El MuVIM, contra el pensamiento único

Presentación de los nuevos directores del MuVIM y Museu d’Etnologia
Rafael Company y Francesc Tamarit
Diputación de Valencia

Xavier Rius, diputado de Cultura, presentó a los nuevos directores del MuVIM y Museu d’Etnologia, Rafael Company y Francesc Tamarit, respectivamente, como “personas de la casa”. Sus predecesores en el cargo, Francisco Molina y Joan Gregori, también lo eran. Al menos así fueron presentados en su momento. ¿La diferencia? Que ahora, según se desprendió de las palabras de Rius, los directores gozarían de total independencia, libres de las injerencias políticas habidas en muchos casos hasta la fecha. Rafael Company, al tomar la palabra, fue más lejos al señalar que el MuVIM impulsará el debate social, pudiendo incluso “resultar una entidad incómoda para los abanderados del pensamiento único”.

Rafael Company, director del MuVIM. Foto: Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Rafael Company, director del MuVIM. Foto: Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Company, que fue quien dirigió el MuVIM en su nacimiento hace ya 14 años, pretende volver a los orígenes de un museo caracterizado por la exposición de obra gráfica, carteles y fotografías precisamente enmarcadas en la Ilustración y la Modernidad de la que hace gala el nombre de la institución museística. De esta forma, Company, que fuera alumno aventajado de Román de la Calle, su sucesor en el cargo en aquellos tempranos días del MuVIM, parece igualmente querer recuperar lo que tantas veces promovió su mentor: que no hubiera exposición, sin reflexión.

Francesc Tamarit, director del Museu d'Etnologia. Foto de Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Francesc Tamarit, director del Museu d’Etnologia. Foto de Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Francesc Tamarit viene a reemplazar a Joan Gregori, quien a su vez reemplazó hace bien poco a Joan Seguí, al frente del Museu d’Etnologia. En este caso, navegará por aguas menos turbulentas que las del MuVIM, por cuanto Seguí ha gozado durante los ochos años que ha dirigido el museo de un reconocimiento al que se sumó el propio Tamarit. De hecho, desembarca con la idea de seguir interpretando la cultura popular valenciana, al tiempo que se profundiza en el estudio de sus valores vigentes. Puso un ejemplo: el planteamiento de una exposición acerca de si nuestros antepasados eran más ecologistas que los ciudadanos actuales.

Xavier Rius quiso dejar claro que la dirección de ambos museos estaba ahora en manos de “profesionales con experiencia” y, sin duda, “personas de la casa”. Y lo justificó diciendo: “No podemos buscar fuera lo que tenemos dentro”. Sobre todo después de responder a la pregunta de por qué no se han sacado ambas plazas a concurso público, alegando que la Diputación de Valencia no puede hacerlo porque “la tasa de reposición impuesta por el Gobierno central es cero”.

La presentación de Company y Tamarit vino acompañada de cierta declaración de intenciones acerca de la “transversalidad” entre los distintos organismos culturales de la Diputación, de “recuperar la valencianidad”, así como “redescubrir el riquísimo patrimonio artístico de la Diputación de Valencia”. También José Miguel Cortés, director del IVAM, apostó al tomar el cargo en sustitución de Consuelo Císcar por potenciar el valioso patrimonio artístico con el que cuenta el museo valenciano de arte moderno. La necesidad, por aquello de la crisis económica y, sin duda, de la propia convicción en lo que se tiene, transformándose en virtud.

De la exposición permanente ‘La aventura del pensamiento’, auténtica joya del MuVIM impulsada originariamente por quien ahora vuelve a tomar las riendas del museo, dijo Company que se abrirá “a la mayor brevedad posible”. Problemas derivados de la licitación pública destinada a renovar sus contenidos, han obligado a mantenerla cerrada más allá del tiempo previsto.

De izquierda a derecha, Rafael Company, Maria Josep Amigó, Xavier Rius y Francesc Tamarit.

De izquierda a derecha, Rafael Company (MuVIM), Maria Josep Amigó, vicepresidenta de la Diputación de Valencia, Xavier Rius, diputado de Cultura, y Francesc Tamarit (Etnologia).

Salva Torres

El milagro de Incubarte

Incubarte 7
Festival Internacional de Arte de Valencia
Diversos espacios de la ciudad de Valencia
Del 18 al 21 de junio de 2015

“Alcanzar la séptima edición en Valencia es todo un logro, una odisea”. Y Francisco Molina, director del MuVIM, terminó catalogando tamaña proeza de “milagro”. Hablaba de Incubarte, el Festival Internacional de Arte, que se celebra del 18 al 21 de junio en diversos espacios de Valencia. Hasta un total de 15, entre ellos el propio MuVIM, donde se presentó, el Jardín Botánico, Instituto Francés, Teatro Escalante, Sala Tossal, La Llotgeta, Galería 9 o Ibercaja. Todos ellos acogiendo alrededor de 200 obras, de las 2.700 propuestas enviadas, de 150 artistas de todo el mundo.

De izquierda a derecha, Alberto Maestre, Javier Marisco y Francisco Molina, en la presentación de Incubarte en el MuVIM. Imagen cortesía de la organización.

De izquierda a derecha, Alberto Maestre, Javier Marisco y Francisco Molina, en la presentación de Incubarte en el MuVIM. Imagen cortesía de la organización.

¿Se trata de un milagro por producirse en Valencia, tierra yerma de noticias culturales alentadoras? “Yo no sé si los milagros son territoriales, pero en el ámbito mediterráneo la creatividad es abundante, pero de continuidad escasa”. Y añadió: “Cuando algo se mantiene y crece, aunando la iniciativa privada y la pública, si no es milagro es, sin duda, algo excepcional”. Javier Marisco, director de Incubarte, zanjó la cuestión: “Sí, es un milagro”.

Obra de Olga Guseva. Cortesía de Incubarte.

Obra de Olga Guseva. Cortesía de Incubarte.

Un milagro consistente en ofrecer “un plan de oportunidad a los artistas”, que de esta forma pueden exhibir sus obras sin necesidad de currículum, mezclándose “artistas ya consagrados con otros noveles”, subrayó Marisco. Parte de la “culpa” de ese salto cuantitativo (de las 800 de 2013 y las 1.880 de 2014 a las 2.700 actuales) y cualitativo se debe al “trabajo del 2.0 y del Call For Artist” y a la presencia este año de Fermax, un patrocinador singular.

Obra de Fernanda Ramos. Cortesía de Incubarte.

Obra de Fernanda Ramos. Cortesía de Incubarte.

Alberto Maestre, director corporativo de la empresa de porteros electrónicos, explicó su apuesta por el Street Art, en relación directa con su producto. “Nosotros fabricamos placas de la calle (telefonillos) y en este sentido hacemos arte urbano”. De hecho, acaban de pintar su nueva fábrica, en lugar de con el blanco tradicional con un sorprendente mural. “Predicamos con el ejemplo”, aseguró, tanto por su apuesta mural como por el mecenazgo que, a su juicio, sirve “para potenciar el arte”.

Y el arte que durante tres días inundará Valencia con “muchas obras en pocos espacios” (Marisco), con carácter público, gratuito y festivo, abarca diversas disciplinas: pintura, escultura, instalación, fotografía, videoarte, performance, danza, pintura mural, arte urbano o mapping. Proyectos y creaciones interdisciplinares seleccionados de acuerdo al espíritu o criterio que anima Incubarte: visión original, innovadora y creativa en todas sus manifestaciones artísticas.

Obra de Eduardo Cure. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Eduardo Cure. Imagen cortesía de Incubarte.

Aunque el festival dura cuatro días, las obras seleccionadas permanecerán expuestas durante un mes. Entre los actos destacados, mencionar la inauguración en el Instituto Francés (jueves 18) de la Selección de la Biennale Internationale de Casablanca, que llega por primera vez a Valencia, acompañada para la ocasión de una performance poética de Pascal Uccelli. Una improvisación electroacústica de Antonio Jesús Sánchez, el mapping del colectivo Vitaminarte, Cassius Tonen Dj Set y ‘Fotocall Manta’, performance de Isabel Messeguer, serán quienes conformen el evento inaugural en la Plaza Correo Viejo.

Otra propuesta destacada es la proyección de videoarte en el MuVIM (viernes 19), selección de Bang Festival Internacional de Video Arte de Barcelona, del Under the Subway Video Art Night y de la mencionada Biennale Internationale de Casablanca. Así hasta el total de 200 obras en representación de más de 50 países. Milagro o no, Incubarte ha puesto el listón muy alto de cara a las próximas ediciones de un festival a rebufo de esas otras iniciativas artísticas populares que buscan la “simbiosis con la ciudad”, concluyó Marisco.

Obra de Ewa Doroszenko. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Ewa Doroszenko. Imagen cortesía de Incubarte.

Salva Torres