El grafismo de Yinsen para el IVC oro en los Graphis de NY

Estudio Yinsen | Premios Graphis de Nueva York
22 de abril de 2020

El estudio Yinsen, formado por Maria Pradera y Lorena Sayavera, ha sido galardonado con dos premios en los prestigiosos Premios Graphis de Nueva York, uno de estos por la campaña gráfica de la temporada 2019-2020 del Teatre Rialto de València.

Yinsen ha recibido el premio de oro por la campaña gráfica elaborada para ilustrar las producciones propias del IVC en el Teatre Rialto como ‘Dinamarca’, ‘Godot’ y ‘Tórtola’, entre otras.

Campaña gráfica de ‘Godot’, elaborada por Yinsen. Fotografía cortesía del IVC.

El trabajo de Yinsen es una apuesta clara por el talento local por parte de Roberto García, director adjunto de artes escénicas del Institut Valencià de Cultura. Las diseñadoras han señalado que “Roberto nos pidió una serie de carteles con un mismo lenguaje gráfico para dotar de una identidad propia todas las obras de la temporada del Rialto. Cada uno de los carteles representa de manera simbólica los mensajes principales de cada obra utilizando la metáfora y la fotografía”.

Además del oro por la campaña gráfica del Rialto, el estudio también ha recibido un premio de plata en los Graphis por la colección de carteles que ha confeccionado para los European Design Awards, unos premios que estaba previsto entregar en València en el mes de junio y que, finalmente, se materializarán en la edición de 2021.

No es la primera vez que estas diseñadoras valencianas reciben un premio internacional, ya que algunos de sus trabajos más reconocidos son las campañas gráficas para las Fallas de València en 2018 o para la conmemoración del 8 de Marzo en Madrid el año 2019.

Campaña gráfica de ‘Dinamarca’, elaborada por Yinsen. Fotografía cortesía del IVC.

MAKMA

Todos somos Vladimir y Estragon esperando a Godot

Godot, dirigida por Jaume Pérez
Teatre Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. València
Del 13 de febrero al 22 de marzo de 2020

El Institut Valencià de Cultura (IVC) presenta su nueva producción, ‘Godot’, que se podrá ver en el Teatre Rialto del 13 de febrero al 22 de marzo. La obra está dirigida por Jaume Pérez y cuenta con un amplio elenco de intérpretes como Paloma Vidal, Enric Juezas, Manuel Climent, Neus Alborch, Maria Maroto, Mertxe Aguilar, Bruno Tamarit, Morgan Blasco, Wanda Bellanza, Glòria Roman, Miguel Seguí y Vicent Pastor. 

‘Godot’ es una propuesta que se aleja del ritual convencional del teatro y nos lleva a un viaje imprevisible e inesperado. Un juego beckettiano en el que todos somos Vladimir y Estragon y estamos a la espera, a la expectativa, explorando caminos poco convencionales.

En la función, el teatro será un laboratorio de relaciones, un contacto directo, un mirar y mirarnos en los otros, ya que en ‘Godot’ todos los actores son espectadores y todos los espectadores pueden ser actores, porque toda la acción se traslada al patio de butacas en una experiencia que deja de ser vertical para ser horizontal. 

Desde que Samuel Beckett dejó sus personajes esperando la llegada de Godot, la humanidad entera se ha colocado en medio de ese camino sin principio ni fin y alrededor de ese árbol raquítico compartiendo la misma espera infinita. Pocas veces en la historia del teatro una obra y una representación ha ‘representado’ tanto. Una obra que nos lleva a preguntarnos cuánta realidad es capaz de soportar la ficción y cuánta ficción es capaz de soportar la realidad.

El director adjunto de Artes Escénicas, Roberto García, segundo por la izquierda de pie, junto al elenco de ‘Godot’. Imagen cortesía del IVC.

Tirant, lo caballeresco en clave femenina

Tirant, adaptación de Paula Llorens a partir del clásico de Joanot Martorell
Dirección: Eva Zapico
Teatre Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Hasta el 26 de enero de 2020

‘Tirant’, la producción del Institut Valencià de Cultura (IVC), en coproducción con la Compañía Nacional de Teatro Clásico, acaba su exhibición en el Teatre Rialto de València. Esta producción se estrenó en febrero de 2019, dentro de la temporada 2018-19 en el Rialto. Después la obra se representó en Madrid, en la sede de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, y en el Teatre Principal de Castelló. También ha realizado una gira por el Circuito Cultural Valenciano que ha mostrado el espectáculo en ciudades como Elche, Canals, Gandia, Monóver, Alzira, Altea, Alcoy, Vila-real o l’Alcúdia y al acabar la exhibición en el Rialto irá al Teatre Principal de Palma de Mallorca.

Paula Llorens, la artífice de esta adaptación de la obra de Joanot Martorell, recibió por este texto el premio a la mejor versión en los Premios de las Artes Escénicas de la Generalitat Valenciana 2019. La obra, dirigida por Eva Zapico, está interpretada por Maribel Bayona, Ramón Ródenas, Sergio Ibáñez, Antonio Lafuente, Mar Mandli, Raquel Piera, Lucía Poveda y Kike Gasu.

Tirant, de Eva Zapico, adaptación de Paula Llorens. Imagen cortesía del IVC.

El gran clásico valenciano y universal, la primera novela moderna según muchos estudiosos, da pie a un montaje que huye de la recreación museística y dialoga con el presente apostando por la palabra y el teatro físico. La versión de Paula Llorens ha respetado al máximo la lengua del siglo XV con el fin de que el público disfrute de su maravillosa sonoridad y de la música que nace de las palabras.

El ‘Tirant’ es una novela caballeresca, pero es mucho más que esto. Es una mezcla de escenas fantásticas, hechos históricos, estrategias militares, escenas cortesanas, episodios eróticos y toques de humor. En esta versión se resalta la dualidad entre el amor y la muerte y se convierte a Carmesina y a los otros personajes femeninos en el motor de la historia, ya que Joanot Martorell construyó unos personajes femeninos enormemente ricos y la novela da una gran relevancia al punto de vista femenino.

Con esta versión, Eva Zapico se ha recreado en todo el universo visual que la obra genera: las batallas, los sonidos, las luces, el mar, la tierra, las texturas o la sangre que narra a partir de la plástica de las imágenes mientras que da a la palabra el espacio que requiere.

Tirant, de Eva Zapico, adaptación de Paula Llorens. Imagen cortesía del IVC.

Carmen Tórtola, bailarina musa de artistas y poetas

Tórtola, de Rafael Calatayud
Teatre Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 5 al 22 de diciembre de 2019

La producción del Institut Valencià de Cultura ‘Tórtola’ vuelve al escenario del Teatre Rialto del 5 al 22 de diciembre. El espectáculo fue uno de los grandes éxitos de la pasada temporada y obtuvo tres galardones en los Premios de las Artes Escénicas Valencianas 2019 celebrados el pasado 14 de octubre en Alicante, y fue junto con ‘Animal de séquia’ uno de los dos espectáculos que más premios ganaron. Concretamente, ‘Tórtola’ ganó el premio a la mejor dirección para Rafael Calatayud, el premio al mejor texto para Begoña Tena y el premio al mejor vestuario para Carmen Arce. 

‘Tórtola’ está interpretada por Mª José Peris, Resu Belmonte, Marta Chiner, Anna Casas, Anaïs Duperrein, Alejandra García y Adrián Novella. El texto, de Begoña Tena, fue creado dentro del I Laboratorio de Dramaturgia Insula Dramataria Josep Lluís Sirera. 

El texto de Begoña Tena habla de las experiencias más importantes de la vida de la bailarina Carmen Tórtola Valencia, que revolucionó el mundo de la danza a principios del siglo XX con el valor de querer ser y hacer contra todo tipo de reglas, en una obra convertida en un gran melodrama musical que rescata del olvido este extraordinario personaje. 

‘Tórtola’ es un trabajo de conjunto fascinante y apasionado, interpretado por seis actrices. Cuenta la historia de una mujer muy desconocida, pero revolucionaria que, en la primera mitad del siglo XX fue musa de artistas y poetas y que después fue invisibilizada. La artista, conocida sobre todo como bailarina, también cantaba, interpretaba e incluso pintaba, pero según los críticos de la época lo que más resaltaba de ella era su magnetismo, el carácter poliédrico de su arte y su gran carácter. 

‘Tórtola’, con María José Peris, en el centro. Imagen cortesía del IVC.

Proyecciones especiales y homenajes en Cinema Jove

34 Cinema Jove – Festival Internacional de Cine de València
La Filmoteca, Teatre Rialto y Centre Octubre Cultura Contemporània
Del 21 al 28 de junio de 2019

El Festival Cinema Jove ha programado una serie de películas que por sus particularidades componen la sección ‘Proyecciones especiales’. Según ha manifestado el director del festival, Carlos Madrid, “con esta sección queremos repasar algunas películas que hemos visto recientemente en otros festivales de cine y que, a pesar de no participar en la sección oficial, tienen que estar en el festival por su narrativa, por la mirada del director y también por su edad”.

Dentro de esta sección, el festival quiere rendir un homenaje in memoriam a José Luis Rado, que fue director de Cinema Jove (1997-1999) y del IVAC-La Filmoteca (1999-2011). Lo hará con la proyección de su película de cabecera: ‘El hombre que mató a Liberty Valance’ (John Ford, 1962).

James Stewart en ‘El hombre que mató a Liberty Valance’ (John Ford, 1962). Fotografía cortesía de Cinema Jove.

José Luis Radoselovics (1959-2019) o Rado, como era conocido, es una figura clave para entender la recuperación, la restauración, la conservación y la divulgación del patrimonio fílmico valenciano y español. Entre sus contribuciones, destacan el impulso de la restauración de ‘¿Qué es España?’ (1926-1929), que obtuvo el Premio González-Sinde otorgado por la AACCE; la publicación de obras de investigación a través de la revista Archivos; los seminarios alrededor de títulos centrales del cine español; la digitalización de mucha parte del patrimonio fílmico valenciano en el proyecto ‘Videoteca’ del IVAC; la construcción del Paranimf de la Universitat Jaume I de Castelló; la reforma de la actual Filmoteca; la creación de la Filmoteca d’Estiu, o la colaboración en el rescate de más de 6.000 títulos de la Filmoteca Nacional del Afganistán.

Entre las películas valencianas de la sección se proyectará ‘La banda’ (2019). La ópera prima de Roberto Bueso retrata la vida de un grupo de jóvenes en una localidad valenciana con las bandas de música como telón de fondo. Esta comedia dramática es la última película producida por Fernando Bovaira, Premio Lluna de València 2018 en Cinema Jove.

‘Almost Ghosts’ (Ana Ramón Rubio, 2018). Fotografía cortesía de Cinema Jove.

En la sección se han programado otros largometrajes, dos de estos facturados también en la Comunitat: el documental ‘Almost Ghosts’ (Ana Ramón Rubio, 2018) y ‘Asamblea’ (Álex Montoya, 2018), adaptación en el cine de la obra teatral ‘La gente’.

El primero, ‘Almost Ghosts’, repasa la tragedia de la despoblación rural en la Ruta 66. Harley Russell, Lowell Davis y Ángel Delgadillo son los tres protagonistas de esta historia. Su incansable lucha hizo posible la recuperación de pueblos totalmente abandonados después de la construcción de la carretera interestatal dictada por Eisenhower en los años 50.

El filme obtuvo el premio al mejor documental en la 28 edición del Festival Internacional de Cine de Arizona, el certamen más antiguo de este estado estadounidense dedicado al cine independiente.

El segundo, el debut en el largo de uno de los cortometrajistas más relevantes de España, Álex Montoya, que tiene más de 170 premios a sus películas en festivales nacionales e internacionales. Entre los reconocimientos recibidos, destaca una nominación al Goya 2014 por ‘Lucas’ y una mención especial en Sundance 2010 a la pieza ‘Cómo conocí a tu padre’.

‘Asamblea’ (Álex Montoya, 2018). Fotografía cortesía de Cinema Jove.

Su ópera prima como largometraje es ‘Asamblea’, una comedia coral que adapta la propuesta teatral ‘La gente’, de los autores Jaume Pérez y Juli Disla, responsables, así mismo, del guion. La producción muestra una asamblea popular en una propuesta que cuestiona con humor el concepto de participación.

La película está protagonizada por actores conocidos, como Nacho Fresneda, Greta Fernández, Francesc Garrido i Cristina Plazas, y ganó la Tesela de Oro en la última edición del Festival de Cine de Alicante.

Otra de las películas que se verán durante el festival es ‘El zoo’ (Gemma Blasco, 2018), que es un experimento cinematográfico a partir de la improvisación actoral. En esta un grupo de actores, inmersos en la preparación y la representación de una obra de teatro sobre un reality show, verá crecer las tensiones entre sus miembros hasta conseguir reventar la frontera entre personaje y persona.

‘Letters to Paul Morrissey’ (Armand Rovira y Saida Benzal, 2018) es otra de las películas de esta sección. Usando una cámara de 16 mm, los directores reúnen una serie de cartas de celuloide enviadas desde diferentes partes del mundo a Paul Morrissey, director de ‘Trash’, ‘Flesh’ y ‘Heat’, colaborador de Warhol y representante de The Velvet Underground.

‘Letters to Paul Morrissey’ (Armand Rovira y Saida Benzal, 2018). Fotografía cortesía de Cinema Jove.

MAKMA

Decadencia y mito de Tórtola Valencia

‘Tórtola’
Texto de Begoña Tena y dirección de Rafael Calatayud
Con María José Peris, Resu Belmonte, Marta Chiner, Anna Casas, Anaïs Duperrein y Alejandra García
Una producción del Institut Valencià de Cultura (IVC)
Teatre Rialto
Plaza del Ayuntamiento 17, València
Hasta el 2 de junio de 2019

“La bailarina de los pies desnudos”, aquella de manos “cual dos palomas blancas (…) mágicas y bellas”, quien “tiene al andar la gracia del felino, / es toda llena de profundos ecos”, acaso “un sueño oriental de lo divino”, tan voluptuoso que “un fuego de rubíes todo tu cuerpo inflama”.

El hepático y culturalista Ruben Darío; el desmoralizado y anticlerical Pío Baroja; el duelista y lisiado Ramón María del Valle-Inclán o el aforista pombiano Ramón Gómez de la Serna rubricaron ardorosas lisonjas y vehementes encomios; azuzantes epítetos unánimes compartidos por el verbo dramático, polichinela y nobel, de Jacinto Benavente; la soflama sofista, charlista y académica de Federico García Sanchiz; el óleo expresivo y costumbrista de Ignacio Zuloaga o la ofrenda sinfónica, orquestal y gitana de Enrique Granados. Líricos cumplidos literarios, pictóricos y orquestales para arropar el gracejo exótico, inusitado y forastero de la egreria bailarina, trianera y cosmopolita, Tórtola Valencia.

Carmen Tórtola Valencia

Y a tales loas dedica el Institut Valencià de Cultura un panegírico discursivo, expositivo, musical y escénico que cobra forma, hasta el 2 de junio de 2019, en las dependencias del Rialto, polarizado en torno de ‘Tórtola’, melodrama tragicómico y musical dirigido por el dramaturgo y académico valenciano Rafael Calatayud, a partir del texto suscrito por la actriz, escritora y directora de escena Begoña Tena –quien, para la redacción de esta obra, obtuvo en 2018 una de las seis residencias de escritura del Laboratorio de Dramaturgia ‘Insula Dramataria Josep Lluís Sirera’–.

Tras siete décadas de uliginosa y sorda residencia en los sótanos del Museo del Teatro de Barcelona (Institut del Teatre, en la actualidad), el esquilmado y ensombrecido legado de Tórtola Valencia cobra su puntual (regular) advenimiento en forma de destello/ínsula, como ya lo hubieron procurado en las dos décadas precedentes –con desemejantes razones y dispares efectos– María Pilar Queralt del Hierro (‘Tórtola Valencia. Una mujer entre sombras’, 2006) y Luis Antonio de Villena (‘Divino’, 1994), quien, el pasado 15 de mayo, merodeó, engalanado y lúbrico, el circunferenciante escenario del Café Rialto para trazar ‘Un recorrido ilustrado y sensual sobre el mundo, los amigos y la personalidad de Carmen Tórtola Valencia’.

Un instante de la representación de ‘Tórtola’. Fotografía cortesía del IVC.

De Villena perfiló a la incipiente Bella Otero/ Bella Tórtola, a través del recuerdo de su arte esteticista, elitista e intersecular, de egipcios movimientos geométricos y ritmos amerindios e incaicos. Glosó su simbolismo moderno, internacional y refinado, el parenteral deleite morfinómano y la congratulante y nocturna amistad madrileña de otros exóticos y periféricos de la Edad de Plata, como la amarquesada pluma decadentista, sátira y monocular de Antonio de Hoyos y Vinent o el figurín acuarelado y decó del feraz Pepito Zamora. Y acechó el ocaso y el exilio interior, su velada y amantísima relación sentimental –uniformada de soltera maternidad adoptiva– con Ángeles Vila-Magret, Angelita, hasta el deceso cardíaco y septuagenario en su casa-torre de Sarrià.

Y son estos últimos sótanos de la memoria los que procuran introito y epílogo a ‘Tórtola’. De este modo, Tena y Calatayud relevan el rostro maduro y desenmascarado de Carmen Tórtola Valencia, desmaquillada con los perfumes jabonosos de Myrurgia y uniformada aún con ecos de incienso, ofidios y misterio. Y transitan la diégesis aislados centelleos de esplendor y la penumbra del ocaso, el confinamiento, el chotis faccioso y totalitario de Celia Gámez, la árida y legionaria comediografía de Pilar Millán Astray, el sordo, obturado y tullido deceso carcelario de Hoyos y Vinent, las viscerales reliquias ventriculares de la II Repúbica y las llamadas de baquetila y olvido. Una alargada sombra de lo que otrora fue.

En primer término, Resu Belmonte y María José Peris, durante un instante de la representación de ‘Tórtola’. Fotografía cortesía del IVC.

Gobiernan el escenario –entre polutas vidrieras, baúles, escaleras, trajes y mantones, diseñados por Luis Crespo y Carmen Arce–, María José Peris (Tórtola Valencia) y Resu Belmonte (Ángeles Vila-Magret), quienes realizan un eminente y vigoroso trabajo actoral, tan sobresaliente como antagónico, auxiliando a delinear y retratar el abismo incipiente que media entre el mito y la sustantividad; a la postre, mundos yuxtapuestos y consanguíneos gracias a la abnegación, la necesidad y el afecto compartido, teñidos de amor y crepúsculo.

Y uno agradece, en tanto que diletante espectador, el inteligente, instruido y complejo texto de Begoña Tena, tan documental como libérrimo, fecundísimo en lo etopéyico y excelso en las ruinas ostentosas y lóbregas de Carmen Tórtola Valencia.

Carmen Tórtola Valencia. Circa 1920.

Jose Ramón Alarcón

¡Cuidado con la revolución!

1789. En un universo paralelo, de Hadi Kurich
Teatre Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 11 al 27 de mayo de 2018

“Vivimos en un mundo donde los líderes de todo tipo han empezado a tener demasiada importancia”. Líderes que, en su mayoría, “(el 90%) son incapaces de llevar incluso su propia casa”. Un liderazgo que empieza a ser “demasiado peligroso” y que a Hadi Kurech, autor de 1789. En un universo paralelo, le da “miedo”. Para poner en solfa esa habilidad de los líderes a la hora de manejar aviesamente el mundo, el autor de origen yugoslavo afincado desde hace 25 años en Vila-real, adonde llegó huyendo del avispero de los Balcanes, se sumerge en la Revolución Francesa derivada a nuestros días.

“No es una obra sobre extranjeros o autóctonos, sino sobre nuestra sociedad occidental”, dijo quien es a su vez director artístico de la compañía elocuentemente llamada Teatro de la Resistencia, fundada en 1993 junto a Ana Kurich y Mima Kuric, su esposa y su madre, respectivamente. De esa sociedad occidental evocada en el espectáculo, reflejo de aquella revolución de finales del XVIII, su autor habló en términos igualmente sospechosos, dado el fuste de sus gobernantes. “Los políticos son inmensamente canallas. Deben de ser muy locos para pensar que pueden arrastrar a millones de personas hacia su causa”.

Escena de '1789. En un universo paralelo'. Imagen cortesía de Teatres.

Escena de ‘1789. En un universo paralelo’. Imagen cortesía de Teatres.

De esa causa también habló: “La obra es tragicómica, ya que trágico es que sus líderes acabaran en la guillotina, y cómico por las motivaciones, que no siempre tienen que ver con lo que predicaban”. De hecho, señaló que esas motivaciones suelen ser “oscuras, escondidas o ridículas, creando situaciones burlescas”. Kurich, que se mostró en todo momento escéptico con ese liderazgo desmesurado, apuntó que lo que ocurre “con las guerras y las revoluciones es que en un alto porcentaje se les va de las manos a quienes las fomentan”. Por eso advirtió: “Tenemos una idea romántica de la revolución”.

En 1789, la obra que también protagoniza junto a Héctor Fuster, Alejandra Mandli, Miguel Seguí y la propia Ana Kurich, el pueblo francés queda en un segundo plano a favor de esos líderes cuestionados: “Son los líderes que guían, manipulan, adoctrinan o recurren a la violencia si lo consideran necesario”. Roberto García, director adjunto de Artes Esénicas, planteó la función como enmarcada en “un mundo distópico en el contexto de la Revolución Francesa”, así como el dibujo de “las entrañas podridas del poder y de cierto populismo”, ahora tan de actualidad.

Hadi Kurick (dcha) junto a Roberto García. Imagen cortesía de Teatres.

Hadi Kurick (dcha) junto a Roberto García. Imagen cortesía de Teatres.

Hadi Kurich aclaró que la revolución no estaba de moda en nuestro presente: “Una cosa es que la gente proteste y otra que se utilice esa protesta con fines sangrientos; la gente no está por la labor”. Dijo que había estado en Guinea Ecuatorial, donde sí constató que había pobreza, y que allí “sí pueden salir a la calle a machetazos, pero en España, de qué”. Y aludiendo a la actualidad, dejó caer que quizás por “esos otros motivos” pudiera desencadenarse, pero que desde luego “sería contraproducente”.

¿La revolución en política es un peligro? “Yo prefiero hablar de evolución, porque la revolución suele conllevar sangre”. Incluso en el arte y la cultura, donde sigue viendo evolución frente a tanta ruptura violenta. “En mi obra la guillotina está de por medio, pero la escenografía está basada en el hierro; creo en el reciclaje y la repetición. Jamás he malgastado el dinero”. Y puestos a revolucionar la escena, nada mejor que el actor y la palabra: “Creo en el actor que sale y arriesga”. Actor que Kurich considera, a él sí, un héroe por aquello de salir a escena y tener que enfrentarse “a 500 pares de ojos o los que sean”. “El teatro es igual a actuar. Todo lo demás sobra”, apostilló.

Escena de '1789. En un universo paralelo'. Imagen cortesía de Teatres.

Escena de ‘1789. En un universo paralelo’. Imagen cortesía de Teatres.

Así como no cree en los políticos (“entiendo que tengo que tratar con ellos”), sí cree en la política “hecha por la gente de la calle”. “No creo en los grandes estados nacionales”, añadió. Aún así, opina que todo teatro “en su esencia es político”, porque es a través de él como la sociedad puede cambiar. “Toda obra influye en la sociedad, por eso lamento que haya obras estúpidas, porque con ellas la humanidad retrocede”.

Hadi Kurich, que mostró su agradecimiento a Vila-real por haber acogido a su familia cuando abandonó la antigua Yugoslavia (“no he salido de allí porque tengo una deuda con el pueblo”), desgranó 1789. En un mundo paralelo, siempre con la cautela que le provocan “las palabras grandes como revolución, que suelen ser bastante liosas”. Y puestos a ser cautelosos, lo amplía a los líderes: “Controlar a nuestros líderes es lo mínimo que podemos y debemos hacer”. Y concluye: “Estar prevenidos no estaría de más”.

Escena de '1789', de Hadi Kurich. Imagen cortesía de Teatres.

Escena de ‘1789’, de Hadi Kurich. Imagen cortesía de Teatres.

Salva Torres

Nace el Aula d’Arts Escèniques

Aula d’Arts Escèniques
Universitat de València
Martes 6 de junio de 2017

La Universitat de València ha presentado la nueva Aula d’Arts Escèniques. Si hasta ahora, la Universitat ha ofrecido una programación teatral semanal por la que fue distinguida con el Premi Micalet de Teatre de la Generalitat Valenciana a través del Aula de Teatre en 1998, a partir de ahora el Aula de Arts Escèniques amplía la oferta con programación regular de danza y desde la vertiente formativa mediante talleres, cursos y seminarios.

En el ámbito formativo, el Aula d’Arts Escèniques se ha materializado gracias en parte a la colaboración del Institut Valencià de Cultura, que cederá parte de sus instalaciones en el edificio Rialto para acoger las clases de danza para el alumnado de la Universitat. La presentación del Aula se celebró en la Sala Gonzalo Montiel del Centre Cultural La Nau en una rueda de prensa con las intervenciones del vicerrector de Cultura e Igualdad de la Universitat de València, Antonio Ariño; Laura Monrós directora del Aula de Artes Escénicas de la Universitat y Roberto García, dirección adjunta de Artes Escénicas del Institut Valencià de Cultura.

Con plena voluntad de trabajar en el mundo de la danza de manera continuada y de dar a conocer la danza no solo como un arte y un espectáculo, sino también como un medio de crecimiento, surge esta nueva área de danza de la Universitat.

La actividad del Aula d’Arts Escèniques se estructura en talleres impartidos por maestros y coreógrafos profesionales -para los próximos dos años Yoshua Cienfuegos y Maynor Chaves-, que además de impartir danza al alumnado de la Universitat de València, profundizarán en cuestiones más técnicas como la creación de espectáculos, producción y gestión de artes escénicas, creación de vestuario, escenografía, dramaturgia de danza… En este punto, el área de danza colaborará con alumnos de otros departamentos de la Universitat y otras escuelas en estas disciplinas, como la ESAD, la Escuela de Diseño o el Conservatorio Superior de Música de Valencia.

Aparte de los talleres y las muestras, el Àrea de Dansa promocionará la danza en la Universitat más allá de la vertiente formativa, ya sea a través de charlas, conferencias, programación de espectáculos de danza y video-danza en la Sala Matilde Salvador de la Nau abiertas para todos los públicos.

Tanto Antonio Ariño como Roberto García se felicitaron por que la Universitat haya dado el paso de constituir una sección de danza propia, porque si bien la institución ya programaba espectáculos y apoyaba festivales, estimular la creatividad artística es una de las funciones insoslayables de las universidades, que son también, según recordó el vicerrector “laboratorios de innovación cultural además de estimular la razón crítica y la divulgación científica”. “La apuesta por la danza se convierte en una actuación para crear ciudadanos sensibles, además de críticos, otra de las grandes misiones de la Universidad”, añadió García.

De izda a dcha, Maynor Chaves, Antonio Ariño, Roberto García, Laura Monrós y Yoshua Cienfuegos, en el claustro de La Nau. Imagen cortesía de la Universitat de València.

De izda a dcha, Maynor Chaves, Antonio Ariño, Roberto García, Laura Monrós y Yoshua Cienfuegos, en el claustro de La Nau. Imagen cortesía de la Universitat de València.

El Rialto, como espacio de danza

La colaboración con el Institut Valencià de Cultura se formalizó este martes 6 de junio, por la que desde la Dirección Adjunta de Artes Escénicas se ha establecido que se cede un aula del edificio del Rialto, para la realización de las clases de danza del Aula d’Arts Escèniques de la Universitat en horario de 18 a 20 horas, los martes y los jueves, del 17 de octubre de 2017 hasta mayo de 2018.

De acuerdo con Laura Monrós, el objetivo es incorporar la danza en la Universitat como hay de otras disciplines artísticas (teatro y música) entre el alumnado de la institución. La proximidad del edificio Rialto y el Centre Cultural de la Nau de la Universitat de València es de vital importancia para el buen desarrollo del trabajo y el surgimiento de sinergias entre los dos organismos.

Los cuatro jinetes del apocalipsis, en valencià

‘Els quatre genets de l’apocalipsi’, de Vicente Blasco Ibáñez, en versió de Juli Disla
Teatre Rialto
Plaça de l’Ajuntament, 17. València
Del 12 al 28 de maig de 2017

L’Institut Valencià de Cultura presenta del 12 al 28 de maig, al Teatre Rialto, l’adaptació teatral de ‘Els quatre genets de l’apocalipsi’ una de les obres més conegudes del novel·lista Vicente Blasco Ibañez. Dirigida per Inma Sancho està interpretada per Empar Canet, Vanessa Cano, Enric Juezas, Borja López Collado, María Maroto, Carles Sanjaime, Bruno Tamarit i Guille Zavala. La escenografia es de Carlos Montesinos, la il·luminació de Victor Antón i el vestuari de Pasqual Peris.

El director general de l’Institut Valencià de Cultura ha dit: ‘’Es voluntat de les produccions del Teatre del Poble Valencià acostar al públic valencià als grans textos de la literatura universal i fer-lo en la seua llengua, en aquesta línia, l’efemèride del 150 aniversari del naixement de Blasco Ibáñez ens permet rellegir la seua literatura en el context social i cultural contemporani’’.

L’espectacle que proposa l’Institut Valencià de Cultura es concreta en l’adaptació teatral de la novel·la, conclosa en 1916, quan l’escriptor vivia en un París assetjat per la gran guerra europea. Blasco gaudeix d’una vida intensa com a literat, i en pren partit en la contesa.

Conscient del moment històric s’alinea com a entusiasta partidari dels aliats, que són postulats com el bàndol que mereix la victòria. L’escriptor apassionat acaba convertint-se en activista francòfil. Per això escriu una història d’amor i de conflicte familiar en un context destructiu i tràgic: la Primera Guerra Mundial.

Per a Juli Disla, autor de la versió valenciana: ‘’Ens enfronten al repte de posar en escena l’obra de Vicente Blasco Ibáñez amb tot el respecte que imposa un dels autors més importants de la nostra literatura. I volem fer-ho amb l’únic propòsit d’apropar-lo al públic de la manera més honesta i fidel en relació a la novel·la original’’.

No és la primera vegada que aquesta novel·la s’adapta a altres formats artístics, a més de les conegudes versions cinematogràfiques, la companyia d’Enrique Rambal ja va fer una adaptació teatral que es va estrenar al Teatre Principal de València a l’octubre de 1923 amb un text de Luís Linares Becerra. Òbviament la proposta que presentem al 2017 és ben diferent.

La directora de l’espectacle Inma Sancho ha inssitit en que ‘’la dificultat (o l’aposta) de fer una adaptació teatral d’una novel·la es troba, bàsicament, en prendre decisions. I desitjar que aquestes decisions siguen les més encertades per explicar la història i traslladar el material necessari per a que, al capdavall, estiguem contant el mateix. Així que adaptar és, sobretot, saber triar. Triar els personatges, triar els llocs on passen les escenes, triar la informació, les trames i els detalls. És justament en l’acte de triar on sorgeix tot allò que s’ha de descartar. I és ací quan apareix la pena per haver de sacrificar tantíssim material que en la lectura original ens han semblat meravellós però que les necessitats escèniques fan impossible’’.

Elenco y responsables institucionales de 'Els quatre genets de l'apocalipsi'.

Elenco y responsables institucionales de ‘Els quatre genets de l’apocalipsi’.

Amb la producció de ‘Els quatre genets de l’Apocalipsi’ l’Institut Valencià de Cultura vol fer accessible el context històric que Blasco Ibáñez ens narra de manera quasi periodística en alguns passatges i que la manca de coneixements que puga tindre l’espectador sobre la primer Guerra Mundial no li impedisca seguir i enganxar-se a la història. Els motius que desencadenaren el conflicte, la situació política prèvia, els esdeveniments que anaven succeint-se en els mesos en què transcorre l’acció poden suposar una dificultat per entendre el comportament dels personatges i el viatge que realitzen.

La novel·la de Blasco Ibáñez, ens retrata una societat en un moment de canvi, de trasbals. I serà la guerra cruel la que aboque els personatges a fer aparèixer els instints, comportaments i valors que només s’entenen si els llegim amb emoció i humor.

Com influeix un context hostil (bèl·lic) en les persones: els efectes i la necessitat d’adaptar-se als temps que estan vivint, la incertesa d’un futur desconegut, el desbaratament dels plans burgesos, posar en qüestió les idees polítiques, religioses, patriòtiques fins i tot l’amor a la família. Tot això és el que hem trobat a la novel·la i és el que volem portar a l’escenari.

 

El fandango de Marx con banda sinfónica

El fandango de Marx, de Patrícia Pardo
Teatre Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 26 al 30 de abril de 2017

“Es una de las creadoras escénicas contemporáneas más singulares y con voz más poderosa”, destacó Roberto García, director adjunto de Artes Escénicas del Institut Valencià de Cultura (IVC). Se refería a Patrícia Pardo, premio a la Mejor Interpretación en el Festival Internacional Cumbre de las Américas (2012), que dice de sí misma: “Trabajo una media de 10 horas diarias, soy más obrera que un descampado de los 80” y, por si fuera poco, señala haber “dormido, comido y actuado en más países que Ringo Starr pero solo reconozco València como mi casa”.

Y es en su casa de Valencia donde celebra ahora los diez años de su compañía con el montaje en el Teatre Rialto de ‘El fandango de Marx’. Un fandango más musical que nunca puesto que contará con la colaboración de la Banda Sinfónica de la Unió Musical d’Alaquàs dirigida por Enric Parreño. Un total de 30 músicos por función que, como dijo el propio director, “sobredimensionará el aspecto sonoro de la obra”. Música tradicional valenciana (cant d’estill, jotas, malagueñas y fandangos) interpretada en escena por Begoña Tena.

El fandango de Marx, de Patrícia Pardo. Imagen cortesía de la compañía.

El fandango de Marx, de Patrícia Pardo. Fotografía de Jorge Bellver por cortesía de la compañía.

‘El fandango de Marx’, que estará en el Rialto del 26 al 30 de abril, combina el teatro, el circo y la música para poner el acento en una serie de temas que parecen tristemente renovarse cada cierto tiempo. “Es una obra coral con cuatro personajes en torno a la migración y la desigualdad”, explicó Pardo, quien también subrayó el carácter de “homenaje a nuestros padres”. Un homenaje que pasa por mostrar las contradicciones de aquellos que lucharon por una serie de valores, ahora olvidados. “Esa mirada utópica que ellos defendieron se ha vuelto ahora más conservadora”, apuntó la artista.

Mezclando la gestualidad del clown, la acrobacia circense, las caídas, accidentes y guantazos típicos del slapstick, Patrícia Pardo conjuga la seriedad del discurso de fondo con lo que ella denomina diálogos o monólogos-delirio más de superficie. Por ejemplo, estos extraídos del dossier del espectáculo: “De esos conozco yo una familia entera que era tan pobre, tan pobre, que comía carne cuando se mordía la lengua. ¿Y aquellos que cuando pasa el camión de la basura, piden dos bolsas?” Por eso, preguntada por el título del montaje, subrayó la combinación del fandango con ambos Marx, el marxista Karl y los alocados Hermanos Marx.

El fandango de Marx, de Patrícia Pardo. Fotografía de Jorge Bellver por cortesía de la compañía.

El fandango de Marx, de Patrícia Pardo. Fotografía de Jorge Bellver por cortesía de la compañía.

El dramaturgo Josep Lluís Sirera se hizo eco de ambas tendencias marxistas en la obra de Pardo, aludiendo al “fantasma que un día Marx (Karl) lanzó a recorrer el mundo”, junto a los “momentos también en que la crisis moral, social, económica y política que nos azota nos transporta a un mundo surrealista como la Libertonia de Marx (Groucho)”. El fandango que Patrícia Pardo propone se halla atravesado por esa mezcla de humor corrosivo y rabia expandida por el resquebrajamiento del discurso utópico venido a menos.

Será la primera vez que la artista valenciana actúe en el Rialto cuando, además de los diez años como compañía, ella celebra otros diez más como profesional de las artes escénicas. “Me gustaría que no fuera anecdótico y que se hiciera un plan sobre qué artistas y propuestas se deben fomentar en los espacios públicos”. Marga Landete, directora adjunta de Música y Cultura Popular del IVC, abundó en ello: “Las propuestas han de tener un por qué y evitar así las ocurrencias”. “Venimos de tiempos muy oscuros y el discurso de Patrícia ancla con el discurso que queremos transmitir ahora nosotros”, agregó García.

Para Enric Parreño, su colaboración en el montaje era un “reto muy ilusionante”, puesto que permitía ampliar la imagen de las bandas municipales y dar a conocer sus enormes posibilidades dentro del mundo de la cultura. “Es una ocasión ideal para sumar nuevos públicos en un solo espacio”, señaló la artista, encantada con esa fusión de música tradicional popular y teatro contemporáneo. “No es una transversalidad porque sí, un simple postureo”, apuntó Landete, sino que lo que cuenta “es la chicha del contenido”, apostilló García. Y ‘El fandango de Marx’ lo tiene, ahora subido de tono musical.

Patrícia Pardo en 'El fandango de Marx'. Fotografía de Jorge Bellver por cortesía de la compañía.

Patrícia Pardo en ‘El fandango de Marx’. Fotografía de Jorge Bellver por cortesía de la compañía.

Salva Torres