32º Premio BMW de pintura

Convocante: BMW España
Dotación: 43.000 euros
Plazo de admisión: hasta el 27 de julio 2017
Modo de presentación: online

BASES DEL 32º PREMIO BMW DE PINTURA

El 32º Premio BMW de Pintura queda convocado de acuerdo a las siguientes bases:

Categorías:

1. El 32º PREMIO BMW DE PINTURA incluye las cuatro (4) categorías siguientes:

- Premio BMW de Pintura

- Beca Mario Antolín de Ayuda a la Investigación Pictórica

- Premio a la Innovación

- Premio BMW al Talento más Joven

2. Las presentes bases son comunes a las cuatro (4) categorías del 32º PREMIO BMW DE PINTURA, con las especificaciones particulares que se establecen más adelante para cada una de ellas.

Entidad Organizadora:

3. La organizadora del 32º PREMIO BMW DE PINTURA es la sociedad BMW Ibérica, S.A., con domicilio social en Avda. de Burgos, nº 118, CP 28050, Madrid, y NIF A-28713642.

Condiciones de Participación:

4. El 32º PREMIO BMW DE PINTURA, en sus cuatro (4) categorías, tiene ámbito nacional, pudiendo participar en el mismo, de forma gratuita, los pintores españoles o extranjeros residentes en España, mayores de 18 años, a salvo de la edad requerida para participar en el Premio BMW al Talento más Joven, tal como consta más adelante.

No obstante lo anterior, no podrán concurrir a la presente edición del 32º PREMIO BMW DE PINTURA quienes, en cualquier edición anterior, hubieran obtenido el Premio BMW de Pintura. Los ganadores en ediciones anteriores de la Beca Mario Antolín de Ayuda a la Investigación Pictórica, así como del Premio BMW al Talento más Joven, no podrán optar tampoco a dichos premios; sin embargo, podrán concurrir al Premio BMW de Pintura y al Premio a la Innovación. En particular, los ganadores del Premio BMW al Talento más Joven podrán concurrir al Premio BMW de Pintura y al Premio a la Innovación siempre que sean mayores de edad en la fecha límite de envío de las obras.

La participación en el 32º PREMIO BMW DE PINTURA comporta la plena aceptación de las presentes bases, sin excepción alguna, por lo que los participantes quedan obligados a su estricto cumplimiento en todo momento.

5. Tanto el tema como la técnica pictórica a utilizar serán de libre elección. No se podrá hacer alusión a ninguna marca comercial y de ningún modo el contenido de la obra podrá ser ofensivo, en el más amplio sentido. De hecho, la organización se reserva el derecho a no admitir las candidaturas que, según su criterio, no cumplan con las condiciones técnicas, artísticas y/o legales exigidas por el certamen, o que hieran la sensibilidad de las personas, inciten a conductas violentas, discriminatorias o contrarias a los usos sociales.

6. Cada autor podrá participar con un máximo de cinco obras que podrán ser obras independientes o formar parte de una misma serie. En cualquier caso, ningún participante podrá ser premiado por más de una obra en una misma edición. Estas obras no podrán haber sido premiadas en ningún otro certamen. Este extremo será acreditado mediante declaración jurada. Las obras se entregarán firmadas al dorso, donde figurará claramente el nombre y apellidos del artista, así como el título de la misma.

7. Los cuadros deberán estar terminados y listos para presentar físicamente en el momento de presentar la candidatura.

8. Las obras no serán inferiores a 100 x 81 centímetros ni superiores a 195 x 195 centímetros. No se aceptarán obras realizadas con técnicas digitales y en caso de ser técnica mixta se deberán especificar los materiales utilizados en la misma. En el caso de las obras requeridas para su presentación física estarán además obligatoriamente enmarcadas con un listón cuya anchura no superará los 3 centímetros visto de frente. No serán admitidas las obras protegidas con cristal. Tampoco serán admitidas las obras que requieran un armazón de metacrilato o materiales similares.

Mecánica de Participación:

9. La participación en el 32º PREMIO BMW DE PINTURA se llevará a cabo exclusivamente a través de internet. Los participantes se deberán inscribir remitiendo su candidatura a través de la página web www.premiodepintura.bmw.es. En dicha página web encontrarán un formulario a rellenar, en el que podrán adjuntar hasta un máximo de cinco (5) fotografías de cada obra que se presente al concurso (se pueden presentar un máximo cinco obras) además de la documentación referida en el punto 15 de las presentes bases.

10. El plazo de participación del 32º PREMIO BMW DE PINTURA comienza el 30 de mayo de 2017 a las 12h del mediodía (gtm+1) y finaliza el 27 de julio de 2017 a las 12h del mediodía (gtm+1). No se aceptará envío alguno fuera de dicho plazo. BMW Ibérica, S.A. se reserva el derecho a ampliar dichos plazos si así lo estimase oportuno.

11. Durante el mes de septiembre de 2017 el Jurado elegirá de entre todos los candidatos a 30 artistas que tendrán la condición de preseleccionados en el premio BMW de pintura.

La lista de los 30 preseleccionados se hará pública en la web y se notificará personalmente a los interesados.

12. La organización del Premio BMW de Pintura se pondrá en contacto con los 30 artistas preseleccionados para recoger las obras originales en el mes de septiembre. No obstante las obras deben de estar preparadas para su recogida antes del cierre de la convocatoria.

BMW Ibérica, S.A. asumirá el coste del seguro y del transporte de dichas obras. Las obras tendrán que estar debidamente embaladas. El embalaje deberá ser rígido con formato caja o similar de tal manera que permita una apertura y cierre fácil para su reutilización en el traslado a la exposición y para su posterior devolución.

13. BMW Ibérica, S.A. no se responsabiliza del eventual deterioro de las obras durante el transporte de las mismas o por motivo de un embalaje inadecuado.

14. BMW Ibérica, S.A. permite presentar un máximo de cinco (5) obras a concurso por cada participante. Además, quiere premiar las obras evaluando la potencialidad del artista. Para tal fin, los participantes deberán rellenar el formulario de inscripción que aparece en la sección “Participa” de la página web www.premiodepintura.bmw.es, acompañado de la siguiente documentación técnica:

- DNI o tarjeta de residencia en formato PDF (opcional).

- Currículum Vitae indicando la trayectoria profesional del artista en formato PDF.

- Hasta un máximo de cinco (5) fotografías de cada obra que presenta al premio en formato JPG y con un peso máximo de 3 megabytes por imagen.

- Título de la/las obra/s que presenta (opcional).

- Medidas reales de la/las obras que presenta (alto x ancho).

- Breve descripción de la/las obra/s que presenta. Máximo 1.200 caracteres espacios incluidos (opcional).

- Dossier con trabajos de los últimos años en formato PDF (opcional).

- En el caso de los participantes al Premio BMW al Talento más Joven, autorización firmada del padre, madre o tutor legal en formato PDF.

Los documentos adjuntos en formato PDF no podrán exceder los 3 megabytes de peso por documento.

De entre las candidaturas presentadas, el Jurado seleccionará aquellas que considere más adecuadas, evaluando la calidad de la/s obra/s presentadas en relación a los lenguajes del arte contemporáneo.

Fallo de los Premios:

15. El jurado que decidirá la concesión del 32º PREMIO BMW DE PINTURA seleccionará un máximo de 30 obras para su recepción física. Dichas obras podrán formar parte de la exposición final que se celebrará en Madrid al término de la convocatoria. De entre las 30 obras preseleccionadas y recibidas físicamente, el jurado elegirá en el mes de octubre de 2017 la lista de 10 finalistas, que será publicada en la página web del premio y de la que saldrán los cuatro premios principales. Los nombres de los cuatro ganadores se darán a conocer el día de la gala de entrega de galardones, que se celebrará en el Teatro Real de Madrid.

16. El fallo del jurado será inapelable.

Gala de Entrega de Galardones del 32º PREMIO BMW DE PINTURA:

17. Los nombres de los cuatro galardonados se darán a conocer en la gala de entrega de premios que tendrá lugar en el Teatro Real de Madrid y a la que estarán invitados los 10 artistas finalistas.

Dotación Económica y Fiscalidad de los Premios:

18. Dotación Económica. El 32º PREMIO BMW DE PINTURA está dotado con las siguientes cantidades para los ganadores de cada categoría:

- Premio BMW de Pintura: 25.000 euros

- Beca Mario Antolín de Ayuda a la Investigación Pictórica: 8.000 euros

- Premio a la Innovación: 6.000 euros

- Premio BMW al Talento más Joven: 4.000 euros

Ninguno de los indicados premios podrá ser dividido ni declarado desierto.

Fiscalidad:

- Serán por cuenta de los premiados todos los impuestos que graven la percepción de los premios, sin perjuicio de lo señalado en el punto siguiente respecto de la retención aplicable.

- De conformidad con la vigente legislación española, los premios objeto de este Concurso estarán, en principio, sujetos a retención del IRPF o del IRNR. BMW Ibérica, S.A., asumirá adicionalmente y como parte del premio el importe de la retención a practicar, en su caso.

- Las demás repercusiones fiscales que la obtención del premio tenga en la fiscalidad del premiado, será por cuenta de éste, por lo que BMW Ibérica, S.A., queda exonerado de cualquier responsabilidad al respecto.

Adquisición de la propiedad de las obras premiadas por la entidad organizadora:

19. Las obras premiadas en cada una de las categorías del 32º PREMIO BMW DE PINTURA pasarán a ser propiedad de BMW Ibérica, S.A. en la fecha en la que se haga público el fallo del jurado. Las dotaciones económicas indicadas con anterioridad incluyen la contraprestación que, en su caso, como cantidad alzada procedería satisfacer a los autores galardonados por la adquisición de sus obras. La adquisición de la exclusiva propiedad de las obras premiadas incluye asimismo la de cualesquiera derechos de explotación, distribución, exhibición, divulgación, reproducción, transformación, comunicación pública, etc., y, en, general cualesquiera derechos legalmente transmisibles, en su más amplia acepción y con el máximo alcance legalmente posible, que podrán ser ejercitados por BMW Ibérica, S.A. en la forma en que tenga por conveniente y sin limitación temporal o territorial alguna.

20. En cuanto que propietaria de las obras galardonadas, BMW Ibérica, S.A. se reserva el derecho a reproducir las mismas en diferentes soportes, para lo que utilizará las técnicas más apropiadas y de mayor calidad. En el caso de optar por dicha reproducción, el autor se obliga a firmar cada copia en caso de que sea necesario.

Exposición del 32º PREMIO BMW DE PINTURA:

21. BMW Ibérica, S.A. se reserva la posibilidad de celebrar una exposición en Madrid al término de la convocatoria. A tal efecto, los autores de las 30 obras preseleccionadas y cuya propiedad, de conformidad con las presentes bases, no resulte objeto de transmisión a BMW Ibérica, S.A., ceden las mismas en depósito a favor de BMW Ibérica, S.A., a título gratuito y durante el plazo de un (1) año a partir de la fecha en que se haya hecho público el fallo del jurado. Dicha cesión incluye asimismo la de los derechos de reproducción, exhibición, divulgación y comunicación pública en su más amplia acepción, durante el indicado plazo.

22. Los autores elegidos en calidad de preseleccionados tendrán la obligación de asistir a la exposición que se realice en Madrid con las treinta (30) obras seleccionadas al término de la convocatoria, en caso de que ésta se desarrolle. En caso de que un autor no asistiera de forma injustificada a la exposición antes mencionada BMW Ibérica, S.A. se reserva el derecho a excluir su obra tanto de la exposición como de la posibilidad de optar a la consecución de cualquiera de los premios.

Retirada de Obras no Premiadas:

23. Las obras no premiadas de conformidad con el apartado 16 serán enviadas al autor a la dirección que se especifique en el formulario de inscripción de la convocatoria. No se podrá cambiar la dirección orginalmente failitada en el formulario de inscripción. Dichas obras serán devueltas tras la finalización de la exposición a la que se refiere el apartado 23 de las presentes bases.

BMW Ibérica, S.A. pondrá el máximo celo en el cuidado de las obras recibidas, pero declina toda responsabilidad por extravíos, daños, robos o cualquier otro acto que se pueda producir durante su transporte, depósito o exhibición.

Condiciones de participación específicas

24. Condiciones particulares para cada categoría a concurso:

Beca Mario Antolín de Ayuda a la Investigación Pictórica:

- Será concedida a uno de los tres participantes más jóvenes de entre los 30 pintores seleccionados para participar en la exposición del 32º PREMIO BMW DE PINTURA, cuya obra tenga la mejor calidad artística y pictórica.

- La obra galardonada con el Premio BMW de Pintura no podrá ser al tiempo ganadora de la Beca Mario Antolín de Ayuda a la Investigación Pictórica.

- El galardonado con la Beca facilitará, en el plazo de dos (2) meses desde la entrega del premio, una memoria del trabajo que se proponga realizar a lo largo del semestre posterior a la concesión de la Beca, en España o en el extranjero, la cual habrá de tener relación con el tema estipulado en dicha Beca.

- Del total importe con el que se dota la Beca, de conformidad con el apartado 20, el galardonado recibirá 5.000 euros al iniciar su proyecto y el resto al concluir el semestre señalado en el apartado anterior, previa presentación de la obra a la que se hace referencia en el apartado siguiente.

- Al concluir el semestre señalado, el galardonado presentará una obra que refleje el rendimiento de su investigación, el cual será cedida en propiedad a BMW Ibérica, S.A.

Premio a la Innovación:

- El Premio a la Innovación será concedido a uno de los participantes del 32º PREMIO BMW DE PINTURA, cuya obra presente un carácter creativo e innovador, tanto desde el punto de vista estético como conceptual. Se trata de premiar la búsqueda de nuevos conocimientos, de nuevos retos o nuevas soluciones pictóricas a través de la investigación.

- La obra galardonada con el Premio BMW de Pintura no podrá ser al tiempo ganadora del premio a la Innovación.

Premio BMW al Talento más Joven:

- Podrán concurrir al Premio BMW para el Talento más Joven los residentes en España cuya edad el día 27 de julio de 2017, fecha límite para la entrega y recepción de las obras, se encuentre comprendida entre los ocho y los doce años de edad.

- Cada autor podrá participar con un máximo de cinco (5) obras, que deberán ser originales y no premiadas en ningún otro certamen. La técnica a utilizar será exclusivamente dibujo con lápiz, lápiz de cera, acuarela o guache, y el soporte será papel, específico en función de la técnica utilizada. Las medidas de los cuadros no serán inferiores a 21×30 centímetros, ni superiores a 70×100 centímetros, en cualquiera de sus lados.

- Las obras que resulten seleccionadas al premio BMW al Talento más Joven deberán ser entregadas enmarcadas.

- El ganador del Premio BMW al Talento más Joven recibirá la dotación indicada en el apartado 20, que será administrada por los padres o tutor/es del ganador, con la finalidad de cultivar su talento artístico.

Más información
Imagen de portada: obra de Miki Leal, ganador de la pasada edición.

52º Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura AEPE

Convocante: AEPE Asociación Española de Pintores y Escultores
Dotación: 10.000 euros
Plazo de admisión: hasta el 10 de febrero
Modo de presentación: envío de la obra

Advertencia: este concurso tiene una cuota de inscripción de entre 30 y 45€

La Asociación Española de Pintores y Escultores convoca
el 52 PREMIO REINA SOFÍA DE PINTURA Y
ESCULTURA, que se celebrará del 3 al 19 de marzo de 2017, en
la Casa de Vacas del Parque del Buen Retiro de Madrid, con
arreglo a las siguientes
BASES
1- Podrán optar al Premio los artistas de nacionalidad española y los
extranjeros residentes en España, pero no aquellos que en cualquier edición anterior
hayan obtenido ya el Premio.
2- Cada autor podrá presentar hasta cinco obras por sección (pintura y
escultura), originales e inéditas y que necesariamente no habrán sido presentada a
otro certamen ni exposición, teniendo en cuenta que cada una de ellas generará una
inscripción, con las obligaciones económicas que ello conlleva.
3- El tema y la técnica serán libres, y no harán alusión a marcas comerciales ni
incluirán contenidos ofensivos.
4- Las medidas de los cuadros tendrán un mínimo de 100 x 100 cm. y un
máximo de 200 x 200 cm., y se presentarán enmarcadas con un listón de 3 cms. como
máximo, firmemente sujeto a la obra, o un bastidor de más de dos centímetros de
ancho. No se admitirán obras protegidas con cristal, pudiendo utilizarse materiales
plásticos o irrompibles.
5- Las medidas de las esculturas (que no superarán los 100 kilos) tendrán al
menos un lado no inferior a 30 cms. y un máximo de alrededor de 180 cms, debiendo
ser fácilmente manipulables sin necesidad de máquinas.
6- La inscripción para la participación en el 52 Premio Reina Sofía de Pintura y
Escultura será de 30 € por sección y obra para los socios y de 45 € por sección y obra
para los no socios.
7- El plazo y lugar de presentación de obras finalizará el 10 de febrero de 2017,
en Agepost, División-Arte-Exposiciones, C/ Dehesa Vieja, 8-Nave 6. 28052 Madrid,
de las 9’30 a 14 h. y de 16’30 a 19 h., Tel. 91 368 05 93 / 659 327 317.
8- Las obras irán acompañadas del Boletín de Inscripción debidamente
cumplimentado, que se puede descargar en www.apintoresyescultores.es o recoger en
el lugar de presentación. Los trabajos recibidos a través de agencia de transporte
deben tener un embalaje reutilizable, ya que serán reexpedidas del mismo modo,
siendo por cuenta del autor los gastos que se originen. La AEPE no se responsabiliza
del deterioro de las obras por embalaje inadecuado.
9- No habiéndose suscrito póliza de seguro para cubrir los riesgos, no se
responderá de las pérdidas o daños que puedan producirse en las obras. El artista que
lo desee puede, a título personal, contratar un seguro de la obra con las cláusulas de
demérito y clavo a clavo.
10- Los artistas o sus representantes, previa presentación del resguardo
correspondiente, deberán retirar las obras no seleccionadas en la semana del 20 al 24
de febrero de 2017, en el mismo lugar de entrega y con idéntico horario.
11- Las obras seleccionadas se retirarán en la semana del 27 al 31 de marzo de
2017 en idénticas condiciones. Como medida excepcional, podrán ser retiradas a
partir del día 21 de marzo, previa justificación y autorización de la organización.
12- La AEPE dará a las obras no retiradas en los plazos establecidos, el destino
que estime oportuno, entendiendo que al no ser retirada, su autor renuncia a cualquier
derecho sobre la misma a favor de la AEPE, que podrá disponer libremente de ellas.
13- Además, será imprescindible enviar una fotografía vía email de la obra/s
presentada, debidamente recortada (es decir, sin que aparezca el marco, el caballete,
etc.) en formato JPGE, con una resolución mínima de 2 MG. La fotografía irá
acompañada del nombre y apellidos del autor, el nombre artístico (si lo tiene) el
título, la técnica, y las dimensiones de la obra, al correo electrónico de la Asociación
Española de Pintores y Escultores, AEPE, antes del 10 de febrero de 2017. Todas las
fotografías que no cumplan estos requisitos (que no contengan alguno de estos datos
básicos) no serán admitidas. A la recepción de la fotografía, la AEPE girará una
contestación de recepción de obra. Quedarán excluidas del certamen las obras que no
hayan girado fotografía al correo de la AEPE
administracion@apintoresyescultores.es
14- En la sección de Escultura los autores pueden optar a la preselección de la
obra a través del envío de una o varias fotografías antes del día 10 de febrero de
2017, en idéntico formato y con iguales requisitos. Las obras seleccionadas se
presentarán en el mismo lugar de entrega y con idéntico horario hasta el día 13 de
febrero de 2017.
15- El Jurado de Selección y Calificación seleccionará las obras más
destacadas por su calidad, que formarán parte de la exposición de la obra premiada y
de las seleccionadas, y estará compuesto por un mínimo de cinco profesionales de
reconocido prestigio e imparcialidad, avalados por la calidad artística y humana de su
trabajo, actuando como Presidente del mismo José Gabriel Astudillo López,
Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores y como Secretaria Mª
Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la Asociación Española de Pintores y
Escultores, ambos con voz y sin voto.
16- El 52 PREMIO REINA SOFÍA DE PINTURA Y ESCULTURA está
dotado con 10.000 euros y Medalla conmemorativa de la Asociación Española de
Pintores y Escultores, y está sujeto a las retenciones marcadas por la ley.
17- El fallo del Jurado, que será del todo inapelable, se dará a conocer en el
acto de entrega de premios, por medio de la lectura del Acta firmada por todos sus
miembros, que se celebrará en el Salón de Actos de la Casa de Vacas del Parque del
Buen Retiro de Madrid. Su Majestad La Reina Doña Sofía presidirá esta ceremonia
que se publicitará convenientemente.
18- El Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura se concederá a una única
obra, no estableciéndose ningún tipo de orden por secciones, más allá de la estricta
calidad de la obra. El Premio no podrá ser dividido, ni ser declarado desierto y pasará
a ser propiedad de la entidad convocante.
19- Las obras seleccionadas para la exposición contarán con el consentimiento
expreso de sus autores para ser reproducidas en el catálogo, cuyos gastos correrán a
cargo de la organización.
20- La Asociación Española de Pintores y Escultores resolverá cuantas
contingencias pudieran presentarse durante el desarrollo del Certamen, cuya
participación supone la plena aceptación de todas las disposiciones contenidas en
estas Bases.

Bases completas
Imagen de portada: Cristina Gamón, primer premio en la 51ª Edición

Retrato íntimo de una reina

Sofía, de Ignacio García May
Teatro Español de Madrid
Estreno: miércoles 1 de junio de 2016

Es habitual que una actriz se enfunde en regios ropajes para interpretar a una reina histórica o imaginaria. Encarnar a una  soberana viva que, tras reinar durante décadas en España, mantiene incólume su prestigio y ha sabido granjearse el respeto de la gente, la Reina emérita Sofía, es harina de otro costal. Ese es el desafío al que se enfrenta la actriz valenciana Victoria Salvador, protagonista absoluta de Sofía que se estrena el 1 de junio en el Teatro Español de Madrid. Escrita y dirigida por Ignacio García May a partir de un encargo de Juan Carlos Pérez de la Fuente, la obra es un retrato íntimo de la enigmática personalidad de la Reina emérita en el que no se eluden temas escabrosos, como los líos de faldas de su marido Juan Carlos,  la cacería en Botswana o el caso Nóos. A lo largo de la función Salvador realiza una auténtico tour de force desdoblándose en varios personajes: la Reina emérita, su enérgica madre Federica o una cronista de sociedad.

Lola Salvador en una de sus obras. Imagen cortesía de la autora.

Victoria Salvador en una de sus obras. Imagen cortesía de la autora.

“Un reto así sólo puede plantearse desde una palabra que es sacrosanta para nosotros los actores: la concentración”,  dice Salvador. “Hay que estar absolutamente concentrado para recorrer el itinerario de palabras, emociones, acciones que constituyen el texto teatral. Es como un viaje: lo emprendes con la decisión y la energía necesarias para que los espectadores te sigan en ese recorrido vital que vas a compartir con ellos en esa hora larga. Y me preparo adquiriendo seguridad y soltura en cada ensayo, pasando cada día el texto en mi cabeza, animándome con el estímulo que supone contar a los demás una hermosa historia. Está siendo un trabajo muy enriquecedor para mí. Desde el primer momento, May ha ido dándome claves para entender el tipo de interpretación que desea, y también me ofrece un tipo de acciones escénicas y de músicas que me ayudan mucho a entrar en la acción del texto. Es una relación muy fluida en la que los dos estamos muy abiertos a lo que propone el otro”.

Desde niña a María Victoria o Mavi, como la llamaban entonces, le encantaba disfrazarse y sorprender a su familia y amigos. Un traje de marciano, confeccionado por ella misma y otro de oveja hecho con ayuda de su abuela Pepa, fueron sus primeros atuendos teatrales. En esta ocasión la diseñadora de vestuario Almudena Rodríguez Huertas se encarga de darle un look apropiado a base de joyas y complementos, aunque no existe una deliberada intención de que se parezca a Sofía, al contrario. Fue elegida por este papel porque no guarda ninguna semejanza fisonómica con ella, además de ser una excelente actriz con potencial necesario para llevar adelante el exigente proyecto. Que no sea una cara famosa (todavía) también jugó a su favor.

“El papel llegó a mí a través del ayudante de dirección de Ignacio García May que es Javier Sahuquillo,  mi director, junto a Gonzalo Azcona en una obra llamada Nagg i Nell que estrenamos en Valencia el noviembre pasado. Javier le habló al director de mí como posible candidata al papel; él vio el vídeo de la función, le pareció que me ajustaba al perfil de la actriz que estaba buscando y contó conmigo. Mi primera impresión que se mantiene todavía es la de un regalo caído del cielo pues supone una gran oportunidad presentarme en Madrid con un papel de este calibre”.

Lola Salvador, en escena. Imagen cortesía de la autora.

Victoria Salvador, en escena. Imagen cortesía de la autora.

Salvador confiesa que nunca ha tenido una visión demasiado hecha sobre Sofía por lo que no ha interferido en su trabajo. “No soy gran lectora del ¡Hola!, sólo leo esta revista de vez en cuando en la peluquería, y voy muy poco. A la peluquería, digo. Pero bueno, siempre me ha parecido una mujer muy elegante, muy correcta, muy discreta. Algunas cosas que he sabido de ella, como que es vegetariana, me han hecho gracia pues yo misma lo he sido durante mucho tiempo. Es verdad que he leído algún libro sobre su vida para conocerla más antes de interpretar su vida. Pero el trabajo de esta función no es exactamente interpretar a la persona real en sus dos acepciones, de realidad y de realeza, sino más bien encarnar unas palabras que hablan de ella”.

La lectura de El teatro y su doble de Antonin Artaud en un viaje a Formentera catalizó su vocación dramática y decidió presentarse a las pruebas para entrar a la Escuela de Arte Dramático de Valencia. “Quería que el teatro me ayudara a conocerme más a mí misma, a expresar la auténtica persona que habitaba en mí y que el miedo, la inseguridad y mi congénita timidez no me permitían mostrar”, confiesa. “Entré en el teatro por la vena mística, como si a través de aquel ritual fuera a revelárseme el conocimiento de mí misma, mi auténtica esencia”.

Lola Salvador, en una de sus obras. Imagen cortesía de la autora.

Victoria Salvador, en una de sus obras. Imagen cortesía de la autora.

Como si se tratara de una premonición del futuro que le esperaba, siendo una entusiasta veinteañera  siguió en el Teatro Español un taller de teatro clásico impartido por José Luis Gómez en el que participaron actores de gran prestigio como Joaquín Hinojosa, Isabel Ordaz y Antonio Banderas, “que tuvo que irse a rodar una película”, recuerda.  Con 23 años debutó en el Escalante interpretando a Toneta en El malat imaginari, una versión de la pieza de Molière dirigida por Carles Alfaro con quien colaboró en Moma Teatre y otros proyectos. “Durante los tres primeros minutos en escena tenía la boca seca como el esparto, no sé cómo conseguía articular palabra”, comenta.

“Pero poco a poco fui cogiendo confianza y empecé a salivar. Es algo que aún ahora en determinados momentos me ocurre. El exceso de tensión bloquea las glándulas salivares y hasta que la cosa no se relaja, hablar se convierte en una proeza. Aquella mi primera aparición en escena fue reveladora: me impregné de la presencia del público, sentí que el teatro es un maravilloso acto de comunicación donde se une la energía del actor y la del espectador y se alimentan mutuamente. Yo sentía la energía de ese público y me cargaba de ella para devolverla crecida con mi propia energía. Tanto era así que incluso el final de la función, que apenas estaba ensayado, supe cómo hacerlo y mis últimas intervenciones salieron redondas, contundentes”.

En busca de nuevos horizontes y de una didáctica teatral más completa  siguió unos cursos en Milán  con el gran maestro Strehler. Su trayectoria ha estado unida a la compañía Pavana de Rafa Calatayud cuyo último montaje fue Hora y media de retraso de Gerald Syblerias. También ha trabajó recientemente con Lola Moltó en una comedia de Vicente Marco dirigida por Manuel Maestro, Si yo fuera rica montada con una compañía formada  para la ocasión, Guanchuzrí. Esta año hizo  bolos con La Hostalera de Goldoni, dirigida por Vicente Genovés, producción de Culturarts, y con Nagg i Nell, de Laura Sanchis, dirigida por Gonzalo Azcona y Javier Sahuquillo, de Perros Daneses por la que  estuvo nominada al premio de  la Asociación de Actores Valencianos (AAPV). Esta vez lo ganó Juli Mira, pero ella lo obtuvo hace unos años.

Lola Salvador. Imagen cortesía de la autora.

Victoria Salvador. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

Colección Valdepeñas, ¿ejemplo para Valencia?

Colección Valdepeñas. 75 aniversario
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 25 de enero de 2015

Es el certamen artístico más antiguo de España. Nació en 1940 en Valdepeñas, fruto del empuje de un grupo de amantes del arte, recién finalizada la Guerra Civil. Un grupo de artistas que “frente a la oscura sotana del pecado antepusieron la penitencia del color”, cuando justamente “el color era el ocre de los escombros”, destacó Jesús Martín, alcalde de la localidad manchega. Se trata del Premio Internacional de Artes Plásticas de Valdepeñas, el único que cuenta con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. Ahora que celebra su 75 aniversario, el Centro del Carmen acoge 45 obras representativas de su longeva trayectoria.

Obra de Tania Blanco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Tania Blanco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Felipe Garín ha sido el encargado de la selección de los trabajos, varios de los cuales pertenecen a artistas valencianos: sin ir más lejos, Tania Blanco y Calo Carratalá, sus dos últimos premiados. Garín presentó la muestra como parte ilustrativa de la Colección Valdepeñas y como “aviso para navegantes”. Dicho lo cual, se explicó: “Mantener un premio artístico al margen de los vaivenes políticos es un ejemplo a seguir”. Sobre todo en una ciudad como Valencia, donde “hubo en su momento premios, pero todos murieron por un exceso de localismo”. Luego se refirió al IVAM, cuyo nacimiento supuso “la entrada del arte contemporáneo en una ciudad donde hasta entonces apenas interesaba”.

Obra de Calo Carratalá de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Calo Carratalá de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

De manera que ahí están esas 45 obras ilustrativas de un premio cuya dotación presupuestaria es indiscutible en Valdepeñas. “Los partidos políticos lo discutimos todo, pero la Exposición es algo que no se toca”, explicó orgulloso Jesús Martín. Los 30.000€ destinados al premio pueden alcanzar los 200.000€ entre gastos de transporte, seguros y montaje. Da igual: el Premio Internacional de Artes Plásticas de Valdepeñas es intocable. Lo ha sido a lo largo de sus 75 años de historia, incluidos los duros de la posguerra, la Transición e incluso los actuales de la crisis.

Obra de Antonio López de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

‘Desnudo en la playa’, de Antonio López, de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Como ejemplo del espíritu que desde sus inicios animó el certamen, Jesús Martín se refirió a una de las “joyas de la corona” de la Colección Valdepeñas: el cuadro de Antonio López, ‘Desnudo en la playa’. “Como no había dinero en el Ayuntamiento (año 1959), un concejal lo compró con dinero de su bolsillo por 15.000 de las antiguas pesetas. Luego tuvo la honradez de darlo al Ayuntamiento tras recuperar su dinero sin cobrar interés alguno”. Y una prueba más: “El Reina Sofía, que no tenía ningún cuadro de Antonio López, quiso comprarlo, pero hubo amenaza de todos los concejales de presentar la dimisión y el alcalde tuvo que negar su venta”.

Obra de Agustín Úbeda de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Agustín Úbeda de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Ese cuadro tan simbólico dentro de la Colección Valdepeñas, ‘Desnudo en la playa’ de Antonio López, está presente en la exposición del Centro del Carmen. Jesús Martín reconoció que era la segunda vez que esa obra salía de Valdepeñas, tras la Expo de Sevilla. Junto al artista que hoy vuelve a ser actualidad por su ‘Retrato a la familia de Juan Carlos I’, figuran en la muestra otros ilustres de la pintura como Agustín Úbeda, Juan Barjola, Pacho Cossío, López Villaseñor o Venancio Blanco. También hay una obra del dramaturgo Francisco Nieva, ganador del certamen de 1960, del que Felipe Garín desveló que firmaba como Francisco Morales Nieva.

Obra de Gonzalo Sicre de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Gonzalo Sicre de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

El director del Centro del Carmen destacó igualmente la numerosa presencia de artistas valencianos entre los premiados, a lo largo de los 75 años del certamen. Entre ellos, además de Tania Blanco y Calo Carratalá, cabe citar los nombres de José Quero, Joël Mestre, Gonzalo Sicre, Javier Garcerá, Juan Cuéllar o Antonio Gadea, casi todos ellos presentes en la exposición. Un repaso a la historia no sólo de la Colección Valdepeñas, sino del arte español desde la posguerra a la actualidad. Todo un “ejemplo a seguir” en Valencia.

Obra de Antonio Zarco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Antonio Zarco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Juan Cuéllar de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Juan Cuéllar de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Salva Torres

Mariela Apollonio y la institución arte

The Art Circle. Directors. Mariela Apollonio
SpazioFMG for Architecture. Milán.
Octubre 2014

What it shows invokes what is not shown.
 John Berger.

El SpazioFMG for Architecture de Milán presenta el proyecto de Mariela Apollonio The Art Circle. Directors, premio Next Landmark Venice 2014 en la sección de Fotografía del Concurso Internacional de Arquitectura y Fotografía urbana Floornature. La convocatoria y la exposición se desarrollan en paralelo a la Biennale de Venecia de Arquitectura, orientada en esta edición por Rem Koolhaas hacia el legado de la arquitectura, su evolución y contemporaneidad, bajo el lema Fundamentals, que, literalmente refiere lo esencial de un edificio, en cualquier época y en cualquier lugar, y en sentido figurado alude a lo primordial, a la idea central que fundamenta, se trate de arquitectura, o de fotografía, como es el caso del proyecto premiado, cuyo concepto parece en sintonía con los planteamientos teóricos de la actual Biennale. Solicitar a Directores de Museos que se dejen fotografiar subidos a una peana no es cualquier cosa; al menos, nada común. Y lograrlo, cosa ardua, menos aún. Sin embargo, transcurridos más de cinco años desde el inicio del proyecto, ahí están los retratos de más de treinta directores de algunos de los Museos de Bellas Artes y de Arte Contemporáneo más importantes del mundo, activos en la actualidad, o cuya gestión finalizó recientemente -el Metropolitan Museum of Art, el Louvre, el Prado, la Tate Modern, el Museo Tyssen-Bornemisza, …-, fotografiados en el marco arquitectónico de la institución artística que gestionan, o en un espacio natural indeterminado -al que parecen asociarse aquellos directores que ya no están en activo-, subidos a una peana, o interactuando con ella.

Lorenza Barboni. Directora del Espacio de Arte Contemporáneo de Castellón 2008

Lorenza Barboni. Directora del Espacio de Arte Contemporáneo de Castellón, 2008

La asistencia de Mariela Apollonio como becaria de la Cátedra del Museo del Prado 2009, El Museo: hoy y mañana, dirigida por Phillipe de Montebello, le dio la oportunidad de poner en marcha el proyecto fotográfico concebido.  Precisamente, el Director del Metropolitan Museum of Art de New York hasta el año 2008, fue el primero en dejarse retratar subido al pedestal blanco construido por la fotógrafa. Puede influyera a su favor el factor sorpresa, lo inusitado del planteamiento, la novedad de la sugerencia, o la simpatía generada entre los directores congregados, pero, lo que determina la participación de los retratados es el reconocimiento social a la excelencia de la colección e institución que gestionan y su prestigio como expertos que legitiman el Arte. En este sentido, basta mencionar la influencia ejercida por Alfred Barr, Director del Museo de Arte Moderno de New York (1929-1943), con su Diagrama de las vanguardias (1936), y el proyecto museográfico para la colección del MOMA (1967), en la lectura del Arte del siglo XX. Un esquema dominante que a día de hoy no resulta paradigmático. El Círculo del Arte del teórico George Dickie, y su idea de que “las obras de arte son arte como resultado de la posición que ocupan dentro de un marco o contexto institucional”[1], orientan el proyecto fotográfico de Mariela Apollonio, que toma prestado el título del autor para reflexionar sobre la “institución arte”, y concretamente en esta primera serie Directors, sobre los agentes y procesos que intervienen en la validación de la obra artística. Las fotografías comunican la representatividad del director y del museo correspondiente, pero, también dan visibilidad a una realidad velada al hacer posar a los protagonistas en torno a un pedestal, al que la artista sugiere se suban y con el que algunos prefieren interactuar. La presencia de un objeto tan banal como simbólico distorsiona la visión de la imagen e insta al espectador a captar lo que otra mirada ofrece a su lectura. “What it shows invokes what is not shown”, en palabras de Berger. Lo que la fotografía muestra, y lo que la fotografía desvela. Un modo de representar que, no es únicamente imagen estética, técnicamente perfecta, sino argumentación crítica de la realidad, que recurre al procedimiento conceptual del artificio para interpretar visualmente las interrelación entre gestores e instituciones y la interconexión que opera en el mundo del arte, ese “Círculo del Arte” descrito por Dickie, y del que también forman parte los artistas, pues, no se puede obviar que fuera del sistema carecen de la consideración y del reconocimiento como tales. Como expresa Estrella de Diego, la serie fotográfica Directors “pone de manifiesto la imposibilidad última de subvertir lo establecido que nos atrapa a todos, lo queramos o no, en un juego perverso en el cual incluso la mencionada “crítica institucional” termina por refrendar el sistema, quizás porque el sistema es poderoso, sinuoso y perfeccionado en sus estrategias”[2].

María de Corral, directora del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

María de Corral, directora del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, 1991-1994

No todos los directores de Museo invitados a participar en el proyecto aceptaron. Puede que sea el “vago temor” a ser fotografiado que expresaba Balzac y describe Susan Sontag: “Para Balzac, el espíritu de todo un medio social podía revelarse mediante un único detalle material, por baladí o arbitrario que pareciera. Toda una vida puede ser sintetizada en una aparición momentánea. Y un cambio en la apariencia es un cambio en la persona, pues él rehusaba a postular una persona “real” velada por esas apariencias”[3]. Una cosa es posar siguiendo los parámetros convencionales del retrato, y otra aceptar representar un determinado rol en imagen. Sin embargo, también se puede subvertir la idea de la autora en cuanto al uso del recurso, como hace Vicente Todolí, que convierte la peana ofrecida por la fotógrafa en un práctico macetero; o manifestar cierta reticencia al estatus, o a la disciplina, como en el caso de Agustín Pérez Rubio que, sin subirse a la peana, apoya un pie de soslayo; u optar por no mostrarse frente a la cámara sino de perfil, como posa Udo Kittelmann. En cualquier caso, la adhesión de los retratados al proyecto fotográfico El Círculo del Arte, Directors, es una afirmación de la pertenencia a ese círculo exclusivo, y excluyente, del que los gestores e instituciones forman parte, y algunos se muestran persuadidos por ser, por una vez, obra de arte ellos mismos. Por otro lado, su participación podría estimarse, en cierta medida, como un aval a la propia iniciativa artística en la que intervienen como protagonistas. Tal vez por eso.

Carlota Álvarez Basso. Directora del Matadero, Madrid. 2012

Carlota Álvarez Basso. Directora del Matadero. Madrid, 2012

En Understanding a Photograph (1968), John Berger escribe que “cualquier fotografía es en realidad un medio de probar, confirmar y construir una visión total de la realidad”. Cada una de las fotografías de la serie Directores del proyecto El Círculo del Arte, describe un mismo esquema compositivo -figura humana, arquitectura o paisaje, y objeto-, unidades básicas o estructura elemental por la que los registros establecen relación de parentesco, concitando en imagen una síntesis de la realidad artística contemporánea. El cargo institucional y el pedestal vinculan a todos los directores de museo retratados, y su registro en serie, con los valores documentales inherentes, permite hacer visible las interconexiones y los procesos que se desarrollan en el “círculo del arte”. En definitiva, y tal como expresaba Álvaro de los Ángeles, “el territorio ganado por la fotografía”[4] en este proyecto de Mariela Apollonio. El próximo mes de noviembre la Kir Royal Gallery de Valencia presentará una muestra de los distintos trabajos desarrollados por la artista como Fotógrafa de Arquitectura.

Helena de las Heras


[1] Dickie. G., El Círculo del Arte, Paidós, 2005, p. 17.
[2] Diego, Estrella de, El director de Museo como obra de arte, incluso, Blog de Cultura El País, 2 julio 2012.
[3] Sontag, Susan, Sobre la fotografía, Debolsillo, Random House Mondadori, S.A., Barcelona, 2008, p. 155.
[4] de los Ángeles, Álvaro., “El territorio ganado por la fotografía”. The Art Circle. Directors. Mariela Apollonio, Kir Royal Gallery, Valencia (22 jun – 07 jul. 2012).

 

“No me interesa el pasado, sino el futuro del IVAM”

José Miguel García Cortés, director del IVAM
Primera comparecencia pública ante los medios
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM)
Miércoles 24 de septiembre, 2014

Consuelo Císcar ya es agua pasada. Y José Miguel García Cortés, nuevo director del IVAM, tiene claro que agua pasada no mueve molino. Por eso aprovechó su primera comparecencia pública ante los medios para incidir en ello: “No me interesa el pasado, sino el futuro”. Un futuro “de esperanza, de colaboración”, para que en el Instituto Valenciano de Arte Moderno “entre aire fresco”. ¿Estaba el aire viciado? Ningún reproche a su antecesora en el cargo. Pero como lo cortés, con perdón, no quita lo valiente, bastaron esas y otras alusiones indirectas para marcar un punto y aparte en su gestión.

José Miguel García Cortés, director del IVAM (en el centro), con parte de su equipo: de izquierda a derecha, Raquel Gutiérrez, Joan Llinares, Ana Moure y Álvaro de los Ángeles. Imagen cortesía del IVAM.

José Miguel García Cortés, director del IVAM (en el centro), con parte de su equipo: de izquierda a derecha, Raquel Gutiérrez, Joan Llinares, Ana Moure y Álvaro de los Ángeles. Imagen cortesía del IVAM.

“¿Por qué China y no Marsella o Argel?”

“Por qué China o Estados Unidos, y no Nápoles, Marsella o Argel? Nos olvidamos de lo que tenemos al lado. Debemos valorar nuestra cultura mediterránea”. Y así prosiguió su alocución Cortés: mirando hacia delante (“voy a trabajar para el futuro”), pero soltando el lastre del pasado. “Tenemos que llegar a públicos que hasta ahora no nos conocen; aprovechar las redes sociales”. Y puestos a llegar, se hacía necesario referirse a los artistas y entidades que tenían al IVAM como un buque fantasma.

“Los artistas van a tener la palabra”

“Los artistas van a tener la palabra”. Y al igual que ellos, todos los colectivos artísticos de Valencia que habían arrojado la toalla. “Tenemos que trabajar con todos, enriquecernos de todas las personas, que se les escuchen a todos”. Lo cual no es labor que pueda acometer una sola persona. “No es que yo solo no pueda hacer un nuevo IVAM, sino que no quiero”. ¿Un nuevo IVAM? Cortés, de nuevo, soltando lastre. “No entiendo el arte y la vida en singular, sino en plural”. De ahí que buena parte de su discurso girará en torno a esa idea de sumar fuerzas, de abrir las puertas de par en par del IVAM, sabedor del legado de su antecesora.

“No me gustan las tortillas, sino los revueltos”

Le echó huevos a la metáfora que utilizó para consolidar su postura: “No me gustan las tortillas, me gustan los revueltos”. Es decir, “un IVAM variado, mestizo, en el que haya distintos discursos; mezclar lo mejor de cada casa”. La cultura, dijo, “es muy variada y en el IVAM vamos a intentar dar cabida a todas esas disciplinas”. Desde el diseño, al audiovisual (“¿por qué no, el cine?”), pasando por las habituales: pintura, fotografía, escultura. “Habrá menos exposiciones, pero más trabajadas”, subrayó.

El director del IVAM, José Miguel García Cortés, en un momento de su intervención ante los medios. Imagen cortesía del IVAM.

El director del IVAM, José Miguel García Cortés, en un momento de su intervención ante los medios. Imagen cortesía del IVAM.

“Nuestra actitud será inclusiva, no excluyente”

Ese carácter mestizo se propagó por el resto de su discurso, pausado, integrador. “Vamos a desechar cualquier proyecto excluyente”. Nada de esto o lo otro, sino esto y lo otro. “Lo moderno y lo contemporáneo. Lo local y lo internacional. Lo individual y lo temático, lo cronológico y lo transversal”. En definitiva: “Programas culturales de todo tipo”. Programas y actividades de las que será su nuevo responsable el crítico de arte y comisario Álvaro de los Ángeles.

“No somos el Reina Sofía, ni el Pompidou, ni la Tate Modern, sino que tenemos que buscar nuestra especificidad”. Especificidad que Cortés localizó, entre otras cosas,  en la colección permanente del IVAM, a la que sacará jugo. ¿Cómo? Potenciando “el estudio y la investigación” de esa colección. También “recuperando las labores propias de un instituto como éste, mediante talleres y seminarios”, al tiempo que se fomentan las relaciones “con instituciones docentes” y se “potencia la biblioteca”, además de abrir “una nueva línea de catálogos, atractiva e interesante, pero adecuada a la austeridad en que nos movemos”.

“100 días de gracia”

El nuevo director del IVAM quiso dejar claro que las exposiciones ya programadas en la etapa de Consuelo Císcar “se respetarán, salvo las que superen las previsiones económicas”. ¿Cuándo se verá la mano de su recién estrenada gestión? José Miguel García Cortés dijo que, de una u otra forma, ya se estaba viendo, pero pidió “100 días de gracia”. Hay mucho trabajo por hacer para que todo ese aire fresco penetre de verdad en el nuevo IVAM.

José Miguel García Cortés, director del IVAM. Imagen cortesía del Instituto Valenciano de Arte Moderno.

José Miguel García Cortés, director del IVAM. Imagen cortesía del Instituto Valenciano de Arte Moderno.

Salva Torres

“Las injerencias son una constante en el IVAM”

Entrevista a Carlos Pérez

Carlos Pérez, ex conservador del IVAM, Reina Sofía y MuVIM, hace una radiografía para MAKMA de los dos museos valencianos en los que él trabajó. Repasa, y da un fino repaso, al IVAM, desde sus rutilantes comienzos a la “vía muerta” actual. Al igual que hace con el MuVIM, desde su antaño proyecto “consolidado” a la presente “indefinición”. La impronta dejada en el Instituto Valenciano de Arte Moderno por Vicent Todolí fue, poco a poco, masacrada por la “discutible filosofía expositiva” de Cosme Barañano, y el “estrafalario” programa de exposiciones de Consuelo Císcar. La reciente “injerencia política” en el Consejo Rector del IVAM no sería más que la culminación del “trayecto irreversible hacia una vía muerta”. Esta radiografía vendría a ratificar la idea de Carlos Pérez de que Valencia es “la capital de la Tierra de la Modernidad Imposible”. Lo que estaba previsto como una entrevista, terminó siendo un largo monólogo revelador. Juzguen ustedes mismos.

Carlos Pérez. Fotografía: Miguel Lorenzo

Carlos Pérez. Fotografía: Miguel Lorenzo

Cuando comencé  a interesarme por el arte, ya hace muchos años, en Valencia las posibilidades de trabajar en ese campo eran casi inexistentes. De hecho, muchos artistas y algunas personas que querían ejercer de críticos o de investigadores, se agrupaban y buscaban la relación con otros compañeros que, como los componentes de los Equipos Crónica y Realidad, intentaban dar a conocer sus propuestas fuera de este lugar.

El esfuerzo resultaba prácticamente imposible porque, además de que los funcionarios culturales del franquismo mantenían su presencia, Valencia no era una ciudad con tradición en el arte moderno. Aquí el cubismo, el dadaísmo, el futurismo, el surrealismo, al igual que otras corrientes que configuraron el arte moderno, no hicieron acto de presencia. Por eso, en más de una ocasión, me he referido a Valencia como la capital de la Tierra de la Modernidad Imposible. Aunque hay un crítico-historiador del arte empeñado en hablar de algo que nunca existió: “la vanguardia valenciana de los años treinta”.

La aparición del IVAM, Instituto Valenciano de Arte Moderno, fue todo un acontecimiento y, después de tanto tiempo de penurias, parecía que, finalmente, la ciudad iba a tener un espacio especializado que iba a dar a conocer en directo lo que había sido el arte del siglo XX y, al mismo tiempo, las propuestas más significativas del panorama del arte internacional actual.

Durante casi doce años, el programa expositivo cumplió los objetivos que se había marcado la institución. Y cuando comenzaron a presentarse las primeras muestras, con Carmen Alborch en la dirección y Vicent Todolí de Jefe del Área Artística, hubo una gran aceptación por parte de los profesionales y del público. Por otro lado, Vicent Todolí organizó los fondos de la colección del museo, iniciados por Tomás Llorens, y con una inteligente política de compras fue equilibrando las obras correspondientes a la época de las vanguardias con otras de arte contemporáneo. Cuando Carmen Alborch tuvo que dejar la dirección para hacerse cargo del Ministerio de Cultura, le sucedió José Francisco Yvars que representó la continuidad. No se debe olvidar que Vicent Todolí seguía al frente del Área Artística y siguió contactando al IVAM con los museos europeos y americanos más prestigiosos. Nunca entendí que a José Francisco Yvars, un hombre culto, con los conocimientos necesarios, que encajaba perfectamente en la derecha europea, lo cesaran más tarde para que lo sustituyera Consuelo Ciscar.

Carlos Pérez. Fotografía: Miguel Lorenzo

Carlos Pérez. Fotografía: Miguel Lorenzo

Evidentemente, el proyecto, tal vez por los logros conseguidos en un corto espacio de tiempo, suscitó un interés cada vez más creciente de personas más vinculadas a la política que al mundo del arte. Es decir, de gente que ignoraba que un museo es un centro de estudio e investigación, dirigido y actualizado, día a día, por profesionales, y también un auxiliar indispensable para las instituciones universitarias. Por lo visto, tales personas pensaban (y lo siguen pensando) que la dirección de un museo posibilita una rápida promoción personal, así como que lo más importante de una institución museística son las relaciones sociales y que las salas expositivas, sobre todo en las inauguraciones, se conviertan en un lugar de encuentro entre afines.

La oportunidad para los partidarios de esa manera de pensar se dio en las elecciones de 1996, cuando Consuelo Ciscar, dentro del programa cultural del PP, anunció sus aspiraciones a ocupar la dirección del IVAM. Al margen de que esa manera de acceder a la gerencia de un museo era inusual e inaceptable (no se había anunciado concurso alguno para ocupar la plaza), tal vez el estupor y la inquietud que generó la noticia hizo que el PP, partido ganador de los comicios, y el PSOE acordaran consensuar un director procedente del mundo del arte. De esa manera, llegó Juan Manuel Bonet al IVAM.

Muchos deseábamos que Juan Manuel Bonet y Vicent Todolí hubieran llegado a un acuerdo. Pero, por distintas razones, eso no pudo ser. Sin embargo, Juan Manuel Bonet, buen conocedor del IVAM, llevó una línea en las compras similar a la de Vicent Todolí (en material impreso original de las vanguardias, estos dos profesionales consiguieron articular la mejor colección que se conserva en España) y abrió el museo a exposiciones que, como la dedicada a Erik Satie o al ultraísmo, presentaban, junto a pinturas y esculturas, obras de músicos, arquitectos y escritores. De hecho, reforzó la línea de muestras dedicadas a la difusión de la obra de las vanguardias. Juan Manuel Bonet programó magníficas exposiciones que siguieron gozando del favor del público y de los profesionales del arte. Comenzó a tener problemas cuando no satisfizo las sugerencias de los políticos y, asimismo, de algunos artistas locales. Como manifestó repetidas veces, él dirigía un museo y no soportaba intromisiones de ninguna clase.

Carlos Pérez. Fotografía: Miguel Lorenzo

Carlos Pérez. Fotografía: Miguel Lorenzo

Finalmente, con el pretexto de los problemas ocasionados con la instalación de una escultura realizada por un artista valenciano (con la distancia del tiempo toda aquella historia ha cobrado un aire de opereta bufa), se articuló su cese (aunque, a las pocas semanas, fue nombrado director del MNCARS, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía). Y ese fue el momento en el que Cosme Barañano, conocido en Valencia por sus exposiciones para la Fundación Bancaja y por su vinculación a determinado grupo editorial, entró en la dirección del IVAM. No creo que Cosme Barañano será recordado por las exposiciones que programó, sino por su intención de modificar arquitectónicamente el museo y, también, la dinámica del mismo. Profesionales que aún trabajan en la institución subrayan que, no sólo llevó a cabo una muy discutible filosofía expositiva, sino una muy errónea política de personal. Se puede decir que rompió lo que Carmen Alborch había denominado “el equipo del IVAM”.

Afortunadamente, invitado por Juan Manuel Bonet, comencé a trabajar en el Museo Reina Sofía y me distancié de esta ciudad. Cuando, tras casi cinco años de ausencia, regresé a Valencia percibí con rapidez que el lugar ya comenzaba a perfilarse, una vez más, como la capital de la Tierra de la Modernidad Imposible. Consuelo Ciscar, por razones que se me escapan, había sustituido a Cosme Barañano en la dirección del IVAM y había comenzado con un estrafalario programa de exposiciones que presentaba muy bajo nivel científico y artístico. Como ya dije en una entrevista, el IVAM, con esta directora, había iniciado el trayecto irreversible hacia una vía muerta.

Me parece correcto que los cambios realizados hace escasos días en el Consejo Rector se consideren una injerencia política inaceptable, pero la institución, a lo largo de su relativamente corta historia, ha tenido injerencias mucho más inaceptables. Las injerencias parecen una constante. Y también es una constante el mutismo de la institución sobre las informaciones, muy documentadas, sobre los gastos del museo, en especial las compras de obra, que han ido apareciendo en los medios durante los últimos catorce años. Nadie dice nada y los políticos (perdón por el juego de palabras) parece que se dedican más a elaborar injerencias que respuestas necesarias.

Por su parte, el MuVIM, Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad,  se concibió como un centro dedicado a la Ilustración, a la influencia de dicho movimiento en la España del siglo XVIII y a la figura del historiador, lingüista y polígrafo valenciano Gregorio Mayans y Siscar. El proyecto no estaba muy bien definido y presentaba limitaciones de todo tipo. Al poco de su inauguración, el museo pasó a ser una especie de espacio polivalente. Y en el año 2004 la inactividad era manifiesta.

De acuerdo con Román de la Calle, que había sido nombrado director de la institución, planteé tres líneas expositivas que otros museos no consideraban: el arte gráfico (el cartel, la tipografía y el diseño actual), la fotografía y el libro ilustrado. Además, se estableció una vertiente de muestras, cursos y conferencias, directamente relacionada con el Siglo de las Luces. Una vez más, las injerencias de carácter político hicieron naufragar un proyecto que se había consolidado y había alcanzado un notable prestigio nacional e internacional. En la actualidad, el MuVIM parece haber regresado a la indefinición con un programa de dudosos ensayos y tentativas. Como anécdota puedo referir que el “comisario” de una exposición, celebrada recientemente en ese museo, me envió un correo en el que publicitando su propia muestra decía textualmente: “¡cuántas cosas chulas están pasando en el MuVIM!”. Sin comentarios. En cualquier institución museística seria, la utilización de ese lenguaje para referirse a una manifestación artística, hubiera sido motivo suficiente para que se hubiera rechazado al personaje, también a la muestra (independientemente del contenido de la misma) que había presentado y a esa particular concepción de un espacio expositivo que, con esos ingredientes, se aproxima más a un circo barato que a un lugar de difusión y reflexión sobre el arte.

Resulta  muy evidente que Valencia ha recuperado la capitalidad de la Tierra de la Modernidad Imposible. Esperemos que no ostente ese título durante muchos años.

Carlos Pérez. Foto: Miguel Lorenzo

Carlos Pérez. Foto: Miguel Lorenzo

Salva Torres