¿A qué dedica su tiempo Juanjo Sáez?

Hola, me llamo Juanjo Sáez y a esto dedico mi tiempo, de Juanjo Sáez
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Inauguración: viernes 21 de abril, a las 20.00h
Hasta el 20 de mayo de 2017

“Llevo toda la vida luchando para no trabajar, es un empeño que resulta muy costoso y requiere bastante esfuerzo. Esta exposición recoge una parte más que significativa de todo lo que me he dedicado a hacer , con tal de no entrar en la rueda del trabajo. Al final lo que era no trabajar se ha convertido en mi principal actividad y mi vida se ha convertido en esto. Dibujar e inventarme historias es prácticamente mi única ocupación y el sentido de mi vida. En Pepita Lumier podrás ver un bonito resumen de lo que hago y de lo que soy. Ya no sé dónde termina uno y empieza el otro, no por nada se suele decir que somos lo que hacemos.”

Juanjo Sáez (Barcelona, 1972) estudió en la prestigiosa Escola Massana de Barcelona y, tras participar en fanzines ahora ya de culto (“Círculo Primigenio”), su labor como dibujante le hizo destacar, por su brillantez y originalidad, en los campos más diversos ya desde sus comienzos. En efecto, su trabajo ha despuntado en ámbitos como la publicidad para marcas internacionales (Primer Premio en el Festival Publicitario de San Sebastián y dos Oros en el Festival Publicitario Internacional de Cannes), hasta el diseño, los libros, pasando por la prensa y el mundo audiovisual.

Obra de Juanjo Sáez. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Juanjo Sáez. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Entre sus libros cabe destacar “Viviendo del Cuento” (PRH, 2004), merecedor del Premio Junceda al mejor libro para adultos, al que siguió el longseller “El Arte. Conversaciones imaginarias con mi madre” (PRH, 2006), traducido con gran éxito a varios idiomas. Asimismo, sus colaboraciones en prensa, tanto nacional como de ultramar, han sido el origen de libros como “Crisis de ansiedad” (PRH, 2013), de talante más político o “Hit Emocional” (Sexto Piso, 2015), una especie de autobiografía musical.

Asimismo es el creador de la serie de animación para TV ‘Arròs covat / Arroz pasado’, en la que se cuentan, con la lucidez y el humor que caracterizan a Juanjo, las aventuras y desventuras de un joven treintañero. La serie rompió moldes y cosechó tal éxito de público y de crítica (Premio Ondas en España y el Premio Expotoons en Argentina) que se renovó por tres temporadas. El guión gráfico de la serie se publicó también en forma de libro, ‘Arroz pasado’ (PRH, 2010) y actualmente Juanjo se encuentra ultimando su segunda serie de animación para televisión de creación propia, cuyo estreno está previsto para finales de 2017.

Obra de Juanjo Sáez. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Juanjo Sáez. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Su más reciente publicación ha sido la edición especial que celebra el décimo aniversario de ‘El Arte. Conversaciones imaginarias con mi madre’ en 2016, que han publicado simultáneamente Astiberri, en España; Sexto Piso en México y Editorial Común en Argentina.

‘Hola, me llamo Juanjo Sáez y a esto dedico mi tiempo’, es la primera exposición individual de Juanjo Sáez en Valencia, donde hace un repaso a su trayectoria. Una amplia selección de originales y obra gráfica original en exclusiva para Pepita Lumier de ‘Viviendo del Cuento’, ‘El Arte. Conversaciones imaginarias con mi madre’, ‘Arròs Covat’, ‘Hit Emocional’ y los trabajos de arte realizados para el grupo de música Los Planetas, donde disfrutar de sus ya característicos dibujos de caras sin facciones y un estilo infantil ficticio.

Obra de Juanjo Sáez. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Juanjo Sáez. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Omega TBS y su ¿horror? Vacui

Vacui, de OmegaTBS
Galería Plastic Murs
C/ Dènia, 45. Valencia
Inauguración: viernes 3 de febrero, a las 20.00h
Hasta el 10 de marzo de 2017

“Tienes que ver los trabajos de Omega, te gustarán…”. Si un camarada al que toleras por sus conocimientos, gusto gráfico y no dado a las recomendaciones te dice algo así, la visita al susodicho es inevitable.

¿Y a este loco por qué no lo he conocido antes? La expresión con reminiscencias ochentonas ¿estudias o ilustras? se ha hecho más actual que nunca. La cantidad de ilustradores y artistas por metro cuadrado afincado en Valencia es brutal. No recuerdo que en nuestra ciudad haya habido tanta gente dibujando tan mal y con tanto éxito. Soy consciente de que mis escasos conocimientos, más la envidia, la coca, las telenovelas y el chocolate avalan esta opinión.

Obra de Omega TBS. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Omega TBS. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Omega es un artista paciente y repleto de ideas imaginativas. Igual se enfrenta al óleo, la acuarela, al guache o a la tinta china con total condescendencia, con riqueza y sin prisas. Sus habilidades técnicas son refinadas, expresivas y disfruta de un penetrante poder de percepción que me recuerda al tratamiento de los personajes enfermizos de Gerónimo El Bosco, o a la honestidad con la que refleja la vida cotidiana Pieter Brueghel el Viejo, y por qué no, al más disparatado Giraud y su estilo de dibujo sintético donde la línea pura define las figuras con una representación muy cercana a la caricatura. Escenas rutinarias de poca acción y mucho sentido sentido del humor.

Mario me ha pedido que escriba sobre la obra de su nueva exposición. Crear es un placer donde no cabe el equilibrio, pocas veces va acompañado de amor y coquetea con el reconocimiento, que es su perdición. Sabe bien de lo que hablo. Así que es una excusa perfecta para acercarme al estudio y disfrutar de sus novedades.

Obra de Omega TBS. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Omega TBS. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Lo que encuentro es fresco, sorprendente, provocador, ¿psicodélico?, ¿lunático? Desde luego, desconocido en cuanto a mi prejuicio sobre su trabajo. Todo un pasmo. Intenta explicarme la técnica pero no entiendo nada. Sólo me quedo con la tinta, las capas, el papel higiénico y poco más. Bromeamos. Una vez más no ha conseguido evitar la esquizofrenia artística y, por lo tanto, ha ampliado el límite de las artes plásticas. Se encuentra en el reino viscoso que llama a la creación de imágenes para el enriquecimiento social. Y por eso le estamos agradecidos. ¿Y a este loco por qué no lo he conocido antes?

Obra de Omega TBS. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Omega TBS. Imagen cortesía de Plastic Murs.

MacDiego

Teatro valenciano en Sala Russafa

Cicle Companyies Valencianes
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
De 27 de enero al 26 de marzo de 2017

Sala Russafa comienza esta semana la sexta edición de su ‘Cicle Companyies Valencianes’. Del 27 de enero al 26 de marzo, siete formaciones componen una muestra dedicada en exclusiva al teatro realizado en la Comunitat. “Desde la apertura del centro cultural teníamos claro que queríamos apostar por la escena autóctona. Y, sobre todo, por piezas que tienen menos oportunidades de encontrar un hueco en los escenarios por diferentes motivos. En unos casos, por lo arriesgado de la propuesta. Y en otros porque no han surgido en la capital o al amparo de una compañía con cierta trayectoria. Esto hace que, pese a la calidad del proyecto, tengan menos acceso a ser programadas. Y con este ciclo queremos aportar nuestro granito de arena para paliar esa situación”, apunta Juan Carlos Garés, director de la sala.

Escena de 'Iceberg'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Iceberg’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Una muestra de ese espíritu es el caso de Teatre Corrent y su pieza ‘Iceberg’ (27 al 29 de enero, Premi de Teatre Ciutat d’Alzira 2011, que esta semana inaugura el ciclo. Elsa Tronchoni dirige esta cruda historia de Paco Romeu que se desarrolla en dos noches marcadas por la muerte y la música. Transitando entre ambas, encontramos a una joven prostituta adicta y a dos hermanos, un red skinhead que menudea con drogas y un enamoradizo tartamudo. Drogas, familia, alcohol y ansia por vivir son el cóctel fatal de este montaje que interpretan Inma Ruiz, Pep Laza y Xavi Cubas.  Un caleidoscopio de instantes en los que cabe el drama, el humor, la muerte y el misterio. Un rara avis de la escena valenciana que fue bien recibido por la crítica y que regresa a las tablas con este ciclo.

Escena de Julio César.

Escena de Julio César. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Ya en febrero (del 10 al 19), retorna a Sala Russafa la versión del ‘Julio César’ de Shakespeare adaptada y dirigida por Chema Cardeña. Un montaje que vio la luz como investigación de uno de los talleres de interpretación para profesionales del centro cultural, cuyos integrantes han formado la compañía Trece Teatro. La obra realiza un guiño a la época isabelina, cuando las mujeres tenían prohibido actuar y los hombres encarnaban papeles femeninos. Ahora ocurre a la inversa: once mujeres interpretan a los personajes, mayoritariamente masculinos, de esta potente trama. Los populares César, Antonio, Bruto, Octavio o Casio cobran vida con la voz, sensibilidad y fuerza de las actrices Rocío Ladrón de Guevara, Irene González, Lucía Poveda, Rocío Domènech, María Pérez, Patricia Sánchez, Mónica Zamora, Ruth Palones, María Asensi, Alejandra Beltrán y Sara Bonell. Se suman al elenco Juanki Sánchez y José Torres para recrear la conspiración contra el dictador romano en una historia sobre la lucha por el poder que también puede leerse en términos de género.

Escena de Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La tercera propuesta del ‘Cicle Companyies Valencianes’ es ‘Gloomy Sunday’ (24 al 26 de febrero, de la formación colombiano-valenciana Theatretk, residente en Sala Russafa. Tras el pseudónimo de Harlan Pinter se esconde el autor de esta comedia que dirige Harold Zúñigan. Su protagonista es Benjamín Phreiz -al que da vida el propio director-, un joven filósofo que encuentra la respuesta al porqué de la existencia: el absurdo. Y, una vez descubierto, ya no desea seguir viviendo. Pero el propio absurdo se cruzará en su camino, impidiéndole por los motivos más peregrinos completar su suicidio. Grazia Hernández junto al cantante y bailarín africano Asso Mbaye completan el reparto de este suicidio interruptus, una inusual comedia negra, reflejo del choque entre culturas y de la divergencia entre el mundo intelectual y la vida misma.

Escena de 'Capullos que vuelan'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Capullos que vuelan’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La programación del VI Cicle Companyies Valencianes se completa en marzo con tres propuestas. La primera es un estreno en Valencia de la joven compañía valencia (afincada ahora en Madrid) Apart Teatre, que presenta ‘Capullos que vuelan’ (4 de marzo),  una comedia programada este verano en el circuito off madrileño, en la sala AZarte. Se trata de un realista y delicioso retrato de la juventud actual a través de cuatro amigos con inquietudes, que no se resignan a dejar de volar, pese a que la coyuntura más bien anime a quedarse con los pies en el suelo. Lluís Mosquera firma esta pieza generacional, llena de cruda realidad, bromas comprometidas y humor negro, que interpretan Enrique Cervantes, Alba Fontecha, Maria Part y Javier Martínez.

Escena de 'Nora'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Nora’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Produccions El Soterrani, de Picassent, estrena en Valencia ‘Nora’ (5 de marzo), una conmovedora pieza en la que se recrea la estancia en una sala de espera de su protagonista, antes de entrar a una entrevista de trabajo para su supermercado habitual. Mezclando casos verídicos con ficción, se construye el retrato de una sociedad anestesiada frente a una crisis que hace aflorar los más humano e inhumano de las personas. Jèssica Fortuny escribe e interpreta esta valiente pieza dirigida por Pau Blanco.

Escena de 'Copito de nieve'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Copito de nieve’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Otra interesante propuesta es ‘Últimas palabras de Copito de Nieve’ (11 y 12 de marzo), una pieza del dramaturgo Juan Mayorga que dirige la valenciana Kika Garcelán. El proyecto nació como montaje de final de estudios de Dirección y Dramaturgia de la ESAD (Escuela Superior de Arte Dramático de Valencia), con el tutelaje de Carles Alberola. Ahora llega al teatro en un espectáculo interpretado por Vicent Domingo, Abraham García y Diego Sánchez. Adentrándose en la jaula del entrañable gorila albino del zoo de Barcelona, la obra presenta una reflexión sobre la libertad y la muerte.

Merce. Imagen cortesía de Sala Russafa.

On está Merce?. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La programación se completa con una sorprendente creación conjunta de Núria Urioz, Lola Granell, Elena Donzel, Claudia Zucheratto, Mariló Tamarit, Esther Ramos y Paqui Noguera. Bandana es una coral de payasas valencianas, colaboradoras de PayaSOSpital, que reúne el humor con la interpretación a capela en una serie de números, gags y desconciertos, más que conciertos, que componen ‘On està Mercé?’ (24 y 26 de marzo). Una curiosa propuesta que combina el género clown con el canto en una pieza humorístico musical. Un tipo de espectáculo poco habitual en la cartelera valenciana, que llega a Sala Russafa tras ganar el Primer Premio de la Mostra Internacional de Pallassos de Xirivella (2013) y el Premio del Público al Mejor Espectáculo en Cabanyal Íntim (2016).

Escena de 'Iceberg'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Iceberg’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La imagen digital en tela de juicio

File Genesis, de Solimán López
Sala Dormitori del Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 19 de enero de 2017

Génesis u origen de archivos digitales. Así ha titulado Solimán López el conjunto de piezas multimedia que muestra en la Sala Dormitori del Centre del Carme. Es decir, File Genesis. Nada que ver con el génesis bíblico, pues allí donde primero fue el verbo, ahora el origen laico lo constituye la imagen. Origen sobre el que el propio artista ya nos advierte que hay que mantenerse alerta, por cuanto “en una sociedad tecnológico-dependiente, en la que se dan por sentadas las verdades emitidas por lo digital en la pantalla”, la verdad intrínseca a esa imagen pasa por su carácter representacional “y la mentira implícita en lo digital”.

Una de las piezas de la exposición 'File Genesis', de Solimán López, en el Centre del Carme.

Una de las piezas de la exposición ‘File Genesis’, de Solimán López, en el Centre del Carme.

File Genesis viene a ser la puesta en escena del trampantojo al que finalmente nos abocan las imágenes desprovistas de relato. Solimán López, desmontando precisamente la supuesta verdad de esas imágenes acríticas, escora su discurso del lado de la sospecha diletante. De manera que la obra expuesta, centrada principalmente en las piezas File Genesis. Fisher Price y Red Cloth, interpela al espectador “estableciendo un vínculo confuso entre lo real y lo virtual”. Confusión que dificulta cualquier aproximación a la verdad, por cuanto esta aparece estrangulada entre la pura fisicidad y su traslación engañosa al código digital.

Por eso resulta pertinente la alusión que Solimán López hace al Mahabharata: “Un único proyectil cargado con todo el poder del Universo…Una columna incandescente de humo y llamas tan brillante como 10.000 soles se elevó en todo su esplendor…era un arma desconocida, un rayo de hierro, un gigantesco mensajero de muerte que redujo a cenizas a una raza entera”. Esa especie de apocalipsis, destilando una imagen tan siniestra como cautivadora, diríase que atraviesa el conjunto expositivo.

Vista de la exposición 'File Genesis', de Solimán López, en el Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘File Genesis’, de Solimán López, en el Centre del Carme.

Primero, capturando al espectador en la misma red donde aparecen atrapadas diversas pantallas con peces digitales (Fisher Price). Después, con el sonido machacón que va permitiendo la génesis de los archivos digitales a los que alude el título File Genesis, almacenados en seis esculturas de mármol “que funcionan como templos de la imagen digital”. Y, por último, desembocando en la pantalla donde una imponente arma parece abrirse paso entre burbujas. En medio, la pieza Red Cloth traza el horizonte de la visión conjunta: “Nos presenta la duda sobre la verdad de la representación digital a través de un video y un fragmento de tela roja”, señala el artista.

Esa mezcla de ficción cautivadora y fondo siniestro, de peces de colores atrapados en la red y armas que amenazan con destruir un mundo de burbujas, caracteriza el proyecto File Genesis. Proyecto que el propio Solimán López define así: “La construcción de la mirada a través de lo digital se convierte en arma de doble filo”. Por una parte, “la aceptación categórica de lo que vemos en la pantalla”. Y, por otro, la imposibilidad de “contemplar la posibilidad de una mentira absoluta derivada de la representación tecnológica”.

Vista de la exposición 'File Genesis', de Solimán López, en el Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘File Genesis’, de Solimán López, en el Centre del Carme.

Representación, continúa subrayando el artista, “encargada en todo momento de representarnos una verdad inducida…suscitando una subjetividad extenuada que nos miente y convierte en individuos atrapados en la red digital”. File Genesis es la representación de esa vacuidad a la que convoca el trampantojo de la imagen. Engaño del ojo que fascina por su virtualidad al tiempo que angustia por la ausencia de sentido. File Genesis, que permanecerá en el Centre del Carme hasta el 19 de enero, ha sido producida por ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología) y Etopía (Centro de Arte y Tecnología), en colaboración con Gandía Blasco y ASUS y la asistencia técnica de Toni Vaca y José Luís Hidalgo.

Ver noticia en ARTS de El Mundo Comunidad Valenciana

Solimán López en su exposición 'File Genesis'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Solimán López en su exposición ‘File Genesis’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Salva Torres

Sara Mansanet, nombrada directora de La Cabina

Sara Mansanet, directora de La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Martes 17 de enero de 2017

Tras el reciente nombramiento como director de Cinema Jove del hasta ahora director de La Cabina, Carlos Madrid, la dirección del Festival de Mediometrajes pasa a manos de Sara Mansanet.

Mansanet, licenciada en Historia del Arte por la Universitat de València y Máster en Gestión Cultural por la Universidad Politécnica de Valencia, ha dirigido la producción de La Cabina desde el año 2012.

Además, ha desarrollado labores de regiduría y apoyo a programación en Cinema Jove; ha sido jefa de producción del cortometraje valenciano ‘La Buena Fe’, que ha cosechado varios premios en festivales como el de Aguilar de Campo, Quartmetratges o Visualízame Festival Audiovisual y Mujer; y ha sido coordinadora de producción del festival de cine y derechos humanos, Humans Fest, y TEDxCiutatVelladeValència.

Sara Mansanet encara así una nueva etapa del festival La Cabina, que este año cumple su décima edición y que se celebrará del 16 al 26 de noviembre, y lo afronta como un “reto ya que La Cabina está en un momento muy bueno e importante” y trabajará para “mantenerla y, por supuesto, para que siga creciendo”.

Además, ha destacado que para ello cuenta con “un excelente equipo de profesionales que año tras año ha demostrado su profesionalidad y su pasión por el festival”. Mansanet añade que asumir los mandos del Festival de Mediometrajes ha sido “un paso lógico y natural que ambos (tanto Carlos Madrid como ella) tenían claro”.

Sara Mansanet. Imagen cortesía de La Cabina.

Sara Mansanet. Imagen cortesía de La Cabina.

El 10 Sentidos 2017 arrancará con ‘May B’

May B, de Maguy Marin
VI Festival 10 Sentidos
Teatro Principal de Valencia
Mayo de 2017

El Festival 10 Sentidos de Valencia ha comenzado a cerrar algunas de las propuestas que conformarán la VI edición, que se celebrará en mayo de 2017. Danza, teatro, cine, arte y música volverán a ser los protagonistas de una programación que se iniciará de la mano de un clásico, ‘May B’, una de las obras maestras de la historia de las artes escénicas contemporáneas.

Estrenada en 1981 esta pieza creada por la coreógrafa Maguy Marin no ha dejado nunca de representarse. La última vez que pasó por España fue hace diez años. Ahora, por primera vez, llegará a un escenario valenciano, el Teatro Principal, que el año que viene se une a las sedes del festival.

A la creadora francesa (Toulouse, 1951), hija de exiliados españoles, se le considera una de las fundadoras de la danza moderna francesa. En los años 70 bailó como solista con el legendario Maurice Béjart y más tarde fundó su propia compañía, con la que presentó la pieza ‘May B’, basada en textos de Samuel Beckett. El espectáculo cuenta con diez intérpretes sobre el escenario que se apoyan en música de Schubert, Gilles de Binche y Gavin Bryars y se plantea como una investigación sobre el movimiento y los gestos, con fuerte influencia de lo absurdo.

La elección de este título sirve para reivindicar la vigencia de muchos clásicos, de trabajos veteranos, de propuestas consolidadas que siguen influyendo a nuevas generaciones. Esta idea entronca con el lema elegido para la edición de 2017, ‘PorMayores’, con el que el festival pretende fijar la mirada en el paso del tiempo y reflexionar sobre cómo cada ser humano se enfrenta a esta situación en su vida, asumiendo nuevos roles y nuevos escenarios, que no siempre son sencillos de encajar.

Así mismo, el certamen rendirá tributo a los mayores, convirtiéndolos en protagonistas, y quiere demostrar la importancia y relevancia que siguen teniendo en cualquier comunidad, dejando atrás estigmas y ciertos tópicos.

El Festival 10 Sentidos cuenta de nuevo con el apoyo de Caixa Popular, que se implica en esta edición desde su gestación para formar parte y colaborar mientras se pone en marcha toda la estructura y la programación. La entidad firmó un acuerdo de colaboración que se prolonga hasta el año 2018 para dar soporte a esta cita que aúna dos de los pilares fundamentales de su filosofía, la cultura y la solidaridad.

May B, de Maguy Marin. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

May B, de Maguy Marin. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

Sento MM, a toda velocidad

Emociones fuertes, de Sento M M
El Sótano Coworking
Avenida Catedrático Soler, 14. Alicante
Hasta el 14 de enero de 2017

Reconozco que tenía cierta impaciencia con esta cita, viernes 23 de diciembre de 2016. La oportunidad de ver por primera vez y de manera individual las imágenes fotográficas de Sento M M en El Sótano Coworking. Un espacio de iniciativa privada, joven y moderno, que sigo con especial interés ante cualquier propuesta cultural que ofrece. No me cabe duda de que pronto desplegará todo su potencial como asociación cultural que desarrolla distintos proyectos artísticos, entre los que destacan las exposiciones fotográficas.

Sento M M, especializado en fotografía y en grabación y montaje de cortometrajes y videoclips, tiene ya varios reconocimientos y galardones en su incipiente trayectoria. Obtuvo, en 2013, el primer premio en el III Premio de Fotografía Centro 14 con la obra ‘Patinando en la Explanada’.

Fotografía de Sento MM. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Sento MM. Imagen cortesía del autor.

En esta ocasión, la exposición ‘Emociones fuertes’ que puede visitarse hasta el 14 de enero de 2017, muestra 15 imágenes digitales de 30 x 40 cm. a través de las que su autor quiere captar el movimiento, la dificultad del instante de un salto, un giro o una acrobacia.

Inspiradas en la práctica de una serie de deportes urbanos: longboard, roller, parkour, bmx y slackline. Disciplinas no exentas de riesgos que se centran en la capacidad motriz y habilidad de cada participante e implican una adaptación al entorno para superar los diferentes obstáculos de la ciudad y que cada vez cuentan con mayor número de practicantes que ensayan y realizan trucos y maniobras al límite del equilibrio. Quienes los practican, presentan rasgos de identidad comunes: un lenguaje, códigos, vestimentas o actitud que los convierten en un fenómeno social y una filosofía de vida,  algo similar a las tribus urbanas.

Sento M M ha ejercitado alguna de estas actividades surgidas en las últimas décadas y que tienen como denominador común el ámbito ciudadano en el que tienen lugar. Cada vez es más frecuente contemplar a jóvenes en parques y jardines con sus patinetes, rollers, bmx o realizando saltos para lo que precisan de un riguroso entrenamiento físico y técnico que les lleva a la exploración y superación de límites y desafíos.

Tarjeta de la exposición de Sento MM en El Sótano Coworking.

Tarjeta de la exposición de Sento MM en El Sótano Coworking.

En Alicante podemos verlos en el Paseíto Ramiro, el castillo de San Fernando o en la playa. El longboard y el roller, se desarrollan sobre ruedas -tabla o patines-, el bmx con bicicleta que permite las acrobacias, en el parkour, sus practicantes o traceurs saltan y franquean obstáculos buscando la máxima efectividad y fluidez en sus desplazamientos y el slackline, quizá el más arriesgado, es un deporte en el que se usa una cinta plana y tensa enganchada en dos puntos fijos por la que camina el deportista, sin ningún tipo de ayuda para mantener el equilibrio.

A través de estas imágenes su autor nos sorprende. Consigue fotografías de gran plasticidad en las que su luz y encuadres denotan una enorme calidad técnica y profesionalidad, a pesar de la dificultad de captar el movimiento en prácticas que se realizan a enorme velocidad. Un segundo antes o después y el objetivo no se hubiera conseguido. Esperamos ya las próximas propuestas de Sento M M.

Fotografia de Sento MM. Imagen cortesía del autor.

Fotografia de Sento MM. Imagen cortesía del autor.

Pilar Tébar
Vicepresidenta de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte

‘Croma’ o el alto precio de la seguridad ciudadana

Croma, de Iñaki Torres
Ediciones Atlantis
Presentación del libro en su Estudio con show cooking y catering de Txetxu González
C / General Eraso, 1. Planta 3 – Puerta 11. Bilbao
Viernes 16 de diciembre de 2016, a las 19.00h

“A cámara lenta, en plano cenital, las bolas de malabar rodaban en el aire como planetas, emergiendo y desvaneciéndose en el tejido sin tiempo de un fondo borroso. La lente descendió despacio y capturó, en primer plano, un rostro de ojos dilatados y burlones y una boca animal que reía en la sombra”.

Así arranca ‘Croma’ la novela de ciencia ficción que Iñaki Torres presenta este viernes en su estudio de Deusto (Bilbao), con un showcooking y catering ofrecido por el cocinero Txetxu González, que inspirándose en el género de la novela editada por Atlantis creará una serie de platos para la ocasión.

Presentación de Croma, de Iñaki Torres. Ediciones Atlantis.

Presentación de Croma, de Iñaki Torres. Ediciones Atlantis.

En ‘Croma’, un director de cine en paradero desconocido y miembros del rodaje de la película que da título a la novela, son los únicos que aún no tienen implantado el syn, un microchip cerebral impuesto por el Goren –el nuevo y poderoso gobierno europeo– para garantizar la seguridad ciudadana, pero cuyo objetivo real es otro muy distinto.

Sospechando que Croma puede resultar de alguna manera una amenaza contra sus intereses, el Goren decide vigilar de cerca el rodaje, y al mismo tiempo, investigar el paradero de Karval, el director de cine cuyas películas han agitado tan inquietante realidad.

Ante la amenaza de ser capturados por el gobierno, los protagonistas deberán enfrentarse a situaciones que les hará cuestionarse hasta dónde serán capaces de llegar por defender su libertad.

Imagen de portada de 'Croma', de Iñaki Torres.

Imagen de portada de la novela ‘Croma’, de Iñaki Torres. Ediciones Atlantis.

 

Del Mediterráneo a Manhattan

Els valencians d’Amèrica, de Juli Esteve, Esther Albert y Antoni Arnau
Serie de documentales producidos por InfoTV

Huir del hambre, de la guerra, del paro. Ir en busca de una vida mejor, de nuevos horizontes, de aventuras. Los motivos que impulsan a las personas a abandonar su hogar y su país no han variado a lo largo de los tiempos. Tampoco sus destinos o tierras de promisión: América, Australia, Europa. A diferencia de otras comunidades españolas como Galicia o Extremadura, la Valenciana no es tierra de exiliados sino de acogida, pero también se han dado importantes movimientos migratorios, como el que llevó a Argelia unas 250.000 personas a principios de los años sesenta. A partir de un documental sobre este fenómeno, realizado en 2012 por el guionista y productor de audiovisuales Juli Esteve, director de InfoTV, surgió la idea de un proyecto mucho más complicado y ambicioso. Seguir el rastro, a través de imágenes y testimonios de las familias valencianas exiliadas en Estados Unidos.

Valencianos y otros emigrantes europeos volviendo a casa en el Manchuria en abril de 1921. Imagen cortesía de InfoTV.

Valencianos y otros emigrantes europeos volviendo a casa en el Manchuria en abril de 1921. Imagen cortesía de InfoTV.

“El proyecto tenía el gran aliciente de ser prácticamente inédito, aunque ya había aparecido en Edicions 62 un libro de Teresa Morell que lo estudiaba”, dice Esteve. “En todo caso tuvimos que empezar de cero y el primer paso consistió en localizar a todas estas personas, un trabajo fácil pero tedioso, que me llevó a consultar los portales de ellisisland y ancestry, donde están registrados los lugares de origen de quienes entraban en Estados Unidos, nada menos que un millón de viajeros al año a principios del pasado siglo”.

En total localizó 15.780 valencianos que entraron en el país entre 1906 y 1920, cuando se cerraron las fronteras a los procedentes de España e Italia por temor a atentados anarquistas. En la posguerra se produjo otra oleada de varios miles, aunque la mayoría de los que se marcharon entonces lo hicieron con destino a México y otros países de Sudamérica.

“La segunda fase del trabajo fue conectar con casi un centenar de ayuntamientos, la mayoría de La Marina y La Safor, para conseguir financiación y ayuda que nos permitiera localizar a los descendientes de los exiliados y a partir de su memoria reconstruir sus respectivas trayectorias. A dibujar un plano general y a la vez individual”.

John Signes hijo de un matrimonio de Gata y Oliva con uniforme de soldado americano en la II Guerra Mundial. Imagen cortesía de InfoTV.

John Signes hijo de un matrimonio de Gata i Oliva con uniforme de soldado americano en la II Guerra Mundial. Imagen cortesía de InfoTV.

Se consiguieron nombres, direcciones, datos y un total de 12.000 fotografías e imágenes con las que Esteve, junto a Esther Albert y Antoni Arnau, se pusieron manos a la obra. A lo largo de cuatro años realizaron cuatro documentales de seis horas de duración bajo el título genérico, ‘Els valencians d’Amèrica’.

El primero, ‘Cap a la terra promesa’ se centra en el origen de la primera hornada de emigrantes que huían de la catástrofe agrícola y económica producida por la filoxera de la vid que asoló los campos de La Marina, en 1904. “El mundo rural estaba dominado por el caciquismo y la miseria”, cuenta Esteve. “En algunas comarcas los jornaleros apenas ganaban 150 pesetas al año, lo mismo que podían ganar en sólo una semana en la tierra prometida”.

Una de las fotos que se hacían para demostrar el éxito del viaje. Son un grupo de emigrantes de Benilloba en Newark. Imagen cortesía de InfoTV.

Una de las fotos que se hacían para demostrar el éxito del viaje. Son un grupo de emigrantes de Benilloba en Newark. Imagen cortesía de InfoTV.

Regreso a las raíces

El documental muestra cómo se adaptaron al nuevo ambiente tan distinto al suyo, los trabajos que encontraron y sus formas de ocio. En la segunda entrega, ‘Adéu Amèrica’ se plasman las vicisitudes de los que regresaron a sus pueblos con dólares en los bolsillos y una experiencia transformadora que abrió sus mentes. “El retorno de los emigrados generó una especie de reforma agraria espontánea, pues los caciques, faltos de mano de obra, habían abandonado sus tierras que fueron adquiridas a buen precio por los trabajadores americanos”, comenta Esteve.

Algunos de ellos, nombrados alcaldes en el periodo de la República, ejercieron el poder con criterios democráticos y se da la circunstancia de que todos sufrieron una dura represión. Acabaron en prisión, fusilados u otra vez en el exilio. Esta parte de la historia se cuenta en el episodio ‘La guerra de sempre’.

Una emigrante valenciana y su hijo americano fotografiados en Estados Unidos durante la guerra. Imagen cortesía de InfoTV.

Una emigrante valenciana y su hijo americano fotografiados en Estados Unidos durante la guerra. Imagen cortesía de InfoTV.

Los arraigados

La cuarta y última pieza de la serie, ‘Del Montgó a Manhattan. Valencians a Nova York’, presentada en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València el 17 de noviembre, cuenta la historia de los emigrantes que arraigaron en el Nuevo Mundo.  Entre los valencianos de origen entrevistados hay soldados que combatieron en la Segunda Guerra Mundial, en Corea o en el Vietnam, como John Fignes, hijo de un matrimonio de Gata y de Oliva, que cuenta su experiencia  en el desembarco de Normandía. También aparecen jugadores de béisbol, profesores universitarios y artistas famosos. Predominan, no obstante los obreros industriales, especialmente en el Estado de Connecticut, y el singular testimonio de una valenciano-americana que trabajaba en las Torres Gemelas de Nueva York y sobrevivió al atentado del 11S.

El documental también aborda cuestiones culturales, sociológicas y psicológicas, como la perpetua dualidad sufrida por los emigrantes, con el corazón en el Mediterráneo y la cabeza en Manhattan. La añoranza los movió a crear clubes y asociaciones, como la que todavía existe en New Britain (Connecticut) que llegó a tener más de 200 miembros en los años cincuenta y sesenta. En muchos pueblos valencianos se recuerdan aquellos emotivos regresos veraniegos de los emigrantes USA que volvían en vuelos comerciales tras décadas de ausencia, a tiempo de ver vivos a sus padres, de pagar la fiesta del pueblo y presumir de cochazo. La resistencia del valenciano bajo la enorme presión del inglés se refleja de una manera respetuosa pero a la vez divertida. Por ejemplo en las palabras de una mujer que le preguntaba a la vecina: “¿Consuelo, hui què fas per lonchar?”, sustituyendo nuestro ‘dinar’ por este derivado del inglés ‘lunch’.

Un grupo de trabajadores valencianos, algunos de ellos de Pedreguer. Imagen cortesía de InfoTV.

Un grupo de trabajadores valencianos, algunos de ellos de Pedreguer. Imagen cortesía de InfoTV.

La producción de Info TV ha contado con el apoyo del Instituto de Estudis Comarcals de la Marina Alta, la Macma y una cuarentena de ayuntamientos valencianos, sobre todo de la Marina, la Safor y la Ribera. También las Universidades de Valencia, Alicante, Politècnica y Miguel Hernández, la empresa Rolser, la Diputación de Valencia y la Acadèmia Valenciana de la Llengua.

Los cuatro episodios de la serie ‘Els valencians d’Amèrica’ se han podido ver en unas 200 proyecciones en cines y casas de cultura de los municipios implicados y están editados en DVD por InfoTV. “Hemos ofrecido a la nueva Canal Nou una serie de siete capítulos de 50 minutos para que las historias de estos hombres y mujeres que cruzaron el Charco en busca de algo mejor puedan llegar a todos los valencianos”, concluye Esteve.

María Moreno, de Denia en New Britain, en los años 50 con el coche y los hijos. Imagen cortesía de InfoTV.

María Moreno, de Denia en New Britain, en los años 50 con el coche y los hijos. Imagen cortesía de InfoTV.

Bel Carrasco

La obrera de la fotografía Kati Horna

La mirada de Kati Horna. Guerra y Revolución (1936-1939)
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 22 de enero de 2017

El Centre del Carme acoge la exposición ‘La mirada de Kati Horna. Guerra y Revolución (1936-1939)’, comisariada por José María Oterino. Horna es sin duda una de las creadoras más inusuales y auténticas del siglo XX, “una obrera de la fotografía” como se definía ella misma. Feminista, solidaria y libertaria, la artista nacida en Budapest en 1912 y participante de las vanguardias de entreguerras, fue llamada a documentar y dar testimonio del trabajo transformador que estaban llevando adelante la CNT y la clase trabajadora durante la Guerra Civil.

La secretaria general del sindicato CGT-PV, Emilia Moreno, señaló que “a diferencia de otros fotógrafos, Kati Horna transmitió el trasfondo de las retaguardias” y  explicó que “en el momento actual es importante destacar uno de los bloques de la exposición que habla sobre los refugiados que fueron acogidos por hombres y mujeres de ciudades como Valencia en un ejemplo de generosidad”. “Si queremos cambiar el mundo y desarrollar el pensamiento crítico, esta exposición es una buena herramienta para llevarlo a cabo”, concluyó.

Fotografía de Kati Horna. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Fotografía de Kati Horna. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Oterino destacó por su parte “los fotomontajes que entroncan con el pasado de Kati Horna influenciada por el surrealismo, que recuperaría también en la última etapa de su vida. Estos fotomontajes permiten mostrar lo que la realidad no enseña”.

La Guerra Civil española fue la primera guerra profusamente registrada en los principales medios de comunicación de la época. La cobertura de esta guerra no tenía precedentes. La aparición de cámaras más rápidas, la Leica, pero también el deseo de un compromiso antifascista por parte de numerosos reporteros, hizo que periodistas y fotógrafos de todo el mundo vinieran a contar esta guerra. Brigadistas, intelectuales, artistas, escritores, poetas, fotógrafos. Y también mujeres. Pioneras como Gerda Taro, Tina Modotti y Kati Horna acudieron a la llamada antifascista.

Horna estuvo siempre en la retaguardia, no llegó a pisar el frente. Retrató con su Rolleiflex maravillosas imágenes de lo cotidiano, siempre con una mirada tierna hacia los niños, las mujeres y las víctimas de los bombardeos. Al contrario de los fotógrafos de la época (Capa, Centelles, Taro, Cartier-Bresson…) no le interesaba publicar en los grandes medios internacionales, sino poner su cámara al servicio de la CNT-FAI y del anarquismo.

Fotografía de Kati Horna. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Fotografía de Kati Horna. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Muchas de sus imágenes fueron publicadas en revistas como Libre studio, Tierra y libertad, Mujeres libres y Umbral. Parte de esa producción de Kati Horna, que sólo consiguió salvar 279 negativos al salir de España en 1939, ha sido reeditada ahora por el sindicato CGT. Según Oterino, “Kati Horna sólo concedió una entrevista en toda su vida, de manera que lo que sabemos de ella es casi leyenda. Se habla de una lata de hojalata en la que salvó los negativos”.

Tal y como explica la fotógrafa Eva Máñez, en uno de los textos de la exposición, “sus fotografías son muy diferentes a las de sus compañeros. No le interesa la muerte ni la crueldad, que nunca se muestran abiertamente, sino la dignidad de la población que resistía la guerra. Frente al espectáculo de los cuerpos desmembrados, la sangre y el campo de batalla, Horna plantea un espacio de reflexión sobre la guerra y sus consecuencias sobre los civiles”.

Pacifista y anarquista, su fotografía representa la memoria de lo cotidiano. De 1937 a 1939, esta “obrera de la fotografía”, amiga de Robert Capa y otros fotógrafos reconocidos, viajó por las provincias controladas por la República tomando imágenes de las gentes, los mercados, las calles, los escaparates de las tiendas, el desabastecimiento, las cartillas de racionamiento, los bombardeos sobre la población civil, los refugios antiaéreos, las iglesias transformadas en hospitales y almacenes, la acogida a los refugiados, etc.

En esa cotidianidad, explica Eva Máñez que está “siempre la presencia de las mujeres: las madres combativas, las milicianas, las niñas y las ancianas. El universo femenino exhaustivamente retratado, que a través de sus imágenes da un aliento de humanidad a tanta barbarie”.

En este sentido el director del Consoci de Museus de la Comunitat Valenciana, José Luis Pérez Pont, recordó “la importancia de hacer una relectura de género de nuestra historia construida sólo desde el punto de vista masculino. Para ello estamos trabajando en una convocatoria pública que dé vida a proyectos de investigación en torno a esa otra mirada, tan necesaria para comprender nuestra realidad”.

Kati Horna. Guerra y Revolución (1936-1939). Imagen cortesía de Centre del Carme.

La mirada de Kati Horna. Guerra y Revolución (1936-1939). Imagen cortesía de Centre del Carme.