Ultramarinos con mucho arte

Guía de ultramarinos, de Cerveza Turia
Diseño de Cul de Sac
Ilustraciones: Ana Penyas
Fotografías: Tania Castro
Texto: Pilar Almenar

Son algo así como los últimos mohicanos. Tiendas pequeñas, de toda la vida, que resisten al paso de los gigantes centros comerciales. Ultramarinos, sin duda singulares, que Cerveza Turia ha reunido en una guía diseñada por CuldeSac. Para realzar esa singularidad de lo pequeño que se agiganta con el paso del tiempo, fruto de la tenacidad y del ingenio, la guía cuenta con las ilustraciones de Ana Penyas, reciente premio Catálogo Iberoamérica Ilustra. Y con las fotografías de Tania Castro. Ilustraciones y fotografías que visibilizan los 10 recintos elegidos como homenaje al pequeño comercio.

Enrique Dasí, por Ana Penyas. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

Enrique Dasí, por Ana Penyas. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

“Desde fuera, muchos pasan desapercibidos pero si despiertas tu curiosidad, empujar la puerta te dará acceso a un mundo repleto de historia y gastronomía”, cuenta en el prólogo Pilar Almenar. De esa curiosidad despierta se nutre Ana Penyas a la hora de ilustrar los ultramarinos. “He tratado de echarle imaginación, a partir de las fotografías de Tania y de mis propias vivencias al visitar los espacios”, cuenta Penyas, que reconoce haber arrancado la experiencia sin tener tan presente el concepto de ultramarino, “pero sí el de comercio local”.

Sus ilustraciones reflejan a la perfección el espíritu de esas tiendas históricas, mezcla del lápiz de toda la vida y la más moderna tecnología. “Intentar volver a dibujar como un niño resulta difícil cuando dominas la técnica, aunque por otra parte soy bastante metodológica”. Simbiosis, pues, de lo entrañable rayano con lo atávico, y la puesta al día de las viejas artes comerciales. Porque lo que sorprende de esos 10 ultramarinos recogidos en la guía es que su ilustre pasado, lejos de perder brillo, ha ido cogiendo un color muy moderno.

Enrique Dasí, fotografiado por Tania Castro. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

Enrique Dasí, fotografiado por Tania Castro. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

De nuevo Ana Penyas como ejemplo: “Yo siempre he tenido las vanguardias en mi cabeza, de ahí esa deformación de la perspectiva y de los propios personajes”. De manera que sus dibujos infantiles, reveladores de cierta sencillez, terminan ocupando escenarios descoyuntados al tiempo que armoniosos. Como los propios ultramarinos, tan repletos de frascos, latas, botes y paquetes en un todo caótico, que el comerciante de toda la vida organiza a golpe de prestidigitador. Hablamos de El Niño Llorón, Aves la Maña, Enrique Dasí, La Parra, Alborea, Joaquín Galindo, Salazones Bonanad, Mantequería Mossí, Liaño y La Xocolatera.

“Cuando intentaba hacerlo perfecto se me iban muchas energías, por eso me he encontrado siempre más cómoda rompiendo esas reglas”, explica Penyas. Palabras que harían suyas los responsables de unos comercios tradicionales igualmente dados a saltarse las reglas del marketing posmoderno, a favor de un trato más cercano, más cálido, menos enconsertado. Lo cual no quita que, como señala la joven ilustradora valenciana, haya un trabajo metódico detrás: “Yo me hago muchos bocetos; no dibujo rápido”.

El Niño Llorón, fotografiado por Tania Castro. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

El Niño Llorón, fotografiado por Tania Castro. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

En sus ilustraciones campan a sus anchas los dueños de los ultramarinos, a los que Penyas respeta la fisonomía, para centrarse en el resto de la escena. Una escena poblada de objetos y alimentos característicos que la guía recoge a modo de maridaje. Cada establecimiento, de hecho, ofrece un pack maridaje realizado por algunos de los chefs del momento (Germán Carrizo, Juan Casamayor, Carito Lourenço, María José Martínez, Enrique Medina y Alejandro Platero). Los 1.500 primeros visitantes que adquieran esos maridajes se llevarán como obsequio la guía y una cesta de Cerveza Turia. Sólo falta saber si la guía tendrá continuación en Alicante y Castellón a modo de puente entre ultramarinos. En todo caso, ¡larga vida!

Ver noticia en ARTS de El Mundo Comunidad Valenciana

El Niño Llorón. Ilustración de Ana Penyas. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

El Niño Llorón. Ilustración de Ana Penyas. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

Salva Torres

El Circo sigue vivo

Manifiesto: Día Mundial del Circo
Sábado 16 de abril de 2016

“El circo es algo más que un simple espectáculo, es el recinto en el que el ser humano se ha medido siempre a sí mismo y en el que se ha encontrado con los retos imposibles que se ha propuesto superar; el espacio infinito para la imaginación y la búsqueda de la emoción; un lugar para el asombro y la exhibición de lo imposible, lo inexplicable”. (Pepe Viyuela. Bestiario. Madrid. 2003)

Un año más, compañeros y compañeras, estamos de celebración. ¿Y qué festejamos, qué acontecimiento conmemoramos? Que, a pesar de todo, el Circo sigue vivo, continua latiendo desde sus entrañas y, como rizoma generoso y solidario, se extiende en red de manera horizontal, llegando a todos los espacios posibles y a todas las personas hambrientas de imaginación y fantasía, de sueños, de deseos de imposibles.

Hoy, como hace ya más de cinco mil años, se siguen levantando carpas, montando andamios en las calles y en las plazas, ocupando lugares insospechados, llenando espacios escénicos de todo tipo con múltiples lenguajes, y disciplinas que son el desafío a lo establecido, retando a la gravedad, al vacío, al equilibrio, a la sensatez y la racionalidad, a la solemnidad de lo serio, siendo un canto a la belleza del instante y el aquí y ahora, con el lema del más difícil todavía.

Logotipo de la APCCV.

Logotipo de la APCCV.

El Circo, lugar físico e imaginario, simbólico de una manera de entender la vida y de vivir en el mundo, con el nomadismo como bandera y la multiculturalidad y la diversidad como himnos, día a día sigue rompiendo fronteras y acercándose allí donde es necesario, desde la más profunda humanidad. Cada día,en cada función, el circo es un acontecimiento maravilloso, tanto para quienes lo hacen posible como para quienes lo disfrutan.

Celebración también significa visibilización: de reivindicación, de reclamar aquello que le pertenece. Si bien, en los últimos años se han mejorado las condiciones en las que se desempeña uno de los oficios más antiguos del mundo, aún siguen habiendo carencias, deficiencias y oídos sordos.

El plan General de Circo estatal 2012-2015 necesita ser revisado e implementado; la demanda sigue en pie, el Circo es Cultura, con todo lo que ello supone: hacen falta espacios de creación, circuitos de exhibición, formación regularizada y reglada, foros de encuentro y debate, espacios de intercambio…y políticas de apoyo y protección de una manifestación cultural tan inherente a la historia de la humanidad por parte de instituciones públicas sobre todo, pero también privadas.

Y no olvidemos: hay que seguir en el camino de favorecer una acción inclusiva, también en el sentido de dar visibilidad y fomentar espacios a las mujeres en todos los lugares posibles, incluyendo la gerencia y la gestión, la dirección artística… Amigos y amigas, ¡Viva el Circo! Y un brindis por un futuro mejor posible.

Carpas de circo. Fotografía de Elena Pueyo.

Carpas de circo. Fotografía de Elena Pueyo.

María Colomer Pache*

*APCCV Associació de Professionals del Circ de la Comunitat Valenciana

“Se aprende a escribir como a pintar”

Taller literario en Fontilles
Vicente Marco

Seis novelas, una recopilación de relatos premiados, un ensayo, dos obras teatrales y muchos libros de cuentos. Es el balance general de la variada y prolífica obra del valenciano Vicente Marco (1966), que además ha quedado finalista de una treintena de galardones literarios. El último, Premio Valencia de Narrativa, por su novela Mi otra madre publicada por Lengua de Trapo. Otra faceta de este autor versátil son los talleres de escritura que imparte en distintos ámbitos y sobre diversos temas, una treintena en total hasta la fecha.

Este verano dirige en Fontilles un taller de escritura creativa de cinco días en plena naturaleza con hospedaje y pensión completa incluidas. Será la semana del 27 al 31 de julio y del 24 al 29 de agosto. (Más  información en vacacionesconarte.com) A  partir de septiembre comienzan de nuevo los nuevos talleres en Bibliocafé de tres meses de duración, en los que se obsequia a los participantes con su ensayo Escritura creativa y premios literarios, y también habrá jornadas matutinas de sábado con temas específicos.

Portada de 'Mi otra madre', de Vicente Marco.

Portada de ‘Mi otra madre’, de Vicente Marco.

Mi otra madre es una novela de intriga que transcurre en un espacio único con muy pocos personajes. La voz narrativa es la de un muchacho de 13 años llamado Julián, alguien muy especial que el lector va descubriendo a lo largo de la obra. Mantiene una extraña relación con su madre, que se quiebra cuando entra en la casa un niño manco al que llama el Flaquito.  A partir de entonces Julián y el Flaquito entablan una amistad peculiar en las que ambos explorarán la vida de cada cual. “La escribí de un tirón, en apenas diez días. Y me introduje tanto en la piel de esos personajes en esa casa que, al final, acabé perdiendo el conocimiento”, comenta Marco con humor.

¿De todos los premios que ha recibido, cuál es el que más aprecia?

La verdad es que no me parece justo declinarme por uno en concreto. Todos me satisfacen. Y el que recuerdo con más nostalgia fue el primero. Por aquello de que fue el primero. Como el primer amor y eso.

¿Cómo nutre su imaginación para escribir tanto y tan variado?

Es muy difícil responder a esa pregunta. La imaginación siempre se nutre del mundo, eso es evidente,  pero existe algo introspectivo, que no sé de dónde viene. Está ahí. Y uno lo saca cuando escribe. En mi caso, la obra nace por impulso, casi como si fuera escritura automática, así voy creando las historias.

¿Qué disciplina de trabajo sigue?

Soy muy disciplinado. Me levanto por la mañana sobre las ocho y escribo hasta las tres o las cuatro. Cuando estoy en pleno proceso creativo (no de revisión) continúo por las tardes, por las noches, hasta cuando haga falta.

El escritor Vicente Marco. Cortesía del autor.

El escritor Vicente Marco. Cortesía del autor.

¿Con respecto a los talleres literarios, cree que ayudan realmente a convertirse en escritor? ¿Qué es lo principal que intenta transmitir a los alumnos?

Lo que intento transmitir es que existen una serie de técnicas de escritura creativa aptas para cualquier persona que tenga interés en crear. Del mismo modo que se aprende música o pintura, también se aprende a escribir. Sobre todo, hago hincapié en los errores más frecuentes de quienes empiezan y en cómo solucionarlos.

¿Qué es lo que más le sorprende de sus talleres? 

Me sorprende tanto el talento de muchos alumnos, su capacidad para recrear historias como la falta de revisión generalizada en todos ellos. Es una lástima que sus bocetos de relatos, novelas o piezas teatrales duerman escondidas en un cajón.

Parece que 2015 está dando una gran cosecha de escritores valencianos. ¿Qué opina al respecto?

La verdad es que en los últimos meses nuevos narradores valencianos o residentes en Valencia están cosechando triunfos tanto comercialmente como con premios importantes. Ahí está Jordi Llobregat con El Secreto de Versalio, Sebastián Roa, El ejército de Dios, Joaquín Camps con La última confidencia del escritor Hugo Mendoza, Rosario Raro, Volver a Canfranc, Santiago Álvarez La ciudad de la Memoria, Antonio Penadés, Tras las huellas de Heródoto. Por no hablar de los veteranos con un sólida carrera: Alfons Cervera, Rafael Chirbes, Carmen Amoraga, Javier Sarti, Santiago Postiguillo, Juan Ramón Barat, Juan Miguel Aguilera, Marta Querol o Jordi Juan Martínez, que acaba de ganar el Premio Getafe de Novela Negra. Una buena cosecha de géneros para todos los gustos y paladares. Muchos, además, coincidíamos en Bibliocafé, aquella estupenda librería de Micer Mascó donde se organizaban teatros de lecturas, conciertos y un sinfín de actividades culturales. Por desgracia, como ha venido sucediendo en España en estos últimos tiempos, debió cerrar sus puertas para abrirlas de nuevo en un espacio mucho más modesto donde las reuniones devienen imposibles.

El escritor Vicente Marco. Cortesía del autor

El escritor Vicente Marco. Cortesía del autor

Bel Carrasco

El Ajedrez del Virrey: ¡Viva el peón!

El Ajedrez del Virrey, de José Antonio Garzón
Alenar Editors, 2015
Presentación: Segorbe (20 de mayo) y Valencia (27 de mayo)

‘El Ajedrez del Virrey’ (Alenar Editors, 2015), nuevo libro del historiador de ajedrez José Antonio Garzón, plantea -tras un estudio en profundidad de los más de 15 siglos de historia del ajedrez- una seria propuesta de reforma de las reglas del juego del ajedrez. Garzón, cuyos trabajos de investigación han permitido acreditar internacionalmente el origen valenciano, español, del ajedrez moderno, por primera vez dirige su mirada hacia el futuro del juego.

A finales del siglo XV, brotó en Valencia la forma de jugar actual, y es también Valencia, 540 años después, el lugar desde donde se impulsa una revolución del juego, que es respetuosa, en lo esencial, con las normas que se introdujeron entonces y que están vigentes hoy en día. ’El Ajedrez del Virrey’ supone una mirada renovada hacia el futuro del ajedrez. Es una propuesta de reforma de sus reglas, con fundamentos históricos, con la que el autor propugna la búsqueda de retos creativos, en procura de la vertiente artística del ajedrez.

Francesch Vicent, José Raúl Capablanca y Bobby Fischer, tres figuras señeras de la historia del ajedrez, compartieron la necesidad de modificar el milenario juego. Inmersos en el siglo XXI, en plena era tecnológica del ajedrez, el momento en el que la imaginación, la nuda creatividad y la fantasía vuelvan al tablero, ha llegado, subraya el autor.

Portada del libro 'El Ajedrez del Virrey', de José Antonio Garzón. Alenar Editors.

Portada del libro ‘El Ajedrez del Virrey’, de José Antonio Garzón. Alenar Editors.

La revolución pendiente: el destino del humilde peón

“Una revolución es tanto más grande”, señala Garzón, “cuando es capaz de dinamizar la realidad sobre la que actúa introduciendo el mínimo de cambios normativos”. En ‘El Ajedrez del Virrey’ la única variación concierne al destino final de la pieza más débil de todas, el modesto peón. Es solo un pequeño cambio, que sin embargo lo altera todo.

La propuesta de Garzón, que cuenta con sólidas raíces históricas, concierne exclusivamente a la pieza más modesta de todas: el modesto peón, y su destino final, como resultado de la promoción. Se trata de un pequeño cambio que lo modifica todo, al impugnar la parte más científica del ajedrez: el final de partida. En una de las modalidades descritas y razonadas por el autor emerge una nueva pieza, El Virrey. Esta variante da título a la obra, y evoca, en forma de homenaje, a la alta magistratura histórica de la vida política valenciana.

La obra ha sido editada por Alenar Editors, y en ella ha colaborado el bibliófilo Rafael Solaz, con el diseño de la nueva pieza. Además, tiene el atractivo de publicarse en edición bilingüe, con traducción inglesa a cargo de Manuel Pérez Carballo. El libro se presentará en Segorbe (20 de mayo) y Valencia (27 de mayo), las dos poblaciones que tienen un papel preeminente en la historia del ajedrez. ‘El Ajedrez del Virrey’, impregnado del mismo espíritu renovador que sobrevoló el tablero en el último cuarto del siglo XV, nos trae, de forma respetuosa, nuevos horizontes para el ajedrez.

Detalle del libro de José Antonio Garzón 'El virrey del ajedrez'. Cortesía del autor.

Detalle del libro de José Antonio Garzón ‘El virrey del ajedrez’. Cortesía del autor.

Muñoz Puelles: Vidas gigantes para ‘nanos’

A la velocidad de la luz (El joven Einstein)
Vicente Muñoz Puelles
Editorial Anaya

Las biografías de los grandes hombres y mujeres forman parte esencial de la educación de las nuevas generaciones como ejemplo y  estímulo al estudio y superación personal. El escritor valenciano Vicente Muñoz Puelles, Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, ha dedicado parte de su producción literaria a este tipo de obras. La última, ‘A la velocidad de la luz (El joven Einstein)’, recientemente publicada por Anaya, cuando se celebra el año dedicado al científico más importante del siglo XX, Premio Nobel de Física en 1921 y padre de la teoría de la relatividad.

Portada del libro 'A la velocidad de la luz (El joven Einstein)', de Vicente Muñoz Puelles. Editorial Anaya.

Portada del libro ‘A la velocidad de la luz (El joven Einstein)’, de Vicente Muñoz Puelles. Editorial Anaya.

¿Por qué se ha especializado en este tipo de libros?

Lo que he hecho es más bien ampliar el campo de mis actividades literarias, simultaneando esas biografías recientes con mi propia obra de ficción y con las adaptaciones de obras clásicas. Pero a la hora de escribir el trabajo es muy parecido. Por seria y rigurosa que sea, una obra literaria siempre es ficción, en el sentido de que solo puede abarcar determinados aspectos de la realidad. Lo que sí es nuevo en mi producción son las vidas de científicos, como Ramón y Cajal, Charles Darwin, sobre quien he escrito dos novelas, Marie Curie y Einstein, que acaba de salir.

Portada del libro 'El rayo azul', de Vicente Muñoz Puelles. Editorial Anaya.

Portada del libro ‘El rayo azul (Marie Curie, descubridora del radio’, de Vicente Muñoz Puelles. Editorial Anaya.

¿Cuántos ha escrito y a qué edades van destinados?

Es difícil dar una cifra exacta, porque hace ya muchos años que escribí un ’Yo, Goya’ y un ’Yo, Colón’ para jóvenes, y algunas de mis novelas, como ’El último manuscrito de Hernando Colón’, tienen mucho de biografía. Tampoco hay una diferencia esencial, desde el punto de vista narrativo, entre un libro como ’La guerra de Amaya’, que cuenta la juventud de mi madre, y ‘El rayo azul (Marie Curie, descubridora del radio)’, que cuenta la juventud de esta última, salvo, naturalmente, los aspectos científicos. Por dar una cifra, podría decir que he escrito alrededor de una quincena de libros biográficos. En cuanto a la franja de edad, los editores suelen destinarlos a alumnos de la ESO o de Bachillerato, pero a mi modo de ver escribir solo tiene sentido cuando uno se dirige a todos los públicos.

¿Qué método sigue para armonizar la amenidad y la didáctica?

Más que un método, es una suma de factores: identificación con el punto de vista del personaje que cuenta la historia, sencillez de estilo, claridad de exposición. Nunca cuento algo que a mí mismo no me interese o que no entienda. Y procuro que nada entorpezca la fluidez del relato. Creo que es posible ser preciso sin ser aburrido o inexacto.

Portada del libro 'El pintor de las neuronas', de Vicente Muñoz Puelles. Editorial Anaya.

Portada del libro ‘El pintor de las neuronas’, de Vicente Muñoz Puelles. Editorial Anaya.

¿Qué hay en la vida de Eisntein que pueda resultar interesante a los jóvenes?

Las cualidades más características del joven Einstein, tal como lo veo, eran la amplitud de su curiosidad, su imaginación, su rechazo al autoritarismo, su inconformismo permanente, su carácter independiente y su escepticismo ante las creencias de los mayores y ante la ciencia oficial de su tiempo. Tenía la ambición de entender el universo y, al mismo tiempo, un elevado sentido del humor. Esas cualidades, a mi modo de ver, siguen siendo muy deseables entre los jóvenes.

¿Cómo cree que influye en la educación el conocimiento de la vida de estos grandes hombres?

Según un estudio de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y la Obra Social La Caixa presentado hace poco, la divulgación científica aumenta un 5,6 % el número de los jóvenes interesados en estudiar ciencia o tecnología. Eso, naturalmente, en cuanto a los científicos. El ejemplo debería ser válido en otros campos, y parece posible que, leyendo mis libros sobre Goya o sobre Dickens, otros jóvenes sientan deseos de pintar o escribir. No en vano la juventud es o debería ser la etapa más creativa.

Vicente Muñoz Puelles. Imagen cortesía del autor.

Vicente Muñoz Puelles. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

En un lugar (mítico) del Quijote

En un lugar del Quijote, de Ron Lalá
Dirección: Yayo Cáceres
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Hasta el 8 de marzo, 2015

La compañía de humor, teatro y música Ron Lalá presenta su visión contemporánea de uno de los grandes mitos de la literatura universal: Don Quijote de la Mancha. Un canto a la imaginación, al libre albedrío y a la rebeldía necesaria en el marco de una época que guarda sorprendentes parecidos con nuestra actual crisis de principios de siglo. Un viaje del XVII al XXI a lomos de Rocinante.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Con espíritu dialéctico entre tradición y modernidad, los ronlaleros recrean las correrías del caballero andante y su escudero y, simultáneamente, el proceso de escritura de la novela por parte de un Cervantes desencantado, sarcástico y lúcido espejo de la terrible situación social, económica y política de la España del Siglo de Oro. Para ello, Ron Lalá apela a la magia del teatro (la transformación y movimiento del tiempo y el espacio) para plantear un formato cervantino donde las carcajadas se funden con la reflexión, las canciones con las escenas y la participación del público con los textos adaptados de la obra.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

El personaje de Cervantes está presente en escena con una doble función: una de ellas es su faceta de autor que acota, explica, realiza “notas al pie”, detiene o acelera la acción, realiza saltos de tiempos y espacios entre escenas… es el autor como demiurgo, pues presenciamos en directo la creación de su inmortal novela. Pero, por otro lado, asistimos también a su periplo vital, nos asomamos al ser humano: sus cuitas, sus recuerdos, sus dificultades, su “crisis de identidad” (tan reflejada en su ficticio caballero) y su desencanto de veterano de guerra frustrado como humanista, como soldado, como autor teatral, como viajero… Compendio y símbolo de los males que aquejaban a la España culta y humanista, Cervantes supone en sí un personaje no poco quijotesco, trasunto de toda una época.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

Esta duplicidad de planos (plano del Quijote, plano de Cervantes) está exprimida al máximo en escena con yuxtaposiciones, juegos, interacción con el público, música en directo de diversos estilos y el sello de la compañía: un humor sutil, irónico, crítico, que en esta ocasión se pone al servicio del genio cervantino para acercar al gran público el absoluto clásico universal de nuestra cultura.

Una mirada moderna, sin complejos, con música en directo, de un mito siempre vivo. Un tipo de espectáculo “abierto”, directo, burlesco y dinámico, a la vez culto y popular. Una función en que se suceden a ritmo vertiginoso los momentos más divertidos de la novela, los diálogos más ingeniosos, las reflexiones cervantinas y un puñado de canciones hilarantes. Un juego formal, escénico, textual y musical entre tradición y modernidad, puesto al servicio de la carcajada inteligente. Un espectáculo para aprender, reír, participar y, sobre todo, revivir el mito del Quijote repensando el presente.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá, bajo la dirección de Yayo Cáceres. Teatro Talía de Valencia.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá, bajo la dirección de Yayo Cáceres. Teatro Talía de Valencia.

Dibujantes y/o héroes del tebeo valenciano

Herois del tebeo valencià
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17
Miércoles 18 de febrero, a las 11.00h

El Guerrero del Antifaz, Roberto Alcázar y Pedrín, Marco Antonio, La Patrulla X, Pumby, Iron Man, Vampirella, La pandilla de los 7, Pequeño Pantera Negra… Estos personajes han marcado la infancia de muchas generaciones. Sus dibujantes relatan sus inicios, su evolución, éxitos y penurias. ‘Herois del tebeo valencià’ es un largometraje documental que recorre los 100 años del cómic en Valencia, desde los orígenes del tebeo hasta los últimos fanzines digitales.

Flecha Roja, de Rafael Boluda. 'Herois del tebeo valencià'. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Flecha Roja, de Rafael Boluda. ‘Herois del tebeo valencià’. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Un merecido homenaje a todos los dibujantes que a menudo son injustamente olvidados y que con sus historietas consiguieron desarrollar la imaginación, transmitir las culturas de otros países y enseñar a leer a millones de españoles. Los testimonios de estos grandes artistas demuestran que los verdaderos héroes no fueron sus personajes, sino ellos.

En Valencia se encuentran gran parte de los autores que han marcado la manera de entender el cómic en nuestro país, ya que en la época dorada del tebeo varias de las editoriales más importantes eran valencianas.

Ilustración de José Bleda. 'Herois del tebeo valencià'. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Ilustración de José Bleda. ‘Herois del tebeo valencià’. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Durante 60 minutos se plasman las opiniones y los diferentes puntos de vista de reconocidos artistas ligados a la cultura en sus diferentes vertientes. Muchos de ellos no habían sido nunca entrevistados. Un film cercano al autor y a su vida, donde se proyectan multitud de imágenes de tebeos originales de la época, fotografías, documentos históricos, dibujos originales, pequeñas animaciones y cómics recientes, además de imágenes grabadas en la actualidad.

Dirigido por el valenciano Enrique Díaz y producido por Estrela Audiovisual, el documental se presentará para la prensa y amigos, el próximo miércoles 18 de febrero en la Sala Luis García Berlanga de la Filmoteca de Valencia.

'Arrugas', de Paco Roca. 'Herois del tebeo valencià'. Filmoteca de CulturArts IVAC.

‘Arrugas’, de Paco Roca. ‘Herois del tebeo valencià’. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Antes de la proyección habrá una rueda de prensa con la presencia del equipo técnico y la mayoría de los artistas entrevistados: José Varona Luna “Ché”, Emilio Frejo Gutiérrez, Alberto Marcet, Miguel Quesada, Arturo Rojas de la Cámara, Rafael Boluda, César Álvarez “Zesar”, Manolo Molero, Paco Roca, Rafa Fonteriz, Francisco Ruizge, Sento Llobell, Mique Beltrán, José Fonollosa, Jesús Huguet, Sergio Bleda, Salvador Larroca, Cristina Durán, Miguel Ángel Giner, Jorge Parras, Joseba Basalo, Joan Ramos Monllor. El proyecto ha recibido ayudas de CulturArts Generalitat Valenciana y del Ayuntamiento de Xàtiva.

Ilustración de Roberto Alcázar y Pedrín, obra de Alberto Marcet Aparicio. 'Herois del tebeo valencià'. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Ilustración de Roberto Alcázar y Pedrín, obra de Alberto Marcet Aparicio. ‘Herois del tebeo valencià’. Filmoteca de CulturArts IVAC.

La danza, protagonista en Sala Russafa

Alicia, de la compañía Thomas Noone Dance
Reflejos de luz en las grietas de un cristal roto, de Eva Bertomeu
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Sábado 17 y domingo 18 de enero

Relevo de Alicias sobre el escenario de Sala Russafa. Tras el éxito de ‘Alicia en Wonderland’, que volverá en primavera, este fin de semana la danza es la protagonista en la programación de artes escénicas del centro cultural, que incluye un nuevo acercamiento al clásico de Lewis Carroll.

Se trata del que realiza la prestigiosa compañía catalana Thomas Noone Dance, que llega a Valencia tras su paso por escenarios de países como Italia, México, Francia, o Alemania. El coreógrafo británico, afincado en la capital catalana y premiado con el galardón Ciutat de Barcelona en 2011, es el creador de ‘Alicia’, un espectáculo para público familiar que recupera los elementos y personajes icónicos de ‘Alicia en el país de las maravillas’.

Escena de 'Alicia', de la compañía Thomas Noone Dance. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Alicia’, de la compañía Thomas Noone Dance. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Su protagonista es una niña que viaja con una maleta llena de sorpresas. Apoyados por los cambios de vestuarios y el uso de máscaras, cuatro bailarines ponen en escena, a través del movimiento, las situaciones más absurdas de la novela, demostrando que la imaginación es capaz de ofrecer a los viajes más intensos y maravillosos.

Antes de proseguir su gira por ciudades como Donosti, Leioa, Murcia y Tenerife, el sábado 17 (17h) y el domingo 18 (12:30h) podrá verse esta pieza, llena de emoción, ternura y dinamismo, que acerca la danza a los pequeños para, sin palabras, contarles cientos de historias. (Alicia: http://vimeo.com/108718437)

Eva Bertomeu en una de sus coreografías. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Eva Bertomeu en una de sus coreografías. Imagen cortesía de Sala Russafa.

En la programación para adultos, Eva Bertomeu, una de las bailarinas y coreógrafas valencianas más destacadas, vuelve al teatro de Ruzafa. Galardonada con el Premio de la Generalitat Valenciana a la mejor bailarina 2007 y 2008, al mejor espectáculo de danza en 2008 y a la mejor dirección coreográfica en 2007, Bertomeu se ha convertido en un nombre destacado dentro de nuestra escena.

Esta semana interpreta en Sala Russafa dos funciones (17 y 18 de enero) de su espectáculo ‘Reflejos de luz en las grietas de un cristal roto’, una coreografía que recrea el movimiento, colores y líneas que dibujan los rayos de sol sobre el vidrio, describiendo un nuevo comienzo. Le acompañan sobre el escenario los bailarines Lorena Ortiz, Bárbara Díaz, Fredo Belda y Miguel Ángel Machado.

Escena de 'IUS', de Eva Bertomeu. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘IUS’, de Eva Bertomeu. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El programa se completa con ‘IUS’, reconstrucción de una pieza creada por Bertomeu, que se representó en Dansa Valencia 2010 y que viajó a festivales de Francia y Bélgica. Ahora, la coreógrafa la retoma para expresar a través del baile una idea del derecho (ius) basada en la descripción de Domicio Ulpiano “el Derecho es la técnica de lo bueno y lo justo”. (Reflejos de la luz… : https://www.youtube.com/watch?v=R8jNAOetcAI)

Alicia, de la compañía Thomas Noone Dance. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Alicia, de la compañía Thomas Noone Dance. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Vicent Marco: miramos, pero ¿vemos?

INvidenteS, de Vicent Marco Puig
Imprevisual Galería
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Inauguración: viernes 12 de diciembre
Hasta el 26 de enero de 2015

¿Vemos? ¿Qué vemos? Todo el tiempo miramos, pero ¿vemos? Según Aristóteles la vista es el más importante de los cinco sentidos. A través de los ojos captamos la realidad: las formas, las dimensiones, los colores. La mirada es la llave que abre el cofre del mundo. Por ella sabemos de sus insondables misterios, intuimos sus oscuros secretos.

Obra de Vicent Marco en la exposición 'INvidenteS' de Imprevisual Galería. Imagen cortesía de Imprevisual.

Obra de Vicent Marco en la exposición ‘INvidenteS’ de Imprevisual Galería. Imagen cortesía de Imprevisual.

La pintura es el arte de la mirada. Mirar es interrogar. Aunque el cuadro no es la respuesta, el cuadro es la pregunta. ¿Pero cómo saberlo, si ya no miramos? Distraídos con el móvil, paseando por la sala como turistas, ensimismados y ajenos… hemos devenido auténticos invidentes.

La pintura de Vicent Marco es una inquisición sobre la no ­mirada de hoy, sobre nuestra actual invidencia. Pintor cartesiano, disocia en el cuadro lo interno y lo externo, el cuerpo y el alma, el mundo y la mente. Afuera seres extraños y ajenos deambulan abstraídos y perdidos. En su mente solo hay un caos indescifrable. No miran, y si miran ya no pueden interpretar lo que ven. En el mundo del arte perdido, Vicent Marco apuesta por romper los límites tradicionales del cuadro, abrir el espacio a la imaginación y golpear nuestra ceguera con esta inquietante pregunta: ¿Vemos?

Obra de Vicent Marco en la exposición 'INvidenteS' de Imprevisual Galería. Imagen cortesía de Imprevisual.

Obra de Vicent Marco en la exposición ‘INvidenteS’ de Imprevisual Galería. Imagen cortesía de Imprevisual.

Manuel Turégano

Yoko Ono: Imagine

Yoko Ono. Half-A-Wind Show
Museo Guggenheim
Avenida Abandoibarra, 2. Bilbao
Hasta el 1 de septiembre de 2014

Un momento de la rueda de prensa de presentación de la exposición de Yoko Ono en el Museo Guggenheim de Bilbao. Foto. Iñaki Torres

Un momento de la rueda de prensa de presentación de la exposición de Yoko Ono en el Museo Guggenheim de Bilbao. Foto. Iñaki Torres

El Museo Guggenheim Bilbao presenta la exposición Yoko Ono. Half-A-Wind Show, una muestra multidisciplinar de casi 200 obras entre instalaciones, películas, objetos, textos, fotografías, vídeos, dibujos y documentos de audio, creadas desde los años 60 hasta la actualidad. En todas ellas es la idea, el concepto, la dominadora absoluta de la obra. Vasto edificio para tan frágil andamiaje, el de las ideas.

Está claro que en la obra conceptual, la idea prevalece sobre el objeto, lo que se omite es tan importante o más que lo que se muestra. Puede incluso prescindir del objeto, llevando la obra completamente al plano de lo imaginario, como en algunos conciertos de esta artista (Tokio, 1933), en los que el público tiene que imaginarse la música. O como cuando en 1958 Yves Klein presenta su exhibición El Vacío con pinturas invisibles, es decir, con una sala vacía, o pretendiendo cuatro años después vender a orillas del Sena su sensibilidad pictórica.

Pero visto un poco más de cerca la obra de Yoko Ono nos damos cuenta de otra cosa: mucho más que la idea, lo que le interesa es sobre todo el hecho en sí de idear, de imaginar, o sea, de conceptuar; la operación de sacar al objeto de su contexto para que se convierta en idea, mejor dicho para que participe de la actividad de idearse.

Ajedrez blanco, de Yoko Ono, en el Museo Guggenheim de Bilbao. Foto: Iñaki Torres

Ajedrez blanco, de Yoko Ono, en el Museo Guggenheim de Bilbao. Fotos: Iñaki Torres

Por ejemplo, una campana fuera del campanario y puesta sin intención decorativa en un museo, como ella ha hecho aquí, es un objeto que reclama ser visto como idea porque al sacarlo de su contexto, el objeto pierde el anclaje del significado asociado a su función para abrirlo a otros sentidos, ya sean los de la propia artista o los que el espectador pueda dar. De esta manera la obra se forma por significantes que cambian continuamente de significado gracias a la participación del público. En palabras de la propia artista: “Para hacer algo, primero te lo tienes que imaginar, así que todo arranca de un concepto, y las obras acaban siendo conceptuales. Casi siempre le pido a la gente que participe, y eso hace variar el concepto”.

Por tanto, lo que hay que destacar aquí como más importante es el “significar” más que el significante o el supuesto significado, el acto de idear o imaginar, más que el objeto o incluso el concepto.

Además, los conceptos varían en función del tiempo y del espacio: un mismo objeto puede cambiar de concepto años después de haber sido visto o también por influencia del espacio en que se sitúan. La propia artista aseguraba en la rueda de prensa que muchas de sus obras le parecían distintas en esta exposición porque hacía mucho tiempo que no las veía y porque además el espacio en que se habían puesto hacía que parecieran diferentes.

Media habitación, de Yoko Ono, en el Museo Guggenheim de Bilbao.

Media habitación, de Yoko Ono, en el Museo Guggenheim de Bilbao.

Pero hay que decir que esta alteración del significado de las cosas sigue estando dentro del campo del concepto. Nos puede parecer absurdo, pero el absurdo sobreviene sólo por desplazamiento de contexto. De los dos principios que rigen toda lógica, el de identidad y el de contradicción, sólo el primero se ve afectado en el arte conceptual haciéndolo parecer absurdo: las cosas dejan de ser lo que ellas son. Sin embargo, la otra proposición permanece intacta: una cosa dada tiene algo opuesto a ella.

Es aquí, en este juego de opuestos, donde encontramos una de las ideas que la artista ha desarrollado a lo largo de toda su carrera. Los opuestos y su conciliación. Lo vemos sobre todo en sus instalaciones y en sus performances, como en la instalación Pieza de equilibrio, donde se muestra en la parte izquierda un potente imán que atrae bruscamente todos los objetos que contiene una oscura habitación, jugándose en ella con el sentido del equilibrio, no sólo físico sino también mental.

El mismo principio de equilibrio entre opuestos encontramos en la instalación Ajedrez blanco, o Media habitación.

Pieza de envolver para Londres, de Yoko Ono, en el Museo Guggenheim de Bilbao.

Pieza de envolver para Londres, de Yoko Ono, en el Museo Guggenheim de Bilbao.

En esta idea de la conciliación de los opuestos, también vemos la influencia zen que Ono expresa con las ideas de agua, aire o cielo, en obras como Eventos y Piezas agua, o Todos somos agua, Piezas respiración, Pintura para el viento, Dispensadores de aire, TV Cielo o Máquina cielo. Esta última idea, la del cielo, es en sí misma integradora de contrarios como vacío y lleno, sin límites, profundo y claro, inasible, callado y elocuente. Las máquinas expendedoras de cápsulas de aire o de cielo, en el sentido del aire que todos compartimos, y también en un sentido más profundo de que cada parte contiene el todo.

De la idea de los opuestos, al estar incluida en ella, se desprende otra también recurrente en su obra: la de la fragmentación, el corte, la disección, la disgregación, el despiece, las partes, y su opuesto, la recomposición, la reunión, la agregación, la integración.

Lo vemos en Pintura en partes, en la instalación Pieza reparación, en la mencionada Media habitación, o en las performances Pieza corte, y Pieza promesa, presentada dos días antes de la exposición, en la que se rompe un jarrón en el escenario pidiéndose la participación del público para que recoja sus trozos con la promesa de que se reúnan dentro de diez años y recompongan el jarrón. El jarrón es tanto cada uno de sus trozos como el jarrón resultante de la futura recomposición.

Una nueva idea encontramos en la obra de Yoko Ono y que se deriva de los opuestos que decíamos más arriba: la del envolvimiento, ocultamiento, desaparición, y su contrario, la aparición en su desnudez y liberación (no sólo en un sentido corporal o físico, sino también social y feminista).

Mosca, de Yoko Ono, en el Museo Guggenheim de Bilbao.

Mosca, de Yoko Ono, en el Museo Guggenheim de Bilbao.

Pieza desaparición, Pieza escondite, Pieza barrido, Eventos de envolver el león, la silla convertida en crisálida Pieza de envolver para Londres, Piezas bolsa, Pintura sombra, Pintura humo, Pintura tiempo, o la publicación Esto no está aquí, son obras que exploran esa idea de lo que se borra, se oculta o desaparece, y de su opuesto.

En la actuación Pieza cielo para Jesucristo, también presentada como preludio a la exposición dos días antes, los músicos de una orquesta de cámara son envueltos con vendas mientras ejecutan una pieza musical hasta que les es imposible seguir tocando. Lo conceptual en ella, definida por el peso que ejerce lo que se calla sobre lo que se escucha, siendo protagonista de la performance en igual medida que su contrario, podemos imaginar la actuación en un plano ideal siguiendo la dirección inversa: los músicos de una orquesta de cámara envueltos en vendas son estatuas inmóviles, estáticas crisálidas. Conforme se van desprendiendo de sus vendas, empiezan a tocar música hasta que completamente libres de ataduras la ejecutan en un despliegue de potentes sonidos. Es un movimiento de contracción y expansión, de conciliación de los opuestos.

Pintura para dar la mano, de Yoko Ono, en el Museo Guggenheim de Bilbao.

Pintura para dar la mano, de Yoko Ono, en el Museo Guggenheim de Bilbao.

La idea contraria al envolvimiento, la encontramos en los DVD Pintura para dar la mano, Surgiendo, Pintura para dejar pasar la luz del atardecer, Pintura para ver en la oscuridad, o su película Libertad con banda sonora de John Lennon, donde la libertad es en realidad una liberación.

Idea del envolvimiento y liberación, también formando parte de la meditación zen, como puede apreciarse en la película Pieza cerilla, o en obras como Grabación en cinta magnetofónica de la nieve cayendo al amanecer, Piezas de la mañana, Pintura para ver en la oscuridad, Pintura para dejar pasar la luz del atardecer, Pintura sombra, o Pintura humo.

En otro plano más contemplativo, encontramos la exploración del cuerpo hecho de un modo que éste se presenta como si nos fuera extraño. Lo vemos en la película Traseros y sobre todo, en Mosca, donde una mosca recorre en primer plano el cuerpo desnudo de una mujer haciéndonos descubrir el cuerpo como si fuera un paisaje. El hecho de que sea un insecto el que protagoniza la acción, nos hace pensar que visto el cuerpo desde su plano de dos dimensiones, imaginar un plano tridimensional –el cuerpo que recorre- nos parecería absurdo. De la misma manera, vistas las obras de esta artista desde la perspectiva habitual en la que cada cosa sólo puede ser ella misma, siempre nos van a aparecer absurdas.

La interacción del público no acaba aquí. Como ya hemos dicho, cada una de las obras tendrá tantos sentidos como le dé cada espectador. A fin de cuentas, esta multiplicidad de sentidos estará siempre ligada a la lógica de múltiples dimensiones que encierra todo acto artístico.

Imagen perteneciente a una de las obras de Yoko Ono en el Museo Guggenheim de Bilbao.

Imagen perteneciente a una de las obras de Yoko Ono en el Museo Guggenheim de Bilbao.

Iñaki Torres