La fotografía humanitaria de Monia Antonioli

Exposición de Monia Antonioli  y Subasta benéfica
Lotelito
C / Barcas, 13. Valencia
Jueves 3 de diciembre, 2015, a las 19.30h

One Day Yes organiza el jueves 3 de diciembre (19.30h) en Lotelito de Valencia un evento solidario con una exposición de fotos sobre África de la fotógrafa internacional Monia Antonioli y una subasta benéfica con el objetivo de recaudar fondos para terminar de construir el comedor y la cocina de la escuela Lamu Twashkhuru Nursery School y garantizar la alimentación de los niños durante seis meses.

Puedes adelantarte a los regalos de Navidad y, al mismo tiempo, contribuir a una buena causa. La subasta solidaria, cuyos beneficios irán destinados en su totalidad al proyecto de la escuela, la presentará la periodista Mariola Cubells  y, además, se esperan muchas sorpresas y gente conocida de la sociedad valenciana. Podrás llevarte desde una bicicleta hasta un jamón, tratamientos de belleza o escapadas de fin de semana, ropa, libros y muchos más objetos y experiencias.

La fotógrafa Monia Antonioli es una reportera gráfica con sede en Londres y alcance internacional. Su trabajo se centra en la fotografía humanitaria y colabora activamente con las organizaciones más pequeñas para ayudar a reconocer el poder de la gente normal y su implicación para mejorar la vida de quienes habitan, sobre todo, el continente africano.

Fotografía de Monia Antonioli, a quien se dedica una exposición en Lotelito.

Fotografía de Monia Antonioli, a quien se dedica una exposición en Lotelito.

La exposición de fotografías de Monia Antonioli se inaugurará el mismo día 3 de diciembre. Monia pasó este verano unos días en la Twashkhuru Nursery School para documentar el trabajo que, tanto su fundador Omar como One Day Yes, están realizando. El resultado, 18 fotografías que se expondrán durante todo el mes en las paredes de Lotelito y que también estarán a la venta para destinar lo recaudado al proyecto de Lamu.

Subasta solidaria

Se podrá pujar por artículos y experiencias donadas por marcas y artistas valencianos que se han querido implicar con la causa. Por ejemplo, artículos de las tiendas de moda y decoración La Chaise retro & med y Madame Frou Frou; Rubio Kids; Coolway y Ulanka; WAU; Hortensia Maeso y Sie7e Gallery. También editoriales han donado ejemplares como Espasa, Penguin Random House y Cuadernos Rubio.

De gastronomía, se podrá conseguir un jamón de Manglano; quesos de “Quesería de mi vida”; productos de La Cuina y Picken de la empresa cárnica Gourmet S.A.; aceite 565 de Diego Barquero; vino ecológico Aranleón y cervezas artesanales de Bierwinkel. Además, habrá experiencias gastronómicas para dos en Lotelito y Portolito; Arrocería Duna; Casa Tavella y otras experiencias como una sesión fotográfica en un estudio profesional; entradas para espectáculos en Espai Rambleta o una escapada de fin de semana de Viajes Marco Polo y Librería Patagonia.

De salud y bienestar se subastarán cestas de producto de Farmacia Margarit; circuitos termales en el hotel Barceló y un tratamiento de belleza en la Clínica del Dr. Mira. Junto a todo esto, muchos más artículos como una bicicleta de montaña Cloot Bike; un cuadro de la pintora Patricia Iranzo  o productos africanos traídos en exclusiva de la isla de Lamu. Algunas personalidades como el periodista Carles Francino también han querido colaborar donando algún objeto personal.

Fotografía de Monia Antonioli cortesía de Lotelito.

Fotografía de Monia Antonioli cortesía de Lotelito.

La Asociación One Day Yes se constituye para apoyar a la escuela Twashkhuru Nursery School de Lamu que mantiene cada día a 25 niños a los que se les da la oportunidad de tener un futuro esperanzador alejado de la pobreza. Construida hace 7 años con botellas de plástico y vidrio recogidas de las calles de la isla, la escuela es un proyecto auténtico que nace al amparo del reciclaje. Además, la música tiene un protagonismo especial ya que su fundador, Omar, es músico y enseña a los pequeños clases de percusión y canciones con mensajes educativos.

Este proyecto tiene un impacto social directo sobre la población de Lamu. Los niños desayunan y comen en la escuela y, además, existe un punto de agua potable que suministra a toda la población que vive alrededor. De esta manera se ha mejorado la calidad de salud de los pequeños y de los vecinos al poder consumir agua potable tratada con buenas condiciones higiénicas.

El objetivo principal de la asociación es garantizar la manutención y educación de los niños de la escuela y hacer que la Twashkhuru Nursery School sea sostenible, independiente y autogestionada por su gente local. Para ello organizan diferentes actividades y acciones de sensibilización como talleres de percusión, charlas, eventos solidarios, subastas benéficas y exposiciones de fotografía como las que tendrán lugar el jueves en Lotelito.

Fotografía de Monia Antonioli.

Fotografía de Monia Antonioli, a quien se dedica una exposición en Lotelito.

Enrique Rubio: “La nostalgia está de moda”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Enrique Rubio, propietario de Cuadernos Rubio y autor de ‘Mi mamá me mima’ (Espasa)
Entrevistado por Vicente Chambó y Salva Torres, del equipo de dirección de MAKMA

Enrique Rubio lo reconoce, primero por lo bajini y luego abiertamente: “Nos la han atribuido, pero la verdad es que no se encuentra en los Cuadernos Rubio”. Se refiere a la famosa frase Mi mamá me mima, ahora convertida en título del libro que viene a rendir homenaje a su padre Ramón Rubio, fundador de la empresa en 1959, y que supone “un viaje a la nostalgia”. Viaje a través de imágenes y frases recordatorias de aquellos primeros cuadernos de caligrafía y matemáticas aparecidos en el franquismo. Eso sí, la frase ya es propiedad de la empresa valenciana: “La hemos registrado”.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos al fondo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos al fondo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio recogió el testigo de su padre ya avanzada la década de los 90, tras escuchar a alguien decir: “¿Pero aún existen los Cuadernos Rubio?” Y lo primero que hizo, en un momento de pérdida de identidad de la empresa, fue recuperar la imagen tradicional de los colores verde y amarillo de los cuadernos, y cambiar las frases con el fin de adaptarlas a los nuevos tiempos. De aquellas ‘África está habitada por negros’, ‘Los indios viven en chozas’ o ‘¿Cumples los diez mandamientos?’, se ha pasado a frases comprometidas con la igualdad, el medio ambiente, las energías renovables o la salud.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“En los periodos de bonanza es cuando hay que prepararse para la crisis”

“De la marca no se vive y había que modernizarse”, explica Enrique Rubio. Modernización en los contenidos y en la forma de trabajar en plena era de Internet. De hecho, el 29 de octubre inauguran imprenta en su nueva nave de Quart de Poblet, donde además presentarán ese mismo día su Aula Museo en la que se recrea un aula de los años 60 con productos de la época.

Todo ello después de crecer en facturación y de vender “más que hace siete u ocho años”. ¿La clave? “En los periodos de bonanza económica hay que prepararse para la crisis, porque sabemos que éstas son cíclicas”. Lo que ha permitido a Cuadernos Rubio ser en todo momento una empresa saneada con facilidad a la hora de obtener financiación bancaria en tiempos de vacas flacas. Su salto al mercado alemán hace un par de años así lo demuestra. “Se vende en Alemania, pero cuesta”, reconoce Rubio, aunque subraya que se trata del mismo problema con el que se encontró su padre cuando empezó en España. También está previsto impulsar la publicación en Latinoamérica: “Está previsto que lo hagamos en 2016”.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Ahora los niños escriben mucho menos; su infancia es la del ordenador”

Mi mamá me mima, cuya redacción de textos para la editorial Espasa ha sido obra de Mariola Cubells, va en esa línea de recuperar el pasado con vistas a impulsarse hacia el futuro. “Se está poniendo de moda lo retro; su poder nostálgico”. Enrique Rubio no sabe exactamente por qué, pero lo cierto es que la nostalgia vende. “A la gente le emociona recordar las tardes en que coloreaban alguno de aquellos cuadernos”.

Ejemplar del libro 'Mi mamá me mima', de Enrique Rubio, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Ejemplar del libro ‘Mi mamá me mima’, de Enrique Rubio, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

O los ejercicios de caligrafía. “Ahora los niños escriben mucho menos, porque su infancia es la de los ordenadores, los videojuegos, las multipantallas o los iPads”. Y, sin embargo, “se ha demostrado que la caligrafía tiene un valor pedagógico muy grande, porque estimula partes del cerebro que en la infancia se halla en plena transformación”. De ahí quizás el éxito hoy en día de Cuadernos Rubio. Como se recoge en el libro, “si alguien en aquel momento le hubiera dicho [a su padre] que en 2014, por ejemplo, se iban a vender más de cuatro millones de ejemplares de aquellos cuadernillos artesanales, probablemente se hubiera partido de la risa”.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos a su lado, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, con Salva Torres (de blanco) y Vicente Chambó. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos a su lado, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, con Salva Torres (de blanco) y Vicente Chambó. Foto: Fernando Ruiz.

“En Cataluña existe un nacionalismo muy potente”

En el mercado nacional, Cuadernos Rubio se vende casi por igual en casi todas las comunidades autónomas. “Quizás algo más en Andalucía, por tener más población”, y algo menos en Cataluña, “porque si estás solo en castellano te penaliza, cosa que no ocurre en Valencia, ni tampoco en Galicia o el País Vasco”. Con todo, hace tres años que se ha traducido al catalán y, como destaca Rubio, “se nota en las ventas”. Como se nota, a tenor de su experiencia, que en Cataluña “existe un nacionalismo muy potente”.

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Salva Torres