Valencia, en la Champions de la cultura

Europa Creativa #Under 25
Proyecto cultural gestionado por Escuela del Actor, Teatro Inestable, Espai Rambleta, Peshkar y Joao García Miguel CO

“Creemos que va a dar un vuelco a la vida cultural de esta ciudad”. Y Mariola Cubells, directora de Relaciones Externas de Espai Rambleta, dijo más: “Nunca se ha dado en Valencia algo similar”. Luego procedieron a explicar el proyecto, que provocó tan encendidas palabras, los impulsores del mismo: Andrés Poveda, de la Escuela del Actor, que fue quien prendió la mecha; Jacobo Pallarés, de Teatro Inestable, encargado de la farragosa gestión; Lorena Palau, gerente de la Rambleta, y Joao García y Jim Johnson, como responsables de los espacios teatrales ubicados en Torres Vedras (Portugal) y Manchester (Reino Unido), respectivamente.

Entre todos ellos han dado forma al proyecto cultural que unirá las tres ciudades, después de obtener 200.000€ de Europa Creativa, tras un laborioso trabajo de dos años. Un proyecto que permitirá seleccionar a 12 jóvenes artistas (cuatro por ciudad) de entre 18 y 25 años, ofreciéndoles la posibilidad de formarse en común siguiendo un estimulante proceso creativo en el que participarán profesionales a nivel internacional. La selección se hará mediante convocatoria pública en marzo del próximo año.

Escuela del Actor.

Imagen de un video de la Escuela del Actor.

Los elegidos tendrán la oportunidad de participar en laboratorios de ideas y talleres, donde adquirirán una formación, que, como recordó Andrés Poveda, también contará con sus propias aportaciones. “Si dejamos a los jóvenes hablar con sus nuevas tecnologías y sus ideas es probable que sean ellos los que nos enseñen otra manera de actuar”. Hacia el mes de julio convivirán durante 30 días en régimen de residencia, primero en Valencia, culminando el aprendizaje con una representación teatral fruto de su trabajo. Será Espai Rambleta quien lo acoja. Después se hará lo mismo en las otras dos ciudades, completando los dos años previstos con un espectáculo de su creación a modo de resultado final.

“Queremos que el talento crezca y se dispare”, subrayó Mariola Cubells. “Es un proyecto que apuesta por los jóvenes, fomenta la creación y estimula el talento a través de laboratorios y residencias”, señaló Lorena Palau. “Con este proyecto los jóvenes podrán abrirse a la vida, a la experiencia, a la creación”, apuntó Joao García, responsable de la compañía portuguesa que lleva su nombre. “Se trata de que gente con capacidades artísticas puedan desarrollarlas”, indicó Jim Johnson, al frente del espacio Peshkar, en el condado de Oldman, quien ironizó acerca de la lluvia en Valencia: “Me la he traído de Manchester”.

Imagen de un video promocional de Teatro Inestable.

Imagen de un video promocional de Teatro Inestable.

Jacobo Pallarés, que tiene larga experiencia en Teatro Inestable en lo que se refiere a la gestión de ayudas europeas, reconoció que se trataba de “un marrón”. Por eso el trabajo con proyectos europeos resulta “insignificante”. “Italia y Alemania nos llevan la delantera”, apostilló. De hecho, el proyecto por el que han obtenido los 200.000€ de Europa Creativa (el 60% del total; el 40% restante corre a cargo de las partes implicadas) es uno de los ocho que han alcanzado la puntuación necesaria, de los poco más de 40 presentados en toda España y de los 300 a nivel europeo. Por eso Pallarés y Poveda insistieron en la importancia que tiene su consecución.

“En los últimos cinco años sólo ha habido tres empresas valencianas que han tenido un proyecto europeo de este alcance”. De ahí que Pallarés tuviera la impresión de haber entrado con Europa Creativa #Under 25 en la “Champions de la cultura”. Valencia, Torres Vedras y Manchester jugarán en ella promoviendo la libertad de creación y el diálogo cultural en Europa.

De derecha a izquierda, Mariola Cubells, Joao García, Jacobo Pallarés, Lorena Palau (en el centro, de rojo), Andrés Poveda y Jim Johnson, en Espai Rambleta. Foto: Pablo Ortuño.

De derecha a izquierda, Mariola Cubells, Joao García, Jacobo Pallarés, Lorena Palau (en el centro, de rojo), Andrés Poveda y Jim Johnson, en Espai Rambleta. Foto: Pablo Ortuño.

Salva Torres

Tiepolo y sus retratos de fantasía

Giandomenico Tiepolo
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Plaza del Museo, 2. Bilbao
Hasta el 20 de abril, 2015

¿Pueden convivir las obras de arte sean de la época que sean? ¿El mural más reciente de Banksy o la última ilustración de Pawel Kuczynski por ejemplo con un grabado de Goya? Las afinidades y divergencias entre las obras podrían tener que ver, más que con el tiempo, con la manera de ver el mundo de los artistas. Miró puede ser más afín a un artista pictográfico de hace doce mil años que a cualquier expresionista de su época.

Los que se interesan sólo por lo último de lo último, o los que consideran que arte es sólo lo que hicieron los clásicos, o sea, que murió antes del impresionismo, creen en la idea de la evolución (o involución) del arte. Pero puede ser que no tenga nada que ver con eso. Que las obras simplemente coexistan.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Al fin y al cabo, la evolución es una idea que afirma la existencia de un punto fijo desde el cual arranca todo el proceso. Pero el caso es que aquí no hay ningún punto fijo, ningún centro sobre el que gire nada. Por tanto, no hay proceso lineal. Parece más bien que en el arte el punto es móvil y se desplaza con cada obra que se crea. Como si no pudiera parar quieto. Los estilos se suceden recogiendo elementos de los otros estilos, modificándose y envolviéndose continuamente. Es como un ADN en el que todo está en todo.

Por esas afinidades y divergencias, el tiempo, en el arte, se esfuma, y en su lugar aparece la simple comunicación entre las obras, que parecen hacerse confidencias, como invitados en una fiesta con ganas de conocerse, o que discuten y, al hacerlo, se revelan sus tensiones íntimas, como en una cena de navidad −aquello que más les preocupa o que precisamente mejor (o más dolorosamente) las define.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Bingyi, por ejemplo, con su pandemonium de luces y sombras, tendría mucho de qué hablar con Turner, pero también, por contraste, con su actual coetánea He Zhihong. Los poéticos paisajes de esta, a su vez, convivirían perfectamente con los de Constable, Friedrich o incluso Cézanne, pero se destacarían sobre todo si se encontraran con los de Van Gogh. O en fin, si los retratos en lejía de Barceló tuvieran delante los de Giandomenico Tiepolo que el Museo de Bellas Artes de Bilbao acaba de presentar en su nueva exposición, en colaboración con BancaMarch y Consulnor.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Cortesía de Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Cortesía de Museo de Bellas Artes de Bilbao.

No son retratos de personas concretas, sino de fantasía, es decir, son inventados. Y lo que Tiepolo ha inventado son tipos genéricos –tres hombres maduros con toque oriental y ocho mujeres jóvenes pintados con un estilo que recuerda a Rembrandt-. Están fechados alrededor de 1768 cuando aprovechó su estancia en Madrid, a donde había ido con su padre y su hermano para pintar al fresco varios techos del Palacio Real.

Al no representar a nadie en concreto, este artista se decide por pintar tipos, como si dijéramos a la manera de Jung, es decir, arquetipos. Su preferencia son los filósofos de la antigüedad, en cuanto a los hombres, y su ideal de belleza femenina en el caso de las mujeres (inocencia, austeridad, personalidad, decisión, bondad). Temas estos que, por sí solos, abren un sin fin de interrogantes.

Completa la exposición doce aguafuertes cedidas por la Biblioteca Nacional de España.

Retrato de mujer de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de mujer de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Iñaki Torres