La África de Sissako en Filmoteca

Ciclo de Abderrahmane Sissako
Filmoteca de CulturArts IVAC
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Proyección de ‘Timbuktu’, miércoles 1 de abril, a las 20.00h

La Filmoteca de CulturArts IVAC acoge un ciclo sobre el cineasta mauritano Abderrahmane Sissako, que arranca con la proyección este miércoles 1 de abril, en la sala Berlanga, de ‘Timbuktu’ (2014), con la que estuvo nominado al Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa en la pasada edición de los premios de la Academia.

El cineasta mauritano Abderrahmane Sissako, a quien la Filmoteca dedica un ciclo. Imagen cortesía de CulturArts IVAC.

El cineasta mauritano Abderrahmane Sissako, a quien la Filmoteca dedica un ciclo. Imagen cortesía de CulturArts IVAC.

La Filmoteca, en colaboración con el Festival del Cine Africano de Córdoba, repasa la filmografía de Abderrahmane Sissako, uno de los cineastas que mejor han sabido mostrar la realidad de África y sus conflictos étnicos, religiosos, políticos y culturales. El ciclo arranca con ‘Timbuktu’, su último largometraje, en el que relata la ocupación de una ciudad maliense por parte de los yihadistas. Una película necesaria y cargada de humanidad que arrasó en los premios Cesar franceses, además de su  nominación al Oscar.

Con este ciclo, La Filmoteca de CulturArts IVAC participa como una de las entidades colaboradoras del proyecto ‘Los Rostros de la francofonía’, con el que el Instituto Francés de Valencia se une a la celebración de la francofonía, que tiene lugar en países de todo el mundo cada mes de marzo.

Abderrahmane Sissako nace en 1961 en Kiffa (Mauritania) y pasa su infancia en Mali. A partir de 1983, estudia en Moscú en la VGIK, la célebre escuela de cine estatal rusa, donde realiza sus dos primeros cortometrajes, ‘Le Jeu y Octobre’, que se presenta en la sección Un certain regard del Festival de Cannes de 1993. En 1995 realiza por encargo ‘Le Chameau et les bâtons flottants’, basado en las fábulas de La Fontaine, seguido de ‘Sabriya’, corto inscrito en la serie Africa Dreamings que narra la historia de dos hombres en un café perdido en un universo de arena.

Cartel de la película Timbuktu, de Abderrahmane Sissako. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Cartel de la película Timbuktu, de Abderrahmane Sissako. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

En 1998, en el marco de la colección ‘2000 vu par?’, filma ‘La Vie sur Terre’, híbrido de documental y ficción en el que él mismo interpreta a un cineasta que vive en Francia y que, en vísperas del año 2000, viaja hasta Sokolo, el pueblo maliense donde vive su padre. Un agridulce “regreso a los orígenes” en sintonía con los textos del poeta Aimé Césaire que Sissako introduce en la película.

En 2002, dirige en Mauritania ‘Heremakono’, que aborda el exilio y las relaciones entre África y Occidente. Seleccionada en numerosos festivales internacionales, la película obtuvo el premio de la crítica internacional en Cannes, el Gran Premio del Festival Panafricano de Cine y Televisión de Ouagadougou y el Gran Premio de la Bienal de los cines árabes de París.

En 2006, Sissako rueda en su casa paterna de Mali Bamako, en la que pone en escena un proceso de las instituciones internacionales frente a las injusticias que sufre África. Seleccionada fuera de competición en el Festival de Cannes de 2006, obtuvo el Gran Premio del Público en los Rencontres Paris Cinéma. Todas estas películas forman parte del ciclo que ahora inicia la Filmoteca de CulturArts IVAC.

Fotograma de la película Timbuktu, de Abderrahmane Sissako. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Fotograma de la película Timbuktu, de Abderrahmane Sissako. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Timbuktu y la dignidad humana

Película: Timbuktu.

Director: Abderrahmane Sissako.

Resulta muy, muy, muy reconfortante que entre tanta bazofia cinéfila americana que impera entre los estrenos aparezcan films de la talla de “TIMBUKTU” que se apartan de lo ordinario. Supongo, intuyo, que no durará mucho en la cartelera, esta clase de pelis no son demandadas por una mayoría de público entregado a causas más mediocres o comerciales aunque cierto es que juega a su favor el que haya sido nominada para los Oscars como mejor película extranjera de lengua no inglesa y, sobre todo, estrenada en unos tiempos en los que existe cierta sensibilidad sobre el tema que gira alrededor de la misma.

De su director, el mauritano Abderrahmane Sissako, conocía de oídas la existencia de su anterior film “Bamako” y poco más. En “Timbuktu” lo primero que se ha de tener en cuenta es que está basada en hechos reales que acaecieron en esa ciudad de Mali a lo largo del 2012. Después toca situarnos y para ello hay que hacerlo cerca del río Níger, con palpable proximidad al desierto del Sahara, entre tormentas de arena y entre poblaciones nómadas bereberes y árabes. Mención especial para una magnífica fotografía o para esos brotes de música étnica que tanto ayudan a ubicarnos en el lugar de los hechos.

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La primera escena, tan importante en el desenlace, sobre la persecución de un cervatillo al que se le intenta cazar por acoso y cansancio hace presumir que las imágenes y secuencias van a poseer una expresión artística, digamos, sensible y, en cierto modo, poética.

A partir de ahí se desarrolla una película que circula entre el integrismo musulmán y la dignidad humana, entre creencias, dependencias u obediencias religiosas o culturales y deseos más mundanos o profanos que se alejan de esos principios. Si te dicen que estás obligado a llevar calcetines, a llevar guantes, que no puedes fumar, que no puedes escuchar música, que no puedes jugar al fútbol, que no puedes, que no puedes, que no puedes, que no puedes… Visto desde la cultura y sociedad occidental suena bastante inconcebible y resulta difícil ponerse en el pellejo de seres tan humanos como cualquiera de otra latitud.

- TIMBUKTU - makma 3

Hay escenas tremendamente impactantes para cualquier espectador con un mínimo de impresionabilidad o susceptibilidad, como por ejemplo los niños jugando a fútbol sin balón, las lapidaciones con entierros hasta la cabeza, los azotes,… Ellas conviven en la trama argumental con situaciones cotidianas de un lugar que resulta una encrucijada cultural de diversos pueblos, de diversos idiomas. Los rostros, tan valiosos y trascendentales en esta película, se suceden como contrastes que reflejan angustia, indecisión, inquietud, ternura,…

Son muchas más cosas las que se pueden extraer, y muchas más las que habré omitido. Cualquiera de las teorías sobre el origen etimológico del nombre de una ciudad como Timbuktu puede hallarse entre las secuencias de la misma, desde la honradez de la mujer a un lugar lejano entre dunas. Por otra parte resulta interesantísimo el modo en que se humaniza a los radicales guerrilleros islamistas por las dudas y las resistencias que en privado realizan sobre las prohibiciones. Ah, y si atendemos a la traducción literal de su titulo original en francés «Le chagrin des oiseaux» tiene mucho significado ese dolor, esa pena de las aves de corral.

- TIMBUKTU - makma 2

La justicia, la igualdad, la libertad, la irracionalidad, la realidad, la pasión, la desesperación, la humanidad,…, entre algo de comedia y bastante drama hay demasiadas cosas atractivas para no dejar de recomendar este peliculón valiente y comprometido que contiene un final muy duro, demasiado duro, tanto como puede ser la vida.

JJ Mestre

 * Publicado también en Espacio Woody/Jagger