«Marzà ha roto su promesa de restaurar la Filosofía»

Hay enemigos de la Filosofía: Es giebt gegner der Philosophie
Antonio Lastra y Ángel Vallejo
Foro Sensus Communis
Ateneo Mercantil
Plaza del Ayuntamiento, 15. Valencia
Miércoles 7 de junio de 2017

El Foro Sensus Communis del Ateneo Mercantil ha solicitado públicamente la restitución de forma inmediata de la asignatura de filosofía en el curriculum escolar de la Comunitat Valenciana. La ausencia de esta asignatura fue el tema abordado en la conferencia del Foro celebrada este pasado miércoles 7 de junio. Este grupo es el que aborda en la institución todos los meses diferentes aspectos de la filosofía y sus autores, teniendo una amplia respuesta por parte de socios de la institución y de alumnos de esta materia.

La conferencia coloquio, a cargo de Ángel Vallejo, profesor de Filosofía de Enseñanza Secundaria y miembro de la Societat de Filosofia del Pais Valencià (SFPV) y Antonio Lastra, investigador del Instituto Franklin de Investigación en Estudios Norteamericanos de la Universidad de Alcalá y profesor de Filosofía en el IES Camp de Tùria de Llíria, se tituló ‘Hay enemigos de la Filosofía: Es giebt gegner der Philosophie’, en la que se defendió la enseñanza de la filosofía en la Comunidad Valenciana.

Antonio Lastra afirmó que “Valencia quedará como la única autonomía que no restaura la enseñanza de la filosofía, especialmente en un clima en el que incluso el PP ha puesto a un lado la LOMCE y repudiado la doctrina Wert. Marzà se comprometió con la Asamblea de Filosofía a restaurar la enseñanza de la filosofía y no lo ha cumplido”.

En este sentido, señaló que  “no es cierto que no haya tenido tiempo de desarrollar el decreto, que está redactado desde hace meses. Simplemente ha faltado a su palabra. Postergar las cosas solo lleva a la desaparición en la práctica de la filosofía en la enseñanza. Marzà tendrá que explicar qué clase de sociedad quiere si elimina la filosofía. Esta es la situación”.

Durante la conferencia ‘Hay enemigos de la filosofía’, la frase de Nietzsche ya constituye una advertencia. Como explicó Ángel Vallejo, “la filosofía ha tenido enemigos desde el principio: desterraron a Anaxágoras, ejecutaron a Sócrates y a Boecio, condenaron a Tomás de Aquino y a Siger de Brabante, quemaron a Giordano Bruno, lapidaron a Rousseau, le ordenaron callar a Kant, ridiculizaron a Kierkegaard, torturaron a Patocka. Pero no han logrado impedir nunca la transmisión de la filosofía ni la enseñanza de la filosofía. La filosofía consiste en querer saber y todos los hombres desean por naturaleza saber”.

Asimismo, Lastra apuntó que convencionalmente, sin embargo, ese deseo puede extinguirse porque a los enemigos de la filosofía les satisfacen saberes mediocres y pusilánimes con los que edifican sociedades pequeñas, empobrecidas. “Nietzsche las llamó pueblos enfermos. La enseñanza de la filosofía ha sido siempre el remedio con el que se ha respondido a la enferma satisfacción de los individuos y de los pueblos. A la muerte de Sócrates, Platón funda la Academia; a la muerte de Boecio, Casiodoro funda la biblioteca de Vivarium; a la condena de Étienne Dampier la universidad respondió incluyendo los estudios de filosofía en el currículum; Cousin ideó la educación secundaria francesa como una institución republicana contra la oscuridad: Hegel lo había sacado de la cárcel. Las lecciones de Patocka sobre Platón y Europa circulaban clandestinamente en la sociedad cerrada soviética”.

Sobre la actualidad de la asignatura de filosofía se apuntó durante la conferencia que “a los nombres de Ánito, Meleto y Licón, los acusadores de Sócrates que lograron su condena y ejecución, nuestra sociedad puede unir los nombres del ministro de Educación Wert, de cuya LOMCE podemos avergonzarnos con todo derecho porque nunca fue una ley justa ni nuestra, y del conseller de Educación Marzà, que ha desoído una proposición unánime de las Cortes valencianas y traicionado la palabra dada a los profesores de filosofía”.

Lastra concluyó que “son enemigos de la filosofía, del saber y de su transmisión. No quieren saber y creen que saben algo. Moderados por la propia naturaleza de su amor por la sabiduría, los filósofos reservan su coraje para las ocasiones en las que resulta necesario decir que la filosofía es mejor que cualquier sociedad y que ningún hombre está esclavizado por completo por la sociedad a la que pertenece. Marzà aún está a tiempo de aprender”, añadiendo que “los filósofos son buenos profesores y los enemigos de la filosofía pésimos alumnos”, remachó.

Vicent Marzá, conseller de Cultura, en el medio, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas.

Vicent Marzá, conseller de Cultura, en el centro, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas.