Los Albatros, ahora AlbaTexas en valencià

Cines AlbaTexas
Plaça de Fra Lluís Colomer, 4. Valencia
Inauguración: sábado 4 de marzo de 2017

“Mirada de prop, la vida és una tragedia, però vista de lluny sembla una comèdia” (Charles Chaplin). Frases como ésta saltan a la vista del público que se adentra en los nuevos cines AlbaTexas de Valencia. Y, efectivamente, la tragedia que una mirada cercana extrajo del cierre hace siete años de los Albatros nacidos en 1986, se torna comedia ahora que el paso del tiempo devuelve la alegría a tan emblemático espacio. Completamente rehabilitado, con las paredes manchadas de frases cinéfilas (“Si vols dir la veritat a la gent, sigues divertit o et mataran”, Billy Wilder), y la singularidad de ofrecer películas en versión original subtituladas al valencià, arranca con ilusión AlbaTexas.

El cineasta Ventura Pons es quien impulsa su renacimiento. Lo hace tras la experiencia en Barcelona con Cinemes Texas, donde ha alcanzado un grado de ocupación del 72% y el premio a las mejores salas de España por la Red Europa Cinemas de 2016. Con semejante bagaje aterriza en Valencia, donde son sus cabezas visibles Xavier De la Red, como gerente, y Josevi Marco, responsable de comunicación. “Se ha hecho un gran esfuerzo por ofrecer películas subtituladas, no en catalán, sino en valenciano”, subraya Marco.

Vista interior de los cines AlbaTexas. Imagen cortesía de AlbaTexas.

Vista interior de los cines AlbaTexas. Imagen cortesía de AlbaTexas.

La intención es, como apunta Antonio Llorens, responsable de los antiguos Albatros y que acompañó en la presentación de los cines a Ventura Pons, “adaptar determinadas palabras o argot barceloní a la peculiaridad valenciana”. Y pone como simple ejemplo la zanahoria, carlota en valenciá y pastenaga en catalán. “Hablamos de matices, pero que enriquecen el habla de cada zona”. Y Llorens se refiere también al argot que utiliza Tarantino en alguna de sus películas, que luego es trasladado en el doblaje.

AlbaTexas, con todo, viene a ofrecer “el mejor cine de calidad subtitulado al valencià, de reestreno, a un precio popular de 3 euros y destinado a un público cuyo perfil, sin ser excluyente al del freaky que quiere ser el primero en ver la última de Star Wars, encaja con el del buen aficionado al cine”, destaca Josevi Marco. También subraya la “atención personalizada” como seña de identidad de AlbaTexas, cuyo nombre nace de la mezcla de los antiguos Albatros y los Texas de Barcelona, pero que en el caso de Valencia tiene además el componente añadido de que “hay un pueblo en Texas [Estados Unidos] que se llama Alba”, apunta Marco.

Vista interior de los cines AlbaTexas. Imagen cortesía de AlbaTexas.

Vista interior de los cines AlbaTexas. Imagen cortesía de AlbaTexas.

Los cines de reestreno parecen estar en auge, porque a rebufo del ya clásico Cinestudio d’Or le siguen ahora los pasos en Valencia el también reconvertido Aragó Cinema y AlbaTexas, cada uno con su peculiaridad cinéfila e idiomática. “Además de poner buen cine con subtítulos en valencià, hacemos obra social”, señala el responsable de comunicación, tras informar que la cafetería es gestionada por Alanna, asociación de mujeres víctimas de la violencia de género. Las 480 butacas de que disponen los remozados Albatros están repartidas en cuatro salas, cada una dedicada a un nombre singular de la cinematografía valenciana como son Joan Monleón (sala 1), Ovidi Montllor (2), Lola Gaos (3) y Carles Mira (4).

“El que haya un cine con películas subtituladas al valencià y que ofrece sus salas a las producciones en valencià no va a hacer que remonte el sector, pero qué duda cabe que ayudamos a ello”. Marco también sostiene que la futura apertura de Canal 9, junto a la modesta contribución de AlbaTexas, “favorecerá al audiovisual, que tendrá dos espacios donde mostrar sus productos”. También pretenden acercarse a los colegios e institutos para que los jóvenes alumnos puedan ver en sus salas proyecciones dobladas al catalán los fines de semana, al igual que cederán el espacio a autores de cortos y tienen previsto (“lo estamos estudiando”) maratones de cine de terror.

AlbaTexas arrancó el pasado fin de semana con las películas Jo, Daniel Blake, de Ken Loach, La Propera Pell, de Isaki Lacuesta,  100 Metros (Marcel Barrena) y La Xica del tren (Tate Taylor). Y, desde mañana 10 de marzo, tres sobresalientes reestrenos: Elle (Paul Verhoeven), Capità Fantàstic (Matt Ross) y Tarde para la ira (Raúl Arévalo). “A diferencia de Barcelona, pienso que aquí tendremos un público más joven”, concluye Marco, ilusionado con la nueva etapa de los Albatros, cuyo cine en valencià será el que le dé alas.

Ventura Pons, delante de los nuevos cines AlbaTexas. Imagen cortesía de AlbaTexas.

Ventura Pons, delante de los nuevos cines AlbaTexas. Imagen cortesía de AlbaTexas.

Salva Torres

Torrent: “La mediocridad entierra a los creadores”

Un dinar un dia qualsevol
Ferran Torrent

Ferran Torrent es sin duda el escritor de la terra que más ha contribuido a poner Valencia en el mapa literario y, además, en dos idiomas: valenciano y castellano. Con una impecable trayectoria de casi treinta años y una veintena de novelas, cuatro de ellas llevadas al cine, se mantiene fiel a sí mismo en su último título, ‘Un dinar un dia qualsevol’ (Una comida un día cualquiera), donde habla sin tapujos ni medias tintas de la corrupción a gran y pequeña escala, de crímenes privados y públicos.

Portada de 'Un dinar un dia qualsevol', de Ferran Torrent.

Portada de ‘Un dinar un dia qualsevol’, de Ferran Torrent.

Con un ritmo intenso de un libro cada dos años, Torrent ha necesitado algo más de tiempo para culminar éste, que inició como un reportaje en profundidad sobre la corrupción en la Comunidad Valenciana. En vista de que “lo que contaba no se podía contar, porque no se podía demostrar”, dice, optó por la ficción en la que, en este caso, cualquier parecido con la realidad es previsible.

Así, entrelaza dos temas, la crisis del Valencia CF y la aparición del cadáver de un adolescente magrebí en un vertedero. Corrupción y basura en una doble metáfora. El veterano periodista Marc Sendra es la cámara que visualiza una realidad dura y compleja, con ayuda de un policía, un cura y un par de delincuentes de poca monta.

Fotograma de la versión cinematográfica, dirigida por Francesc Bellmunt, de la novela 'Un negre amb un saxo' de Ferran Torrent.

Fotograma de la versión cinematográfica, dirigida por Francesc Bellmunt, de la novela ‘Un negre amb un saxo’ de Ferran Torrent.

“Temas hay muchos y cada uno debe de escribir sobre lo que le gusta con entera libertad”, afirma Torrent. “Yo hablo de Valencia no porque haya aceptado una especie de misión, sino porque es el terreno que mejor conozco. Además, es una ciudad perfecta para hacer literatura”.

En esta ocasión Torrent no sólo visita los barrios marginales, también deja vagar su mirada por la Valencia del glamour. “Hago un recorrido gastronómico y cultural por la Valencia más digna a través de su arquitectura, del Modernismo y de la alta cocina”, comenta. La alusión del dinar del título es un referente al hecho incuestionable de que “los asuntos importantes siempre se tratan en torno a una buena mesa”.

El escritor de Sedaví no quiere entrar en el tema del caloret, que le tiene francamente irritado. “Siempre somos noticia por lo malo y el lamentable episodio del caloret se suma al asunto de la corrupción”. Habría que reivindicar la Valencia “de los creadores, enterrados por la mala política, sepultados por la marca de la mediocridad”, dice.

La mayoría absoluta de la administración pública es la causa de los males de esta Comunidad. Su origen se remonta al multitudinario mitin del PP que congregó a 70.000 personas en Mestalla, siendo presidente Zaplana. “Tengo la sensación de que en ese momento se inició el desastre”.

Fotograma de la versión cinematográfica, realizada por Sigfrid Monleón, de 'L'illa de l'holandès' de Ferran Torrent.

Fotograma de la versión cinematográfica, realizada por Sigfrid Monleón, de ‘L’illa de l’holandès’ de Ferran Torrent.

Cuatro de sus novelas han sido llevadas a la gran pantalla con desigual fortuna, él mismo las juzga con estas palabras: “La primera ‘Un negre amb un saxo’, resultó ser una película regular tirando a mala; luego se adaptó ‘Gràcies per la propina’, que fue buena; le siguió ‘L’illa de l’holandés’, que también me gustó; finalmente ‘La vida en el abismo’, adaptada por Ventura Pons, que pasó a llamarse ‘La vida abismal’, fue horrorosa, no me gustó nada”.

Pese a nutrir gran parte sus historias en las miserias y grandezas del poder, Torrent confiesa que no alienta ninguna ambición política, a diferencia de otros creadores valencianos, que últimamente se han adscrito al PSOE; Carmen Amoraga o Miquel Navarro.

Tampoco cree que se esté remontando la crisis, aunque la gente empieza a acostumbrarse a ella. “La ventaja de vivir en un pueblo es que te permite tomar mejor el pulso de la calle y medir la evolución de la recuperación y la crisis”, comenta. “Observo que se está gastando un poco más, el consumo se anima, pero ello no se debe a la recuperación, sino a que la gente ya se ha acostumbrado a la situación y ha perdido el miedo”, concluye Ferran Torrent.

Ferran Torrent.

Ferran Torrent. Imagen de Fira del Llibre TV.

Bel Carrasco