The Hole 2. Un agujero rosa picante

‘The Hole 2’, producido por Let’s Go Company
Textos de Alex O’Dogherty y dirección de Víctor Conde
Teatro Olympia
C / San Vicente Mártir, 2. Valencia
Hasta el 29 de marzo

‘The Hole 2’ llega al Teatro Olympia de Valencia, donde estará hasta el 29 de marzo, con el mismo espíritu que su antecesor y para volver a hacer reír al público con esa mezcla de circo, humor y burlesque. Como apuntó Alex O’Dogherty cuando presentó el espectáculo en el Olympia, «la gente tiene necesidad de divertirse» y puede hacerlo disfrutando de un montaje «fresco y provocador».

Detalle del cartel de The Hole 2. Teatro Olympia.

Detalle del cartel de The Hole 2. Teatro Olympia.

El género burlesque con el que regresa a Valencia aúna cabaret, teatro y circo, aunque en esta ocasión se fusiona con la Revista de los años 70-80 para plantear una reflexión sobre el amor con música en directo, crítica social de noticias de la actualidad diaria y nuevas acrobacias.

‘The Hole 2’ empieza dos años después de donde nos dejó el primero. La vida ha cambiado para la antigua Maestra de Ceremonias, ahora inmersa en una época donde la cultura, la música y la diversión están en crisis. Tras una horrorosa depresión post-party, la anfitriona decidió salir del Agujero, sentar la cabeza y casarse con un abogado de bien, dejando de lado el desenfreno y la diversión para llevar una vida ‘normal’. Lo que no contaba es que en su despedida de soltera la fueran a llevar de vuelta al Agujero donde se reencuentra con su pasado.

El actor Álex O’Dogherty, que ya en la gala de los Goya dejó muestras de su versatilidad como músico, es el maestro de ceremonias -en alternancia con Edu Soto y Víctor Massán- y autor del texto, junto al productor, Iñaki Fernández. De hecho, O’Dogherty tocará con su banda ‘La Bizarrería’ en Valencia, alternando su actuación en ‘The Hole 2’.

Imagen extraída del video promocional de The Hole 2. Cortesía de Teatro Olympia.

Imagen extraída del video promocional de The Hole 2. Cortesía de Teatro Olympia.

O’Dogherty confesó en su momento que se emocionó cuando le plantearon la posibilidad de hacer ‘The Hole 2’, después de varios años conduciendo su primera parte, un show que ha funcionado tan bien que ha creado ‘marca’. Como autor de los textos de este segundo ‘show’ le preocupaba «estar a la altura del primero sin copiar» y para ello ha abandonado la época de los años 20 para adentrarse en el ambiente de la Revista de los 70.

En esta ocasión, se añade además música en directo y la historia que se relata es «más coherente» de principio a fin. Se puede entender sin necesidad de haber visto ‘The Hole’, aunque aquellos que vieran el origen de la peculiar historia de amor con una rata observarán ahora que «el tiempo ha pasado» y que se cuestiona ahora «si el amor es para siempre».

Álex O'Dogherty en una imagen promocional de The Hole 2. Teatro Olympia de Valencia.

Álex O’Dogherty en una imagen promocional de The Hole 2. Teatro Olympia de Valencia.

Si en el ‘agujero’ anterior se basaba en «pasarlo bien y divertirse», éste reflexiona sobre el amor y se «plantea la viabilidad de una pareja hoy en día», tal y como señaló el autor del texto. El espectáculo tiene dosis de erotismo, es «provocativo, provocador y algo faltón, pero para nada ofensivo». «Siempre ha insinuado más que enseñado, a veces me parece de Walt Disney», bromeó el actor.

Entre las novedades, habrá también «crítica social» y se comentarán noticias de la actualidad diaria. En este sentido, el espectáculo se mantiene «vivo» y podrá incluir comentarios sobre informaciones del mismo día de la función. Además, el público participará activamente, destacando momentos como el sorteo de un jamón, algo que ha ido adquiriendo entidad propia según ha ido avanzando la gira de ‘The Hole 2’.

Álex O’Dogherty recordó que lo que le llevó a escribir ‘The Hole 2’ fue la decisión del Gobierno de implantar el IVA cultural de 21% y que se calificara la cultura como entretenimiento. Entonces él escribió en un tweet ‘¿Quién necesita divertirse?’ y recibió una respuesta tan abrumadora que le motivó para escribir esta historia.

Imagen extraída del video promocional de The Hole 2. Cortesía de Teatro Olympia.

Imagen extraída del video promocional de The Hole 2. Cortesía de Teatro Olympia.

«La política de Wert es de las más nefastas»

Desayunos Makma en Lotelito
Con Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina
Filmoteca de Valencia, La Nau de la Universitat de València e Institut Français
Del 6 al 16 de noviembre, 2014
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Carlos Madrid no necesita alzar mucho la voz para decir cosas que transmiten la seguridad de quien confía ciegamente en lo que hace. “Si se cierra una puerta, siempre puede abrirse otra”. Él, como sus admirados directores de mediometrajes, posee la valentía de cuantos se dedican a sacar adelante proyectos casi imposibles, teniendo en cuenta el país en que vivimos. Un país cuyo ministro de Educación¿?, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, aprobó la subida del IVA cultural al 21%, y a quien Jordi Savall envió una dura carta de renuncia al Premio Nacional de Música 2014, “en defensa de la dignidad de los artistas”.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“La política de Wert es de las más nefastas”, subraya Carlos Madrid, en sintonía con la dura crítica de Savall. En este sentido dice que “cualquier protesta estará bien”. Aún así, el director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina sigue a lo suyo: que es abrir puertas allí donde suenan con más fuerza los portazos. Menos mal que la Universitat de València y la Filmoteca de CulturArts, o lo que es lo mismo, Antonio Ariño y José Luis Moreno, han visto el diamante en bruto que supone contar en Valencia con un festival único en su especialidad, y lo apoyan para que se consolide incluso en tiempos precarios.

“Hacer un mediometraje es un acto de valentía”

Y el caso es que, como dice Carlos Madrid, los mediometrajes “se ven más de lo que pensamos”. Se refiere al impacto actual de la series de televisión, cuya duración “es similar a la del mediometraje”. Hasta ahí el paralelismo en cuanto al formato, porque luego las series y las películas de entre 30 y 60 minutos van por caminos distintos. “Hacer un mediometraje es un acto de valentía, porque no hay canales de distribución y exhibición que permitan mostrar esas obras al público”. Por eso admira a los cineastas que se dedican a expresar lo que sienten, a través del mediometraje.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Como admira las políticas culturales que se hacen en Francia, donde existe “mucha producción y mucha distribución”, y donde la televisión juega un papel importante “exhibiendo sus mediometrajes”. “Los franceses pagan 50 céntimos por cada entrada de cine, que luego se destina a la producción de películas”, destaca Madrid. En España, ni siquiera se reconoce al mediometraje, aplastado entre el corto y el largo dentro de la industria de cine español. “Poco a poco hemos logrado que, al menos, la gente sepa que nuestro festival está dedicado al mediometraje, no al corto”.

“Hay que propiciar políticas de visibilidad de nuestro cine”

La secuencia sería la siguiente: realización de obras en ese formato, su distribución y exhibición, para lo cual un festival como La Cabina es fundamental y, lógicamente, “que la gente vaya a verlas”. Por eso Carlos Madrid piensa que las instituciones no deberían limitarse a dar el dinero y salir corriendo, sino a “propiciar políticas que permitan la visibilidad de esas películas mediante carteles por toda la ciudad”. Y pone el ejemplo de ‘Magical girl’, de Carlos Vermut, premiada en San Sebastián, y cuya promoción publicitaria posterior ha sido prácticamente nula.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Echo en falta una mayor profesionalización del sector, porque hay proyectos que pueden mejorar si contáramos con buenos profesionales”. En su caso, como recordó en rueda de prensa el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, esa profesionalización está fuera de toda duda. Aún así, él insiste en esa mayor capacitación para obtener los mejores resultados. La Cabina, desde luego, está en esa franca progresión. “A nivel de público, el año pasado superamos los 3.000 espectadores, una cifra que nos parece muy satisfactoria”. El presupuesto, alrededor de 12.000€, también ha mejorado con respecto a la pasada edición, aunque se halle lejos de los 48.000€ estimados de “coste real”.

De izquierda a derecha, Gonzalo de Zárate, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Carlos Madrid y Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Gonzalo de Zárate, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Carlos Madrid y Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

En cuanto a la programación de esta séptima edición, Carlos Madrid destaca la “nueva hornada de cineastas polacos”, con un cine de “humor socarrón, fresco, irónico”, además de la abundante presencia francesa. Que haya más de unos países u otros depende única y exclusivamente de la calidad de las películas. “No buscamos determinado tipo de mediometrajes, sino que se impone la calidad, de ahí que tampoco hayamos querido mostrar cierto fatalismo, porque eso es algo que descubres después de la selección”.

Además de la novedad de proyectar las 24 películas a concurso en la Filmoteca, por primera vez después de haberlo hecho tres años en el MuVIM y tres más en el IVAM, La Cabina estrena sección en el Instituto Francés: Mediometrajes Panorama Francés, donde tres cineastas dialogarán acerca de sus respectivos trabajos. A futuro, Carlos Madrid piensa en “añadir mediometrajes de carácter documental y experimental” y, si el presupuesto lo permite, “traer más directores y aumentar la dotación de premios”.

Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina. Fotografía: Gala Font de Mora.

Salva Torres

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Artistas con red

Plataforma artEnred
Asociación que agrupa a 234 artistas valencianos

En el mundo del circo, las grandes estrellas del espectáculo, los trapecistas, eligen actuar con o sin red, según valoren más la seguridad propia o la emoción del público. En el mundo del arte, que a veces también puede parecer un circo, los creadores que no desean romperse la crisma contra la crisis también optan por la Red, con mayúsculas, para generar sinergias, complicidades y emprender proyectos impensables sin el apoyo de esta inmensa telaraña.

Escultura de José Manuel Ramos. Imagen cortesía de artEnred.

Escultura de José Manuel Ramos. Imagen cortesía de artEnred.

Es la plataforma arteEnred, asociación que agrupa a 234 creadores valencianos o residentes en Valencia, dedicados a la pintura, escultura, cerámica y otras disciplinas: grabado, video art, instalaciones, performances y dibujo.  Nació en 2006, en vísperas de la crisis, y ha logrado sobrevivir a ella, pendiente de esa invisible tela de araña que forman Internet y las redes sociales.

“A nivel de coordinación y relación entre artistas, Internet representa un gran avance”·, dice el responsable de la plataforma, el escultor José Manuel Ramos, miembro de los grupos Fosa Cogora y La Fragua.  “En muy poco tiempo se pueden plantear actividades y exposiciones, que antes eran muy costosas o impensables. Visitas a talleres de artistas, participación en eventos y ferias de forma conjunta, exposiciones multitudinarias, etcétera. Por otra parte, las nuevas tecnologías son una gran ayuda en cuanto a la creación artística,  gracias a los programas de Photoshop”, añade. “También a la hora de planificar catálogos y, por supuesto, se pueden considerar en sí mismas  una disciplina artística”.

Obra de Carmen García. Imagen cortesía de artEnred.

Obra de Carmen García. Imagen cortesía de artEnred.

El espíritu fundacional de arteEnred busca aglutinar a sus miembros y crear sinergias. Dar respuesta a la necesidad de una relación más estrecha entre los artistas plásticos. “Se trata de favorecer un intercambio de experiencias y proyectos”, indica Ramos. “El poder ver y mostrar tu obra, sentir el arte a través de los artistas del entorno, estableciendo una relación de complicidad. La ayuda de las nuevas tecnologías  hacían viable nuestro proyecto y la aceptación fue masiva”.

La plataforma nació en julio de 2006, con su primera exposición colectiva, con el título Vísteme. También por esas fechas se celebró la primera cena de artistas, que es una de las señas distintivas del grupo, que aúna lo profesional con las relaciones humanas y amistosas. Hoy día, arteEnred cuenta con una Comisión de Selección que se encarga de valorar los planteamientos artísticos de los candidatos que desean integrarse en la asociación. “No se trata de un criterio elitista, sino de evitar la masificación”, matiza Ramos.  “Intentamos que exista una calidad artística y conceptual en los nuevos asociados. Dado que somos un número importante,  la inscripción en este momento se realiza solamente por apadrinamiento de artistas ya asociados”.

Obra de Fernando Evangelio. Imagen cortesía de artEnred.

Obra de Fernando Evangelio. Imagen cortesía de artEnred.

Grupo heterogéneo

La edad media de los artistas enredados es de 45 a 50 años. Predominan los que ya tienen en su haber de 10 a 15 exposiciones individuales, y que sin tener una dedicación exclusiva realizan al año varias muestras colectivas. Casi la mitad son mujeres, 124, y también hay algunas firmas consagradas. La mayoría no vive en exclusiva del arte, lo que le da mayor libertad de acción y resistencia  en los malos tiempos. Forman un grupo heterogéneo, desde prometedores artistas noveles a profesionales de la enseñanza, muchos de BBAA de Valencia, incluidos amantes del arte y algunos jubilados que se han volcado en la creación artística.

En mayor o menor medida, afectados todos ellos por la crisis y la subida del IVA en el arte. “Las ansias de crear están por encima de momentos puntuales de crisis como los que estamos viviendo, pero tienen una gran influencia”, señala Ramos. “Sobre todo, influye en la preparación de exposiciones individuales, que  no suelen estar financiadas, lo que obliga a plantearse eventos menos costosos como son las exposiciones colectivas. No pretendemos realizar una muestra por acumulación, donde cada artista pone una obra, y punto.  Apostamos por  eventos con una premisa común que todos los artistas deben seguir”.

Una comisión de selección, coordinada por el crítico de arte Rafa Prats Rivelles, valora el cumplimiento de las bases formales y conceptuales de cada muestra: medidas, formato, temática y resultados artísticos. “Realizar eventos multitudinarios hace que el impacto social y mediático sea mayor. Así, el esfuerzo se ve de alguna manera recompensado en cuanto a catálogos, tarjetas, carteles, etcétera. En todo caso nos toca rascarnos el bolsillo, ya que nosotros  costeamos los gastos”.

Obra de Enric Mestre. Imagen cortesía de artEnred.

Obra de Pepa Alonso. Imagen cortesía de artEnred.

Proyectos colectivos

El último proyecto de la plataforma es la exposición ‘El narrador de objetos. In memóriam Arcadi Blasco’, que se presenta en el Museo de Cerámica hasta el 19 de octubre.  Un homenaje al gran ceramista, fallecido el 15 de marzo de 2013, miembro honorario de arteEnred.  Reúne 70 obras de otros tantos artistas que, usando medios de expresión plásticos, materiales y técnicas diversas, ofrecen su particular visión de la obra de Blasco. Una de las premisas que tenían que seguir a la hora de realizar su obra era tener en cuenta la gama de colores empleada por Blasco. Según sus propias palabras,  «una gama de colores matizados en gamas calientes, ocres, rojizos, pardos, negros; lo que me dan las arcillas naturales que utilizo”.

Entre los futuros proyectos de arteEnred, una exposición en Zaragoza, ‘De inspiración árabe’, en torno a la arquitectura de la Alfagería, edificio emblemático. También ‘Tirant d’Arts, Una aproximació plàstica a l’obra de Joanot Martorell’ que se presentará en las Atarazanas y ‘Con nombre propio’, un proyecto de recuperación de obras y artistas que han permanecido en el anonimato sin el reconocimiento que su trabajo merece.

Obra de Tola Clérigues. Imagen cortesía de artEnred.

Obra de Tola Clérigues. Imagen cortesía de artEnred.

Bel Carrasco

Carme Teatre: ¡Silencio en la sala!

Carme Teatre
C / Gutenberg, 3. Valencia
Cerrado por defunción administrativa

Las salas de teatro independiente y alternativo de la ciudad de Valencia hacen equilibrios en la cuerda floja. Las que han conseguido sobrevivir heroicamente a la subida del IVA, la desaparición de ayudas públicas y a la crisis económica  se enfrentan a la falta de sensibilidad del Ayuntamiento que les exige unas condiciones de aislamiento acústico iguales a las discotecas. ¿Cómo se puede equiparar un escenario donde los actores y actrices hablan sin micrófonos a un espacio en el que funcionan altavoces de miles de watios que difunden decenas de decibelios?

Esta absurda situación ha provocado ya una víctima, Carme Teatre, que tras 19 años de actividad ha echado definitivamente el telón por no haber conseguido el correspondiente permiso de Actividades.

Escena de una obra de la compañía A poc a poc. Imagen cortesía de Carme Teatre.

Escena de una obra de la compañía A poc a poc. Imagen cortesía de Carme Teatre.

“La razón es que el Ayuntamiento de Valencia sigue manteniendo la incongruencia de una ordenanza que equipara a estos pequeños espacios de creación y exhibición, nada menos que con las discotecas y exige para ellos los mismos requisitos”, dice Aurelio Delgado, director de Carme Teatre. “Es evidente que ni por horario, aforo o volumen de ruido se nos puede igualar en ninguna forma. Ni tan siquiera los pubs, abiertos hasta las dos o las tres de la mañana y en los que la gente escucha música y habla al mismo tiempo, tienen una normativa tan exigente. Nuestro horario no va más allá de las doce, el aforo es muy reducido y el público sigue en silencio lo que ocurre en una escena de pocos, aunque grandes intérpretes”.

Un factor que ha perjudicado a la sala es su ubicación en el barrio del Carmen, zona ZAS (Zona Acústicamente Saturada) lo que dificulta la concesión de licencias para determinadas actividades. “Pero en el lugar donde Carme Teatre se ubica, no hay tan siquiera una cafetería en doscientos metros a la redonda, lo que hace cuestionable que todo el barrio se mantenga bajo la misma consideración”, matiza Delgado.

La compañía Francachela. Imagen cortesía de Carme Teatre.

La compañía Francachela. Imagen cortesía de Carme Teatre.

Durante años Carme Teatre se mantuvo en una especie de limbo legal sin licencia y cuando se decidió a solicitarla como sala polivalente sin derecho a actuaciones en directo el proceso siguió su curso y ¡se acabó la función!

Un trayecto de casi dos décadas, 80 butacas, 300 metros cuadrados, cientos de obras representadas, algunas de ellas de producción propia y cuatro personas que se quedan sin empleo. Un triste balance al que Delgado se enfrenta con ánimos. “Intentaremos reorientar nuestro trabajo y conseguir un local en otro barrio”, apunta.

Otros teatros alternativos como Sala Inestable, Teatro Círculo o Ultramar se encuentra amenazados con la misma suerte, en un limbo legal que puede desencadenar el cierre. Los elevados costes de la insonorización que les exigen son inasumibles en las actuales condiciones de precariedad en la que se encuentran esos pequeños núcleos de resistencia cultural. “En las condiciones que hoy exige el ayuntamiento casi ningún teatro de la ciudad puede conseguir la licencia”, declaró a ‘El Mundo’ Jacobo Pallarés, de Inestable. “El Olympia cuenta con una de hace años y sólo el Talía y el Escalante funcionan con todas las de la ley”.

En una de las ciudades más ruidosas del mundo, en la que se permite la circulación de motos trucadas o a escape libre que producen un ruido infernal, donde proliferan las terrazas y eventos con pirotecnia incluida resulta kafkiano que a las salas de teatro se les trata igual que a las discotecas en cuanto a fuentes emisoras de decibelios. Una muestra más de la insensibilidad del consistorio hacia la cultura.

Carme Teatre se despidió de su público con dos espectáculos de danza. ‘Flesh’,  de la compañía Nube, dirigido por la brasileña Poliana Lima y la lituana Ugne Dievaitye, y ‘Cartografía Especializada’ de la compañía Mexicana A poc a poc.

Flesh, de la compañía Nube. Imagen cortesía de Carme Teatre.

Flesh, de la compañía Nube. Imagen cortesía de Carme Teatre.

Bel Carrasco

De parejas abiertas y madres pasotas

 

“Todos queremos más, y más, y más, y mucho más”. He ahí el estribillo de una popular canción. ¿Les suena? En esencia, podría ser la letra que ha provocado la crisis. Hablamos, sin duda, de la crisis económica, pero bien pudiera extenderse a la de pareja o a la familiar. Crisis, todas ellas, sustentadas en el posmoderno anhelo de la libertad sin restricción alguna. Queremos dinero, sexo y desprendernos cuanto antes del yugo paterno para gozar sin límites. Pues bien: las consecuencias ahí las tenemos; delante de nuestra hastiada vista.

El irreverente Darío Fo ya lo adelantó en sus obras de hace 30 y 40 años. Dos de ellas, Pareja abierta y La madre pasota, escritas junto a su esposa Franca Rame, se representan estos días en Valencia. La Sala Russafa y Teatre Flumen las acogen, respectivamente, para ofrecer el testimonio satírico de tanta libertad sin cortapisas. Pareja abierta, de la compañía Producciones Imperdibles, está protagonizada por Belén Lario y Javier Castro, y dirigida por José María Roca. La madre pasota, de Uroc Teatro, corre a cargo de Olga Margallo e interpretada por Petra Martínez y Juan Margallo.

“LA PASIÓN TIENE FECHA DE CADUCIDAD”

Pareja abierta es una comedia que nos habla de la rutina matrimonial. Porque, como explica José María Roca, “la pasión tiene fecha de caducidad”. Y no lo toleramos, puesto que siempre “queremos más y más”. De ahí que la pareja “progre” dibujada por Darío Fo y Franca Rame decida abrirse a otras relaciones “con total libertad”. Lo propone el hombre, y la mujer accede a regañadientes. Pero una vez abierta la veda…”Cuando ella se decide, la relación tiembla”, subraya el director de la obra.

Cuando Darío Fo escribió la pieza teatral a principios de los 80, “el hombre se comía el mundo y la mujer empezaba a emanciparse de manera tibia”. De forma que el “progrerío fácil” dictaba ese tipo de pareja abierta al estilo masculino. “El funcionamiento sexual del hombre es más primario”, precisa Roca. El famoso “aquí te pillo, aquí te mato”. Para la mujer, en cambio, el sexo “tiene más recovecos” y lo vive de una manera “menos oscura” que el hombre. Un reciente estudio acerca de la infidelidad así lo demuestra: ellos lo viven con sentido de culpa, mientras ellas le sacan más partido, recobrando el atractivo que les proporciona su aventura.

Es “un problema ancestral”, dice Roca. “Buscamos novedades cuando la pasión desaparece”. Por eso los hombres de 50 años pueden llegar a “comprarse motos grandes que le ponen en valor”, en lugar de ”buscar estímulos dentro de uno mismo”. Lo que adelanta José María Roca, porque así ha sucedido con anterioridad, es que las parejas que vayan a la Sala Russafa (hasta el 20 de enero), “saldrán discutiendo”.

“AHORA NO PUEDES PERMITIRTE SER PASOTA”

Petra Martínez es La madre pasota que hasta el domingo estará en Flumen. Una madre de afiliación progre que se las tendrá que ver con su hijo de extrema izquierda, orillado el padre tradicional. En su afán protector, la madre irá a manifestaciones hippies y terminará por asumir el pasotismo reinante para escarnio de un hijo que se volverá conservador. Un cambio de papeles, muy del gusto de Darío Fo, ahora entre una madre y su hijo. A Petra Martínez esa crisis familiar le lleva a la crisis económica actual.

“Antes los hijos se iban tarde de casa, pero es que ahora también e incluso vuelven”. Es “todo muy raro” por culpa de unos poderes a los que “se les ha ido la mano con la economía”. Petra Martínez protagoniza junto a su marido Juan Margallo el posterior Cosas nuestras de nosotros mismos, en la que ambos actores revisan la puesta en escena teatral de La madre pasota, rindiendo sus propias cuentas profesionales. “Crisis ha habido siempre, pero ahora es muy bestia”, subraya la actriz.

La guerra que esta madre mantiene con su hijo, por atraerle al redil familiar, se queda en nada, visto lo visto. “Quienes manejan todo, piensan que esta crisis económica es la menos mala de las guerras”. Porque Petra Martínez, tanto recorte y tanta subida del IVA, lo ve semejante a un conflicto bélico que arrasa con todo. “Un 50 % de la entrada se lo queda el teatro y el otro 50% es para ti, y de ahí tienes que restar el 21% del IVA, el 10% de autores y lo que te gastas en publicidad”. Por eso el pasotismo de la madre, que en su día describió Darío Fo, resulta actualmente impensable. “Ahora no puedes permitirte ser pasota”.