Algunas mujeres no quieren ser musas

La Academia de las Musas, de José Luis Guerín
Cines Babel
C / Vicente Sancho Tello, 10. Valencia

José Luis Guerín define su película La Academia de las Musas, presentada en los Babel, como “un soliloquio”. Soliloquio de un profesor de filología (Rafaelle Pinto) que busca, mediante cierto proyecto educativo, alcanzar la verdad contenida en la posición femenina de la musa. Sus alumnas lo cuestionan, al igual que su desengañada mujer, que ve en esas clases otras intenciones ocultas. Planteado como “un documental”, que va decantándose hacia la “ficción estilizada”, ese soliloquio inicial también deriva en una película “muy dialéctica”.

¿Soliloquio? ¿Dialéctica? Guerín lo explica: “”Cada vez entiendo más el deseo de hacer cine como una forma de descubrir la propia película”. De manera que lo que en un principio parece una cosa termina desembocando en otra, fruto del propio desarrollo de la trama. Es lo que el director de En la ciudad de Sylvia entiende como la conjunción de “motion y emotion (movimiento y emoción)”. “Revelación que no llegaría a conocer si no hago la película”, concluye.

Fotograma de 'La Academia de las Musas', de José Luis Guerín.

Fotograma de ‘La Academia de las Musas’, de José Luis Guerín.

Algo parecido le pasa al protagonista de La Academia de las Musas, que arranca dominador de sus clases para terminar revelándose frágil. “El profesor es el personaje más patético de la película”, dice. Aún así, Guerín asegura que trata de evitar “la posición de cineasta moralista que juzga a sus personajes”. Y añade: “Los cineastas suelen hacer películas para denunciar cosas o lanzar mensajes; yo lo hago para descubrir cosas”. Subraya igualmente que se acercó al documental “buscando otras formas de contar historias”.

Y la historia que cuenta, repleta de diálogos entre el profesor y sus alumnas, no deja de transmitir la extrañeza derivada del confuso límite entre documental y ficción. Diálogos muchos de ellos tomados en el interior de un coche o de una vivienda, pero con la cámara desde el exterior, de manera que se suceden los reflejos que provocan los múltiples cristales. “Trato de preservar el espacio privado quedándome yo en el exterior, de ahí la veladura de los reflejos sobre los rostros”. Rostros que Guerín no deja de confrontar, al igual que ocurre con los diálogos.

Fotograma de 'La Academia de las Musas', de José Luis Guerín.

Fotograma de ‘La Academia de las Musas’, de José Luis Guerín.

“No son actores profesionales, pero son grandes actores”, dice de las alumnas que participan en esa “academia de las musas” que da título a la película. Entre ellas, Emanuela Forgetta, Rosa Delor Muns, Mireia Iniesta o Patricia Gil. Todas ellas encarnando “situaciones de ficción, aunque los sentimientos son verdaderos”, agrega Guerín. Sentimientos que tienen que ver con esas discrepancias surgidas a raíz de las consideraciones del profesor en torno a su condición de musas. Algunas cuestionan la validez de ese papel inspirador de la mujer. Otras aceptando en principio su validez, encarnada en sus propias veleidades amorosas, para ir desencantándose a medida que avanza la película.

“Vemos juegos de poder, de manipulación, y juegos de seducción, de amor y de celos”, explica con parsimonia Guerín, como deleitándose con cada respuesta. “Quizás es mi película más popular con En construcción”, reconoce, tras advertir la ausencia de logos comerciales en La Academia de las Musas. “Fue una decisión personal, que me ha permitido construir la película con la misma libertad con la que un escritor hace su novela”.

A pesar de la falta de ayudas y de haberla hecho con una cámara doméstica y con las herramientas técnicas que tiene en casa, “se ha comprado en muchos países”, señala sorprendido. “En Barcelona está ahora en tres salas”. Los cines Babel la acaban de estrenar en Valencia. Una oportunidad para “redescubrir la cotidianeidad desde una forma completamente nueva”, y de ratificar una máxima del propio Guerín: “El cine de ordenador jamás podrá reemplazar la emoción que produce el rostro humano”.

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Fotograma de 'La Academia de las musas', de José Luis Guerín.

Fotograma de ‘La Academia de las musas’, de José Luis Guerín.

Salva Torres

A Quemarropa: bases y crowdfunding

Se pone en marcha la convocatoria de la nueva edición de este proyecto independiente que nació en 2014 en la ciudad de Alicante, con la intención de actualizar los proyectos culturales de la ciudad y apoyar las iniciativas de los creadores contemporáneos más jóvenes.

Este primavera se volverán a seleccionar 10 artistas, que disfrutarán de un período de dos semanas, desde el 20 al 31 de julio en las instalaciones de la galería Parking Gallery (Alicante), Con el fin de promover un diálogo continuo con profesionales del sector artístico tanto a modo de tutores como con conferencias, debates, mesas redondas y visitas a talleres.

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La Residencia Artística este año contempla el alojamiento durante las dos semanas de duración de la misma, con lo que se ampliara el ámbito de participación, de comunitario a nacional, desde la organización se piensa que esta convivencia más estrecha entre los residentes servirá para crear vínculos tanto entre ellos como con los profesionales que visiten la residencia en calidad de tutores.

Residencias a quemarropa es un proyecto independiente y sin ánimo de lucro, en este momento para la financiación de la residencia se lanza un crowfunding en la plataforma Verkami, para que todos aquellos que creen en este proyecto y quieran colaborar con él, puedan participar en su financiación de acuerdo con sus posibilidades. Para este fin entre diferentes artículos como contraprestación, se ha realizado una bandolera de tela basada en un diseño de Joaquin Artime y también se podrán adquirir 5 ejemplares de una fotografía inédita de María Moldes firmada por la autora, los dos fueron residentes de la edición 2014 de A Quemarropa.

bandolera de tela basada en un diseño de Joaquin Artime, residente de la edición 2014. Imagen cortesía de a Quemarropa

Bandolera de tela, diseño de Joaquín Artime, residente de la edición 2014. Cortesía de A Quemarropa

Pincha aquí para acceder al crowdfunding.

Desde la organización se espera una gran respuesta de apoyo, con el deseo de que este proyecto que ha tenido una repercusión de ámbito nacional siga adelante.

Además con el crowfunding tiene lugar el lanzamiento de las bases de la 2ª convocatoria de Residencias a quemarropa que estarán colgadas en el blog.

El plazo para la presentación de dossieres comenzara el 21 de abril y se cerrara el 20 de mayo.

Para esta edición los profesionales confirmados hasta el momento son: Javier Duero comisario independiente, Johanna Caplliure crítico y comisario independiente, Miguel Angel Hernandez profesor en la UM, crítico y escritor, Eugenio Ampudia artista, Begoña Martínez Deltell de Galería Aural de Alicante, Aurelio Ayela artista, Isaac Montoya artista, Olivier Collet de Homesession, Eduardo Infante artista. Y se contará con la colaboración de La sede Univeristaria Ciudad de Alicante, la revista digital MAKMA, The October Press, Mistos, Freaks art bar, Espacio Trapezio en Madrid, Kirk Royal Gallery de Valencia, el Fablab Alicante y Parking Gallery.

En esta segunda edición se cuenta de nuevo con la colaboración de Espacio Trapezio (Madrid) que exhibirá una muestra de los proyectos que se generen en A Quemarropa, creando así un vínculo de trabajo para los residentes entre las dos ciudades, Alicante y Madrid.  Asimismo Parking Gallery seleccionará a uno de los artistas participantes en su programación. En este momento se pueden visitar la muestra GAMMACITY de María Moldes que fue residente el pasado julio 2014 en A quemarropa.

Fotografía de María Moldes, residente de la edición 2014. Imagen cortesía de A Quemarropa.

María Moldes, Gammacity. Residente de la edición 2014. Cortesía de A Quemarropa.