Carles Llidó, latin jazz con sabor a conga

Handmade, de Carles Llidó
Auditorio Joan Plaça del Botànic
C/ Quart, 80. Valencia
Presentación CD, sábado 21 de mayo, 2016, a las 19.30h

El percusionista Carles Llidó lanza su segundo álbum: ‘Handmade’, una propuesta original, llena de matices y, como subraya su propio autor, es un trabajo muy elaborado, enmarcado en el latin jazz, en el que hay una interacción constante.

Portada de 'Handmade'. La fotografía es de Jaume Llidó.

Portada de ‘Handmade’. La fotografía es de Jaume Llidó.

Carles LLidó, nacido en Benifayó, (Valencia) es un músico con una amplia experiencia, sus congas han sonado en múltiples formaciones jazzísticas. Con el grupo Carles Llidó Septet publicó en 2011 su primer cd como líder : ‘Camino Sanjuán’.

Ahora, con el mismo sello, ‘Sedajazz Records’, lanza un segundo álbum: ‘Handmade’.

‘Después de la experiencia de ‘Camino Sanjuán’ decidí hacer otra clase de formación y otro tipo de color musical en la senda del latin jazz, aunque tal vez no sea un color tan evidente como al que estamos acostumbrados’ -explica Carles LLidó-.

El cd se grabó en dos sesiones, incluye siete temas originales y un estándar. Dos composiciones son de Llidó (‘Soliloquio’, ‘Rumba pá Migue’), tres del saxofonista d’Ontinyent Ivan Albuixech (‘Sifonia’, ‘Boston Omit’, ‘Lapsut’)  y dos de Álex Conde (‘Bulería’, ‘Bulería’), el pianista valenciano que reside desde hace cinco años en California.

Carles Llidó en pleno concierto.

Carles Llidó en pleno concierto. Imagen A. Sambeat.

‘Lo definiría como un trabajo muy elaborado y como indica el título, pasado por las manos. Destacaría sobre todo el nivel de interacción que hay en el cd, una interacción constante, no solamente en la parte de los solistas, sino también en la exposición de los temas’.

Creativo, variado y con el afán de llegar al público. En ‘Handmade’ la pluralidad es una constante, los diversos estilos, las fusiones, todas llenas de detalles, dotadas de energía musical.

‘La elección de los músicos tiene mucho que ver. No los he buscado por su virtuosismo, ni porque sean más mediáticos,  sino por lo que me transmiten. Para mí  lo importante es llegar al público, decirle algo’.

Aparte de los coros, los palmeros y la voz de Leo Yáñez, en ‘Handmade’ han grabado el cd con Carles Llidó (quién toca conga, cajón y percusiones) los siguientes músicos:

Carles Carbonell, bajo eléctrico, Kontxi Lorente y Álex Conde, piano, Naíma Acuña y Felip Sentandreu, batería. Ivan Albuixech, saxo alto, Rubén Carles, contrabajo y Voro García, trompeta. La gran mayoría son músicos valencianos o vinculados de una u otra forma con el colectivo Sedajazz.

‘El álbum es un poco una mezcla por lo que representa la música para mí en este momento. Por la cantidad de música que estoy  elaborando, puede que vaya por ese camino. Estoy moviéndome por diversos campos, ámbitos diferentes’.

Hay un tema, ‘Soliloquio’, en el que suenan solamente las congas de Llidó, en otros, ésta percusión ocupa un segundo plano.

Carles Llidó en uno de sus solos en una imagen de archivo.

Carles Llidó en uno de sus solos en una imagen de archivo.

‘No intento ser un instrumentista que actúe en un primer plano. Me gusta moverme en estas tesituras, en las tesituras en la que està la conga. Eso lo he aprendido de congueros muy importantes que hay en la actualidad como Paoli Mejías, Richie Flores, Miguel Angà o Giovanni Hidalgo’.

El único tema cantado,’Rumba pá Migue’, compuesto por Llidó, es un pequeño relato de la vida de su primer profesor, Miguel Berro, a quién está dedicado el álbum.

Miguel Berro le cambió la batería por las congas  a Carles Llidó, estudió con él cuatro años y posteriormente amplió su formación en Cuba.

‘El disco está dedicado a mi primer profesor porque nunca  tenemos de olvidar de dónde venimos. Miguel es como si fuera parte de mi familia. Él me puso las manos encima de la conga’.

Carles Llidó revisando las partituras en pleno concierto en Peñiscola. Imagen A. Sambeat.

Carles Llidó revisando las partituras en pleno concierto en Peñiscola. Imagen A. Sambeat.

Llidó agradece a su primer profesor su formación en la conga y también destaca la gran labor que desarrolla el colectivo valenciano Sedajazz, muy reconocido a nivel estatal.

‘Como lo tenemos en casa, a veces no le damos a Sedajazz la importancia que tiene. En este proyecto, por ejemplo, Jesús Sentandreu, me ha ayudado muchísimo. Si lo meditas, y te das cuenta, ves la gran cantera de músicos que ha salido de Sedajazz, es increíble. Y eso se lo hemos de  agradecer a Francisco Blanco, ‘Latino’, por las oportunidades que nos ha dado y que continúa dándonos para tocar’.

‘Handmade’ se presenta en Valencia y después el álbum sonarà en diversos festivales. Carles Llidó está volcado en promocionar este proyecto, pero ya avanza otra propuesta que surgió en la grabación del cd.

‘Antes de que acabe el año grabaré un disco a dúo con la pianista Kontxi Lorente. A Kontxi la conozco desde hace 15 años, he tocado con ella en distintas formaciones. Nos pasó una cosa muy curiosa e interesante en el estudio y de ahí surgió la idea de hacer algo juntos’.

Carles Figuerola

Algunas mujeres no quieren ser musas

La Academia de las Musas, de José Luis Guerín
Cines Babel
C / Vicente Sancho Tello, 10. Valencia

José Luis Guerín define su película La Academia de las Musas, presentada en los Babel, como “un soliloquio”. Soliloquio de un profesor de filología (Rafaelle Pinto) que busca, mediante cierto proyecto educativo, alcanzar la verdad contenida en la posición femenina de la musa. Sus alumnas lo cuestionan, al igual que su desengañada mujer, que ve en esas clases otras intenciones ocultas. Planteado como “un documental”, que va decantándose hacia la “ficción estilizada”, ese soliloquio inicial también deriva en una película “muy dialéctica”.

¿Soliloquio? ¿Dialéctica? Guerín lo explica: “”Cada vez entiendo más el deseo de hacer cine como una forma de descubrir la propia película”. De manera que lo que en un principio parece una cosa termina desembocando en otra, fruto del propio desarrollo de la trama. Es lo que el director de En la ciudad de Sylvia entiende como la conjunción de “motion y emotion (movimiento y emoción)”. “Revelación que no llegaría a conocer si no hago la película”, concluye.

Fotograma de 'La Academia de las Musas', de José Luis Guerín.

Fotograma de ‘La Academia de las Musas’, de José Luis Guerín.

Algo parecido le pasa al protagonista de La Academia de las Musas, que arranca dominador de sus clases para terminar revelándose frágil. “El profesor es el personaje más patético de la película”, dice. Aún así, Guerín asegura que trata de evitar “la posición de cineasta moralista que juzga a sus personajes”. Y añade: “Los cineastas suelen hacer películas para denunciar cosas o lanzar mensajes; yo lo hago para descubrir cosas”. Subraya igualmente que se acercó al documental “buscando otras formas de contar historias”.

Y la historia que cuenta, repleta de diálogos entre el profesor y sus alumnas, no deja de transmitir la extrañeza derivada del confuso límite entre documental y ficción. Diálogos muchos de ellos tomados en el interior de un coche o de una vivienda, pero con la cámara desde el exterior, de manera que se suceden los reflejos que provocan los múltiples cristales. “Trato de preservar el espacio privado quedándome yo en el exterior, de ahí la veladura de los reflejos sobre los rostros”. Rostros que Guerín no deja de confrontar, al igual que ocurre con los diálogos.

Fotograma de 'La Academia de las Musas', de José Luis Guerín.

Fotograma de ‘La Academia de las Musas’, de José Luis Guerín.

“No son actores profesionales, pero son grandes actores”, dice de las alumnas que participan en esa “academia de las musas” que da título a la película. Entre ellas, Emanuela Forgetta, Rosa Delor Muns, Mireia Iniesta o Patricia Gil. Todas ellas encarnando “situaciones de ficción, aunque los sentimientos son verdaderos”, agrega Guerín. Sentimientos que tienen que ver con esas discrepancias surgidas a raíz de las consideraciones del profesor en torno a su condición de musas. Algunas cuestionan la validez de ese papel inspirador de la mujer. Otras aceptando en principio su validez, encarnada en sus propias veleidades amorosas, para ir desencantándose a medida que avanza la película.

“Vemos juegos de poder, de manipulación, y juegos de seducción, de amor y de celos”, explica con parsimonia Guerín, como deleitándose con cada respuesta. “Quizás es mi película más popular con En construcción”, reconoce, tras advertir la ausencia de logos comerciales en La Academia de las Musas. “Fue una decisión personal, que me ha permitido construir la película con la misma libertad con la que un escritor hace su novela”.

A pesar de la falta de ayudas y de haberla hecho con una cámara doméstica y con las herramientas técnicas que tiene en casa, “se ha comprado en muchos países”, señala sorprendido. “En Barcelona está ahora en tres salas”. Los cines Babel la acaban de estrenar en Valencia. Una oportunidad para “redescubrir la cotidianeidad desde una forma completamente nueva”, y de ratificar una máxima del propio Guerín: “El cine de ordenador jamás podrá reemplazar la emoción que produce el rostro humano”.

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Fotograma de 'La Academia de las musas', de José Luis Guerín.

Fotograma de ‘La Academia de las musas’, de José Luis Guerín.

Salva Torres