Mujeres combatientes y víctimas

La voz dormida, de Dulce Chacón, por Euroscena
Sala Russafa
C / Dénia, 55. València
Del 23 al 26 de noviembre de 2017

Vida no hay más que una, pero la cordobesa Pepita Patiño ha tenido varias. La suya, real; pero también la que Dulce Chacón reflejó en la novela ‘La voz Dormida’, la que llevó al cine Benito Zambrano en la película homónima y la que ahora llega a las tablas de la mano de Euroscena.

La compañía toledana en 2015 obtuvo el Premio del Público de Sala Russafa al Mejor Espectáculo Nacional con su montaje de ‘La puta enamorada’. Esta semana, del jueves 23 al domingo 26 de noviembre, es la encargada de cerrar el ‘VII Ciclo de Compañías Nacionales’ del centro cultural de Ruzafa con el estreno en la Comunitat de ‘La voz dormida’.

La voz dormida. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La voz dormida. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El espectáculo pone sobre las tablas la represión sufrida por las mujeres que militaron o que simplemente estaban emparentadas con el bando perdedor de la guerra civil. Una realidad silenciada en esa ‘voz dormida’ que la protagonista de esta emocionante historia despertó.

“Hablar me sirve para recordar a mis muertos. Ya nunca tendremos la voz dormida al lado de la boca, hermana. La voz que no quiso contar que todos habían muerto, ha despertado”, escribió Dulce Chacón en una conmovedora historia, elegida Libro del Año por el Gremio de Librerías de Madrid. Después de la literatura y el cine, ahora llega a las artes escénicas de la mano de la adaptación teatral realizada por Cayetana Cabezas y la dirección de Julián Fuentes (Premio Max 2015 al Mejor Director de Escena y Mejor Espectáculo por Cuando deje de llover).

El proyecto arrancó impulsado por la actriz Laura Toledo, protagonista del montaje, a raíz de la muerte a los 91 años de la verdadera Pepita Patiño. Una mujer sencilla, que encarnó la memoria histórica y que ahora, en cada función, vuelve a la vida, luchando contra el olvido y encontrando una nueva oportunidad para sentir aquel amor por un maqui que la llevó a la Cárcel de las Ventas, donde se amontonaban otras muchas mujeres. Personajes de ficción, pero basados en hechos y seres reales, que vamos conociendo a partir de la mirada dulce de Pepita, en la que el amor es el cristal a través del cual se observa la más dura posguerra española. Una emotiva trama que sirve como defensa de la dignidad de las mujeres que sufrieron doblemente la contienda, como combatientes y víctimas, pero también por el menosprecio de su condición femenina.

Descrito por la crítica como una “pequeña joya teatral, que es un canto de amor y para la paz, la libertad y la justicia, un alegato a favor de la verdad” (Alberto Román, Diario Úbeda Ideal), la pieza ha emprendido una gira por el país, pasando por ciudades como Zaragoza, Córdoba o Sevilla, en la que se incorpora su visita a Sala Russafa.

Servirá para completar el ‘VII Ciclo de Compañías Nacionales’, que desde el 6 de octubre ha ofrecido siete propuestas, seis de ellas estrenos en la comunidad o ciudad. Una programación con la que Sala Russafa se marca cada año el objetivo de ofrecer una panorámica de la escena nacional mostrando el trabajo de formaciones de formato mediano, solvente trayectoria e interesante factura artística, pero que en raras ocasiones tienen la oportunidad de actuar para el público valenciano.

La voz dormida. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La voz dormida. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El mes de diciembre arranca en Sala Russafa con una iniciativa que por primera vez llega a Valencia. Se trata del Circuito Ibérico de las Artes Escénicas, fruto de la colaboración entre entidades privadas de gestión artística de Portugal y España. Un proyecto que lleva en funcionamiento desde 2015 y que en esta edición alcanzará las 80 representaciones.

El centro cultural de Ruzafa se ha sumado preparando un ‘Ciclo de Teatro Portugués’, pionero en la Comunitat, que invita a los espectadores valencianos a descubrir algunas de las propuestas más interesantes de la escena lusa actual. Con sobretítulos en castellano, el viernes 1 de diciembre y el sábado 2 se estrenarán en la Comunitat, respectivamente, una versión del clásico contemporáneo ‘As criadas’ de Jean Genet y un montaje de creación propia, que ahonda en la cultura de raíces lusas: ‘Um punhado de terra’.

Los carteles ignífugos de la Fira del Llibre

50 Fires del Llibre de Valencia
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 15 de mayo de 2016

Es casualidad que la Feria del Libro de Valencia naciera en 1966, el año en que precisamente se estrenaba ‘Fahrenheit 451’, la película de François Truffaut en la que los bomberos se dedicaban no a apagar fuegos, sino a quemar libros. Casualidad, en todo caso, digna de estudio. Porque entonces, también la feria valenciana vivió momentos tensos por culpa de quienes arremetían contra ciertos libros sospechosos de quebrantar el ideario franquista. Lo curioso es que la película se sitúa en una sociedad posterior a 2010, en la que ahora estamos y en la que, por fortuna, los libros ya no es necesario quemar, porque según los datos estadísticos, cada vez se lee menos.

Cartel de la Fira del Llibre de 1967.

Cartel de la Fira del Llibre de 1967. Centro del Carmen.

Para hacer recuento de todo ello, el Gremi de Llibrers ha organizado, en colaboración con la APIV (Associació Professional de Il.lustradors de València), una exposición en el Centro del Carmen que recoge carteles de sus 51 ediciones y fotografías de José García Poveda, a modo de memoria gráfica de tan ardua reivindicación a favor del libro. Porque los libros, tal y como recoge la película, pueden ser el comienzo de la aventura de pensar. Siempre y cuando se lean con la debida intensidad, como recuerda Nacho Casanova, ilustrador del cartel de este año, en una entrevista en la web de la Feria: “Soy partidario de la lectura entusiasta, por inmersión, que es algo que hay que reivindicar: ya sabemos cómo les cuesta a los más jóvenes concentrar la atención”.

De ahí la escalerilla que Casanova coloca en su cartel para sumergirse en ese gran libro rojo que domina la ilustración. Un libro bien grande como colofón a esa historia de los carteles nacida en 1966, aunque el primero de los expuestos corresponda a la edición siguiente. “No es que no hubiera cartel el año de su inauguración, pero no se ha encontrado”, subraya Juan Antonio Rodríguez de Dios, hijo del primer presidente que tuvo la feria y que aporta a la muestra algunos de esos primeros carteles pertenecientes a su colección.

Cartel de la Fira del Llibre de 2016 obra de Nacho Casanova. Centro del Carmen.

Cartel de la Fira del Llibre de 2016 obra de Nacho Casanova. Centro del Carmen.

Gloria Mañas, directora de la Feria del Libro, destaca el crecimiento de la feria (“más expositores, más casetas y actividades, y más espacios”), al tiempo que se muestra “esperanzada” con el nuevo gobierno. “Ha adquirido compromisos con el sector del libro”, y apunta al Plan de Fomento de la Lectura, del que “se sabrán sus resultados en cuatro o cinco años”. También destaca Mañas el I Festival de Promoción Lectora que arranca en esta 51 edición destinada a maestros, bibliotecarios y agentes culturales.

Y como muestra, en este caso metafórica, del crecimiento de la feria, la artista Victoria Cano, a instancias de Javier Gay, asesor artístico de la exposición, ha montado un singular libro hecho de cuatro hojas con hierro y alambres a modo de jaula de la que cuelgan poéticos mensajes. “Es una escultura abierta, participativa, en la que se invita al público a que se atreva a pedir un sueño”, señala Cano. Y agrega: “¡Y ojo con lo que pides que a veces se cumple!”. Además, la artista, que exhibe en una sala contigua sus ‘Ecos & Huellas’, ha creado un dispositivo de realidad aumentada para captar la imagen de cuantos se atrevan a soñar alrededor de su escultura.

Los carteles, obra de artistas tan conocidos como Sento, Miguel Calatayud, Genovés, Rosa Torres o Luis Demano, permanecerán expuestos hasta el 15 de mayo, junto a las fotos de García Poveda distribuidas en 12 paneles, “algunos llenos de cadáveres”, apunta con humor negro el propio fotógrafo. Ilustres cadáveres, como los de Josep Vicent Marqués, Pepe Rubianes, Eduardo Haro Tecglen, Chumi Chumez o Dulce Chacón, entre otros tantos escritores y artistas que han pasado por la Feria del Libro durante sus 51 años de vida. Los bomberos de Fahrenheit 451 no han podido con ella.

Carteles de Fires del Llibre. Centro del Carmen.

Escultura de Victoria Cano con carteles al fondo de la exposición 50 Fires del Llibre. Centro del Carmen.

Salva Torres