Encuentro gozoso de escritores mediterráneos

Encontre d’Escriptors del Mediterrani
Mostra Viva del Mediterrani
Iglesia de San Miguel de los Reyes
Avda. de la Constitución, 284. Valencia
Sábado 8 de octubre de 2016

El Encontre d’Escriptors del Mediterrani en el marco de la Mostra Viva del Mediterrani finalizó el pasado sábado 8 de octubre, en el que Begonya Pozo y Xelo Candel del Aula de Poesía de la Universitat de València fueron las introductoras y moderadoras de una mesa redonda y un recital de poesía.

Entre los poetas, Abdul Hadi Sadoun, de Irak, compartió que Bagdad, centro histórico de atracción de las culturas mediterráneas y orientales, a pesar de la situación actual, mantiene una activa vida cultural. Abdul ha traducido y contribuido a difundir muchos poetas españoles y en especial a Machado y la Generación del 27.

Un momento del Encontre d'Escriptors del Mediterrani. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Un momento del Encontre d’Escriptors del Mediterrani. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Por su parte Tonko Maroevic, de Croacia, descubrió la poesía catalana, Espriu y Foix entre otros, a través de las traducciones italianas. Estudió catalán y ha traducido sus obras al croata. Maroevic plantea un enfrentamiento permanente entre lo dionisíaco y lo apolíneo.

Este argumento es compartido por Josep Piera. Los sentidos, los goces, las sensaciones aproximan mucho más a la gente mediterránea que la razón. El poeta de la Safor puso como ejemplo el sustantivo de reposteria “mona” (regalo, ofrenda), que se utiliza igual en el magreb.

Lamís Saidi, joven poeta y dinamizadora cultural de Argelia, relató que el conflicto social y político se traduce, en su país, en un conflicto lingüístico. La lengua original es el tamazingh. El árabe fue fruto de la colonización y es para unos la lengua del Corán y para otros en su versión actual la de la tradición poética. El francés es fruto de otra colonización, pero los argelinos la consideran botín de guerra, porque la han hecho suya. En la vida cotidiana no hay problema: se usa el “argelino” que es una lengua híbrida, dinámica, llena de giros, bromas y dobles entendidos. El conflicto surge cuando se escribe. Como síntoma de integración cultural, los argelinos han hecho suyo a Cervantes, que vivió allí como esclavo. Saidi recordó que la palabra “alubia” da nombre al plato tradicional argelino.

Estos poetas leyeron sus obras en árabe y croata y se tradujeron al castellano y al catalán. Al recital de los poetas invitados se unieron los valencianos Juan Vicente Piqueras, Pau Sif y Ruben Luzón.

Encuentro de escritores en Mostra Viva.

Imagen del Encontre d’Esciptors del Mediterrani por cortesía de Mostra Viva.

Cultura desde la guerra

La UNESCO crea un grupo de expertos en conservación del patrimonio cultural
Acuerdo firmado el 16 de febrero de 2016

En 1945 leíamos el horror desde las voces de los supervivientes y, tras una lección mal aprendida, lo hacemos de nuevo a través de las imágenes y testimonios de los refugiados que huyen de la guerra. Theodor Adorno afirmaba entonces que “escribir poesía después de Auschwitz era un acto de barbarie”, pero actualmente mientras se suceden los viajes sin destino, los muros y el drama humano, el arte continua aportando un extraño sentido. Desde la UNESCO esta cuestión despierta, una vez más, la voluntad por conservar el patrimonio en las zonas de conflicto como símbolo de la cultura y la identidad, para establecer quizás un lenguaje común por encima del caos.

Por esta razón, hace unos meses conocíamos la noticia sobre la creación de una fuerza operativa que actuará en casos de “emergencias culturales” (y cito textualmente la curiosa expresión). El 16 de febrero, Irina Bokova (Directora General de la UNESCO) y Paolo Gentiloni (ministro italiano de Relaciones Exteriores) firmaban el acuerdo para establecer un grupo especial de expertos en conservación, con el fin de poder desplegarlos en lugares cuyo patrimonio cultural esté en peligro de destrucción o de saqueo. De esta forma, la estrategia se incluiría en las acciones humanitarias y de paz, como elemento para promocionar la diversidad y la cohesión social.

Palmira Decumanus.

Imagen de Palmira Decumanus.

Sin embargo, esta respuesta no es nueva y contamos con antecedentes cercanos que indican el destacado papel de la Guerra Civil Española en los primeros pasos de los estudios técnicos para la protección del patrimonio. En ese contexto, el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes ofreció custodia oficial a todos los bienes integrantes del patrimonio histórico y artístico de la época. Las primeras medidas de protección puestas en práctica por los arquitectos conservadores de los edificios públicos, bajo la dirección de Josep Renau, se realizan según los principios técnicos establecidos por la Office International des Musées (OIM), organismo creado en 1926 por Naciones Unidas con el objetivo de promover la cooperación internacional de los museos. La segunda de las reuniones de la OIM, la conferencia de Atenas celebrada en 1931, estuvo dedicada a la preservación de momumentos y constituyó un hito en la historia de la conservación. De ese encuentro nacía la Carta de Atenas, primer documento internacional sobre criterios de restauración y políticas de protección, que sería la base de muchas legislaciones europeas sobre patrimonio.

Cinco años después, los centros de cultura oficiales españoles eran bombardeados (Museo del Prado, Museo Arqueológico Nacional, Academia de Bellas Artes de San Fernando o Biblioteca Nacional, entre otros). Las acciones realizadas entonces consistieron básicamente en el traslado de las obras a los sótanos de los museos y edificios públicos, en la protección de objetos de grandes dimensiones mediante sacos de tierra apilados y puntales, así como en el refuerzo de los servicios de vigilancia y contraincendios (el traslado de las obras a Valencia merecería otro artículo).

Imagen de Aleppo.

Imagen de Aleppo.

Actualmente sabemos que la influencia que tuvo la experiencia española en la orientación para el proyecto de la OIM y en las recomendaciones técnicas fue decisiva y, como resultado, en 1939 se publicaría el manual La Protection des Monuments et Oeuvres d’Arte en Temps de Guerra. A pesar de la suspensión de actividad de la Oficina Internacional de los Musos durante la ocupación nazi de París y el cierre definitivo en 1946, su labor tendrá importante repercusión en la Convención de la Haya de 1954. En este marco, la aprobación de la Convención para la Protección de Bienes Culturales en Caso de Conflicto Armado, fue el primer tratado internacional, tras la Segunda Guerra Mundial, centrado exclusivamente en esa función.

Si en aquellos momentos el comité de expertos lo formaban juristas, militares y museólogos, en esta ocasión, los llamados cascos azules de la cultura estarán integrados por profesionales en patrimonio cultural y miembros de la policía italiana, Carabinieri, especializados en la lucha contra el tráfico ilegal de bienes culturales. El objetivo de la llamada Operación Unite4Heritage (unidos por el patrimonio), consistirá en activar el despliegue cuando lo solicite un Estado miembro de la ONU que sufra un conflicto y que pueda afectar a su patrimonio histórico y cultural. Esta fuerza especial trabajará para conservar y restaurar las obras dañadas, y contarán con un centro de formación en Turín.

Templo Baal Palmira.

Templo Baal Palmira.

La propuesta italiana para activar el trabajo de la UNESCO viene provocada tras la reciente destrucción de los vestigios arqueológicos en Irak y Siria, y la trágica devastación de la ciudad de Palmira. Sin embargo, mientras se consolidaba este proyecto en la 38ª Conferencia General, alcanzando su aprobación por 53 países, la vida en las regiones asediadas continuaba su curso. Desde ese día a día, algunos artistas han desarrollado acciones de recuerdo o de salvaguarda sobre al patrimonio local.

Destaca por un lado el grupo de artistas refugiados en Jordania que reproducen miniaturas de monumentos históricos que la guerra en Siria ha reducido a polvo (rincones de la antigua ciudad de Palmira, el puente colgante de Deir ez-Zor, la Ciudadela de Alepo, o la Gran Mezquita de los Omeyas en Damasco). Por otra parte, la voluntad de supervivencia en un entorno de desesperación provocó que el escultor Assem Al Bacha enterrara gran parte de sus esculturas en un lugar del desierto sirio durante la noche. El artista, que en la actualidad reside en Granada, ocultó sus obras antes de dejar su país, con la esperanza de protegerlas de los bombardeos y recuperarlas al volver. Pudimos ver su exposición de Casa Árabe en 2013, donde sólo mostró las piezas que cabían en unas maletas.

La destrucción deliberada del patrimonio cultural puede considerarse un crimen de guerra (en virtud del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional) y, desde este alcance, la protección de los monumentos y de la producción artística es un factor más, generador de paz. Por lo tanto, las leyes quedan establecidas y la coordinación de acciones diplomáticas también, pero el núcleo parece un tanto absurdo cuando dependerá únicamente de la decisión de un combate. El presidente de la Comisión Internacional de Cooperación Intelectual resumía esta idea en la siguiente frase, pronunciada en 1932: “Si se tiene la suficiente sensatez para respetar los monumentos y las obras de arte, sería mejor comenzar por tener la sensatez de no hacer la guerra”.

Palmira.

Ciudad de Palmira.

Maite Ibáñez

Gervasio Sánchez preside el Helie Memorial

Conferencia de Gervasio Sánchez
V Concurso Internacional de Fotografía Helie Memorial
Casa de Cultura de Villena
Plaza Santiago, 7. Villena (Alicante)
Viernes 12 de febrero de 2016, a las 20.00h

El prestigioso fotorreportero Gervasio Sánchez, presidente del jurado de la V edición del Concurso Internacional de Fotografía Helie Memorial, impartirá el 12 de febrero (20.00h) una conferencia abierta al público en la Casa de la Cultura de Villena. La conferencia, que precederá a la deliberación y fallo del jurado al día siguiente, ofrecerá a los asistentes una oportunidad única para conocer de primera mano la opinión de Sánchez sobre asuntos de actualidad como la crisis migratoria desde Siria e Irak.

Fotografía de Duna Canyet Gifreu. I Premio de la primera edición del Helie Memorial.

Fotografía de Duna Canyet Gifreu. I Premio de la primera edición del Helie Memorial.

El fotógrafo cordobés, especializado en captar el drama humano que generan los conflictos armados, ha sido galardonado con premios como el Ortega y Gasset de Periodismo en la categoría gráfica (2008), el Premio Nacional de Fotografía (2009) y el Premio Internacional Jaime Brunet a la promoción de los Derechos Humanos 2014, por citar solo algunos.

Tras la publicación de su libro ’Vidas minadas’ en 1997 fue nombrado Enviado Especial de la UNESCO por la Paz por el “extraordinario testimonio que ofrece del calvario que padecen las víctimas de las minas antipersonas y por su infatigable promoción de una cultura de paz al sensibilizar a la opinión pública mundial sobre la necesidad de proscribir estas armas y de ayudar a los mutilados a reinsertarse en su vida cotidiana”. Gervasio Sánchez es conocido además por su defensa del periodismo honesto y su crítica a los gobiernos que se lucran con la venta de armamento a los países en guerra.

Fotografía de Manuel Jesús Pineda. I Premio de la segunda edición del Helie Memorial.

Fotografía de Manuel Jesús Pineda. I Premio de la segunda edición del Helie Memorial.

El jurado del V Concurso Internacional de Fotografía ‘Helie Memorial’ se completa con otros dos reconocidos profesionales. Camilla de Maffei (Cles, Italia, 1981), finalista de Photo Press en 2013 que ha explorado en profundidad la temática de la mujer y las definiciones de fronteras y periferias en el contexto político y geográfico europeo.

El último miembro del comité de selección es el profesor y artista contemporáneo Carlos Balsalobre (Alicante, 1970), cuya obra se caracteriza por el empleo de la fotografía con criterios plásticos. En anteriores ediciones, el jurado del concurso ha estado presidido por fotógrafos como Chema Madoz, Ouka Leele, Isabel Muñoz y Cristina de Middel. La deliberación y fallo del jurado podrá seguirse en streaming el 13 de febrero a través de la página www.heliememorial.com.

Obra de Helena Ferrando. I Premio de la tercera edición del Helie Memorial.

Obra de Helena Ferrando. I Premio de la tercera edición del Helie Memorial.

Bases de la convocatoria

Podrán participar en el concurso personas de cualquier nacionalidad o residencia.

Cada participante podrá enviar hasta 4 fotografías inéditas que versen sobre el tema de ‘La mujer viajera’. La técnica de las fotografías es totalmente libre.

El plazo límite para la entrega de trabajos será el 8 de febrero de 2016.

La participación en el concurso no ha dejado de crecer con cada edición. En 2015 se presentaron más de 1000 obras de 470 autores procedentes de 22 países de todo el mundo.

Las bases de la convocatoria, que pueden consultarse en la página web de Helie Memorial, establecen tres premios de 2.000, 1.000 y 500 euros respectivamente, así como un reconocimiento específico para el Mejor Participante Extranjero y otro al Mejor Participante Local (ambos dotados con 500 euros).

La entrega de premios se llevará a cabo el 5 de marzo en la sala de exposiciones de la Casa de la Cultura de Villena. Las obras premiadas y seleccionadas formarán parte de una exposición que acogerá este mismo centro hasta el 3 de abril.

La organización Helie Memorial, constituida por la familia de Helie Salas y la sociedad fotográfica de Villena, fundó este certamen en el año 2011 con la finalidad de promover el arte de la fotografía y, en última instancia, ceder todas las obras ganadoras (y una de cada presidente del jurado) para su venta benéfica a favor de la Asociación Nacional de lucha contra el Cáncer.

Fotografía de Roberto Milán.  I Premio de la cuarta edición de los Helie Memorial.

Fotografía de Roberto Milán. I Premio de la cuarta edición de los Helie Memorial.

La Cabina, cada vez más grande

La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Del 5 al 15 de noviembre de 2015

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia, organizado por el Aula de Cine de la Universitat de València y con la colaboración de CulturArts-IVAC, vuelve del 5 al 15 de noviembre para ofrecer al público el mejor cine narrado entre 30 y 60 minutos en versión original. En esta octava edición se han superado los números de años anteriores llegando a recibir más de 330 mediometrajes (100 más que en la edición pasada) y se ha pasado de los 24 seleccionados a 25 de 13 nacionalidades diferentes. Comedia absurda, drama, acción o humor negro son algunos de los géneros que los espectadores podrán ver en la Sala Luis García Berlanga de la Filmoteca.

Otro de los récords históricos que se han conseguido este año es que España es el cuarto país con más producciones dentro de la Sección Oficial, empatada con Dinamarca. Ambos países presentan dos producciones propias y una en régimen de coproducción. Sólo por delante de ellos están Francia (8), que sigue siendo el país con mayor producción de mediometrajes, Alemania (4) y Reino Unido (4). Dinamarca entra por primera vez en la Sección Oficial al igual que Senegal o Irak (ambas como coproductoras en dos filmes). Además, cabe destacar el mediometraje Uranes (España, 2013), del ilicitano Chema García Ibarra, único mediometraje en Sección Oficial producido en la Comunidad Valenciana.

Fotograma de A running jump, de Mike Leigh. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de A running jump, de Mike Leigh. Imagen cortesía de La Cabina.

En cuanto a géneros hay una gran variedad de ellos: desde el drama histórico de H (Lluís Galter, España, 2014), el humor absurdo de Uranes y Kung Fury, la acción de Nocebo (Lennart Ruff, Alemania, 2014) o el conflicto de la inmigración e identidades que encontramos en Terremere (Aliou Sow, Senegal-Francia, 2014). El mediometraje La isla a medio día (Philippe Prouff, Francia, 2014) adapta el relato homónimo de Cortázar que “consigue plasmar la misma sensación que el escritor pretendió con el relato”, afirma Carlos Madrid, director de La Cabina.

El Festival sigue fiel a su filosofía: historias de ficción de calidad que muestran una manera de narrar no sujeta al imperativo comercial del tiempo. A este respecto, Carlos Madrid destaca el mediometraje de Mike Leigh, director y guionista nominado en varias ocasiones al Oscar por películas como Secretos y mentiras (1996), que ganó la Palma de Oro en Cannes; Topsy-Turvy (1999); El secreto de Vera Drake (2004); Happy-Go-Lucky (2010); o Another Year (2010) y cuya película más reciente es Mr. Turner de 2014. “Tener en la Sección Oficial el mediometraje Carrera de obstáculos (Reino Unido, 2012) de Mike Leigh confirma que los directores no utilizan este formato necesariamente como plataforma de nada y que lo importante es rodar una historia tenga la duración que la historia requiera”, asegura Madrid.

Kung Fury, de David Sandberg. Imagen cortesía de La Cabina.

Kung Fury, de David Sandberg. Imagen cortesía de La Cabina.

También destaca Kung Fury (David Sandberg, Suecia, 2015), presentada en el Festival de Cannes de 2015 en la Quincena de Realizadores. El film se ha convertido en uno de los fenómenos virales de este año alcanzando los 21 millones de reproducciones en Youtube. Ésta será una oportunidad única de ver esta película hilarante en pantalla de cine, mezcla de géneros y parodia, a la vez que homenaje, de los años ochenta. La película “aúna una gran calidad en la producción y efectos especiales a la vez que se ríe de sí misma”, afirma el director del Festival.

Asimismo, Madrid se siente satisfecho por la selección de este año y asegura que hay propuestas “más atrevidas en cuanto a su lenguaje”. Por ejemplo Sólo me deseas a mí (Dag Johan Haugerud, Noruega, 2014), “en la que la actriz principal se enfrenta ‘cara a cara’ a la cámara”; el lenguaje atrevido de Kung Fury; la intensidad dramática -“cercana al thriller”- de Todo irá bien (Patrick Vollrath, Alemania-Austria, 2015), que participó en la Semana de la Crítica de Cannes 2015; o la “gran personalidad” de Teenland (Maria Gratho Sorensen, Dinamarca, 2014), que “juega con imágenes y momentos musicales que potencian la liberación de los instintos juveniles”.

Fotograma de Todo irá bien. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de Todo irá bien, de Patrick Vollrath. Imagen cortesía de La Cabina.

La calidad de los mediometrajes que conforman la Selección Oficial de La Cabina 2015 viene avalada, además, por cineastas como Abbas Kiarostami o Michael Haneke que dijeron de Todo irá bien (Patrick Vollrath, Alemania y Austria, 2015) que es una película “impactante” e “intensa y bien contada. Excepcionalmente bien interpretada. Una película conmovedora que cautiva desde el primero hasta el último segundo”.

Fotograma de Kung Fury. La Cabina.

Fotograma de Kung Fury, de David Sandberg. Imagen cortesía de La Cabina.

93 miradas de frente: ¡eso sí es dar la cara!

Desaparecidos, de Gervasio Sánchez

Museu Valencià d’Etnologia

C / Corona, 36. Valencia

Hasta el 13 de octubre

Cuando los dirigentes políticos y militares toman decisiones enfebrecidos, pero al mismo tiempo hieráticos, por el ambiente caldeado de la guerra, suelen atender a intereses que excluyen la vida humana. Lo mismo vale para la guerra de guerrillas, el terrorismo o la famosa lucha armada. Queda excluida la defensa legítima ante la violencia del tirano. En todos esos casos, las víctimas lo son a título de inventario, tras haber sido objeto excusable de las más variadas felonías. El régimen nazi creó un departamento encargado de la destrucción de los judíos que se denominó Sección de Administración y Economía. No hay personas muertas, sino bajas y, lo que es todavía peor, desaparecidos.

Imagen del video de Gervasio Sánchez y Marta Palacín, en la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d'Etnologia

Imagen del video de Gervasio Sánchez y Marta Palacín, en la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d’Etnologia

Por eso es tan singular el trabajo del fotoperiodista Gervasio Sánchez: porque le pone rostro a las cifras y, en el caso que nos ocupa, le pone rostro al colmo de la ignominia: los desaparecidos durante el combate. De las casi 200 fotografías y dos videos que ocupan el Museu Valencià d’Etnologia, entre primeros planos e imágenes que recogen restos humanos, exhumaciones o ceremonias funerarias, destacan los 93 rostros que, mirándonos de frente, muestran a su vez fotografías de seres queridos desaparecidos. Ese casi centenar de miradas frontales debería bastar para darle la razón a Freud: el primer enemigo de la civilización es el propio individuo animado por su primitiva tendencia destructiva.

Imagen de Gervasio Sánchez, de la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d'Etnologia

Imagen de Gervasio Sánchez, de la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d’Etnologia

Con ser mucho el dolor que muestran esos rostros, perplejos por el olvido con que la sociedad barre ese pasado de violencia, Gervasio Sánchez llega a una triste conclusión: “Mi trabajo apenas describe una parte ínfima del drama de los desaparecidos”. Y concluye: “Es poco menos que una lágrima en un gran río de silencio, desesperación y dignidad”. Para que ese río vaya a parar al más extenso mar, es necesaria la complicidad de mucha gente, expresada en ese silencio, aludido por Gervasio Sánchez, y que Albert Einstein explicó más o menos en estos términos: el peligro de la vida no está sólo en todos esos seres dispuestos a ejercer el mal, sino en todos los que se sentaron a ver lo que pasaba.

Imagen del video de Gervasio Sánchez y Marta Palacín, de la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d'Etnologia

Imagen del video de Gervasio Sánchez y Marta Palacín, de la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d’Etnologia

Gervasio Sánchez, con su exposición titulada precisamente Desaparecidos, no es de los que se sientan, sino de los que tratan de revelar la dignidad de todas esas personas desesperadas por el olvido hacia sus personas queridas, y durante tanto tiempo invisibles. Personas desaparecidas en Guatemala, Colombia, Perú, Argentina, El Salvador, Chile, Bosnia-Herzegovina, Camboya, Irak y, por supuesto, España. Y en este punto, Gervasio Sánchez se hace la siguiente pregunta: “¿Por qué son más valientes los guatemaltecos, los iraquíes o los bosnios que los españoles? Sus guerras fueron tan brutales como la nuestra. Sus transiciones tan complejas como la nuestra. Sus políticos tan viciados por el olvido y la comodidad como los nuestros. Pero ellos han avanzado y nosotros seguimos empantanados”.

Desaparecidos, más que una lágrima, aporta los rostros ajados de personas que ya han derramado, no una, sino cientos de lágrimas. Y ahí están, de pie, sosteniendo con dignidad las fotografías que recuerdan hasta dónde puede llegar la crueldad humana. Hipnotizados por las imágenes más placenteras de la sociedad de consumo, y completamente de espaldas a lo real de la existencia, parecemos inmunes al dolor ajeno, que no sea el amable y amortiguador acto caritativo. Conviene saber lo que Gervasio Sánchez muestra directamente y, sin embargo, desprovisto de espectacularidad morbosa: que basta escarbar un poco, para mostrar nuestras vergüenzas. En este caso, alrededor de 200. Imágenes que, además de provocar sonrojo, muestran igualmente el lado heroico de quienes las dignifican con su insistente presencia. Eso sí que es dar la cara. 

Detalle de una de las imágenes de Gervasio Sánchez, de la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d'Etnologia

Detalle de una de las imágenes de Gervasio Sánchez, de la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d’Etnologia

Salva Torres