Premio de Pintura de la Fundación Guasch Coranty

Convocante: Fundación Guasch Coranty
Dotación: un premio de 25.000 euros, y dos de 8.000 euros
Modo de presentación: primera fase, envío de dossier por correo postal
Plazo de admisión: hasta el 28 de noviembre de 2014

Se convoca el Premio de Pintura de la Fundación Guasch Coranty 2015, dirigido a todos los artistas profesionales, menores de 40 años, que hayan acabado estudios de Bellas Artes en escuelas superiores, facultades o equivalentes, de cualquier país, sin restricción de residencia o nacionalidad, con el fin de promover la creación, entendida como una actividad abierta a nuevos soportes y técnicas.

PREMIOS
Se otorgará un primer premio de 25.000 € y dos premios de 8.000 € cada uno que no podrán dividirse ni declararse desiertos. La adjudicación de los premios es inapelable.
El Piramidon Centre d’Art Contemporani de Barcelona, gracias a un convenio firmado entre las dos entidades, otorga al segundo y tercer premio, una estancia gratuita de tres meses un uno de sus talleres.

JURADO
El Jurado está formado por artistas y profesionales del mundo del arte, de reconocido prestigio internacional.

REQUISITOS Y SELECCIÓN
Los participantes deberán presentar, en una primera fase, la siguiente documentación:
a) Formulario adjunto a las bases, completado y firmado, que se encuentra también en formato PDF en la página web de la Fundación: www.guaschcoranty.com
b) Una imagen fotográfica impresa, de aproximadamente 18 x 24 cm, de la obra que concursa, junto con su ficha técnica –título, año, técnica y formato– y una breve descripción e instrucciones de montaje si es necesario. Se pueden presentar archivos en CD o DVD cuando el trabajo lo requiera.
Esta obra tiene que haber estado realizada en los dos últimos años, no puede haber sido premiada o seleccionada en ningún otro concurso y no puede exceder los 200 cm en su longitud máxima.
c) Currículum Vitae indicando los datos personales, el centro y el país donde se hayan cursado los estudios de Bellas Artes, con fotocopia del título, y la trayectoria profesional del artista.
d Dosier impreso (no digital) con reproducciones de los trabajos de los últimos cuatro años.

Entre los informes presentados, el Jurado seleccionará aquellos artistas que considere más adecuados, evaluando la trayectoria y calidad de la obra en relación a los lenguajes del arte contemporáneo.
La lista de los seleccionados se hará pública en la página web de la Fundación y se notificará individualmente a los interesados por correo electrónico.
Una vez notificada la decisión del Jurado, los artistas seleccionados presentarán, en el plazo indicado, la obra original que se presenta al concurso y que consta en el dosier, recibiendo una ayuda de 300 €.
El envío de la obra, el embalaje, el seguro y el transporte se hará por cuenta y riesgo de los participantes.
Las obras seleccionadas deberán estar debidamente embaladas y el embalaje deberá ser reutilizable para su eventual retorno.
Entre estas obras el Jurado adjudicará los premios, los cuales se darán a conocer en la página web de la Fundación e individualmente a los artistas premiados, por correo electrónico.
La Fundación se compromete a organizar una exposición en el Centro de Arte Tecla Sala de L’Hospitalet de Llobregat de Barcelona, editando un catálogo, con todas las obras seleccionadas y entregando los premios en el acto de inauguración.

CALENDARIO
Entrega del formulario y del dosier: del 10 al 28 de noviembre de 2014, ambos incluidos.
Selección de los dosieres por el Jurado: enero de 2015.
Notificación a los seleccionados: febrero de 2015.
Entrega a la Fundación de la obra seleccionada: del 9 al 20 de marzo de 2015, ambos incluidos.
Adjudicación de los premios por el Jurado y su notificación: abril de 2015.
Las solicitudes, la documentación y la obra seleccionada cuando sea preciso, se deberá entregar por correo postal o personalmente, en las fechas previstas, en la sede de la Fundación:
Fundació Guasch Coranty – Pau Gargallo, 4 (2ª planta)- E-08028 Barcelona
Tel. + 34 934 034 066 – E-correo: fguasch@ubu.edu
De lunes a viernes, de 9:00 a 15:00 h.

DEVOLUCIÓN DE LOS DOSIERES
Los participantes no seleccionados podrán recoger sus dosieres en la sede de la Fundación durante el mes de febrero de 2015. Pasado este plazo, la Fundación no se hará responsable de la conservación de los mismos.
Los dosieres de los autores de las obras seleccionadas pasarán a formar parte del archivo de la Fundación.

DEVOLUCIÓN DE LAS OBRAS
Clausurada la exposición de las obras seleccionadas y a partir del mes de septiembre de 2015, las obras no premiadas se podrán recoger en la sede de la Fundación o tramitar su transporte, siendo el mismo a cargo del participante, así como las tasas de aduana, seguro, etc.
La Fundación tendrá el cuidado necesario para preservar la integridad de las obras, pero no se responsabilizará de los daños que puedan derivarse de su manipulación y transporte.
Las obras premiadas quedarán en propiedad de la Fundación.

ACEPTACIÓN DE LAS BASES
Los concursantes, por el hecho de participar en la presente convocatoria, se comprometen a aceptar íntegramente la totalidad de estas bases, así como las decisiones del Jurado.
El Patronato de la Fundación resolverá cualquier duda sobre la interpretación de las bases.

PROTECCIÓN DE DATOS Y PROPIEDAD INTELECTUAL
La Fundación Guasch Coranty garantiza que los datos personales recibidos mediante el formulario de inscripción serán tratados de acuerdo a la Ley Orgánica de Protección de Datos. Los usuarios registrados en el fichero de la Fundación Guasch Coranty podrán ejercitar su derecho de acceso, modificación, cancelación y oposición de sus datos mediante petición escrita dirigida a la Fundación Guasch Coranty.

La propiedad intelectual de las obras pertenece a sus autores. La Fundación se reserva el derecho de edición, reproducción y exposición de las obras premiadas. Si cualquier persona, física o jurídica, quiere exponer o reproducir dichas obras, será preceptivo pedir autorización a la Fundación Guasch Coranty.

Imagen: «Acción de Asalto al Arte No 16, Londres. 2010», de Kepa Garraza, galardonado con el primer premio en la edición 2012
Más información, bases y boletín de inscripción

Lo elemental del detective Mario Rabasco

Espacios contingentes, de Mario Rabasco
La Nau de la Universitat de València
C / Universidad, 2. Valencia
Hasta el 27 de abril

“Actúo en cierta forma como un policía”. Y, para ello, Mario Rabasco se sirve de la fotografía documental. Tirando de esos dos hilos, la acción detectivesca y la herramienta fotográfica, encontramos en la obra de Rabasco una sugerente visión de lo que puede dar de sí el solapamiento entre ciencia y arte en el marco de la sociedad contemporánea. Por un lado, la más estricta racionalidad; meticulosa, fría, ordenada. Por el otro, la paradójica revelación de cierto misterio, precisamente allí donde la ausencia de figuras parece dejar un halo fantasmal de profundas resonancias líricas.

Fotografía de Mario Rabasco. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Mario Rabasco. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Diríase, siguiendo el enunciado de uno de los más famosos detectives de la literatura universal, que Rabasco parte de lo elemental para dejar rienda suelta a la imaginación. Y, como Sherlock Holmes, su obsesiva actividad detectivesca viene acompañada de cierto correlato melancólico. He ahí las dos caras, sin duda ejemplares, de nuestra modernidad: la racionalista, sustentada en la eficacia tecnológica, y la romántica, en tanto subjetividad que tiende a salirse del estrecho marco de las leyes empíricas. Los Espacios contingentes de Mario Rabasco, que La Nau acoge, son una brillante muestra de esa doble faz: transparente y opaca.

Fotografía de Mario Rabasco. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València

Fotografía de Mario Rabasco. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València

“Trato de buscar la sustancia de cada espacio y congelarlo mediante la fotografía”. E inmediatamente después, que esos espacios “tengan trascendencia”. Para lograr esa comunión entre la imagen documental y la imagen diríamos mística, Rabasco se planta en los espacios a fotografiar y, como un sabueso, olisquea el lugar con el fin de encontrar su alma. ¿El resultado? Unas imágenes frontales, sinónimo de “honestidad”, y “muy geométricas, con mucha claridad”. En resumen, una serie de espacios “de ceremonia y sacrificio”, en lugares “profanos”.

Fotografía de Mario Rabasco. Imagen cortesía de La Nau.

Fotografía de Mario Rabasco. Imagen cortesía de La Nau.

Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, echó mano de la fenomenología para explicar el modus operandi de Mario Rabasco: “Va quitando capas para encontrar la sustancia”. Funcionando, para ello, “como una especie de danzante”. Rabasco lo dijo con otra palabras: “Yo transito por los espacios y durante ese tránsito dejo que sea mi memoria la que trabaje”. Y agregó: “Intento ser sintético, incluso descaradamente super sintético”. Plantado en mitad de esos espacios vacíos, hasta un total de 43 pertenecientes a distintas facultades de la Universitat de València, dependencias rectorales o laboratorios, Rabasco corre el riesgo de perderse por amor a esos lugares que tanto le encandilan.

Fotografía de Mario Rabasco. Imagen cortesía de La Nau.

Fotografía de Mario Rabasco. Imagen cortesía de La Nau.

“No necesito que haya nadie”. Es más: “Necesito que sea la ausencia la que señale y explique estos espacios”. Por eso el artista habla de “autoría compartida”, que se manifiesta “a través de lo que otros han dejado allí”. Pep Benlloch, comisario de la exposición Espacios contingentes. Estudio visual de la Universitat de València, amplió esa importancia de lo ausente: “Si hubiera personas sería redundante, porque esos lugares vacíos remiten precisamente a la actividad humana”. Es la huella o el rastro dejado por esa actividad, lo que provoca el misterio que anida en las fotografías de Mario Rabasco.

Fotografía de Mario Rabasco. Imagen cortesía de La Nau.

Fotografía de Mario Rabasco. Imagen cortesía de La Nau.

De nuevo la tecnología, la fría captura que se extiende durante horas, conviviendo con la acerada mirada, inquisitiva, obsesiva, magnetizada por el lugar. En ocasiones sale a colación el nombre de David Lynch, maestro de los espacios siniestros. Pero también, quizás más pertinente, el de David Cronenberg, éste sí más interesado en captar los misterios que se esconden bajo la escalofriante transparencia tecnológica. Mario Rabasco, en cualquiera de los casos, sigue la estela de su propia intuición recorriendo espacios “muy familiares” para él. Tan familiares como extrañamente habitados por seres ausentes. A veces, diríamos, que hasta se oyen voces.

Fotografía de Mario Rabasco. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Mario Rabasco. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres