La Fura dels Baus: “Este teatro que hacemos es ancestral”

‘Carmina Burana’, de La Fura dels Baus
Teatro Tívoli
Carrer de Casp 8, Barcelona
Hasta el 26 de marzo de 2017

Con motivo de la obra de teatro basada en la opera de Carl Orff ´Carmina Burana´ que presenta La Fura dels Baus en el Teatro Tívoli de Barcelona, hasta el 26 de marzo, Makma ha tenido la oportunidad de entrevistar a Carlus Padrissa, director de escena español, conocido por ser uno de los seis directores artísticos de La Fura dels Baus, y a Chu Oroz, diseñador 360, y artífice de la fuerza visual furera en escena.

Para entender un poco de dónde parte el imaginario artísitico de la obra hay que saber lo que significa Carmina Burana: son las Canciones (Carmĕn es poema, canto o cántico) de Beuern (burana es el gentilicio que indica la procedencia:  de Bura), una colección de cantos goliardos de los siglos XII y XIII, reunidos en el manuscrito encontrado en Benediktbeuern en Baviera (Alemania) en el siglo XIX, y que Carl Orff usó en 1937 para crear su opera master.

En estos poemas se hace gala del gozo por vivir y del interés por los placeres terrenales, por el amor carnal y por el goce de la naturaleza, y con su crítica satírica a los estamentos sociales y eclesiásticos, nos dan una visión contrapuesta a la que se desarrolló en los siglos XVIII y segunda parte del XIX acerca de la Edad Media como una «época oscura».

En los Carmina burana se satirizan y critican todas las clases sociales en general, especialmente a las personas que ostentaban el poder en la corona y sobre todo en el clero; se entiende que un grupo de teatro rompedor como La Fura se interese por este tipo de arte y lo actualice y adapte a su estilo transgresor futurista.

La Fura dels Baus. Makma

¿Os inspiraron los goliardos para este proyecto?

Carlus Padrissa (CP): Bueno, a mí más bien me inspiró la música de Carl Orff, porque tiene esta vitalidad intrínseca. Fue él quien se inspiró con los cánticos medievales, que son básicos y rítmicos. Los podríamos comparar un poco con las canciones que usan los hooligans hoy en día en los partidos de futbol, de ritmos básicos y repetitivos (pam, pam,pam, un, dos, pam, pam…) muy vitales y atávicos. Son los ritmos que vienen de corazón, del bum bum de la madre embarazada que cuando se enamora late más rápido. Nos acostumbramos a ese ritmo ya en el útero materno.

Además, los cánticos de Carmina Burana son un poco picantes….

CP: Los textos hablan de que hay pocas ocasiones en general y la vida hay que aprovecharla. En este contextopicante” hemos mostrado una niña que pasa su tránsito adolescente y cantará una de las arias más bellas del siglo XX, que es muy dulce y es un orgasmo directamente. Sí, un orgasmo. Hace un grito in crescendo hasta que llega a la nota más alta durante su éxtasis. Brutal y explosivo. Rompe los cristales.

Carl Orff también trabajó para los nazis, ¿qué opinión os merece esa etapa?

CP: A nosotros, los nazis no nos interesan para nada, y además él no fue de los que trabajó más para los nazis. Hubo muchos otros, por ejemplo Strauss, y nadie le tiene manía. Orff,  según me comentaron, estuvo en La Rosa Blanca, la resistencia rebelde, no-violenta, contra el régimen nazi. Hacía doble papel. El era musicólogo y se refugió en la investigación.  Se ve que todo esto está documentado.

De algún modo había que sobrevivir en esa época…

CP: Yo no soy historiador, a mi me interesa su vida antes de la guerra y especialmente la creación de esta obra de arte musical que es Carmina Burana.

Vuestro espectáculo es total: voz, texto, efectos especiales. ¿Cómo se te ocurre la trama  y cómo lo montas todo en el escenario?

CP: Nosotros lo que hacemos es volverlo a poner en el candelero. Este teatro que hacemos es ancestral, derivado de las fiestas paganas eternas desde que el hombre es hombre, donde se celebra la supervivencia a las inclemencias, el cambio de estación, las cosechas, la recolección de los frutos de la tierra, como en las bacanales romanas, etc. Luego viene la religión y les cambia el nombre, como en carnaval, o la cuaresma, pero el motivo sigue siendo el mismo, la celebración de la vida. Y, por lo tanto, estas fiestas son totales en sí mismas: se bebe, se huele el humo del fuego, se baila, la gente se toca, son interactivas, y eso es lo que queremos trasladar al teatro, donde uno decide dónde se coloca (cerca o lejos de la acción) y qué grado de participación quiere tener en el espectáculo, cómo quiere participar. Por eso nos gustan más los auditorios que los teatros, porque la gente puede circular mejor por el espacio, la energía fluye mejor, hay más conexión, y en el teatro están sentados en sus butacas. Pero también hemos hecho espectáculos, como el de Wagner, el en Liceo.

Nosotros hacemos que los actores se cuelguen de cuerdas, que canten en el agua, tenemos unos actores que se adapatan al escenario y Chu crea un sistema de escenografía que permite todo este movimiento y la adaptación de los actores a las escenas. Especialmente el efecto de “camiseta mojada” como segunda piel me parecía de lo más atractivo a nivel escénico.

Cuando la protagonista vuela su energía se magnifica, ella decide ir a una cita con su amante, pero tiene vengüenza, y la vence, se enfrenta a sus miedos y se va, pase lo que pase, entonces ella se siente poderosa y en ese momento es cuando la hacemos volar, que es en su momento álgido, cuando tiene el orgasmo y grita de ese modo catártico. Solo de pensar que ha quedado eso ya le pone.

Chu Oroz (CO): Es una tranformación hacia ese objetivo, pero también hay más personajes y, sobre todo, también hay los coros, que evidentemente es una “masa”,  un elemento de escenografía humana, que también tienen sus propias luces, sus códigos propios.

La Fura dels Baus. Makma

Si tengo bien entendido, son los coros de la polifonía de Puig-Reig (municipio de la comarca del Berguedà)

CP: Sí, hace mucho años que un director cogió a algunos chavales de Puig-Reig (hago un inciso aquí para comentar que yo nací en Balsareny que está justo al lado de Puig-Reig, un pueblo pequeño en el que sólo nací, porque a la media hora mis padres ya me llevaron para casa) y este director les enseño música desde pequeños, y yo considero que es una de las corales catalanas más interesantes que hay. Y lo hacen con mucha ilusión porque ellos vienen a Barcelona en autobús, cantan y después vuelven a casa. Les gusta hacer bolos por ahí. Y son muy buenos, no son profesionales, pero están encantados y lo hacen muy bien. Chu les viste con unas barbas, y así está bien, porque su vestuario no pasa de moda.

Sí… yo quería hablar especialmente del vestuario y de la escenografía, porque hay una tela blanca que cubre a los músicos, que también sirve para proyectarle imágenes, etc. Contadnos cómo funciona.

CP: Es como un sombrero que tapa a la gente. Pero después salen los vestidos, que son muy importantes.

CO: También no sólo en esta obra, sino en muchas otras, trabajamos para captar la luz, pero también para emitir luz y, además, con otro tipo de luz que es como una segunda piel y le da más registros al personaje. Por eso muchas veces esta multipantalla enlaza distintos personajes clave en esa escena y todo forma parte del mismo cuadro. Las barbas y los códigos paganos de la ceremonia del vino, de la iniciación, hay una transformación dentro del agua mismo, con mal humor por la transgresión de un personaje a otro, de mujer a hombre, y todo eso se va transformando a través del libreto hacia el éxtasis final, que es una catarsis y el objetivo de la iniciada.

Además el público siempre reacciona a todo eso.

CO: Sí, es interesante porque en ese momento no hay actores en escena, y este artefacto, esta grua potenciadora, está muy cerca del público (ya usamos una máquina parecida en Valquirias, que son un “portento de la naturaleza”) y pasan por encima del foso de los músicos a proyectar esta voz tan brutal hacia el público. Yo creo que es, probablemente, una de las mejores versiones del mundo.

El público siempre juega un papel muy importante en los espectáculos de La Fura. En este caso, además, ¿se ensucia? ¿huele? ¿se saborea? ¿reacciona?

CP: Por desgracia en el Tívoli están sentados. Pero hacemos todo lo que podemos para que interactúen con nosotros. A los que están en las filas de al lado les mojamos un poquito y a los que están delante ¡les mojamos mucho! Porque en un momento en que la protagonista está dentro del agua se transforma en vino, porque es nuestra versión latina, y además tiene el color de la sangre. Y el vestuario me encanta porque ella lleva un patrón de una pelota de béisbol, que es como un ying-yang, y eso le cubre la aureola potencial con dos borlas, y después lleva un tipo de concha, como una alegoría a la primavera, una concha grande como una vieira, que nos permite jugar con la dualidad de convertir el agua en vino, o de que ella tenga la regla. Se convierte en mujer y pasa por un proceso en el que al final ella es la propietaria de su propio cuerpo. Se siente una mujer fuerte. Y entonces canta y hace ese grito, “¡¡uaaaahhhhh!!”, se levanta con la grúa y en un segundo sube de cero a cinco metros de altura, en puro éxtasis.

La Fura dels Baus. Makma

¿Y todo esto ocurre gracias al amor por su contrario?

CP: Es gracias a ella misma, que toma conciencia de su propio ser. El sexo queda un poco ilimitado, no se sabe bien si a ella le gustan los hombres o las mujeres. Lo que tenemos claro es que le gusta su contrario. Pero no sabemos qué, o quién es, lo dejamos abierto. No hay la típica escena romántica. Se termina antes. Lo dejamos abierto. Se acaba antes de la cita, pero ella ya ha tenido su orgasmo. Solo con la idea de quedar, ya… Queda con su amante, y es un final abierto porque no le vemos. Es un amor moderno. Pero sí que es una clara aproximación de ella hacia su cuerpo. Ella se descubre a sí misma y se siente poderosa.

Entonces, ¿la recomiendas para el publico adolescente?

CP: Muchísimo. Es para ellos. Es la historia de un adolescente que se vuelve soberan@ de sÍ mism@. Al final se descubre. Es un canto a sí misma. A su cuerpo. La actriz se sitúa en un pedestal y se aguanta solamente con su energía. La ves poderosa. Y es una persona humana, pero es soberana de sí misma. Nos gusta mucho este final. Podríamos decir que Carmina Burana es el nombre de una mujer, que se llamaba Carmina. Era una chica que se ha transformado en mujer. Y que es poderosa. Muy poderosa.

Es una obra muy actual.

CP: Sí, al final sí, porque, primero, no aburre- la música es muy actual, muy potente-; segundo, es corta, lo cual es practico en nuestra vida moderna y dura como una peli; tercero, es interactiva y es una cantata para músicos, para cantantes y para imágenes mágicas. Y hemos puesto estas imágenes mágicas  sobre los solistas, en un vestido que es el mismo en la Carmina joven y la mayor. Necesitábamos una Carmina que tuviera un cuerpo grande, que proyectara bien el sonido, y en el mundo de la lírica eso se traduce en el tamaño del cuerpo. Si tienes un cuerpo que es un buen instrumento, tiene que ser amplio. Tiene que resonar. Necesitábamos un voz muy aguda y con mucho volumen, para que el agudo no se rompiera, no queríamos que fuera insoportable. Tenía que ser un agudo fuerte, pero grave, con cuerpo, que no hiriera a los oídos. Para mí era muy importante encontrar esto, porque yo ya había hecho un casting y siempre oía agudos chillones, que no podía soportar. Este agudo tenía que ser amplio, digestible, con mucho peso. Chus ha vestido a las dos actrices igual, con el mismo vestido, uno delgado y otro amplio, lo que hace que el cambio de actriz sea natural y fluido (y la gente ni se entera). La gente cree que quienes cantan son las dos. Creamos una fantasía. De dos actrices hacemos sólo una. Se confunden en escena. El vestido marca mucho.

¿Qué proyecto de futuro tenéis?

CP: Estamos preparando ´El Apocalipsis. Grado cero, La Revelacion’, que será como empezar todo desde cero. Como el Ave Fénix. Es un proyecto que durará muchos años, empezamos ahora, pero será una gira en un barco, y habrá la versión en el barco y otra en la tierra, para que se pueda representar en Madrid y en cualquier otro lugar del mundo. Pero parte de una idea de viaje, de cambio, de punto cero. Tiene un rollo muy ecológico y mucho de la mujer deportiva. Trabajaremos con muchas actrices esta vez. Muchas furias femeninas. ¡La mujer al poder!

CO: En las últimas óperas que hemos hecho siempre hemos trabajado con mujeres, por ejemplo en Taiwan, la torre humana del Warhala era toda femenina, porque además siempre hay más mujeres que hombres, especialmente en las artes. Solo había dos hombres entre todas ellas.

La Fura dels Baus. Makma

Neus Flores

 

 

 

Samson et Dalila, la tentación vive abajo

Samson et Dalila, de Camille Saint-Saëns
Dirección musical: Roberto Abbado. Escenografía: Carlus Padrissa, La Fura dels Baus
Palau de Les Arts
Avenida del Professor López Piñero, 1. Valencia
Días 12, 14, 17, 20 y 23 de enero de 2016

Sansón posee la fuerza que Dios le concedió al nacer. Pero esa fuerza divina se ve comprometida por esa otra fuerza más terrenal y seductora que posee la tentadora Dalila. Esa tensión entre lo metafísico y lo telúrico, al igual que entre el orden del relato místico y el desorden pulsional está en el núcleo de la ópera de Saint-Saëns. Carlus Padrissa (La Fura dels Baus) lo dijo desde Chile, en conexión vía skype con Les Arts: “Es una relectura del Samson et Dalila que se estrenó en Roma en 2013”. Relectura de la ópera de Saint-Saëns, con hasta ocho mandalas de dos metros cada uno que sirven para ir transformando la escena, un anillo de luz “valenciana, muy clara” y, “cada vez más” (subrayó Padrissa) “con el arte de la entropía”. Y se explicó: “Lo que está arriba, está para caer”, concluyendo que “la destrucción nos mantiene fascinados”.

Samson et Dalila. Fotografía de Tato Beza por cortesía del Palau de Les Arts.

Samson et Dalila. Fotografía de Tato Beza por cortesía del Palau de Les Arts.

Fue su explicación al poder que todavía hoy posee la historia mítica de Sansón y Dalila, relato bíblico contenido en el Libro de los Jueces del Antiguo Testamento. Con esos mimbres, Camille Saint-Saëns compuso la ópera estrenada en Weimar en 1877, “no en Francia”, subrayó Roberto Abbado, director musical que cederá su batuta a Plácido Domingo en la representación del día 20 para celebrar el 75 cumpleaños del tenor. “Es una ópera compleja que en tiempo de Saint-Saëns no fue entendida en Francia”. No sólo por las reticencias a que un tema bíblico fuera llevado a escena, sino “por su dificultad”.

Samson et Dalila, una vez recuperado a bombo y platillo el eco de la saga Star Wars, hurga también en ese lado oscuro de la fuerza. Y lo hace con una “producción minimal de bajo presupuesto, adaptado a los tiempos de crisis, pero con mucha imaginación”, destacó Padrissa. Zamira Pasceri, que colabora con La Fura dels Baus en la escenografía, apuntó que les había interesado el tema de la guerra, pero desde un punto de vista más personal. “Es un viaje del concepto histórico a lo individual”.

Samson et Dalila. Fotografía de Tato Baeza por cortesía del Palau de Les Arts.

Samson et Dalila. Fotografía de Tato Baeza por cortesía del Palau de Les Arts.

De manera que el “conflicto entre pueblos [filisteos y judíos] y religiones”, que indicó Davide Livermore, intendente de Les Arts, queda absorbido por el más penetrante conflicto interior de los propios Samson (Gregory Kunde) y Dalila (Varduhi Abrahamyan). “Siempre son bienvenidas obras que nos hacen reflexionar sobre la génesis de la guerra”, que Padrissa recordó al mencionar los 18 conflictos bélicos más recientes, el medio millón de muertos y los 13 millones de refugiados. Pasceri subrayó que aunque el tema central de Samson et Dalila sea la ceguera como castigo, en realidad este castigo “es una oportunidad para que Sansón mire en su interior enfrentándose a la verdad, a nosotros mismos”.

Es la doble faz del poder de la fuerza: constructiva y destructiva a un tiempo. “Sansón es un semi dios, que tiene tentaciones que no puede evitar”, de las cuales se da cuenta en el tercer acto y por las que “pido perdón a Dios”, explicó Gregory Kunde, cuyo papel de Sansón ha tenido que ejercer incluso fuera de escena: “Tuve un cáncer hace unos años y ahora estoy de vuelta”. Ni siquiera un accidente durante los ensayos, por el que aún cojea, ha podido quitarle el protagonismo: “Hace 35 años hice de segundo filisteo en Chicago”.

La gran fuerza de Sansón contenida en su larga cabellera Kunde la resumió así: “Es la historia de un hombre con una gran responsabilidad sobre sus hombros”. Falla debido a las tentaciones y pide “que le den una segunda oportunidad”. La rima entre sus cabellos y las cuerdas que luego le atan a las columnas del templo, Pasceri la derivó hacia el bondage: “Son las ataduras o condicionamientos de nuestra propia cultura”, algo que ata y tan pronto puede ser placentero como doloroso. El mismo diálogo que Roberto Abbado explicó entre la música asociada a los judíos y a los filisteos: “La judía es más profunda, asociada a Dios mismo, y la filistea más superficial, ligada a los placeres más terrenales”. Todo ello, como recordó Livermore, “al servicio de la partitura”, del 12 al 23 de enero en Les Arts.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Samson et Dalila. Imagen cortesía del Palau de Les Arts.

Samson et Dalila. Fotografía de Tato Baeza por cortesía del Palau de Les Arts.

Salva Torres

Les Arts abre el año con Samson et Dalila

Samson et Dalila, de Saint-Saëns, por La Fura dels Baus
Palau de Les Arts
Avenida Professor López Piñero, 1. Valencia
Días 12, 14, 20 y 23 de enero de 2016

La Fura dels Baus está inmersa en los ensayos de Samson et Dalila, de Saint-Saëns, la primera ópera que estrena el Palau de les Arts Reina Sofía en 2016. Carlus Padrissa y la compañía teatral catalana ultiman su reencuentro con el público de Valencia en la décima temporada del centro operístico.

En el foso, Roberto Abbado dirige su primera ópera como titular de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, formación con la que debutó la pasada temporada en un aplaudido Don Pasquale, de Donizetti, y con la que ofreció, en noviembre, un monográfico de Berlioz con las obras Sinfonía fantástica y Lélio.

El tenor Gregory Kunde, reciente ganador de su segundo Premio Teatro Campoamor al mejor intérprete de ópera, debuta en Valencia en el papel de Samson, uno de los roles más exigentes del repertorio. El artista estadounidense, protagonista de los más recientes éxitos de Les Arts, Otello y La forza del destino, intensifica su relación con el teatro de ópera de Valencia. Kunde, recientemente designado nuevo head coach del Centre Plácido Domingo, será la estrella de Idomeneo, de Mozart, en abril.

Varduhi Abrahamyan interpreta por primera vez en su carrera a Dalila. La mezzosoprano armenia es una de las voces revelación del panorama lírico, como demostró la pasada temporada en Les Arts, donde cantó Adalgisa en Norma, de Bellini; Fenena, en Nabucco, de Verdi, y el Stabat Mater rossiniano, junto al propio Kunde, en el Auditori.

Samson et Dalila, por La Fura dels Baus. Imagen cortesía de Palau de Les Arts.

Samson et Dalila, por La Fura dels Baus. Imagen cortesía de Palau de Les Arts.

El barítono André Heyboer encarna al sumo sacerdote. El cantante francés, al que ya dirigió Roberto Abbado en Lélio el pasado noviembre, desarrolla una emergente carrera en París, donde cultiva tanto el repertorio francés e italiano del xix como la ópera contemporánea.

Carlus Padrissa y La Fura dels Baus son los autores de la producción más premiada de la historia de Les Arts, El anillo del Nibelungo, de Richard Wagner, y que ha sido la tarjeta de presentación del teatro valenciano en el circuito internacional: la primera, y hasta la fecha, única Tetralogía wagneriana propia que se ha representado en un teatro español.

Coproducido con el Maggio Musicale Fiorentino, El anillo del Nibelungo valenciano ha recibido los más prestigiosos galardones en Europa, además de haber gozado de una amplia difusión a través de los principales canales culturales de televisión del viejo continente y de las salas de cine de América, Europa y Oceanía. Actualmente se representa en la Houston Grand Opera, uno de los teatros más vanguardistas de Estados Unidos.

La Fura es también la autora de otro montaje monumental de Les Arts, Les Troyens, de Berlioz, realizada en coproducción con el Teatro Mariinsky, de San Petersburgo, y el Teatro Wielki, de Varsovia, que inauguró la temporada 2009-2010. Posteriormente, La Fura dels Baus ha regresado a Valencia para el concierto espectáculo Trilogía romana, que dirigió el francés Georges Prêtre en el Auditori en la cuarta edición del Festival del Mediterrani, en 2011.

Samson et Dalila, por La Fura dels Baus. Imagen cortesía del Palau de Les Arts.

Samson et Dalila, por La Fura dels Baus. Imagen cortesía del Palau de Les Arts.

Visitas guiadas a los ensayos de La Fura dels Baus el 5 y 7 de enero

Con motivo de las fiestas navideñas, Les Arts abre los ensayos de Samson et Dalila al público, dentro de una nueva modalidad de visita guiada que comenzó a funcionar a finales de la pasada temporada con la ópera Nabucco.

El formato permite al grupo, además de conocer las principales salas, acceder a zonas restringidas al público general, como los camerinos o las áreas de trabajo técnico y artístico ubicadas en las profundidades del teatro. El recorrido termina en el Palco de la Reina de la sala principal, para contemplar treinta minutos del ensayo con coro de la ópera Samson et Dalila, que se estrena el próximo 12 de enero.

El precio para esta actividad es de 15 euros por persona (12 euros para los abonados), con un máximo de 50 personas por cada turno de visita. La primera visita tendrá lugar el martes 5 de enero, a las 09.45 h, mientras que la segunda será el día 7 a las 17.45 h. La duración total de esta propuesta es de una hora. Las entradas se pueden adquirir en www.lesarts.com

Mecano o ‘La fuerza del destino’

La fuerza del destino. Espectáculo homenaje a Mecano
Con artistas de los musicales de Nacho Cano
Teatro Olympia
C / San Vicente Mártir, 44. Valencia
Del 28 de enero al 1 de febrero

Mecano  ofreció su último concierto en septiembre del año 92. Desde entonces son muchos los nostálgicos que añoran poder volver a escuchar algunos de los temas que marcaron una época. ’La Fuerza del Destino’ realiza un recorrido por más de 30 canciones que trasladarán al público a unos años donde los cambios sociales, culturales y políticos colocaron a la sociedad española en el camino a la modernidad. Sobre el escenario, más de 20 artistas interpretarán los temas de Mecano.

Escena del espectáculo homenaje a Mecano 'La fuerza del destino'. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena del espectáculo homenaje a Mecano ‘La fuerza del destino’. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

El célebre grupo ha vendido más de 25 millones de discos en todo el mundo y a pesar de llevar 20 años sin hacer música sobre un escenario, sus conciertos en vivo siguen siendo uno de los acontecimientos más recordados en la memoria musical española e hispanoamericana. La música del grupo permanece viva, Mecano todavía no se ha ido, se oye todos los días en la radio. Sus canciones abordan cuestiones todavía vigentes como el amor, el desamor, el sexo, las drogas o las diferentes opciones sexuales.

Escena del espectáculo homenaje a Mecano 'La fuerza del destino'. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena del espectáculo homenaje a Mecano ‘La fuerza del destino’. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

En ’La Fuerza del Destino’ conviven las composiciones musicales magistrales de los hermanos Cano con una puesta en escena espectacular. Todos los temas del espectáculo forman parte del ADN musical de miles de españoles y para ello toda la música es en directo, consiguiendo que el  público lo viva mas íntimamente; los músicos están en el escenario a la vista de todos.

Escena de 'La fuerza del destino', espectáculo homenaje a Mecano. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena de ‘La fuerza del destino’, espectáculo homenaje a Mecano. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Un espectáculo que nos transporta en un viaje simbólico en metro, donde las paradas se convierten en canciones de Mecano, y cada estación es un universo propio. Todo aderezado por las creaciones del director escénico Hansel Cereza (La Fura dels Baus, Cirque du Soleil, Ballet Nacional).

Escena de 'La fuerza del destino', espectáculo homenaje a Mecano. Cortesía de Teatro Olympia.

Escena de ‘La fuerza del destino’, espectáculo homenaje a Mecano. Cortesía de Teatro Olympia.

El formato combina la música en directo, la danza y la interpretación. Los cantantes que dan vida a estas canciones conducen al espectador a través al universo Mecano, durante dos horas y media de función. Si ha habido un grupo en España que sabía tocar todos los palos con éxito eran ellos. Por eso este show hace un recorrido por estilos como el pop, rock, rumba, salsa, flamenco, soul o jazz, que son el gran atractivo de este espectáculo para todos los públicos.

Escena de 'La fuerza del destino. Espectáculo homenaje a Mecano'. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena de ‘La fuerza del destino. Espectáculo homenaje a Mecano’. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Ouka Leele: “Más que quejarme, prefiero proponer”

Entrevista a Ouka Leele
Exposición retrospectiva. Galería Punto
Avda. Barón de Cárcer, 37. Valencia
Hasta el 22 de junio de 2013

“Lo bueno del arte es que estoy en mis comienzos”. Lo dice Bárbara Allende Gil de Biedma, más conocida por Ouka Leele, después de tres décadas fotografiando, pintando, escribiendo poesía y haciendo videos. Fernando Poblet en su libro Contra la Modernidad calificó así la famosa movida madrileña: “La movida es una foto fija tirada por Ouka Leele”. Y aunque el escritor asturiano no dejó títere con cabeza de aquel movimiento (“no es cuestión sino de mimetismos y de histerias”), lo cierto es que Ouka Leele fue una de sus divas. Y, sin embargo, ahí la tienen, por el largo camino de la vida reconociendo que está en sus comienzos.

Ouka Leele, junto a una de sus obras en la Galería Punto. Makma

Ouka Leele, junto a una de sus obras en la Galería Punto. Makma

La Galería Punto exhibe una retrospectiva de su obra, desde esos principios arrolladores en el Madrid de la movida, hasta los más serenos actuales. Serenos, que no exentos de una pasión por el arte que le lleva a decir: “Para mí el arte es alimento y curación”. También, poco después: “El arte es sentimiento y es medicina”. Medicina que toma a diario porque es “la filosofía que me motiva, el amor a la sabiduría”. De ahí que se pregunte acerca de “qué es esto de la vida”.

Y aunque no termina de encontrar respuesta alguna, lo cierto es que empezó en esto de la fotografía tirando de ese hilo existencial. “La fotografía es un instrumento para acercarme al mundo y a los demás”. Habla de su generación como de aquella que entendía el arte por el arte, “como una liberación”. Por eso no le interesa “ser reivindicativa”, sino ir “a lo esencial”. Y agrega: “Yo más que quejarme, prefiero proponer”. Y lo hace a base de la “explosión de color y libertad” con la que inunda su trabajo, parte del cual exhibe en la Galería Punto hasta el 22 de junio, en franca comunión con Valencia, ciudad donde “siempre parece fiesta”. Aunque esa fiesta, entreverada de escándalos y quiebras, vaya por dentro.

Ouka Leele, en Galería Punto. Makma

Ouka Leele, en Galería Punto. Makma

Ouka Leele, Premio Nacional de Fotografía 2005, es fácilmente reconocible por sus imágenes coloreadas a mano. No huye de ellas, pero quien hurgue en su obra verá que hay más, mucho más. Por ejemplo, y sobre todo, pintura. “Si fuera por horas, llevo más tiempo pintando que haciendo fotografías”. De hecho, Ouka Leele no quería ser fotógrafa, sino pintora, lo que da pie a recordar la ya legendaria frase de John Lennon: “La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes”. De manera que Ouka Leele se ha pasado el tiempo queriendo dejar la fotografía, “pero la fotografía me ha cogido y no me deja”. Lo intentó en 2002, cuando se estaba muriendo su madre y el digital penetraba con fuerza. No hubo manera.

La exposición recoge algunas de esas imágenes que ha ido creando casi a pesar suyo. Desde los retratos de Miquel Barceló, Eusebio Poncela, Ceesepe, Rossy de Palma, Alberto García-Alix o La Fura dels Baus, pasando por su famosa instantánea de La moda española (1986), hasta los desnudos, autorretratos y recreaciones de cuadros ilustres. Sus dos últimos videos y algunos poemas, que presentará en la próxima Feria del Libro de Madrid bajo el título de La llave de la jaula, también forman parte de la muestra. Porque Ouka Leele, por si cabía alguna duda, enlaza fotografía, pintura, poesía y videocreación con el mismo espíritu creativo que sirvió de arranque a su ya larga andadura. De hecho, recuerda la movida como un instante mágico en el que artistas de todo pelaje y condición se juntaban para intercambiar ideas y proyectos. “Nos unía la libertad, la investigación y la pasión”.

Cartel de teatro, 1987. Ouka Leele. Galería Punto

Cartel de teatro, 1987. Ouka Leele. Galería Punto

¿Cabe pensar en alguna conexión entre aquella movida y el actual 15-M? Ouka Leele, siempre pensando en la libertad que le proporciona el arte, reconoce un hilo conductor, cierta electricidad saltando como una chispa al comienzo de las primeras protestas estudiantiles. “Al principio del 15-M se me escapó alguna lágrima, pero luego no he vuelto a saber nada”. Y como queriendo imaginar otros mundos posibles, hecha mano de la pintura, su verdadero amor emergiendo tras la amante fotografía. “La pintura es como el reflejo de un mundo que no existe, de algo invisible”. Una manera de “interpretar cosas que no están aquí”.

Y con esa libertad que le proporciona la pintura, salta a las palabras de uno de sus poemas, El cielo que yo vislumbre, cuyo recitado parece transportar a Ouka Leele a esos mundos que no existen. De los de verdad, de la cruda realidad, ya da cuenta en el video que denuncia las vejaciones cometidas contra las mujeres en el Congo, a base de testimonios y palabras, nada de imágenes cruentas. En medio de sus  fotografías y pinturas, Ouka Leele concluye su poema y se va pensando ya en otra cosa.

Ouka Leele. Imagen cortesía de la Galería Punto

Ouka Leele. Imagen cortesía de la Galería Punto

Salva Torres