Prorrogada ‘La pantalla en conflicto’ de María Ruido

‘La pantalla en conflicto’, de María Ruido
Comisaria: Johanna Caplliure
Galería Rosa Santos
Carrer de la Bosseria, 21 Valencia.
Prorrogada hasta el 1 de abril de 2016

La exposición que se inauguró en enero en galería Rosa Santos ha sido prorrogada hasta el 1 de abril. ‘L’ecrain en conflit’ o ‘La pantalla en conflicto’ es el título general que engloba las siguientes películas de la autora: ‘La memoria interior’ (2002), ‘Tiempo real’ (2003), ‘Ficciones anfibias’ (2005), ‘Zona franca’ (2009), ‘Le rêve est fini’ (2014) y ‘L’oeil impératif’ (2015).

En estos meses podemos afirmar que la obra de María Ruido ha trasmitido más allá de las paredes de la galería,materializándose, como si tuviera vida propia y se dedicara a viajar por las pantallas, en el IVAM por y para el ciclo ‘Cine por venir’. Este ciclo de cine, dividido en tres días, y que ya recorre su IV edición, tiene la principal tarea de la reactivación de los públicos. Desde la participación activa se pretende crear públicos que hagan cine en común a través de proceso de coproducción.

L’oeil impératif’ (2015). Imagen cortesía de la artista.

L’oeil impératif’ (2015). Imagen cortesía de la artista.

Desde dicho ciclo, y continuando con esa sensación de ida y venida, se ha expuesto su obra en lugares destacados como en Art Basel, donde repitió con ‘La memoria interior’ (2002) pues esta pieza fue seleccionada para el programa ‘Visual Codes Related to Video and Media Art Practices’ coordinado por Casa Asia y Videotage para Art Basel Hong Kong. Se trata de un trabajo en el que forma un diálogo de reflexión dual: por un lado, vemos las imágenes de la familia de la artista; pero que permite al espectador rememorar los recientes movimientos migratorios que se están produciendo entre los jóvenes españoles. El continuo uso de los iconos y símbolos del capitalismo postfordista le sirven como excusa en ‘Tiempo real’ (2003) una auténtica denuncia de la precariedad laboral demostrada a través de diversos testimonios. Destaca también ‘Le rêve est fini’ (2014) una película enmarcada dentro de un proyecto más amplio titulado ‘Violencias invisibles’, que versa sobre las relaciones entre el estado y derecho a la ciudadanía. Con esta película coloca al público sobre aviso, aportando una perspectiva sobre el contexto de las revoluciones árabes de 2011 que no suele aparecer en los telediarios.

‘Le rêve est fini’ (2014). Imagen cortesía de la artista.

‘Le rêve est fini’ (2014). Imagen cortesía de la artista.

Capitalismo, género, raza y todos los conceptos relacionados con estos términos son aquellos los que Ruido, a través del proceso investigativo, trata de sacar a la luz. Surgen así en la pantalla, conflictos que han quedado ocultos bajo el peso de la Historia, pasando a formar parte de la microhistoria en una sociedad donde la abundancia de la información provoca el olvido con el paso del tiempo. Extraer, y casi arrancar, de la mirada objetiva que conlleva el embobamiento a aquel que observa su producción parece ser el principal objetivo de María Ruido, una artista que ha conseguido reactivarnos el ojo crítico ante la actualidad más apremiante.

María Ramis

María Ruido y la visibilidad de lo invisible

La pantalla en conflicto, de María Ruido
Comisaria: Johanna Caplliure
Galería Rosa Santos
Inauguración: jueves 21 de enero, a las 20.00h
Hasta el 11 de marzo de 2016

La pantalla en conflicto es el campo de lucha donde emergen las relaciones de tensión entre la narración y las formas de escritura, la visualidad de la violencia, la visibilidad de lo invisible. En ella se estructura el espacio psíquico de pertenencia y el lugar físico de la deslocalización o la fragmentación territorial en el lugar del Otro. Puesto que la precariedad de la vida, los migrados, el terror y la urgencia de la política imponen la producción de un imaginario fílmico compartido.

El trabajo de María Ruido indaga sobre la producción material y simbólica de las imágenes en el entrecruzamiento de la Historia, la memoria y las escrituras migrantes incidiendo en la construcción de las subjetividades, el trabajo y el poder sobre/de los cuerpos.

La pantalla en conflicto, de María Ruido. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

La pantalla en conflicto, de María Ruido. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

La exposición La pantalla en conflicto (L’écran en conflict) circula en torno a la proyección de las siguientes películas de la autora: ‘La memoria interior’ (2002), ‘Tiempo Real’ (2003), ‘Ficciones anfibias’ (2005), ‘Zona franca’ (2009), ‘Le rêve est fini’ (2014) y ‘L’oeil impératif’ (2015).

Artista visual, investigadora y productora cultural, desde 1998, María Ruido desarrolla proyectos interdisciplinares sobre los imaginarios del trabajo en el capitalismo postfordista y sobre la construcción de la memoria y sus relaciones con las formas narrativas de la historia. Vive en Madrid y Barcelona, donde es profesora en la Universidad de Barcelona, y está implicada en diversos estudios sobre las políticas de la representación y sus relaciones contextuales.

El día 13 de febrero se visionará ‘L’oeil impératif’ en una presentación pública junto a María Ruido en el contexto del ciclo ‘Cine por venir’ en el IVAM.  A partir de este día se añadirá al resto de películas proyectadas en la galería.

María Ruido. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

La pantalla en conflicto, de María Ruido. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

Boyhood: tiempo real, tiempo cinematográfico

‘Boyhood’, de Richard Linklater
Estrenada el viernes 12 de septiembre, 2014

¿Una vida atrapada en el momento o un momento atrapado en la vida?, con este dilema termina ‘Boyhood’. Una película de homenaje al tiempo. Y, en concreto, al momento, a ese espacio de tiempo insignificante donde la vida queda atrapada.

Prender el tiempo, recorrer el tiempo, detener el tiempo para no ser devorado por él, es una de las grandes aspiraciones del ser humano. Con la fotografía consiguió detener el tiempo, captar un breve momento de la vida;  con el cine lo hizo transcurrir,  reflejar el deslizamiento de la vida en cada momento. En ‘Boyhood’, el director Richard Linklater, ha fusionado el tiempo real al tiempo cinematográfico.

Ellar Coltrane, de adolescente, en la película 'Boyhood' de Richard Linklater.

Ellar Coltrane, de adolescente, en la película ‘Boyhood’ de Richard Linklater.

‘Boyhood’ narra la vida del joven Mason desde los seis hasta los dieciocho años. Un personaje interpretado, al igual que los otros personajes, por el mismo actor durante los doce años que dura la historia. Sí, el envejecimiento real de los actores se fusiona con el envejecimiento de sus personajes. El tiempo cinematográfico de ‘Boyhood’ representa, sin ninguna manipulación de maquillaje, las huellas que el transcurrir del tiempo real deja en los cuerpos de los personajes.

Ethan Hawke y Ellar Coltrane en un fotograma de 'Boyhood', de Richard Linklater.

Ethan Hawke y Ellar Coltrane en un fotograma de ‘Boyhood’, de Richard Linklater.

En ‘Boyhood’ esas huellas del transcurrir del tiempo están más cerca de la vida que de la muerte. Son las huellas de la infancia y de la juventud. Aunque en el rostro y en el cuerpo de Mason se vaya inscribiendo la vida, su comportamiento no rezuma la vitalidad de ese momento de la existencia; todo lo contrario, exhala apatía. Esa apatía que emana de la vida de los adultos que le rodean y contagia a la nueva generación.

Patricia Arquette, en el medio, junto a Ellar Coltrane y Lorelei Linklater en 'Boyhood', de Richard Linklater.

Patricia Arquette, en el medio, junto a Ellar Coltrane y Lorelei Linklater en ‘Boyhood’, de Richard Linklater.

Una apatía que no les paraliza para funcionar con la realidad cotidiana -esa cotidianidad que tan bien capta la cámara de Linklater-, pero deja asomar “una verdad desagradable: envejecer, morir es el único argumento de la obra” como en el poema de Jaime Gil de Biedma, ‘No volveré a ser joven’.

Ellar Coltrane, de niño, en 'Boyhood' de Richard Linklater.

Ellar Coltrane, de niño, en ‘Boyhood’ de Richard Linklater.

Begoña Siles