Antonio Ariño: “Se ve más cine que nunca”

Filmoteca d’Estiu
Jardines del Palau de la Música
Del 1 al 30 de agosto de 2014, a las 22.30h
Entrada: 3,5€. Abono de 10 sesiones: 25€

El cine, a pesar de los pesares, parece recuperar la buena salud. “Se ve más cine que nunca”, destacó Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, durante la presentación de la Filmoteca d’Estiu en la Sala Berlanga. “Otra cosa”, se apresuró a decir, “es dónde y cómo se ve”. Lo cual confirma que “ver cine no está en crisis”, agregó. José Luis Moreno, director del IVAC-La Filmoteca, se sumó a ese dato optimista señalando que existe una “tendencia general de incremento de asistencia al cine, más allá del éxito de Ocho apellidos vascos”.

Fotograma de 'Las maestras de la República', de Pilar Pérez Solano. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Las maestras de la República’, de Pilar Pérez Solano. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

En esa línea ascendente se sitúa también la proliferación de terrazas de verano programando cine al aire libre. Filmoteca d’Estiu cumple ya 15 años; La Nau de la Universitat de València con sus Nits de Cinema lleva seis; el Centre del Carme hace ya tres años que programa cine en su claustro, y este año, por primera vez, el MuVIM abre su terraza al cine para homenajear precisamente a esas terrazas de verano ya desaparecidas en distintos barrios de Valencia. José Antonio Hurtado, jefe de programación del IVAC, subrayó la conveniencia, una vez comprobada esa proliferación de nuevas terrazas, de “coordinar toda esa oferta cultural” proveniente de la institución pública.

Fotograma de 'Plácido', de Luis García Berlanga. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Plácido’, de Luis García Berlanga. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Ariño afirmó que esa proliferación se debe a la existencia de una “masa crítica en la ciudad de Valencia”; de un público “que busca y valora el cine con esa exigencia superior de la versión original”. Los datos están ahí: 350 personas que todas las noches llenan el claustro de La Nau para ver películas como Amarcord, de Federico Fellini (“casi 600 personas la vieron”) o Alien, el octavo pasajero, de Ridley Scott. José Luis Moreno habló de 315.000 personas durante los 14 años de Filmoteca d’Estiu: unos 25.000 espectadores por año.

Fotograma de 'Todos dicen I Love You', de Woody Allen. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Todos dicen I Love You’, de Woody Allen. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Las películas que durante el próximo mes de agosto se proyectarán en los Jardines del Palau de la Música anuncian más de lo mismo. Roberto Cámara, director general de Gas Natural, que por quinto año consecutivo patrocina la Filmoteca de Verano, tiene claro que se trata de una actividad “muy social dirigida al total de la ciudadanía”. De ahí su compromiso con seguir ayudando económicamente a su sostenimiento, para el cual también se hace necesario cobrar 3,5€ por sesión. “La recaudación es importante para mantener la actividad. Se cobra y la gente sigue acudiendo al cine”, subrayó Moreno.

Fotograma de 'Amanece que no es poco', de José Luis Cuerda. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Amanece que no es poco’, de José Luis Cuerda. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Filmoteca d’Estiu prolongará el ciclo ya iniciado en La Nau de la Universitat de València bajo la denominación de ‘Películas corales, mosaicos de vidas’. Como su nombre indica, se trata de películas con “reparto coral y protagonismo colectivo”, abundó Hurtado. Películas como Plácido, de Luis García Berlanga, Ser o no ser, de Ernst Lubitsch, Todos dicen I Love You, de Woody Allen, Amanece que no es poco, de José Luis Cuerda o Moonrise Kingdom, de Wes Anderson. También habrá espacio para el ‘Cine de hoy’, con películas como La gran belleza, de Paolo Sorrentino, Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba, 12 años de esclavitud, de Steve McQueen y Las maestras de la República, de Pilar Pérez Solano.

Hurtado destacó el “rigor” y la proyección “en versión original” como seña de identidad del IVAC que se traslada a la Filmoteca d’Estiu, además de las “muy buenas condiciones de proyección en 35mm y en Blu-ray”. La posibilidad de ver en esas condiciones películas como Plácido o Ser o no ser ya justifica la necesidad de seguir sosteniendo una iniciativa que goza del favor popular.

Fotograma de 'To be or not to be', de Ernst Lubitsch. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘To be or not to be’, de Ernst Lubitsch. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Salva Torres

Carteles con sabor a primavera de Praga

Carteles de cine checoslovacos
Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM)
C / Quevedo, 10 – Guillem de Castro, 8. Valencia
Hasta el 26 de mayo

Antes, durante y después de que los tanques soviéticos entraran en Praga aquel 20 de agosto de 1968, muchos artistas expresaron su desencanto hacia los totalitarismos a base de una desbordante imaginación. Como las flores que evocaban aquella primavera, sin duda pisoteada por una ideología tan roja como la sangre, algunos artistas checoslovacos sembraron de color la sociedad de su tiempo. De manera que mientras la censura hacia de las suyas, ellos la sorteaban depositando su ingenio en las artes aplicadas. Así fue como el cartel de cine se convirtió en todo un fenómeno plástico en la Checoslovaquia invadida.

Una buena muestra de esa imaginación desbordante se halla en el MuVIM, que acoge estos días una exposición de carteles de cine checoslovacos. Un total de 40, con títulos que van de Belle de Jour (Bella de día), de Luis Buñuel, a Psicosis, de Alfred Hitchcock, pasando por Rashomon (Akira Kurosawa), Andréi Rubliov (Andréi Tarkovsky) o La pantera rosa (Blake Edwards). Carteles con sus títulos en checo y en los que a veces se reconocen las figuras que protagonizan esas películas, como Catherine Deneuve, James Dean, Steve McQueen o Barbra Streisand, y en otros se pone especial hincapié en su tipografía (Roma, Flashdance) o en la más singular de las abstracciones. Rostros conocidos, grafismo, ilustración, tipografía, minimalismo, colorido y barroquismo para, en suma, dejar constancia de “un fenómeno único a nivel mundial”, subraya Pavel Rajcan, comisario de tan sobresaliente colección de carteles.

Rajcan, reconociendo el influjo que igualmente dejó la Escuela polaca, señala a los cartelistas checoslovacos como  protagonistas de ese fenómeno “importante en la historia moderna de las artes aplicadas de Europa”. Ni siquiera el norteamericano Saul Bass, que figura como autor al frente de la lista de los 25 mejores carteles de cine que publicó la revista Premiere, por el diseño de Anatomía de un asesinato (Otto Preminger), puede hacer sombra a la cantidad de artistas checoslovacos que convirtieron su creatividad en fenómeno colectivo.

Nezna (Una mujer dulce, R. Bresson), de Olga Polackova. MuVIM

Nezna (Una mujer dulce, R. Bresson), de Olga Polackova. MuVIM

De nuevo Rajcan: “Mientras en el resto de Europa, los carteles de cine se hacían con las herramientas de expresión tradicionales (fotografías de los protagonistas, títulos grandes, dibujo ilustrativo o descriptivo), en Checoslovaquia, a lo largo de 30 años (1959-1989), surgen obras de destacados artistas gráficos y plásticos que no dudan en experimentar y trabajar con herramientas de expresión modernas”. Aplicaban collages, fotomontajes y ensamblajes, inspirándose en el arte informal, el arte pop y la más moderna fotografía.

En medio de la censura política del momento, los artistas checoslovacos encontraron en los carteles de cine una vía de liberación expresiva. “No existía un mercado del arte, era difícil exponer, así que los carteles de cine pasaron a ser la única posibilidad de presentar las obras propias al público”, destaca Rajcan. Los 40 carteles de cine checoslovacos exhibidos en el MuVIM forman así parte de una larga primavera de Praga de la ilustración cinematográfica. Su gran pantalla en versión original de pequeño formato.

Slameny vdovec (La tentación vive arriba, B.Wilder), de Z.Kaplan. Imagen cortesía del MuVIM

Slameny vdovec (La tentación vive arriba, B.Wilder), de Z.Kaplan. Imagen cortesía del MuVIM

Salva Torres