Un artista en el jardín

Por las ramas, de Manuel Sáez
Jardí Botànic
C / Quart, 80. Valencia
Hasta el 24 de septiembre de 2017

Manuel Sáez es un asiduo visitante del Jardín Botánico desde hace 20 años. Lo visita como ciudadano de a pie para disfrutar de la belleza y sosiego de este oasis en medio de la ciudad. Y también como artista para encontrar la inspiración y un estado de ánimo sereno y contemplativo. En 1996, presentó allí el resultado de su estancia de trabajo en República Dominicana, Trópicos y ahora, dos décadas después, regresa con ‘Por las ramas’, en cierta manera una secuela de la anterior. La muestra se expone hasta el 24 de septiembre en la Estufa fría del Botánico, la antigua orangerie en la que se resguardaban los naranjos, un espacio de proporciones armoniosas.

Una colección de  24 piezas del mismo formato con las que regresa a la palestra tras nueve años de trabajo callado en su estudio, pues su última exposición se presentó en la Parpalló, en 2008. “Ahora quiero una relación más intensa con el exterior”, dice. “Menos introspección y más sustancia. Sin justificaciones”.

Manuel Sáez junto a algunas de sus obras. Imagen cortesía del Jardí Botànic.

Manuel Sáez junto a algunas de sus obras. Imagen cortesía del Jardí Botànic.

Una azada, una hoz, un mosquetón y una cuña. Estos sencillos útiles de jardinería y labranza inician una serie de composiciones que rinden homenaje a los misterios del reino vegetal. Semillas y granos de polen observados a través del micocospio de 9.000 aumentos, cortezas de árboles, muros de mampostería, detalles de una curiosa planta crasa llamada Oreja de elefante, perspectivas del Botánico…“Esta exposición forma un tapiz”, señala. “Un tapiz sensorial de vibraciones, en un idioma que cada uno interpreta como quiere. Como todas las piezas están resueltas con líneas verticales y horizontales, dan la sensación de un tejido, con su trama y urdimbre”.

Sáez utiliza la acuarela y temperas japonesas sobre una trama octogonal y gestiona el color con maestría para lograr la máxima expresividad. Cada pieza refleja un aspecto del Jardín Botánico, el laboratorio, la biblioteca, el almacén del material, etcétera. “Fue una  experiencia increíble para mí estudiar los granos de polen y las semillas asesorado por un botánico y un físico. Me sentí como un dibujante de la famosa expedición Malaespina”.

Autorretrato, de Manuel Sáez. Imagen cortesía del Jardí Botànic.

Autorretrato, de Manuel Sáez. Imagen cortesía del Jardí Botànic.

‘Por las ramas’ lleva muchos años gestándose en la mente de Sáez. Surgió en principio en 1996 como una secuela  de Trópicos, que resumía su estancia en la República Domincana, y tendrá una continuación el próximo octubre. Pero no sólo las plantas o los objetos cotidianos más próximos le inspiran. La mujer es un tema recurrente en su obra. “Aparece por activa y por pasiva en retratos,   dibujos eróticos, en los títulos y textos. Cundo pinto, pinte lo que pinte, está ahí. En realidad el motivo inconsciente siempre es ella”.

Como declarado autodidacta, Sáez respira a fondo, libre de los corsés académicos, pero esa libertad conlleva para él una mayor exigencia de autocrítica y precisión. Prefiere el concepto de precisión al de perfeccionismo. “En la precisión hay riesgo y vértigo. La precisión hace que un trabajo sea más fuerte, más potente. Cuando más preciso, más libre y más profundo”, afirma. “Como autodidacta soy mal alumno y pésimo profesor y por eso estoy obligado a resolver problemas de forma intuitiva, a veces rocambolesca y, últimamente, a causa de mis dolores de espalda, de forma ergonómica. Estuve incluso tentado de pintar colgado del techo como Tom Cruise en Misión imposible”.

Obra de Manuel Sáez. Imagen cortesía de Jardí Botànic.

Obra de Manuel Sáez. Imagen cortesía de Jardí Botànic.

Debido a una híper sensibilidad a los pigmentos, Sáez debe pintar con guantes, un objeto que cobra un significado para él como símbolo del conocimiento, de las cinco ramas del saber. Por ese eligió el tema del guante para su mosaico cerámico del Ágora de la Universitat Jaume I de Castellón.

Dibuja desde niño “por pasión y como forma de evasión, de no enfrentarme a ciertas cosas fabricando un mundo paralelo”. Compensaba el aburrimiento de las clases rayando los libros, pasaba las vacaciones en el campo y, “mientras mi madre hacía punto bajo un almedro, yo pintaba árboles. A los árboles hay que verlos desde bajo para apreciarlos en su plenitud”, sentencia.

¿Artista plástico, dibujante, pintor? Sáez se considera ante todo un retratista. Ya sea de  objetos cotidianos que percibidos bajo determinada luz “adquieren psicología, comportamiento y virtudes”, paisajes o rostros, “que tienen calles y plazas”. También dibujante. “La mano es un sismógrafo y el lápiz, un instrumento insuperable, un árbol en miniatura”, concluye.

'Por las ramas', de Manuel Sáez. Imagen cortesía del Jardí Botànic.

‘Por las ramas’, de Manuel Sáez. Imagen cortesía del Jardí Botànic.

Bel Carrasco

Cazadoras Asociados: el arte se pone a tiro

Galería de tiro, por Cazadoras asociados
Sala de la Muralla
Colegio Mayor Rector Peset
Plaza Horno de San Nicolás, 4. Valencia
Hasta el 8 de mayo

El artista es un cazador. No persigue animales furtivos y salvajes, sino resignificar lo insignificante o lo que pasa desapercibido. El artista empuña sus armas –la línea, el color, el volumen, la electrónica- para alumbrar lo que no se suele, o no se quiere, ver y obligar a hacerle frente, mirarlo de otra manera, y pensarlo. Y, como el cazador, cultiva la paciencia, anda alerta, se arriesga y persevera.

Vista general de la exposición 'Galería de tiro', en el Colegio Mayor Rector Peset. Cazadoras asociados.

Vista general de la exposición ‘Galería de tiro’, en el Colegio Mayor Rector Peset. Cazadoras asociados.

Esta afinidad y, en especial el hecho de haber realizado las reuniones de constitución como colectivo en la antigua sede de una asociación de cazadores, impulsaría a un grupo de artistas de consolidada trayectoria individual a adoptar el nombre de Cazadoras asociados para las acciones, o exposiciones, que emprendieran juntos. No tardarían mucho en convocar una con el arte de la caza como leitmotiv. Su resultado se muestra en esta sala.

La exposición reúne 17 piezas, una por cada uno de los participantes. Todas ellas tienen como referencia la diana, dispositivo utilizado como blanco de tiro y figura polisémica donde las haya.

Vista de la exposición 'Galería de tiro', en el Colegio Mayor Rector Peset. Cazadoras asociados.

Vista de la exposición ‘Galería de tiro’, en el Colegio Mayor Rector Peset. Cazadoras asociados.

De manera paradójica, el uso recurrente de los círculos concéntricos, motivo que habitualmente conforma la diana, resalta la singularidad de cada obra, su propio “relato”, un relato derivado del código expresivo, las inquietudes y la intención de cada autor.

Algunas de las obras están gobernadas por la crítica al abuso de poder o a la violencia, otras incluyen alusiones autobiográficas o remiten a la filosofía zen, la literatura o el arte; las hay que interaccionan con el espectador…; todas emocionan.

Obras de la exposición 'Galería de tiro', en el Colegio Mayor Rector Peset. Cazadoras asociados.

Obras de la exposición ‘Galería de tiro’, en el Colegio Mayor Rector Peset. Cazadoras asociados.

Puestas en común, configuran una sugestiva galería de tiro. A su vez, entablan diálogos cruzados entre ellas que propician nuevas interpretaciones, matices inesperados. Se trata de dejar que la mirada se cobre, complacida, la perturbadora verdad que contienen.

Buen tiro.

Adenda: los participantes en la exposición son Ximo Amigó, Julio Bosque, Calo Carratalá, Enrique Carrazoni, Toni Domènech, Antonio Girbés, Jarr, José Morea, Guillermo Peiró Roggen, Manolo Rey Fueyo, Pepe Romero, Manuel Sáez, Bia Santos, Sebastián Nicolau, Rubén Tortosa, Lukas Ulmi y Joan Verdú. Por su parte, el también miembro del colectivo y gerente del IVAM, Joan Llinares, se suma por primera vez a una de las acciones del grupo retomando así una actividad en la que dio sus primeros pasos profesionales.

Obras de la exposición 'Galería de tiro', en el Colegio Mayor Rector Peset. Gentileza de Cazadoras asociados.

Obras de la exposición ‘Galería de tiro’, en el Colegio Mayor Rector Peset. Gentileza de Cazadoras asociados.

Toni Picazo

Homenaje a Evarist Navarro en el Rector Peset

Homenaje a Evarist Navarro
Sala la Muralla del Colegio Mayor Rector Peset
Plaza Horno de San Nicolás, 4. Valencia
Inauguración: miércoles 28 de enero, a las 20.00h
Hasta el sábado 31 de enero, 2015

Cazadoras Asociados en colaboración con el Colegio Mayor Rector Peset de la Universidad de Valencia dedican una exposición colectiva a la memoria de Evarist Navarro, ideólogo y principal impulsor de este colectivo de artistas.

En la muestra participan los miembros del grupo: Ximo Amigó, Julio Bosque, Calo Carratalá, Enrique Carrazoni, Toni Domènech, Antonio Girbés, Jarr, José Morea, Guillermo Peiró Roggen, Manolo Rey Fueyo, Pepe Romero, Manuel Sáez, Bia Santos, Sebastián Nicolau, Rubén Tortosa, Lukas Ulmi y Joan Verdú. Por su parte, Carmen Calvo y Miquel Navarro también han querido sumarse a este homenaje.

Tarjeta del homenaje que Cazadoras Asociados rinde a Evarist Navarro.

Tarjeta del homenaje que Cazadoras Asociados rinde a Evarist Navarro.

Cada uno de los 19 artistas que participan en esta colectiva expresa, a través de su propio lenguaje estético, su reconocimiento al artista y a la persona, con referencias explícitas en algunos casos, o de manera más indirecta en otros. La exposición también incluye el último trabajo de Evarist Navarro, una pintura al óleo que el artista realizó estando ya gravemente enfermo.

Evarist Navarro (Castelló de Rugat, 1959-2014) formó parte de la generación de artistas valencianos cuya obra ocupó un lugar destacado en la renovación de la escultura en España en los años ochenta del siglo XX. Formado entre Barcelona y Valencia, doctor en Bellas Artes y profesor de la Universidad Politécnica de Valencia, su obra está presente en numerosas intervenciones de obra pública en nuestro país, así como en colecciones de instituciones públicas como el IVAM.

Morada de Chipi, obra de Evarist Navarro expuesta en el IVAM. Cortesía del museo valenciano.

Morada de Chipi, obra de Evarist Navarro expuesta en el IVAM. Cortesía del museo valenciano.