La sospechosa plaza 85 de la ex directora de Teatres

Informe de CCOO
Sobre la plaza 85 de Inmaculada Gil Lázaro, ex directora de Teatres de la Generalitat Valenciana

El sindicato CCOO ha elaborado un informe en el que sostiene que la exdirectora general de Teatres de la Generalitat Inmaculada Gil Lázaro «no acredita titulación» para ocupar la plaza número 85 de coordinadora del Centre Coreogràfic en CulturArts y, por lo tanto, «engañó durante 17 años» a la institución.

El documento, al que ha tenido acceso Europa Press, se acompaña de una carta dirigida al director general de CulturArts, José Luis Moreno, en la que se le solicita que requiera a Gil Lázaro que acredite la titulación de diplomatura, licenciatura o de grado equivalente, requisito para ocupar la plaza 85 del catálogo de Teatres, ahora en CulturArts.

Asimismo, le recuerda que «si el contrato estuviera en fraude de ley se debe proceder a la extinción inmediata del mismo». El informe -que ha elaborado la Sección Sindical de CCOO en CulturArts y firma Roberto Lisart, ahora afiliado al sindicato pero que fue tres veces presidente del Comité de Empresa- explica que en junio de 1981, Gil Lázaro concluyó su formación de danza y que la certificación presentada posteriormente indicaba que se había realizado el depósito del Título Profesional de Danza, «lo que tiene una equivalencia que corresponde con los actuales estudios medios» de esa disciplina.

Centre Coreográfic. Teatres de la Generalitat Valenciana.

Centre Coreográfic. Teatres de la Generalitat Valenciana.

El 10 de marzo del año 2000, la dirección de Teatres de la Generalitat comunica la aprobación del catálogo de puestos incluyendo la plaza número 85 de nueva creación, catalogada como A/B 24-E038 y que constaba como vacante. «Esto significa que las indagaciones de la dirección sobre la certificación de estudios aportada por la trabajadora no debería haber tenido una valoración favorable para Inmaculada Gil Lázaro», defiende el texto.

«No obstante -prosigue el documento-, el 1 de abril de 2000 un nuevo contrato de interinidad la adscribe a la plaza 85 pese a que sus estudios la acreditan para un título profesional de danza clásica, que no tiene equivalencia como título de licenciada o de grado equivalente. Por este motivo principal, Consuelo Císcar (entonces secretaria autonómica de Cultura), suscribe un contrato de naturaleza especial de alta dirección en 2001, el primero de una cadena para poder salvar el requisito de titulación de Gil Lázaro, que se convertía en personal directivo de la entidad sin todavía ostentar el rango de subdirectora».

Recientemente, el 1 de julio de 2015 Gil Lázaro ha sido de nuevo adscrita a la plaza 85 de Teatres, subrogada en CulturArts. Para el sindicato, «toda la legislación competente en materia de Ordenación Académica estudiada por esta sección sindical es completamente desfavorable a la posibilidad de una convalidación del expediente de Gil Lázaro que la faculte para ocupar un grupo B (A2).

Su certificación de sexto curso de Danza Clásica equivale al bachillerato artístico al que faculta el actual Grado Medio de Danza y siempre que el solicitante de equivalencia tengan aprobadas las materias comunes de otra modalidad de bachillerato».

En el citado documento se añade que «en el supuesto de que Gil Lázaro hubiera solicitado una convalidación en el Conservatorio (que no consta en su expediente) y si acaso hubiera sido resuelta favorablemente, estamos ante un supuesto insalvable. La equivalencia buscada y la norma son claramente restrictivas y queda acotada la convalidación para el ejercicio de la docencia, ya que, ni en el caso de CulturArts ni tampoco anteriormente Teatres, son instituciones docentes con una matriz reconocida. El puesto de trabajo que Inmaculada diseñó y mantuvo valiéndose de su privilegiada posición política no tiene un perfil docente».

En la misma línea, la sección sindical añade: «Si en anteriores informes hemos hecho constar que la plaza debería estar amortizada desde el 1 de enero de 2013 -por la ley de la Generalitat de reestructuración de sus empresas públicas- y se cometió un fraude y una presunta actuación de prevaricación administrativa, en este informe cuestionamos el requisito de titulación para el acceso a la plaza». «Este callejón sin salida agota la vía argumental (…). La leyenda urbana que circuló por Teatres/CulturArts durante 17 años se hace realidad: Inmaculada no tiene carrera», concluye Lisart.

Inmaculada Gil Lázaro. Teatres de la Generalitat Valenciana.

Inmaculada Gil Lázaro. Teatres de la Generalitat Valenciana.

 

Carme Teatre: ¡Silencio en la sala!

Carme Teatre
C / Gutenberg, 3. Valencia
Cerrado por defunción administrativa

Las salas de teatro independiente y alternativo de la ciudad de Valencia hacen equilibrios en la cuerda floja. Las que han conseguido sobrevivir heroicamente a la subida del IVA, la desaparición de ayudas públicas y a la crisis económica  se enfrentan a la falta de sensibilidad del Ayuntamiento que les exige unas condiciones de aislamiento acústico iguales a las discotecas. ¿Cómo se puede equiparar un escenario donde los actores y actrices hablan sin micrófonos a un espacio en el que funcionan altavoces de miles de watios que difunden decenas de decibelios?

Esta absurda situación ha provocado ya una víctima, Carme Teatre, que tras 19 años de actividad ha echado definitivamente el telón por no haber conseguido el correspondiente permiso de Actividades.

Escena de una obra de la compañía A poc a poc. Imagen cortesía de Carme Teatre.

Escena de una obra de la compañía A poc a poc. Imagen cortesía de Carme Teatre.

“La razón es que el Ayuntamiento de Valencia sigue manteniendo la incongruencia de una ordenanza que equipara a estos pequeños espacios de creación y exhibición, nada menos que con las discotecas y exige para ellos los mismos requisitos”, dice Aurelio Delgado, director de Carme Teatre. “Es evidente que ni por horario, aforo o volumen de ruido se nos puede igualar en ninguna forma. Ni tan siquiera los pubs, abiertos hasta las dos o las tres de la mañana y en los que la gente escucha música y habla al mismo tiempo, tienen una normativa tan exigente. Nuestro horario no va más allá de las doce, el aforo es muy reducido y el público sigue en silencio lo que ocurre en una escena de pocos, aunque grandes intérpretes”.

Un factor que ha perjudicado a la sala es su ubicación en el barrio del Carmen, zona ZAS (Zona Acústicamente Saturada) lo que dificulta la concesión de licencias para determinadas actividades. “Pero en el lugar donde Carme Teatre se ubica, no hay tan siquiera una cafetería en doscientos metros a la redonda, lo que hace cuestionable que todo el barrio se mantenga bajo la misma consideración”, matiza Delgado.

La compañía Francachela. Imagen cortesía de Carme Teatre.

La compañía Francachela. Imagen cortesía de Carme Teatre.

Durante años Carme Teatre se mantuvo en una especie de limbo legal sin licencia y cuando se decidió a solicitarla como sala polivalente sin derecho a actuaciones en directo el proceso siguió su curso y ¡se acabó la función!

Un trayecto de casi dos décadas, 80 butacas, 300 metros cuadrados, cientos de obras representadas, algunas de ellas de producción propia y cuatro personas que se quedan sin empleo. Un triste balance al que Delgado se enfrenta con ánimos. “Intentaremos reorientar nuestro trabajo y conseguir un local en otro barrio”, apunta.

Otros teatros alternativos como Sala Inestable, Teatro Círculo o Ultramar se encuentra amenazados con la misma suerte, en un limbo legal que puede desencadenar el cierre. Los elevados costes de la insonorización que les exigen son inasumibles en las actuales condiciones de precariedad en la que se encuentran esos pequeños núcleos de resistencia cultural. “En las condiciones que hoy exige el ayuntamiento casi ningún teatro de la ciudad puede conseguir la licencia”, declaró a ‘El Mundo’ Jacobo Pallarés, de Inestable. “El Olympia cuenta con una de hace años y sólo el Talía y el Escalante funcionan con todas las de la ley”.

En una de las ciudades más ruidosas del mundo, en la que se permite la circulación de motos trucadas o a escape libre que producen un ruido infernal, donde proliferan las terrazas y eventos con pirotecnia incluida resulta kafkiano que a las salas de teatro se les trata igual que a las discotecas en cuanto a fuentes emisoras de decibelios. Una muestra más de la insensibilidad del consistorio hacia la cultura.

Carme Teatre se despidió de su público con dos espectáculos de danza. ‘Flesh’,  de la compañía Nube, dirigido por la brasileña Poliana Lima y la lituana Ugne Dievaitye, y ‘Cartografía Especializada’ de la compañía Mexicana A poc a poc.

Flesh, de la compañía Nube. Imagen cortesía de Carme Teatre.

Flesh, de la compañía Nube. Imagen cortesía de Carme Teatre.

Bel Carrasco