Pues sí, a veces, qué bello es vivir. Cultos y navideños (IV)

En un mundo que parece que se desmorona, la llamada a la unión en comunidad que hace ‘¡Qué bello es vivir!’, de Frank Capra, debería servirnos de ejemplo, porque la película no es solo una exaltación empalagosa sobre el valor de la familia y la Navidad, sino contra la avaricia y el valor de lo material.