Obra abierta, un homenaje al VIH-SIDA

Convocante: Adhara Sevilla Centro Comunitario de VIH/Sida y otras ITS
Dotación: 1.500 euros
Modo de presentación: envío de proyecto
Plazo de admisión: Hasta el 15 de octubre

Adhara Sevilla convoca en colaboración con el Ayuntamiento de Sevilla el premio “Obra abierta, un homenaje al VIH-SIDA”, patrocinado por la farmacéutica Janssen.

Primera – Objeto

Distinguir un proyecto de arte que refleje la realidad actual del VIH/Sida.

Segunda – Ámbito

Podrán presentarse a este concurso los/as artistas españoles/as y extranjeros/as que lo deseen, quienes deberán observar y aceptar lo establecido en estas Bases.

Cada artista podrá presentar un único proyecto, que habrá de ser original.

Tercera – Obra

Los proyectos que se presenten a la convocatoria podrán incluir bocetos, dibujos, fotomontajes, maquetas, material audiovisual, memorias explicativas, etc., que permitan al Jurado hacerse una idea cabal de la obra finalmente resultante del proceso de creación artística.

La obra que resulte premiada en esta convocatoria, en material resistente, se instalará en un espacio de concurrencia pública de la ciudad de Sevilla, España.

Cuarta – Presentación

Cada proyecto se acompañará de dos sobres, con información expresa en lengua española y en formato accesible.

El primero incluirá:

- Nombre y apellidos del/la artista.

- Historia de vida artistica

- Fotocopia de documento oficial que acredite la identidad.

- Dirección postal y electrónica.

- Teléfono de contacto.

El segundo contendrá:

- Título de la obra.

- Pseudónimo del/la artista

- Técnica que se va a utilizar.

- Dimensiones.

- Peso.

- Breve justificación teórica de la pieza.

- resupuesto aproximado de instalación de la obra.

El proyecto se presentará indicando la técnica expresiva y material deseado por el autor o autora, debiendo tener en cuenta que la obra habrá de realizarse en un material resistente a la intemperie y llamado a perdurar sin alteraciones significativas de la obra por el transcurso del tiempo.

Quinta – Plazo de presentación de proyectos

Los proyectos se presentarán, por cuenta del/ la artista participante, mediante correo postal o mensajería desde el 7 de septiembre hasta 15 de octubre de 2015, en la sede de Adhara Asociación VIH/Sida, calle Pagés del Corro 89-91 Local 3, 41010 Sevilla, España.

Sexta -Premio

El premio consistirá en una dotación económica de 1.500 Euros.

Séptima – Jurado

El Jurado estará formado por personas expertas en las esferas de la prevención y atención del VIH/Sida y las artes plásticas designados por las Entidades promotoras, y su fallo será inapelable.

El fallo del Jurado se emitirá y hará público antes del 19 de octubre de 2015.

Si a juicio del Jurado no se hubiesen presentado obras con la entidad o la calidad suficientes, el Concurso podría ser declarado desierto. En ningún caso, el Premio podrá concederse a título compartido.

Octava – Ejecución de la obra

El/la artista ganador/a suscribirá un contrato de ejecución con las Entidades promotoras, en el plazo que éstas estipulen.

Los gastos transporte y colocación correrán por cuenta de la organización del Concurso.

Novena – Retirada de proyectos

Los proyectos presentados por los/las artistas que no resulten premiados, podrán ser retirados en el plazo del mes siguiente a la comunicación pública del fallo, en la sede de entrega.

A partir de esta fecha, si no fueran retirados, se devolverían a través de servicio de mensajería a portes debidos. Si el proyecto no pudiera entregarse por no localizarse el destinatario, pasaría a ser propiedad de la entidad organizadora.

Décima – Condiciones generales

Se entiende que los/las participantes autorizan sin limitación de sistemas, medios, ni paises, la reproducción de sus obras sin abono de derechos. El hecho de participar en este concurso supone la aceptación total de estas bases.

Más información y bases completas
Imagen de portada: Campaña de Adhara Sevilla

Paco Roca, en pijama y a la venta

Paco Roca. En Venta
Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Inauguración: viernes 11 de septiembre, a las 20.00h
Hasta el 10 de octubre de 2015

Nada más entrar en Pepita Lumier, que se estrena como galería dedicada  a la ilustración, se le ve a Paco Roca en pijama, perplejo, mirando a través de un marco ovalado. La imagen forma parte de la serie relativa a su obra Memorias de un hombre en pijama, que ya prepara como director para llevarla al cine. En declaraciones a Rodrigo Terrasa (El Mundo) dijo al respecto: “Habla sobre todo de las relaciones, de la vida en pareja, y de cómo la felicidad acaba trayendo la monotonía y la monotonía acaba con la creatividad. Los que vivimos de las ideas necesitamos que nos pasen cosas”.

Cartel de la exposición 'Paco Roca. En Venta', con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Cartel de la exposición ‘Paco Roca. En Venta’, con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Diríase que a Pepita Lumier también, porque, tan perpleja como Roca, arranca su aventura como espacio de referencia para la ilustración en Valencia. Cantera no le falta, porque ilustradores hay a patadas y muy buenos en una ciudad que parece vivir de espaldas a ellos. Para eso, para dar la cara, al igual que la da Paco Roca en la entrada del espacio que ahora se inaugura, Pepita Lumier pone en venta varios de sus trabajos, originales y seriados, con el fin de ir sembrando ese terreno abonado para que pasen cosas.

Ilustración de 'Paco Roca. En Venta', en la galería Pepita Lumier.

Ilustración de ‘Paco Roca. En Venta’, en la galería Pepita Lumier.

De manera que ahí está Paco Roca, En Venta, porque así han querido arrancar Cristina Chumillas y Lucía Vilar, responsables de romper esa monotonía, por culpa del letargo de la crisis, que acaba con la creatividad. En su lugar, Pepita Lumier viene a provocarla, como provocador aparece el Premio Nacional del Cómic con su ya ilustre pijama a rayas. Mirando a través de ese marco ovalado, que encuadra su perplejo rostro, se ofrece al espectador esperando de él un guiño de complicidad: ¡atrévete, exponte como yo!

Ilustraciones de 'Los surcos del azar' en la exposición 'Paco Roca. En Venta', con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Ilustraciones de ‘Los surcos del azar’ en la exposición ‘Paco Roca. En Venta’, con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Y así, de la mano quien se expone y quienes lo exponen, Pepita Lumier abre sus puertas para que el público se sume a esa fiesta de la ilustración que un 11 de septiembre, marcado para siempre por el sorprendente ataque y derrumbamiento de las Torres Gemelas, arranca a lo grande. Y a lo grande quiere decir exhibiendo trabajos originales de Paco Roca que, por primera vez, pueden ser adquiridos a preciso razonables. Hay ilustraciones de las mencionadas Memorias de un hombre en pijama. También de Los surcos del azar, de El ángel de la retirada, de Das Monster Lebt o de su portada para la revista Cambio 16, dedicada al poder de las series políticas en televisión.

'Memorias de un hombre en pijama' en la exposición 'Paco Roca. En Venta'. Galería Pepita Lumier.

‘Memorias de un hombre en pijama’ en la exposición ‘Paco Roca. En Venta’. Galería Pepita Lumier.

Impresiones digitales, obras a tinta y lápiz sobre papel, recopilación de ilustraciones y bocetos: más de 70 piezas de quien convirtió Arrugas en todo un fenómeno del cómic (Premio Goya al Mejor Guión Adaptado), elevado a la categoría de obra literaria y artística. Estaba previsto que Paco Roca tuviera un encuentro previo con los medios, antes de la inauguración oficial. No pudo ser. Se excusó en un video, alegando problemas quirúrgicos relacionados con la vista. Eso sí, tuvo buen ojo al ponerse a la venta en Pepita Lumier para que en este espacio que recién echa a andar pasen cosas. Ya están pasando.

Salva Torres

Las catedrales de Manuel Jorge

Catedrales, de Manuel Jorge
Galería Isabel Bilbao
Avenida Ausiàs March, 9-11. Jávea (Alicante)
Hasta el 11 de septiembre de 2015

El Museo Soler Blasco, la Casa del Cable y Ca Lambert, son los tres espacios municipales de Xàbia/Jávea, en donde se darán cita alrededor de 200 obras de Manuel Jorge y que representan una parte de las más de 2000 obras que forman la colección de la Fundación Manuel Jorge.

Con motivo de la magna exposición y en colaboración con la Fundación Manuel Jorge, Isabel Bilbao Galería de Arte expone una serie expresamente pensada para serigrafía de temática y título Catedrales. Consta de una treintena de obras cuya tirada varía entre 10 a 25 ejemplares firmados y numerados. Esta serie se convierte en la única creación bidimensional de Manuel Jorge a la venta hasta el momento, dada su voluntad y la de la Fundación de que la colección permanezca unida.

Catedrales, de Manuel Jorge, en Isabel Bilbao, por cortesía de la galería.

Catedrales, de Manuel Jorge, en Isabel Bilbao, por cortesía de la galería.

La colección de la Fundación Manuel Jorge consta de más de 2000 obras entre las que se incluyen bocetos, dibujos, pinturas y varias series de obra gráfica. En sus archivos figuran esbozos, planos y fotografías de toda la obra arquitectónica realizada por Manuel Jorge desde 1959. La fundación, garante de la obra de Manuel Jorge, realiza diversas actividades, programa exposiciones y edita publicaciones sobre los trabajos del arquitecto pintor.

Manuel Jorge nace en Chantada (Lugo) en 1929. En 1959 obtiene el título de Arquitecto Superior y en 1965 el de Doctor Arquitecto. En 1960, vive y pinta en Menorca y en 1961 expone en la Galería Biosca de Madrid, dirigida en aquel entonces por Juana Mordó.

Durante el año 1961 se traslada a Cadaqués (Girona) donde conoce a la pintora finlandesa, Christina Snellman, quien pronto se convertiría en su esposa. A partir de 1963, Manuel Jorge y Christina Snellman se instalan en Jávea (Alicante) donde erige sus primeros proyectos arquitectónicos.

En 1975 se trasladan -Manuel y Christina- a París (Francia). Viven y pintan en la Cite Internacionale des Arts, fundada en los años cincuenta según una idea de Eero Snellman, el padre de Christina. Viajan por España, Escandinavia, Inglaterra, Italia, Rusia, Grecia, Centro Europa, los Estados Unidos de América, Egipto, Arabia Saudí, Australia…

A partir de mediados de los setenta el matrimonio alterna su vida en Jávea con viajes a Finlandia y otros países y ciudades del mundo. Manuel ha combinado desde entonces sus dos pasiones: la arquitectura y la pintura; siempre al lado de su mejor amiga y compañera, Christina.

Tarjeta de presentación de la exposición Catedrales, de Manuel Jorge, en Isabel Bilbao. Cortesía de la galería.

Tarjeta de presentación de la exposición Catedrales, de Manuel Jorge, en Isabel Bilbao. Cortesía de la galería.

 

Ignacio Vergara, 300 años bien llevados

Ignacio Vergara en el tercer centenario de su nacimiento (1715-2015)
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 6 de septiembre

La Generalitat Valenciana de la mano de sus instituciones culturales conmemora en este 2015 el 300 aniversario del nacimiento de Ignacio Vergara Gimeno (1715-1776), uno de los exponentes de la escultura valenciana y española de todos los tiempos y el más importante escultor valenciano del siglo XVIII. Miembro de una de las familias de artistas más influyentes de su época (Los Vergara), pese a su gran reconocimiento nunca se le había dedicado una muestra monográfica al autor.

El Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana y la Fundación Jaume II el Just, dentro de su línea de conmemoraciones culturales, organizan esta primera gran exposición homenaje a Ignacio Vergara con motivo del tercer centenario de su nacimiento convirtiéndose en una de las citas culturales más importantes del año en Valencia.

Vista general de la exposición dedicada a Ignacio Vergara. Cortesía de Centro del Carmen.

Vista general de la exposición dedicada a Ignacio Vergara. Cortesía de Centro del Carmen.

Ignacio Vergara es una de las figuras más significativas del arte valenciano del siglo XVIII, no sólo por su valiosa aportación dentro del ámbito de la escultura, con obras tan relevantes como la portada del Palacio del Marqués de Dos Aguas o el relieve de los ‘Ángeles adorantes del anagrama de María’ de la portada barroca de la Catedral de Valencia, sino también por su contribución al academicismo valenciano, siendo uno de los miembros fundadores de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.

Precisamente la exposición, comisariada por la historiadora y experta en la obra de Vergara, Ana Buchón, se exhibe en el Centro del Carmen, que fue sede de la Academia de San Carlos, donde podrá verse hasta el próximo 6 de septiembre.

La muestra es la primera y más completa retrospectiva sobre Ignacio Vergara y en ella se exhiben cerca de un centenar de obras entre esculturas, bocetos y tallas, además de dibujos y grabados vinculados al origen de la Academia de Bellas Artes de San Carlos. La muestra se acompaña de fotografías de algunas de sus obras repartidas por otros lugares de España como Barcelona o Cádiz.

Un total de 17 instituciones y museos valencianos han colaborado en esta exposición prestando obra, desde el Museo de Bellas Artes de Valencia donde se conserva gran parte de su producción fuera de lo que constituye la arquitectura pública, de la Academia de San Carlos, la Catedral de Valencia, el Museo Nacional de Cerámica González Martí, el Museo de la Ciudad, además del Archivo del Reino, el Monasterio de Santo Espíritu de Gilet o la Basílica de San Pascual Bailón de Villareal, entre otros.

El homenaje que se dedica en esta exposición a Ignacio Vergara se extiende asimismo al resto de la saga de Los Vergara que abarcaría dos generaciones de escultores y pintores del siglo XVIII.

Escultura de Ignacio Vergara. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Escultura de Ignacio Vergara. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

La figura de Ignacio Vergara Gimeno suele generar a veces confusiones por pertenecer a esta destacada y numerosa familia de artistas que durante el siglo XVIII controló gran parte de la actividad artística de la ciudad de Valencia como fueron el padre del escultor, Francisco Vergara el Mayor (1681-1753), su hermano el pintor José Vergara (1726-1799) y su primo hermano el escultor Francisco Vergara Bartual (1713-1761), entre los más importantes. Así la exposición incluye un árbol genealógico de la familia así como varias obras representativas de sus miembros.

El grueso de la exposición se dedica a Ignacio Vergara Gimeno en sus diferentes facetas, especialmente la de escultor e impulsor del academicismo valenciano. Destacan en la muestra los bocetos de terracota reunidos por primera vez en una exposición, fundamentales para comprender su método de trabajo y que constituyen obras de arte por sí mismos. Esta colección es especialmente importante por cuanto que Ignacio Vergara es uno de los pocos escultores españoles de época moderna, junto con Francisco Salzillo, de los que se conserva una amplia colección de estas piezas.

Obras de Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Obras de Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Se aborda también el importante papel que Ignacio Vergara jugó en el desarrollo del academicismo artístico valenciano, a través de las academias de Santa Bárbara y de San Carlos. Aquí se exhibe obra de otros artistas también vinculados a las academias. Su labor dignificó el trabajo del artista, hasta entonces ligado al ámbito gremial, creando los primeros estudios oficiales de Bellas Artes.

Por último, no se olvida la huella que el artista dejó en la escultura valenciana posterior. No en vano fue él, según Orellana, quien introdujo la perfección en la escultura, al dedicarse sus profesores al estudio del dibujo, en concreto, del dibujo del natural.

Finalmente al hilo de la exposición y considerando que la mayor parte de la obra de Vergara que se conserva es escultura en piedra para arquitectura y que ésta se encuentra enclavada en grandes monumentos valencianos, el Consorcio de Museos presenta al mismo tiempo una Ruta de Los Vergara por los mayores hitos de su escultura que se pueden observar en Valencia.

La exposición así como la Ruta Vergara sirve no sólo para reconocer la obra de Ignacio Vergara Gimeno sino también para arrojar un poco más de luz sobre una época destacada para el arte valenciano y sus artistas como fue el siglo XVIII.

Uno de los documentos incluido en la exposición sobre Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Uno de los documentos incluido en la exposición sobre Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Claudia Martínez, la fuerza de la fragilidad

Desborde. Claudia Martínez

La Gallera

C / Aluders, 7. Valencia

Hasta el mes de octubre

La corrupción es uno de los elementos consustanciales a la vida. Mejor dicho: el elemento que nos avisa diariamente de nuestro inevitable deterioro físico. El cuerpo se corrompe con el paso del tiempo, siguiendo los dictados de la entropía. Combatirla requiere el acto heroico de enfrentarse a ella sin darle la espalda, sin maquillajes seductores ni sarcasmos protectores. No sucumbir a su fatalidad, requiere de sujetos dispuestos a transformar esa muerte inherente a la corrupción, en fuente de vitalidad a pesar de los pesares. Que es lo que hace Claudia Martínez, artista argentina afincada en Valencia, con su obra Desborde, que puede verse en La Gallera hasta finales de octubre.

Desborde. Claudia Martínez. La Gallera

Desborde. Claudia Martínez. La Gallera

Nada más apropiado como en este caso para hablar de cómo la unión hace la fuerza. La unión de elementos sumamente frágiles sirve para construir una gran estructura. O lo que viene a ser lo mismo: la vida es una suma de empeños que vienen a contrariar el lógico desencanto por la corrupción de nuestra naturaleza. Claudia Martínez, con la ayuda de otras 25 personas colaboradoras, ha logrado levantar en la planta central de La Gallera lo más parecido a un corazón. Corazón tejido con hilos de plástico rojo, naranja y dorado, cuyos finos alambres, debidamente entrelazados a base de un tesón ejemplar, logran finalmente bombear sangre creativa de un RH muy positivo, a ese corazón que parece iluminar por dentro La Gallera, en cuya planta superior hay bocetos, dibujos y piezas más pequeñas.

Parece mentira, pero ese órgano vital, en ocasiones monstruoso según el punto de vista que se adopte, está hecho con tres millones de nudos, tiene ocho metros de altura y, asombroso, pesa 140 kilos sin que semejante estructura delate tamaña pesadez. Como apunta Isabel Tejeda, comisaria de tan asombrosa intervención, “tejer 100.000 metros de cable entre pequeñas masas de aire teniendo en cuenta que sólo para hacer una bola de unos 40 centímetros de diámetro se precisa de una hora de trabajo, generó que se convirtiera en un trabajo colectivo”. Un trabajo colectivo que da, y mucho, que pensar.

Imagen de la instalación de Claudia Martínez, Desborde, en La Gallera.

Imagen de la instalación de Claudia Martínez, Desborde, en La Gallera.

En pleno proceso de regresión a las tribus, buscando cada cual su pertenencia a microespacios desconectados de los otros que vienen a contaminar cierta pureza identitaria, resulta conmovedor este Desborde que nos propone Claudia Martínez. Porque es así, tejiendo y destejiendo, pero siempre con la mirada puesta en la construcción de algo sólido a partir de la fragilidad de las partes, como se puede alcanzar el objetivo de bombear sangre a ese corazón monstruoso. Monstruoso porque, en el fondo, esa enorme estructura, como pasa con la ampliación microscópica de una célula o un órgano de nuestro cuerpo, da miedo a solas, pero en compañía ya es otra cosa. De hecho, el cáncer no es más que el terrorismo impuesto por ciertas células enemigas del resto.

Claudia Martínez, a base de bordar y tejer colectivamente, logra que ese corazón monstruoso adquiera la apariencia amable del órgano sano, libre del cáncer de la corrupción que amenaza con destruirlo todo, para en su lugar rendir homenaje al esfuerzo heroico de inyectar vida allí donde reina el caos. Por eso desborda su intervención, porque acostumbrados a la estrechez de miras, al sálvese quien pueda insolidario, su corazón de La Gallera destila energía a raudales. Una energía que mana de ese caudal creativo, cuyo volumen fue creciendo a base de una estrategia colaborativa sin duda desbordante. Y así, tejiendo y destejiendo como Penélope, la escultura propició a su vez la estrechez de lazos, materiales y subjetivos, hasta alcanzar esa altura. Un ejemplo de cómo el arte, más allá de experimentos deconstructivos, puede transformar la corrupción y el deterioro en ley de vida.

Desborde. Intervención en La Gallera, de Claudia Martínez

Desborde. Intervención en La Gallera, de Claudia Martínez

Salva Torres