes con diferentes colores, predominando la necesidad de dividir la exposición, frente al reto mayor de crear la atmósfera deslenguada de sus Satánicas Majestades. Un espacio demasiado pulcro, para alojar 50 años de intenso rock and roll. El ave fénix que representan los Stones merecía, además de simpatía, un recorrido más alucinado por tan longevas como renacidas vidas.

Fotografía de The Rolling Stones en la exposición del Centro Cultural Bancaja,

Fotografía de The Rolling Stones en la exposición ‘Sympathy for the Stones’. Centro Cultural Bancaja.

Salva Torres